jueves, 21 de noviembre de 2019



“UNA VACA MUERTA”
El yacimiento de gas y petróleo en provincia del Neuquen es una promesa de inversiones en dólares frescos  que pueden dar un puntapié a la reactivación de la magra economía argentina pero ¿Para quiénes serán finalmente las ganancias netas?

Por Javier B. Dal
Uno de los problemas que recurrente y cíclicamente aqueja a la clase política argentina es sin dudas, su notable afición por la obtención de ganancias rápidas a costa de poco esfuerzo y cero planificación lo que suele conducir por el amplio y muy rentable camino de la corrupción. No hay nada de escandaloso en este comentario sino una mera descripción de la realidad. Los mismos argentinos de a pie lo saben muy bien  y son ellos mismos quienes lo permiten, con cada elección refrendando a los mismos personajes que durante los últimos 36 años estuvieron una y otra vez alimentándose de los dineros públicos del estado.

Su población hoy por hoy sufre por este endémico y continuo proceder de sus políticos. Con todos los climas y tipos de tierra para la producción agropecuaria, se dice que su población pasa por una hambruna. Si bien esto último es una clara exageración destinada para fines partidocraticos, lo cierto es que una persona paga por el kilogramo de pan 180 pesos, es decir 3 dólares y por una fruta tan común como la banana llega a pagar 100 pesos es decir casi 2 dólares. Lo mismo sucede con los combustibles y el pago de servicios públicos que por lo que ya se advierte de lo dicho por el “Alberto”, se agravara con más medidas y la creación de nuevos impuestos ¿Será tolerado por la población o veremos un escenario como en Chile o Bolivia?

Argentina o más bien sus gobernantes parece olvidar que se halla en medio de una convulsión regional que –a la zaga de fuerzas que operan subterráneamente- esta reconfigurando la geopolítica y las relaciones con los polos de poder. En este escenario tanto los actuales gobernantes como los que el 10 de diciembre tomaran el poder parece no se han preguntado ¿Para dónde debemos dirigirnos? Esta pregunta es tan básica que su respuesta debiera ser certera pero,  ésta aun no tiene una respuesta desde hace tres décadas y por lo visto hasta el momento, nadie sabe responderla.

La oleada neoliberal de políticos alineados al Macrismo, periodistas y medios obsecuentes pro-estadounidense y de otras yerbas, se retira con prisa dejando una situación de descalabro económico financiero. La que ya está llegando no trae corrientes nuevas o expectativas de mejoras en el ámbito de políticas de gestión y planificación a largo plazo. Sin dudas el país pasara de ser aquel mendigo arrastrado por las migajas de Washington y Londres a jugar nuevamente al revolucionario de las viejas épocas de la Cuba Castrista, con hilarantes personajes que más que guerrilleros fogueados por la lucha armada, se asemejaran a los personajes de aquella delirante comedia de Woody Allen titulada “Bananas”.

Algo de cierto dijo Mauricio Macri en estos cuatro  años y es que, puso al país dentro del mundo, de ese en el cual los anglosajones manejan a golpe de negocios y finanzas digitales que se manipulan en el amañado “Wall Street” y que sin respaldo físico, los bancos privados han utilizado para estafar incluso a los mismos ciudadanos estadounidenses con la misma ingeniería de la llamada “estafa Ponsi”, logrando así reafirmar la cualidad de país con una clase política poco informada y nada confiable. Y si no ¿Cómo se entiende que  los gobernantes hayan recurrido nueva y ciegamente a endeudarser de manera tan abierta y sin respaldo con prestamos del FMI? No caben dudas de que para que este organismo haya prestado a un país con gobernantes tan poco fiables como corruptos, que han colocado  al país al borde del Default, implica una verdadera estafa.

Macri dijo que había reinsertado a la Argentina en el mundo y con ello  al sistema financiero internacional (entiéndase EEUU y la UE), condición sin la cual no habría reactivación de la economía nacional. Sumado a ello, el regreso a la política de postración diplomática con Washington y Londres  dando por sentado que daría valor agregado a los beneficios esperados. 
Pero esto no sucedió nunca y pese a que el país volvió a involucrarse con los prestamistas externos y con organismos como el FMI, las inversiones privadas nunca llegaron y la especulación conocida como la “bicicleta financiera” hizo que los vivos de siempre hicieran negocios fabulosos con plazos fijos a tasas de ciencia ficción (Caso de las Leliq).

La búsqueda de una solución inmediata a una problemática de décadas mostró la inmadurez y la ceguera política de un gobierno que supuestamente buscaba terminar con doce años de negocios oscuros a costa de un estado elefanteásico sobrepoblado de “ñoquis” –termino argento para los holgazanes-, empleados y funcionarios con pocos o ningún objeto planificado.

