domingo, 7 de febrero de 2016


EN LA MIRA

“CORTINAS DE HUMO EN MEDIO DE LA OSCURIDAD”


Cómo los éxitos militares de Damasco están siendo como los clavos para el ataúd del proyecto estadounidense en el Medio oriente


Por Dany Smith


No caben dudas de que las últimas 48 horas, han sido un calvario para la administración de la Casa Blanca.  Sumido entre la presión de la creciente opinión pública que ha comprobado el fraude combate al “Estado Islámico” y las continuas operaciones internas del neocon y sus socios sionistas por derrocar a Bashar Al Assad, Obama no da abasto con lo que está sucediendo en Siria y que da por tierra, con las ambiciones de éstos últimos sectores que en conjunto con Tel Aviv buscaban lisa y llanamente destruir a cualquier precio a la república árabe de Siria.

El éxito de las fuerzas terrestres sirias y el apoyo aéreo ruso, han puesto en fuga a los más importantes líderes de las franquicias como “Al Nusra”, el “Frente Islámico” y al mismo “Daesh” que misteriosamente, está sufriendo el asesinato de sus principales lugartenientes en Libia.  Esto último y aunque los medios anglosajones y sus monigotes alrededor del mundo lo coloquen bajo un halo de misterio, lo cierto es varias fuentes internas lo enmarcan en una operación de limpieza de la CIA para borrar los rastros de algo que ha fracasado. No sería nada extraño que en el mismo Washington, se comiencen a registrar extraños suicidios o accidentes lamentables que por supuesto, no tendrán ningún lugar en el noticiero de las 21, mucho menos en el “The Washington post”.

Y es que, alguien debe pagar por estos errores. Desde los conspicuos medios y editoriales necon como el renombrado Foreing Policy, han comenzado las arengas para que quede claro, que el único culpable de todo esto es el presidente Barack Obama. Bajo este engañoso subterfugio, el poder real estadounidense, había venido escapando al escarnio público y a la justicia internacional por sus más variados y múltiples delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra que, dicho sea de paso, siguen siendo una noticia de actualidad (v. www.aclu.org/other/aclu-v-dod-198-photos-previously-certified-under-protected-national-security-documents-act ). Igualmente y con respecto a esto último, la desclasificación de estas 198 fotografías de torturas inferidas por los norteamericanos en Iraq y Afganistán, son tan anodinas como ridículas, si las comparamos con las cifras de torturados, asesinados y desaparecidos.

Solo para recordar el grado de criminalidad de las acciones cometidas tanto en Afganistán como en Iraq, valga refrescar la memoria sobre como la inteligencia militar –estadounidense y británica- como sus colegas civiles de la CIA y el Mossad, montaron una estructura de terror para secuestrar, torturar y asesinar a quienes representaban una amenaza a su presencia. Y precisamente, una de las formas con las que pudieron operar con total impunidad fue insertando aquel fraude denominado “Al Qaeda-Iraq”  que vale recordar hasta el hartazgo, fue una creación de los funcionarios norteamericanos John Negro Ponte y el Gral David Petraeus.

De esta manera todo parece caerle a Obama. Tal como le sucedió a su predecesor, quieren volverlo la personificación de todos los males estadounidenses. Todo parece señalar su incompetencia y hasta su traición que, dependiendo de quienes son los que lo acusan de semejante cargo al mandatario de color, pueda ser considerada como real o una mera treta mediática para ensuciarle. Si es seguro, de que son los sectores sionistas estadounidenses quienes encabezan el ranking de éste tipo de acusaciones insidiosas, especialmente por verse desilucionados  y frustrados por no haber logrado el sueño de apartar del camino de Israel, a Siria y al Hesbolla libanés.  

En ese sentido, se ha comprobado hasta donde son capaces de llegar para concretar sus siniestros planes. 

Tras el luctuoso y estruendoso atentado que mato al ex primer ministro libanes Rafiq Hariri en 2005, los gobiernos occidentales con el acompañamiento de los medios masivos, se le endilgo sin ton ni son, al Hesbolla la autoría de este crimen. Bastó el paso del tiempo para comprobar que los verdaderos autores intelectuales no solo no eran libaneses, ni chiitas ni menos aún árabes (v. http://www.voltairenet.org/article167579.html ). Por el contrario, la instauración de un supuesto tribunal imparcial internacional, erigido a la palestra de este hecho, fue una argucia montada e impulsada desde Washington para que, con la colaboración de think tanks alemanes,  se fabricara mediáticamente  las pistas necesarias que apuntaran a Hesbolla.

