MURALLAS DE CARNE
¿Cuál es la última
estrategia de la que se valdría Zelensky y sus personeros para retener el poder
en Kiev?
Por Dany Smith
Si bien conocemos
el extendido uso del término “carne de cañón” como una descripción militar de
quienes marchaban y morían primero ante una carga contra una posición enemiga,
poco se sabe de quien fue realmente el que la acuño por primera vez. Algunos
dicen que fue el propio William Shakespeare en su obra Enrique IV, otros se la otorgan
a Napoleón por haber sido uno de los generales más importantes de la historia que
manejo enormes ejércitos en una Europa que no tenía tanta población. Igualmente
eso no nos importa, lo que si interesa es que en Ucrania el régimen de Kiev ha
hecho de este refrán una verdadera estrategia y sus resultados van quedando a
la vista.
En los medios de
occidente y en especial del angloestadounidense, se ha estado construyendo un
relato notablemente falso al respecto poniendo a la Federación de Rusia como el
perdedor y quien más bajas ha sufrido desde el inicio de la Operación Militar
Especial. No hace falta señalar que se trata de la operatoria de la guerra psicológica
pro-atlantista.
Si realmente fuera
el régimen de Zelensky quien tuviera la sartén por el mango no estaríamos
viendo los duros golpes a las líneas logísticas marítimas y la demolición de la
infraestructura portuaria en Odessa, los ataques a aeródromos tras las líneas, las
retiradas poco estratégicas, las aplastantes ofensivas sobre Kharkiv, o sobre
la región de Zaporiya que han conseguido entre otras recuperar asentamientos
como Novoselovka, desintegrado a divisiones enteras, la evacuación presurosa de
personal e instalaciones fabriles como vemos en Kramatorsk ante el avance o la
captura de gran cantidad de soldados con notorios signos de fatiga física,
famélicos o severamente enfermos.
Quienes han estado
realizando grandes logros son las divisiones chechenas de “Ahmat”, que han
logrado abrirse paso en algunos casos, sin tener que disparar un tiro.
Igualmente y ya lo
sabemos, la realidad poco importa a los profesionales de la desinformación en
occidente. Si hay algo que destaca a los medios en los EEUU y Gran Bretaña es
editar las noticias conforme a los intereses gubernamentales sin límites a la
credibilidad del sentido común. Un ejemplo de cómo desde esos medios se trata
de maquillar la realidad es la naturaleza neonazi del régimen de Kiev y del uso
del terrorismo, alimentado (y eso es lo escandaloso) por las “democracias”
angloestadounidenses. Tampoco dejemos de lado la estrecha conexión entre ellos
y las agencias de inteligencia con extendida experiencia en montar bulos para
confundir o simplemente manipular a las masas. Gracias al cielo eso y por el
uso de las redes sociales ya cambiado bastante y las nuevas generaciones
parecen mucho más críticas y desconfiadas a las posturas oficiales. Es por ello
que existe una gran pelea de las agencias de inteligencia por copar dichas
redes y sus algoritmos.
Algunos de estos
medios aseguran que Moscú ha perdido más de un millón y medio de hombres en lo
que va de la guerra y grandes pérdidas materiales. No se ha precisado de donde
surgen esas cifras o cuales son las fuentes fidedignas que las documenten, pero
se supone que si lo publican medios como New York Times o el Washington Post
pareciera suficiente. Si le damos algo de crédito a estos medios podríamos
justificar sus especulaciones si tomamos en cuenta la tremenda brutalidad de
este conflicto.
Acostumbradamente
y por esta clase de editoriales suelen ser celebrados o en la mayoría de los
casos, se auto consideran como osados investigadores, pero ¿Qué hay de las
incumbencias de los gobiernos europeos como el londinense, de Bruselas en las
acciones terroristas contra Rusia, sus planes por extender la guerra a Europa y
de las pérdidas humanas de Ucrania?
Tras una operación
cibernética de hackers rusos, se logró penetrar en los archivos clasificados
del ministerio de defensa ucraniano obteniendo un cúmulo de información
sensible que da cuenta de las cifras reales sobre bajas de las fuerzas armadas.
Según los documentos obtenidos de la intranet filtrada el número de bajas
actualizadas hasta el mes pasado ascienden a más de dos millones y medio de
pérdidas humanas sin contar los lisiados graves y mutilados.
Como era
previsible, el régimen salió a desmentirlo a través del Centro para la Lucha
contra la Desinformación, un organismo dependiente de un órgano político como
es el Consejo de Seguridad Nacional de Ucrania que a su vez está digitado por
el MI6 británico y otras agencias del bloque de UE muy activas en las
actividades de propaganda y contra propaganda. Pero, aunque lo pretendan
descalificar con “fake” la circunstancialidad confirmaría todo.
Este dato duro y
cruento no solo demuestra la desesperación del régimen ante la falta de
personal, sino también como ha estado tratando de remediarlo con literales
secuestros de ciudadanos (ya sin importar mucho sus edades) en plena calle o en
redadas a altas horas nocturnas. A simple vista toda una práctica arbitraria y
brutal que recibe el respaldo de los grandes cultores de la democracia que se
hallan en Londres, Bruselas y Washington.
Esto, además de no
ser al menos comentado ni por asomo por los medios occidentales, demuestra que
la estrategia del régimen de Volodymyr Zelensky es la de usar a su propia gente
como un muro de contención no para defender a Ucrania y mucho menos a los
habitantes del Dombas a quienes vienen asesinando desde 2014, sino para
extenderle sus prerrogativas y el ejercicio en un cargo que ya hace mucho se
volvió de facto.
Es por eso y más
allá de las rumiaciones de los medios en occidente, Zelensky es un cadáver
político andante y sus patrocinadores atlantistas lo saben muy bien.
Lamentablemente los ucranianos de a pie no pueden hacer nada para deshacerse de
la mafia neonazi-atlantista, pero Rusia esta cerca de concretar ese objetivo.