Cuatro años tirados a la basura y la pregunta retumba en la cabeza de muchos ¿De dónde saldrá el dinero para solventar las promesas del gobierno entrante y de una estructura burocratica que pareciera retomar aquella sobrepoblación de empleados ñoquis? Es ahí donde los “Albertistas” han balbuceado la respuesta: “Vaca Muerta”.

El yacimiento de gas y petróleo de “Vaca Muerta” en la provincia del Neuquén además de una invaluable veta energética, es una promesa de muy buenas ganancias pero en las actuales circunstancias del país hay que preguntarse ¿Para quién? El estado argentino es una mera entelquia administrativa inoperativa que no cuenta con recursos materiales propios para afrontar un emprendimiento como este. Una vez más, los políticos y los empresarios apuestan por la “inmediatez” dejando de lado planificaciones estratégicas o de políticas soberanistas al largo plazo.

Fue así que durante la gobernación de Sapag bajo la presidencia de Cristina Fernández, los neuquinos realizaron sus propias gestiones para buscar inversores externos para concretar la explotación de éste yacimiento que había sido descubierto en 1931 por un empleado de la actual “Chevron”, llamado Charles Weaver con lo cual, era una cuestión de tiempo para los estadounidenses reclamaran su interés por este lugar.

Pero para comenzar, se requería de inversores. Uno de los interesados que se presentaron es la Overseas Private Investment Corporation (OPIC) que otorga el financiamiento para la exploración y explotación de gas y petróleo no convencional, que obviamente no esta exento de condiciones impuestas desde Washington.

Este aspecto esta muy avanzado. El Departamento de Estado y el Departamento de la Defensa ya tenían bien delineado el desembraco en ésta región precordillerana. No es un secreto que el ejército de los EEUU está próximo a instalarse con una base en las cercanías de “Vaca Muerta”, dejando patente el interés estratégico que existe implicado. También se halla en la misma provincia y a muy pocos kilómetros de ésta zona la base de la 
Administración Espacial Nacional China que más allá de su rotulo “cientifisicita”, lleva adelante operaciones de inteligencia estratégica y protección de sus inversiones (Tianqi) para la extracción de Litio en Chile y posiblemente muy pronto en Bolivia con la “Xinjiang TBEA”; y si nos atenemos a estas participaciones que refieren a lo meramente geopolítico y estratégico deberíamos preguntarnos ¿Para cuándo una base de la Federación rusa?

No es un sarcasmo ni una sugerencia. Rusia es otro actor importante en esta reconfiguración. Se trata de un planteo realista y hasta en cierto punto ineludible, dadas las actuales circunstancias regionales y particularmente las de un país que dejan traslucir una completa falta de decisión y dirección en políticas estratégicas propias. Esto nos lleva a una breve pero cruda reflexión en la cual pareciera que éste yacimiento puede llegar a tener dos significados al mismo tiempo. Para los inversores y las empresas estadounidenses que capitalizaran la extracción no convencional de gas y petróleo “Vaca Muerta” será sinónimo de magnificas ganancias por varias décadas; pero para la Argentina, de seguir bajo esta continua política inorgánica e improvisada de gobiernos pasatistas y sin una política de estado seria ésta cuenca será sinónimo del significado literal de una verdadera “Vaca Muerta”.

domingo, 17 de noviembre de 2019



“IMMORAL LEGALITY”
Everything serves to achieve the ends. This can be said of the policy of double standards that represents both American policy and that is currently being seen in the forgiveness of penalties (pardons) that Trump is granting to Army officers accused of atrocities in the war zone

By Charles H. Slim
In one of the videos taken by American aviation that bombed Iraq back in April 2003, one could see how an Iraqi man who walked carelessly down the green of a street in Baghdad instantly disappears in the middle of a flash of light and smoke that it was nothing but the impact of an AGM-114 “Hell-Fire” remote control missile fired to destroy a supposed military target. Between comments and laughter some of the military who exposed this event gave the clear impression of being playing a video game. Nothing new that has not been seen before during the first campaign of 1991 in which the dead and the pain caused to thousands of civilians would hide from television cameras. And then here come the questions How could this type of facts be explained against the civilian population of an attacked country and who should judge them?

The death machinery of the Americans and their allies guaranteed, in addition to the mass and impersonal death, a supposed impunity of their actions since, without witnesses in sight and demolished the government of Saddam Hussein would eliminate the legal system of the country which included to his administration of justice and of course to his judges who would be replaced by others elected by the same State Department. In addition, the profuse and continuous propaganda against Muslims (instigated from the Neosionist evangelistic pulpits) that dehumanized the inhabitants of the attacked countries had to be taken into account.

iraqi man before to die

With this panorama in sight, the brains of the Ministry of Defense and the State Department were questioning who was going to judge the pilots, soldiers and even US commanders for massacring citizens of a country that no longer had judicial independence? The assurance that their actions would be covered by the media story and the bias of their historians was guaranteed.