Para otras editoriales de la misma ideología necon, era el punto sin retorno hacia la bajada, al descenso sin freno del poder imperial estadounidense y que muy formalmente algunos llamaban el final de la Pax Americana (v. https://www.foreignaffairs.com/articles/middle-east/end-pax-americana ) Con ello, se estaba dejando en claro que el poder militar que supo aplastar a los países y a los ciudadanos que se negaban a su intervención, estaba en retroceso.  Y es que ha sido el mismo EEUU que había logrado los meritos para que la mayoría de las poblaciones –no sus gobiernos- los repudien histéricamente. Mientras se escriben estás líneas algún Dron está lanzando misiles “Hell-Fire” que masacra a una villa entera en algún lugar de Pakistán o Afganistán. Los únicos “amigos” que le quedan a Washington son los ricos y corruptos emires del golfo y los sionistas del cada vez más inviable estado de Israel.

Visto de esta manera, podría interpretarse que todo está acabado para Washington y la administración Obama o, muy astutamente y desde las sombras, aquellos sectores oscurantistas del neocon y sionistas, han estado llevando a Obama a los extremos para encontrar en él, una reacción contundente y definitiva que lleve a los EEUU a una intervención terrestre masiva en la región.  No olvidemos las internas que ha habido dentro de la Casa Blanca y que se traslado al Pentágono, que  terminó en  renuncias  y acusaciones de varios funcionarios.

Y es que la situación para los llamados “rebeldes moderados”, es apremiante. Según algunos analistas en el terreno, con cada kilometro de territorio recuperado, sirios como iraquíes van encontrando pruebas contundentes de la implicancia estadounidense e israelí. En realidad esas pruebas ya constan en las manos de Damasco desde hace bastante tiempo solo que, los que han organizado todo esto, esperaban que  causando el colapso como lo hicieron en Iraq y Libia, una vez dentro de Siria implementarían los mismos métodos para borrar toda prueba.

Al parecer la situación en los frentes de batalla sirios, la suerte está echada. Las desesperadas operaciones militares de las fuerzas especiales estadounidenses en el norte de Siria, no han logrado su propósito y los grupos opositores laicos han preferido alinearse a las fuerzas rusas causando una ruptura crítica para los planes de Washington.  Consecuencia de ello se ha frenado a los avances de los Peshmerga iraquíes que, mediante agrupaciones de kurdos comprados por Washington y Tel Aviv,  tratan por todos los medios de limpiar el norte sirio para crear una zona de “seguridad” bajo el control del clan Barzani con la somera y muy discreta colaboración de Ankara.  Precisamente, ante los avaneces aplastantes de las fuerzas árabes sirias y los letales bombardeos de la aviación rusa, estaría llevando a que Erdogan tome la peligrosa iniciativa de lanzar una invasión a territorio sirio obviamente con la complicidad de la OTAN.

Sobre el papel de la Alianza Atlántica, cabe recordar que por casi tres años y pese a estar advirtiendo los movimientos irregulares de mercenarios, armas y actualmente con el tráfico del petróleo sirio a través de Turquía, no hizo nada y solo se dedicó a simular que combatía al terrorismo.  Es allí donde radica el “coraje” de Ankara y no solamente en la confianza de sus propias fuerzas.

Pese a que el ejército turco podría realizar una movida semejante –por tener el ejército más potente después de Israel-, es una parte importante para el éxito de semejante operación, la cobertura aérea  algo, que se vería seriamente comprometida ante la presencia de los sistemas de misiles S-400 y la flotilla de aviones caza bombarderos  SU-35 rusos que llegaron apenas hace una semana para, precisamente, proteger a los bombarderos. La pregunta que todos se hacen es ¿Estará tan decidido Erdogan como para hundir a Turquía en un desastre militar sin precedentes? O también ¿Hasta dónde llega la lealtad de Erdogan a las directivas de Washington?


Hasta el momento La Casa Blanca lo hizo todo por derrocar a Al Assad y pese a que trató de condicionar a Moscú con sanciones económicas para sacarlo del medio, el presidente Vladimir Putin se mantuvo firme lo que y para el parecer de varios de los “Halcones” en el Pentágono, al presidente Barack Obama le queda una carta más bajo la manga y es el botón nuclear. 

sábado, 6 de febrero de 2016

EN DEBATE


“REUNIDOS PERO REVUELTOS: ¿SE ACABÓ EL PERONISMO?”

Cómo el poder gravitatorio del gobierno de Macri ha logrado fracturar aún más los pedazos dispersos del PJ en la Argentina


Por Javier B. Dal
Los piratas sean unidos!

Sin lugar a dudas, el triunfo de la formula CAMBIEMOS propiciada en gran parte por la irreverencia política del Kirchnerismo –como el peronismo del siglo XXI-, ha causado entre otras cuestiones, el descalabro de lo que quedaba de “justicialismo” que no es lo mismo que “Peronismo” que para los viejos y verdaderos militantes de este movimiento político Nacional y Popular se había ido a la tumba con el mismo Juan Domingo Peron.  Guste o no esta visión lo cierto, es que solo ver la realidad de los hechos.

