miércoles, 23 de septiembre de 2020

 

“PINTANDOLO DE NEGRO”

Cómo la oposición busca minar las ambiciones de Donald Trump a una posible reelección

 

Por Dany Smith

Las elecciones presidenciales en EEUU están próximas y allí se respira un aire pesado y tóxico que plantea una situación poco esperanzadora para los destinos de la nación y tal vez, para la paz del mundo.

A este descontento generalizado por una crisis económica y social en ascenso se agrega la existencia de una pandemia que según algunos, podría llegar a ser usada por Trump para suspender las elecciones. Con ello, los opositores de la elite política suman un argumento más contra el detestable “outsider”.

Pero las disidencias y la oposición contra el presidente han permeado filas adentro de su gestión. Trump es consciente de esto y no ha dudado en señalar que existe una conspiración en su contra. Como era de esperar, ello fue motivo de burlas y comentarios ligeros pero, no se halla errado.  Hay en los estamentos norteamericanos una gran fractura que atraviesa todas las Secretarías del estado, Agencias federales y de las Fuerzas Armadas. El motivo de esa fractura pasa por la corrosiva personalidad del presidente Trump quien ya desde antes de ingresar a la Casa Blanca fue motivo de una intensa y agresiva campaña de desprestigio especialmente dirigida por el Clan Clinton.

Las motivaciones no solo son ideológicas (por considerarle un “populista de derechas”) o de un evidente prejuicio por su origen por no formar parte de la constelación política que hace a la elite en Washington. Trump al no ser parte del circulo de la familia política (demócratas y republicanos) además de no pertenecer a ésta casta tan exclusiva, no estaba empapado de los acuerdos tácitos, los negocios y los manejos que esos sectores desde hace décadas han pactado no tocar.

Trump fue visto desde el principio como un “indigno” para llegar a donde solo tienen sitio, solamente aquellos con apellido y pedrigri político que por generaciones han tejido sus fortunas a la sombra de los negocios electorales a costa de los impuestos de sus ciudadanos y prosupuesto, de las aventuras exteriores que beneficiaron a varias trasnacionales entre las cuales se hallan varios ex funcionarios gubernamentales. En éste contexto imagínense lo que debieron pensar y exclamar los puritanos de la política norteamericana al ver consagrado como presidente a semejante personaje que ha hecho de su vida personal, un escándalo televisado.

Mucha agua ha pasado bajo el puente y la gestión de Trump ha desatado mucha controversia. No se puede negar que malo o bueno, el presidente ha despertado las pasiones en una población que había estado por décadas hundida en la desconfianza y la falta de interés por los temas políticos de su país. Están quienes siguen apoyando sus políticas proteccionistas que en apariencias persigue reencauzar a los EEUU por el camino de una nación más dentro del concierto internacional. Por otra parte, están aquellos (demócratas y republicanos) quienes completamente desairados y hasta furiosos por estas políticas, han visto como el presidente ha dejado de lado los objetivos estratégicos de continuar con el proyecto imperialista de un EEUU gobernante del mundo.

Entre estos últimos están ciertos sectores de la Defensa y de las Fuerzas Armadas quienes apoyándose en encuestas[1] acusan la caída de la imagen de los EEUU en todo el mundo, a la pésima gestión del presidente Trump a quien se le achaca la caída en la confianza de los habitantes de otros países en el liderazgo norteamericano.

Ciertamente, esto pareciera una broma. Y sino bastaría con ir a Iraq, Siria, Libia o Afganistán y preguntarle a los miles de huérfanos y familiares de víctimas que han muerto o desaparecido por los bombardeos, las invasiones y las deleznables prácticas de torturas ejecutadas por sus colaboracionistas locales ¿Qué te parece los EEUU?

Pero no nos engañemos. Hay una parte importante del electorado norteamericano que es partidario de que su país se meta en los asuntos de otros países (sin importar los medios y sus consecuencias), mucho más cuando ello servirá para llenarse los bolsillos y financiar su estilo de vida ¿O de dónde cree que proviene la opulencia financiera de éste país?

Igualmente, aquellos sectores se empecinan en poner un velo a ese pasado horrendo focalizándolo engañosamente sobre Trump fomentando con ello y justificando de algún modo la posibilidad de que sectores de la inteligencia y las Fuerzas Armadas puedan llevar adelante una insurrección armada para sacarlo de la Casa Blanca[2].  

Pero los argumentos que presentan estos sectores, son falaces y como lo hemos dicho anteriormente, tratan de convertir al “outsider” Trump en el chivo expiatorio de todas las calamidades que el país ha causado alrededor del globo en las últimas tres décadas, lo que representa una injusticia ¿No lo cree así?

Incluso han llegado a expresar que “el mundo tiene más confianza en Vladimir Putin y Xi Jinping” como una manera de irritar aún más a los sectores que detestan con todo su corazón a estos lideres. En este sentido los "Think tanks" conservadores que sustentan estas posiciones, alegan que entre las amenazas que EEUU debe afrontar está “el ascenso de China”.

Resulta risible ver como éstos sectores anti Trump y el Conglomerado de medios (que contemplan a sus subordinados en Latinoamerica), hacen un esfuerzo denodado por borrar todas las catastróficas decisiones de los antecesores de la Casa Blanca para tirárselas por la cabeza a quien podría llegar a renovar su periodo en noviembre próximo. Queda claro que el intento representa una medida desesperada por tratar de deshacerse de Trump.

Pero las alternativas que la oposición ha puesto sobre la mesa, no parecen ser las mejores para hacer cambiar a los electores. Como ya ha quedado claro, Hillary Clinton (una de las rusofobas más reconocidas) no cuenta con las mejores expectativas dentro del circulo de los demócratas (especialmente el Comité Nacional Democrata) y el único candidato potable para poder enfrentar a Trump y a los republicanos es Joe Biden, algo que para muchos es reconocer una victoria segura del actual mandatario.



[1]Encuesta realizada por los analistas y expertos del Consejo de Asuntos Globales de Chicago: https://www.thechicagocouncil.org/sites/default/files/report_2020ccs_americadivided.pdf

[2] Surge de los datos recopilados y expuestos en un artículo de Terry Meyssan: https://www.voltairenet.org/IMG/pdf/Do_We_Risk_A_Military_Coup_08_27_20.pdf