They were even confident that any atrocity would be forgotten because no one would dare to bring to justice the commission of these crimes. Very surely the same Secretary of State Donald Rumsfeld and his legal advisors at that time were confident when they thought “And if someone did it whos would prosecute these crimes?” In a way, Bush-Cheney administration officials were very sure that “nobody” He was going to open his mouth and much less dare to raise his allegations of heinous war crimes such as those seen in both Afghanistan and Iraq.
Al Aqaeda bomb? No a US Hellfire Missil blow 

To the terror that they said to fight, there was another that was installed between their own ranks and that era that acts of treason would not be tolerated that besides being against the National Security it was a treason to the Mother Country. The psychological control was assured.

Several factors led to this misjudgment of the planners of these wars. With the very sure statement “Lord, do not worry that nobody can claim anything against our boys”, I ignore the importance of the Internet as at that time new real-time news vehicle and the decided opposition that existed (and still persists) to the American presence in these countries. And there is no doubt that those officials who talked about “winning the mind and hearts” of the inhabitants of the invaded countries, was an argument as childish as irreproducible in reality Who can believe that someone can get to love you for What pain do you cause? Only that they are masochists. Or even who can want an invading power that slaughters entire families, arrests, abuses and tortures their fellow citizens with the impunity of a simple thug band?

The contempt of these officials not only overlooked the revelations for investigations that men like Julian Assage with the invaluable contributions of former officer Bradley “Chelsea” Manning and former spy Eduard Snowden exposed to world public opinion putting the political and intelligence world on its head in Washington, I leave in evidence the deep immorality that governs “American democracy.”

The disclosure of an unclear number of crimes committed by US troops (both military and intelligence) over these 18 years can not be clearer in this regard. But we do not even know for sure how many are harmed by the actions of these types.

It is only one more controversy in the political framework that surrounds all these criminal acts carried out under the misleading label of the “Fight against terror”. It is a state policy that the US has not modified since the Bush-Cheney neocon administration and that Donald Trump has only made up on some occasion but without touching the bottom of the matter. Particularly as regards the crimes committed by the military personnel who were seized with their hands in the mass or left irrefutable evidence (Photos with dead or agonized people at floor) because they could not hide them under the table, there was no other way but to process them administratively by the force to which they belonged.
pian without justice

A symbol that this is so is undoubtedly the award that Trump awarded to former agent Gina Haspel by giving him the address of the CIA. Haspel not only covered the Dirty Task Forces that started with these human hunts, was involved in crimes against humanity against prisoners in secret prisons in Thailand in 2002 and then in Iraq after the 2003 invasion.

SEALS trampled on a “Taliban” or an alleged “ISIS” militiaman killed in photographs, urinating or incinerating dead Taliban bodies, rapes of filmed Iraqi women and an endless list of atrocities had to be explained in some way. And this was ordered by their respective commanders just because they asked themselves, How can we explain to public opinion that our guys are committing these atrocities and like to do it?

Of course, these boys have not been prosecuted by the justice administrations of Afghanistan, let alone from Iraq, since both were emptied of their institutions and today they are two entities deprived of sovereignty and political independence. For the families of the victims of the bestialities of the Americans, there is no possibility of obtaining a gram of justice and not only because of these circumstances in which they are surrounded but because they are too poor to be able to get their cases with external lawyers and that are not influenced by the “democratic” pressures.
Gallagher Navy SEAL smiling 

Until today, US criminals are protected by not being reached by the International Criminal Court because Washington does not recognize as part of its legislation the Rome Statute and all the complementary legislation although this will undoubtedly be a matter of time for that to change. In the same policy of international impunity are Israeli officials and troops who carry out a similar criminal policy against the Palestinian population and neighboring countries. Here we could say that we are facing a “teacher and student” relationship since the dirty tactics that the US has been implementing since 2001 are similar to those that Israel had already been using since it was implanted in the Middle East.

Currently Donald Trump, pressed against the strings of an Impeachment and with it his possible dismissal, is playing his cards to win the sympathies of the American patriots and their families who have sacrificed themselves in useless external wars for the homeland and the security of their country. In this regard, a round of efforts has begun to respond to the claims of lawyers and relatives of military personnel accused of having committed aberrant acts in order to forgive the sentences of several detainees in federal prisons for crimes committed in war zones. We must also clarify that the chances of expelling Trump from the White House would not be as easy to realize as the Democrats wanted. Some are even saying that Trump is a necessary evil.

The condonations of grief or presidential pardon that Donald Trump has granted to several troops who were prosecuted for atrocities in Afghanistan, reaffirms the thesis that the disputed president did not alter certain areas and issues that the deep state does not want to touch for which, we must be realistic and accept that it will take time for the thousands of Afghan and Iraqi victims forgotten by the bureaucracy to have their moment of justice.