No hace mucho habíamos escrito un artículo en el cual hacíamos referencia a las intensiones de viejos jerarcas del “justicialismo” en volver a tomar un protagonismo sobre los remanentes del resquebrajado espectro del movimiento. Tal cual lo señalamos en su momento, se trataba de un intento fallido y claramente destinado al fracaso.  Todos los ex funcionarios del PJ que habían sido protagonistas en las pasadas y olvidables épocas de un “peronismo neoliberal”  carecen de autoridad ideológica para tratar de –si así se quiere decir- refundar el movimiento.

El 8 de enero pasado se celebro en Pinamar, una cumbre entre los principales referentes de lo que queda del peronismo. Los principales referentes que se hallaron en el encuentro estuvieron convocados por la sagrada misión de, lograr del gobierno el compromiso de aumentar las coparticipaciones y como segundo punto,  tratar de mantener unido al partido, lo que en la realidad es imposible.  Sin dudas esta reunión solo sirvió para adelantar lo que ya se intuía públicamente: la fractura del Frente Para la Victoria.

El sábado 23 de enero se volvieron a reunir en un nuevo conclave  celebrado en San Juan, todos los gobernadores y dirigentes “justicialistas” del país, como una manera de hacer frente a las políticas de los DNU que el gobierno nacional estaba dictando y por la severa crisis económica que se está viviendo por la escalada de precios y los despidos masivos en las plantas políticas de todas las reparticiones estatales a nivel nacional, provincial y municipal.  Sin dudas que el eje del encuentro paso por ver como se cortara la torta presupuestaria y cuánto agarrara cada jurisdicción.  

Desde la primera reunión realizada en la primera semana de enero, no asistieron varios representantes de este movimiento. Uno de ellos fue Daniel Scioli que, hay que recordar, fue un exitoso corredor de lanchas que inserto en los círculos del “yet set” y el glamour de los noventas, fue adoptado por el entonces presidente Menem, artífice y líder de la variante contra natura de un “peronismo liberal” que se conoció como “menemismo”. Como el resto de sus “compañeros”, Scioli se fue adaptando a los cambios de clima político del país.

También es necesario resaltar la camaleonesca figura de Sergio Massa, quien además de ser nombrado en la ocasión, tiene de peronista lo que el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires. Y como decíamos, fue recordado en la reunión con no alegres palabras a su persona. En cierto sentido los cabecillas del PJ bonaerense tienen motivos para señalar  con nada  gratos calificativos, al gran colaborador del gobierno de CAMBIEMOS. Tras habérsela pasado durante la campaña denostando a Macri y a sus planes, el joven venido de las huestes liberales de la UCD tras la victoria de CAMBIEMOS, no dudó en unirse al gobierno para según el “ayudar al país”. Para varios sectores del peronismo –especialmente para el K- Massa es un traidor, un arribista que solo lleva agua a su molino y del cual el miso Macri debería cuidarse.

Pero desde otro ángulo, podíamos escuchar argumentos coherentes y sabios sobre la funcionalidad del Massismo con el gobierno actual. Precisamente uno de los referentes históricos con mayor autoridad intelectual de lo que queda del peronismo como es Julio Bárbaro, explica que para él Sergio Massa es la opción constructiva de un nuevo peronismo dado que, a diferencia del kirchnerismo, ésta dispuesto a trabajar en búsqueda de crear una “oposición inteligente”.  Pese a que Bárbaro tendría la suficiente autoridad como para señalar quién y quién no es un verdadero peronista, su postura de continuo bregar por la coherencia constructiva, ha demostrado que es un avanzado en la propuesta de un verdadero peronismo inteligente sin perder su esencia histórica.

Otro que recibió comentarios fue el inefable Aníbal Fernández a quien, de la voz del presidente del partido Julián Domínguez  se le achacó el haber sido artífice de la derrota del PJ  en la provincia a manos de la fórmula de Macri algo para lo cual calificó como “una vergüenza”.  

Lo curioso de esta reunión, no es solamente la descarada  demanda de dinero para sustentar la lealtad en sus dominios, es sin dudas la nota más saliente, las rencillas entre la Campora y hasta ese momento ex funcionarios K como Diego Bossio un kirchnerista de la primera hora, el cual termino por darle la espalda al liderazgo de CFK para quedar bien con los viejos jerarcas del partido. Y es que cuando el dinero se acaba, la lealtad se afloja.

En ese sentido los viejos manda más del rejunte peronista, dejaron en claro que quienes mandan son ellos y no “esos pibes” –por la CAMPORA- lo que sin dudas fue una advertencia a los intentos de ésta agrupación por tratar de marcar los lineamientos del partido con principios tan ajenos al peronismo como a la misma persona del fundador Juan Domingo Perón.  Es que para aquellos flojos de  memoria, habría que recordarles que en una de las tantas charlas que mantenían en la Casa Rosada la presidente CFK con los principales referentes de éste grupo, no tuvo empacho en calificar al “histórico conductor” como un “viejo HDP” lo que dejaba en claro, lo que tenía de peronista la presidente y sus camporistas. Igualmente, Cristina Fernández  había pasado a la historia y de ella poco se habla; es más, el mismo PJ a nivel nacional y bonaerense poca significación tiene su persona. A partir de ahora, la ex presidente deberá comenzar a luchar por no caer bajo las cuerdas de la justicia dado que –y pese a no esperarlo- su vice, Amado Boudou fue procesado irónicamente por el juez Oyarbide, el más obediente funcionario judicial de la era “K”.

Por estas circunstancias, que Cristina y sus allegados fueron los grandes ausentes en las palabras de los intendentes y viejos jerarcas del PJ, quienes literalmente la desconocen a ella y a su FPV que oficialmente ha quedado fracturado.


De esta manera la llamada “cumbre” entre los referentes del “peronismo” fue más bien, la reunión de la “cosa nostra” que una cumbre política. En ella los negocios y el dinero desplazaron las temáticas políticas de cómo se puede ayudar al país a salir del desastre dejado por el “peronismo al estilo K”, que como vimos era una mezcla de “setentismo montonero, una pizca de castrismo y el condimento tan abundante en Argentina como es la “corrupción”. 

viernes, 5 de febrero de 2016

DEFENSA Y SEGURIDAD



NOVEDADES EN LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRAFICO

Tarde pero seguro, el gobierno argentino parece haber abierto los ojos a la compleja y seria realidad de la seguridad


Como parte de la llamada emergencia de seguridad decretada por el gobierno nacional, se han tomado una serie de medidas que parecen haber destrabado varios impedimentos que habían convertido a sectores de la defensa nacional en claustros totalmente inoperantes. Tal vez una de las más difundidas haya sido la “creación por el Ministerio de seguridad” del grupo especial “Alacrán” que, en rigor de verdad ya existía solo que, por los vaivenes de las políticas anodinas y populeras del gobierno pasado, estaban prácticamente desactivado.


LOS TRACKER VUELVEN A VOLAR


Para quienes no tengan la edad suficiente para saber que es un S-2T “Tracker”, sepan bien que es un avión de la aviación naval argentina que cumplió con mucha destreza y competencia en las campañas militares a las que fue convocado en la crisis del Canal del Beagle en 1978 y la guerra de Malvinas como explorador y cazador de submarinos británicos. Fue un protagonista del desaparecido portaaviones “25 de Mayo” y los ojos electrónicos en las operaciones navales de la Argentina por mucho tiempo. Formó parte de la potencia naval que rivalizaba con la Armada brasilera que a pesar del apoyo histórico desde Washington, no lograba equiparar la operatividad de la fuerza naval rio platense.

Desde al menos hace unos quince años, la fuerza aeronaval con asiento en la base Comandante Espora, ha sufrido en forma escalonada y constante, la falta de presupuesto para mantenimiento de las aeronaves tanto de combate, como estas destinadas a operaciones de exploración. Sobre las causas que originaron estas inoperancias, no hacen falta aclararlas y como estaban las cosas, parecía que se perpetuarían sin solución de continuidad.  Recordando los contactos de Macri con  sectores externos al país y en los que se vinculaban con los referidos a estrechar la colaboración en los sectores de defensa y seguridad, había obtenido muy buenas señales tanto de Tel Aviv como de Washington para reestructurar los despojos de FFAA.

Uno de los últimos guiños, habían venido del mismo vicepresidente estadounidense Joe Biden quienes tras encontrarse en la cumbre de Davos, había prometido al presidente argentino, proporcionar todo el apoyo necesario para equipar a las FFAA. Similar apoyo recibió del primer ministro israelí benjamín Netanyahu quien además de estas áreas, le propuso a Macri el asesoramiento y el adiestramiento de personal en la lucha contraterrorista.   

Según algunas fuentes, han informado que se han visto en vuelo algunos de estos viejos aviones y ello debido a que habrían recibido los repuestos necesarios. Para algunos, los repuestos habrían llegado súbitamente al país, como parte de las promesas por reestructurar las fuerzas argentinas.

Al parecer, Tel Aviv ha dado sus primeras entusiastas señales para que Buenos Aires sienta que hay interés en cooperar para reparar y volver a poner en servicio, a varios aviones argentinos entre ellos, a los viejos Tracker que habían servido en la fuerza aérea israelí.


SE REIMPULSA EL GRUPO ESPECIAL “ALACRÁN


Apenas hace 48 horas el ministerio de seguridad de la nación a cargo de Patricia “La Piba” Bullrich publico la puesta en marcha del programa de entrenamiento de fuerzas especiales dirigidas a combatir al narcotráfico. Las tareas estarán a cargo de la agrupación “Alacrán” que no es nueva ya que la misma existe desde el año 1982 pero, como ha sucedido siempre en la vida política nacional, se le dejo de dar importancia durante la mayor parte de la vida democrática.  Compuesto por hombres que sirvieron en el conflicto por Malvinas,  la agrupación ha comenzado a recibir los recursos necesarios para que sus tareas puedan ser ejecutadas con la debida prestancia.
Spetnaz rusos entrenando

Su nivel de operatividad y profesionalismo está a la  altura de los comandos más reconocidos alrededor del mundo, solo que como parte de una de las áreas más descuidadas por todos los gobiernos pasatistas de los últimos 35 años,  han carecido del material y de los recursos para poder incluso entrenar.








ALTERNATIVAS ANTIAÉREAS EN ESTUDIO

Como parte del programa de estrecho control de los cielos de las fronteras del norte y el noroeste, el Ministerio de defensa argentino se encuentra estudiando algunas estrategias para dar solución –al menos temporales- para el déficit de aeronaves caza y sistemas de intercepción aérea polivalente en operaciones.  Algunas fuentes han dado a conocer que, en base a sugerencias técnicas por parte de asesores norteamericanos, la adquisición de sistemas antiaéreos portátiles MANPADS, con los cuales se pueda cubrir el faltante material que pueda hacer viable la llamada “política de derribo”.
FIM-92 STINGER

Según habría trascendido, los asesores sugirieron facilitar a la Fuerza Aérea unos veinte misiles “FIM-92 STINGER” –los mismos que la CIA le facilito al Talibán- que en razón de verdad, han pasado de moda hace bastante. Su primer versión es de 1981 y esa sería la que se le entregaría al país. Desde el punto de vista técnico, éste es más que eficaz para alcanzar un objetivo de baja velocidad como lo es una avioneta tipo “Cesna” o incluso algún yet privado tipo 45 o 60, que en manos de pilotos expertos pueden ser un objetivo muy difícil de cazar.

Aunque en el mercado existen sistemas que dejan por muy lejos a este sistema americano,  en especial los sistemas rusos “SA-7” o los más modernos “IGLA”, desde Londres se sigue muy de cerca estas nuevas políticas que la Casa Rosada ha puesto a rodar para mejor sus FFAA que busca efectivizar una política de lucha eficaz contra el terrorismo.

Sistema SA-7











En conclusión, Washington solo le dará a Buenos Aires lo que a Londres le convenga, nada más ni nada menos. 

jueves, 4 de febrero de 2016

NACIONAL



“HASTA DONDE LLEGARA EL CONTROL DE GASTOS”

La política de recorte de Macri ya lleva treinta mil despidos de ex empleados del estado y podría seguir aumentando si se escudriña más a fondo



Por Javier B. Dal


La década ganada de la que hablan los restos del Kirchnerismo, ha sido sin dudas una ganancia para sus bolsillos. Tras la inmediata asunción del presidente Mauricio Macri y Cía, parece que además de cumplir con sus promesas de sanear el atiborrado espectro de los empleados públicos que  fueron designados a troche y moche por  otrora gobierno “nacional y popular”, se halla en la investigación de dónde se han ido yendo varios millones de pesos en contratos sin licitaciones, preventistas y proveedores del Estado.

La década que se fue y que jamás volverá, fue sin dudas un festival de negociados y mal uso de recursos del estado que en demasiados casos,  terminaron en manos de funcionarios corruptos sus familiares e incluso de una cadena de particulares que a la sombra de algunas secciones bastantes oscuras, viven a costa del estado. Así se pudo ver como el peculado, la malversación de causales y las asignaciones irregulares de fondos fueron prácticas que, si bien se agravaron en la “era K” tenían una vieja prosapia.  En resumen, el gobierno Kirchnerista no inauguro esta práctica, solo la desvió y permitió a otros sectores ideológicamente afines.

Sin dudas de que la era K representó un festival para los puestos denominados “ñoqui” que significa cuando alguien que figura en una repartición pública a sueldo de la nación o de una provincia, no concurría a trabajar y solo aparecía los días 29 de cada mes para cobrar por ventanilla.  O de aquellos empleos creados para cubrir verdaderas intensiones políticas que usando la caja pública, pretendían crear instituciones partidocráticas como la AFSCA y el Centro Cultural Kirchner que pagaban todos los ciudadanos fuesen o no partidarios del “pingüino”.

Una de las áreas donde se practicaba a mansalva estas actividades ilícitas, era en algunas áreas dentro de las unidades militares donde y como parte del presupuesto nacional, se asignan recursos para que en las mismas se administre de acuerdo a gastos tan variados como la comida, la compra de repuestos o implementos hasta la autorización de gastos  para tareas que pueden estar clasificadas por el carácter del personal involucrado. Dentro de estas dependencias, existe la llamada área contable donde –y casi por obviedad- está a cargo de un oficial que tiene título de contador público. Como tal, está sujeto a las mismas previsiones legales que todo contador que se desempeña en el campo liberal, debe respetar y sobre sus actividades, dar cuenta cuando ellas le sean requeridas.

Antes de que la Dra Nilda Garré asumiera  en diciembre del 2005 como Ministro de defensa, los rumores sobre negociados entre proveedores del estado, oficiales a cargo de las áreas contables y personal civil de inteligencia (PCI) retumbaban por los pasillos del edificio de Azopardo 250. Pero como parecía una costumbre enraizada de décadas, nadie pareció prestarle atención y menos aún darle entidad de importancia. Según algunas fuentes, Garré fue enterada casi en forma inmediata a su asunción, de varias irregularidades contables en al menos tres unidades militares dispersas en la provincia de Buenos Aires.  Lo que parecían rumores y corrillos que se reducían a “dime y diretes”, fue tomando entidad tras la decisión de la ministro de tomar el toro por las astas y obtener  pruebas sustanciales sobre lo que, según informaban fuentes internas y reservadas describieron como “negociados y desvíos de fondos injustificados”.  

Al parecer en la operatoria ilícita, se estaban sobrefacturando compras de víveres y la adquisición de equipos por Batallones que no estaban justificados.   Esto representaba una aparente violación a las disposiciones del Plan Anual de Contrataciones PACIC, que multiplicado por el total de unidades militares del Gran Buenos Aires representaría el desvío de varios millones de pesos que de auditarse, no podrían ser justificados.  Según fuentes reservadas, por el año 2008 la ministra habría iniciado una pesquisa interna dentro de las unidades que se señalaba como sospechadas de irregularidades contables y en las que incluso, se señalaban el pago de sumas de dinero para tareas que no estaban políticamente autorizadas.

Según señalaba la fuente, lo que más había desatado la indignación de la ministra Garré fue que se estarían usando sumas de dinero para realizar espionaje no autorizado y en el cual, involucraría  a los llamados PCI que, bajo cubiertas que enmascaran estas tareas, tienen un régimen especial y actúan como “alcahuetes” del arma de inteligencia militar  dentro de la ciudadanía.  Pese a que las sospechas de la ministro se vieron reflejadas en la detección y apartamiento de varios oficiales involucrados en estas irregularidades,  no se ahondo hasta donde llegaba filtración de dineros públicos que estaba siendo usufructuado por inescrupulosos agentes civiles.

Y eso solo fue la punta de una madeja que no se termino de desenredar. Por el 2010, Garre firmo un convenio con el Mercado central que a instancia del recordado Guillermo Moreno, facilito la compra directa sin la necesidad de licitación previa.  Cuando Garre salió de defensa, el general César Milani –favorito de la entonces ministra de seguridad Nilda Garre- fue nombrado al frente del Ejército Argentino en 2013, las irregularidades sobre desvíos de fondos para compras justificadas con facturación truchada, no solo siguieron llegando sino que además, se volvió una denuncia oficializada por el diputado Pinedo, que fue sin dudas, fuente discordias entre Garre y  el ministro de defensa Arturo Puricelli.

La práctica no es novedosa. En el ámbito provincial ha sido algo casi normalizado, la existencia de los “buchones” que trabajan para la policía a cuenta de estar en una nómina de pagos que los mantienen cautivos de la fuerza. Sin dudas con la llegada de la democracia, muchos de aquellos PCI han encontrado buen cobijo en estas nuevas redes del submundo de los tonos grises a negros. Recordemos que  allá por febrero del año 2000 el Ejército Argentino despidió a unos 500 PCI tras haberse detectado que llevaban adelante actividades no autorizadas que en muchos casos tenían fines de lucro, en beneficio propio. No cabe dudas de que es un área riesgosa en la cual explorar pero, es posible que el presidente Macri, que parece no doblarse con facilidad,  pueda tener intensiones y coraje político de meter la mano y revolver la basura apilada bajo la alfombra, para al menos constatar cuántos son los “agentes civiles” que revisten como PCI y su  verdadera utilidad operativa.

Es posible que no veamos ninguna medida profunda sobre esto.  Las razones de ello, son muy simples: Es demasiado sucio el bajo fondo que alberga a estos PCI y para peor, los cables que se han tendido por el general Milani durante su gestión ante el Ejército Argentino, que –valga recordar- no es un oficial de un arma cualquiera, llegan al Pentágono. Algunas fuentes extraoficiales señalan que aquel organismo militar estadounidense ve con muy buenos ojos al general argentino y con el cual, se pudo implementar una doctrina avanzada en inteligencia electrónica que en cierto sentido, prescinde de la humana. En éste último sentido, las falencias advertidas en la SIDE y otras fuerzas de seguridad tras la muerte de un fiscal federal, demostrarían que el elemento humano sigue siendo débil al dinero.

Es por ello y con el objetivo de sellar las grietas –sin dudas las más escondidas- por donde se permean los dineros públicos,  que al menos el gobierno macrista realice un control y censo sobre la existencia, operatividad y estilos de vida de estos PCI que en muchos casos no podrían justificar sorpresivas y múltiples inversiones que se no se justificarían con lo que aparentan.


Supuestamente, estos sectores subterráneos pagados por el estado, debieran funcionar para el bienestar público, en pro de la defensa nacional  pero, como hemos visto con lo anteriormente mencionado y los ejemplos cercanos de la muerte de un fiscal federal dentro de su departamento en el centro de la capital porteña y inexplicable fuga de tres reos de una cárcel de máxima seguridad, su funcionalidad y su lealtad parece bastante dudosa. 

martes, 2 de febrero de 2016

VETERANOS DE AYER


“OPERATIVO ALFIL 1 HACE 25 AÑOS”


Cómo al paso de 25 años de aquella guerra internacional sigue siendo una batalla sin concluir para los veteranos argentinos 




Por Charles H. Smith y Javier B. Dal


Hace 25 años atrás, para estos días, las dos naves argentinas del “Operativo Alfil I”, se encontraban en pleno de las operaciones militares de apoyo táctico y estratégico a la campaña militar contra las fuerzas iraquíes que se hallaban en Kuwait.  A finales de enero de 1991, el destructor “ARA Ate. Brown”  y la corbeta “ARA Spiro” terminaban una quincena infatigable de tareas de escolta y protección de las líneas logísticas que abastecían a los portaaviones que estaban lanzando los principales ataques aéreos sobre Kuwait e Iraq. 

Eran momentos de mucha tensión. El ambiente era tan denso que como dice el dicho “se podía cortar con un cuchillo”. Las presiones que la misma situación de guerra en la que se encontraban las tripulaciones, se agregaban las que surgían de las relaciones jerárquicas ya no solo entre los mismos argentinos sino incluso,  debiendo estar atentos a las órdenes y maniobras que disponían los cerebros navales desde el cuartel general del NAVCENT en Arabia Saudita, desde donde se coordinaban las acciones en una gran mesa de estrategia.

Aunque no se les comunicó a ningún miembro de las tripulaciones argentinas, todos –sin distinción entre oficialidad y suboficiales- estaban siendo observados y evaluados por los atentos ojos de los elementos norteamericanos que permanecían en el área de comunicaciones y que hacían de enlace con el Comando general.  Aquellos tres marinos yanquis que el NAVCENT había enviado para instalar  las antenas para comunicaciones en la “Brown”, eran también los ojos y los oídos de los encargados de la inteligencia de la campaña.  Y es que los motivos eran tan importantes como determinantes; además de mantener los canales fluidos de comunicación, debían asegurarse de cuál era la moral y la disciplina de las tripulaciones y prevenir  posibles inconductas que hubieran hecho fracasar las operaciones.

Sin dudas que fueron momentos muy duros; los minutos parecían horas y las horas semanas; y no solo los argentinos se vieron sometidos a estos extremos que crispaban los nervios. Sus mismos colegas norteamericanos, británicos y canadienses, cayeron en muchos casos, rendidos al poder de la presión que destruía los nervios de los hombres más firmes y preparados.  
Desde la cubierta de la Brown

Hoy a 25 años y a lo lejos, se puede evaluar con mucha precisión, lo que represento esa posición de las tropas argentinas operando dentro de aquel letal teatro de operaciones y en una situación que solo aquellos hombres conocieron de primera mano. Justamente e 1º de febrero de 1991 desde las cubiertas de la “Brown” y la “Spiro”, los marinos argentinos contemplaban atareados como iban y venían los aviones de combate norteamericanos que despegaban del portaaviones “USS Midway”, punta de lanza que dio inicio a las operaciones de bombardeo contra Kuwait e Iraq y al cual asistieron hasta el final de la campaña.

Fueron testigos de cómo los aviones norteamericanos “A-6 Intruder” preparaban sus miras lanzado sus bombas en blancos remolcados por el “USS Kansas City”, que se hallaba navegando junto a ellos. O como podrían olvidar como aquellos gigantescos helicópteros “Chinook”  de la naval estadounidense maniobraban por encima de  la cubierta del destructor “Brown” para trasladar personal de un buque a otro; sin dudas que eso fue una experiencia profesional inédita, inimaginable y a l vez  imborrable para los argentinos.

Inmersos en sus tareas de agitadas rutinas de combate, los argentinos debían estar listos para cualquier contingencia que por un mínimo descuido, podía ser fuente de un desastre. Las aguas del golfo estaban pobladas de problemas que podían llegar a ser letales y solo ellos, pudieron ser testigos de varios de aquellos. La fuerza de la Coalición naval no solo debió estar al pendiente –y bajo una total desinformación-  de las amenazas militares que “Saddam” tenía apuntando hacia el Golfo, sino también de los varios peligros que ni siquiera tenían idea que existían.

Sin dudas de que fueron protagonistas de la última y más portentosa guerra naval que el siglo XX vio antes de finalizar. El poder destructivo de las armas empleadas y la cantidad en toneladas que se movieron por las peligrosas aguas del golfo pérsico para que los arsenales de las tropas terrestres y las “Santa Bárbara” de los buques como el “USS Midway” no detuvieran el fuego, sigue siendo uno de los temas que se atienden con mucha importancia en las cátedras de apoyo de combate y logística –entre otras- en la Academia Militar de West Point, ubicada en estado de New York, Estados Unidos.

El brazo logístico fue primordial para el éxito de la campaña “Tormenta del desierto” ya que sin el desarrollo de las operaciones de control, vigilancia y custodia de los transportes que entraban al Golfo por el estrecho de Ormuz, seguramente se habrían registrado graves incidentes, que acometidos por células extremistas dispersas en la región, hubieran causado una demora en el abasto para las tropas que debían mantener un fuego coordinado y constante, si no querían que las Brigadas mecanizadas iraquíes los aplastaran con algún contra ataque.  Como dijo el diseñador de éstas operaciones logísticas, “debemos funcionar como un reloj de precisión; si no podemos garantizar eso, le diré Schwarzkopf que no inicie nada”.
Un Chinook sobre la Brown

Entre las tareas que el operativo “Alfil I” tenía que cumplir, era las de asegurar el paso de los buques tanque que debían aprovisionar a la flota que se hallaba en operaciones. Esto que los norteamericanos denominan “refuelling”  o reaprovisionamiento de combustible, que en la situación de guerra en la que se encontraban, representaba un riesgo potenciado no solo por la posibilidad de ser sorprendidos por un misil –ej. Misiles costeros Frog- en medio de la operación de alije, sino también por la presencia de todo tipo de minas explosivas.  Precisamente sobre esto último, a pesar de la operatividad de varios buques “barreminas” y de los incesantes vuelos de helicópteros que exploraban las zonas para detectar entre otras cuestiones, posibles minas flotantes, existían en ese momento otros tipos de estos ingenios que estaban en el fondo del lecho del golfo y operaban en una manera más sofisticada. 

Si tan solo una de esas minas hubiera tocado a un buque en momentos del reaprovisionamiento, se hubiera desatado un infierno sobre el agua dejando muy pocas probabilidades de que hubiese supervivientes.

Lo mismo con los buques que trasladaban municiones, bombas y misiles para los aviones que estaban embarcados en los siete portaaviones que encabezaban las operaciones navales de apoyo a la ofensiva que se realizaría por las tropas en Arabia Saudita.  El arribo sin pausa y con seguridad era primordial para garantizar eficacia en las operaciones que se delineaban desde el cuartel general en Riad, desde donde los generales y almirantes coordinaban con minucia los movimientos de cada operativo desplegado en el golfo.

Ninguna embarcación estaba desligada de la cadena de mando que provenía desde el NAVCENT enclavado en Riad, base estratégica que coordinaba y planificaba el desarrollo de las operaciones en los diversos sectores que comprendieron el Teatro. En esas planificaciones y en medio de las hostilidades, los argentinos demostraron profesionalismo y un entusiasmo poco esperado por algunos mal pensados coordinadores de la campaña que, dicho sea de paso, supieron cometer errores que demostraban estar  alterados por la presión.

Se había formado una comunidad en la zona, aunque para nada relajada; en el Teatro de operaciones que se extendía desde la entrada del estrecho de Ormuz hasta el norte del Golfo, los buques podían verse las siluetas recíprocamente y a veces supieron estar tan cerca unos de otros, que lograban verse como sus camaradas norteamericanos corrían con el culo entre las manos ante situaciones que habían quedado consignadas a quedarse y no salir de allí. Recuerden sino aquel incidente del “USS Midway”  que en apariencias y sin que se esperara, recibió un duro ataque con misiles que teóricamente –y según los expertos militares- no podían estar allí. ¿Qué hubiera sucedido si uno o esos misiles pasaban de largo y llegaban a una de las embarcaciones argentinas que estaba tan cerca? Solo para que el lector se haga a la idea de lo que podía haberle hecho un misil “Frog-7”  a un buque como el Alte Brown o peor aún, a la pequeña corbeta Spiro, solo considere que al ser un vector de 9.1 metros de largo y con una cabeza armada de 550 kilogramos que ha ganado velocidad con un alcance de 75 kilómetros (mucho más que la distancia que patrullaban las naves), el solo imaginarse que uno de esos monstruos  impactase por debajo de la línea de flotación en alguno de estos navíos, hoy estaríamos hablando de “bajas” y para el gobierno argentino, un dolor de cabeza para el cual no hay aspirina.


Ante la inminencia de los peligros que poblaron aquel cajón de aguas llamado “Golfo Pérsico” que lo asemejaba a un polígono acuático y pese a los informes del Departamento Naval estadounidense –en especial el director de la ONI- que concluyeron como destacable a la invalorable actividad de las dotaciones argentinas en las operaciones “Escudo del desierto” y “Tormenta del Desierto” , muchos se preguntan ¿Qué espera el gobierno argentino  para  reconocer a estos hombres su derecho bien ganado a ser reconocidos como VETERANOS?