sábado, 20 de junio de 2026

 

PRISIONEROS DE CONSCIENCIA

¿Cuáles son las señales de una crisis en la justicia global?


Por Dany Smith

Se suponía que los monstruos que pisotean los derechos y la dignidad humana se hallaban en esos regímenes oscuros y militarizados a los que Hollywood tanto se empeñó y durante el siglo pasado en recrear con sus espectaculares películas sobre dictadores latinos, malvados revolucionarios, yihadistas locos y totalitarismos orientales. En realidad, esos monstruos siempre estuvieron el sótano de las grandes democracias angloestadounidenses y hoy para la sorpresa de los incautos ya acechan a sus propios habitantes.

Hace mucho tiempo que el brillo de esas democracias se ha opacado por la pegajosa y sucia corrupción de sus sistemas políticos convirtiéndose en grandes organizaciones lucrativas compuestas por sujetos y grupos coludidos para llevar adelante negocios -de la más variada especie- para beneficio propio. En este contexto no hay lugar para los hombres y mujeres conscientes…ellos molestan.

Estos son los casos del abogado alemán Reiner Fuellmich y el médico palestino Hussam Abu Safiya, prisioneros en circunstancias particulares de dos sistemas judiciales y en entidades nacionales diferentes pero a su vez, sistemas intima e ideológicamente ligados por su desprecio (desde sus visiones) a lo no puro y un despótico celo por aplastar a quienes les puedan exponer ante los demás.

El caso del Dr. Fuellmich se ubica en Alemania, quien tras haber tenido la osadía de investigar los negociados que han hecho las farmacéuticas con la farsa de la pandemia de 2019 y sus vacunas en grado de experimentación, hoy paga en una celda mugrienta de la prisión de “JVA Bremervörde” por su vocación por la verdad. Sin dudas que el trabajo de este abogado fue descollante y puso muy nerviosos a los intereses del establecimiento farmacéutico de occidente entre los que se hallan los laboratorios suizo-británicos de Astrazeneca, la estadounidense Pfizer y otros intereses sucios muy ligados a los desarrollos pestilentes digitados por agencias de inteligencia (DIA, CIA, Mossad) en los laboratorios en Ucrania y África. Su error fue presentarlo ante los estrados de la justicia occidental quienes inmediatamente se mostraron muy inquietos, no por lo que ello revelaba sino porque él lo exponía con lujo de detalles.

Como premio a su espíritu por revelar la verdad de todo aquello (que los medios no harán), fue inhabilitado, desacreditado ante el público y tan pronto como pudieron, se deshicieron de él usando el sistema presidiario alemán.

Fue así que el Dr. Fuellmich en vez de hallar una justicia proactiva y decidida a tomar cartas en el asunto con la mafia que jugo con la salud pública de las personas, se topó con un muro gélido, demostrativo de un polo corrupto y servil a los poderes que estaba denunciando y como consecuencia de ello, (a través de malas artes) le montaron una encerrona para desacreditarle y tras armarle una causa penal, enviarlo a prisión como un criminal.

Otro caso emblemático de lo que es una administración de justicia anómala y políticamente contaminada lo vemos en la Palestina ocupada.

El caso del médico palestino Hussam Abu Safiya es otro de los incontables casos de abusos criminales que lleva cometiendo el estado de Israel contra toda la población árabe-palestina y libanesa. Capturado en Gaza durante los ataques israelíes contra los hospitales y campamentos allá por diciembre del 2024, estuvo desaparecido por un mes sin que las vocerías de las FDI informaran sobre su paradero.

Safiya era director del hospital “Kamal Adwal” en el norte de Gaza y la última vez que se lo vio con su delantal blanco fue cuando salió indignado a buscar a los responsables de las FDI que habían asaltado las instalaciones realizando toda clase de ataques contra el personal, vandalizado el equipamiento y causado daño contra el nosocomio. Su reaparición ante la suprema corte israelí con claros signos de debilidad y maltrato lo explica todo.

Las fuentes palestinas y especialmente de la resistencia ya sabían que había sido capturado y salvajemente golpeado por las tropas israelíes para luego trasladarlo encapuchado a un campo de detención donde siguió siendo torturado.

Safiya se haya en una verdadera trampa. Prisionero de un estado agresor y ocupante, se ve obligado a pasar por la “administración de justicia” de aquel (herramienta de opresión) lo que en derecho representa una incongruencia legal y una ausencia de legitimidad cósmica claramente violatoria de todos los principios y garantías del debido proceso que hace palidecer a los desaparecidos tribunales del Apartheid sudafricano, los tribunales populares del Soviet en la URSS o a los tribunales del Pueblo (Volksgerichtshof) del Tercer Reich. 

Hace ya dos meses que unos 400 voluntarios humanitarios de varias nacionalidades de la flotilla a la Franja de Gaza fueron interceptados, abordados, detenidos y trasladados a las cárceles israelíes donde permanecerían hasta finales del mes de mayo para su deportación. Desde el inicio y durante su estancia fueron sometidos a la violencia y a toda clase de abusos incluso por parte de las propias autoridades políticas del estado.

Al presente los ciudadanos argentinos María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera permanecen -sin orden judicial conocida- detenidos en un presidio en el este de Libia, tras haber sido interceptados por las fuerzas colaboracionistas de la OTAN y de Israel lideradas por Halifa Haftar (un viejo activo de la CIA) cuando se hallaban en tránsito de camino a Egipto. La situación de estos voluntarios es extremadamente peligrosa máxime si consideramos la violencia explícitamente demostrada por los israelíes. Conducido por una coalición de grupos terroristas y criminales (vinculados con la CIA, la Mukhabarat egipcia y la inteligencia militar israelí), el régimen de Haftar ha demostrado con extensos antecedentes de violaciones a los derechos humanos de los propios libios, no existen las más mínimas garantías para la integridad de cada uno de estos voluntarios. No hay conocimiento o no se han informado de tratativas del consulado argentino con los captores.

La actual situación en Libia tras el derrocamiento y magnicidio de Mohammar Al Gadafi en 2011 es de inestabilidad y división permanente convertida en un territorio sin ley y al mismo tiempo otro nodo bajo el control de la influencia occidental y de Israel. 

Como vemos en estos casos, la consciencia de personas que trataron de hacer su trabajo bien y para la utilidad de otros, cuando se topan con los poderes oscuros que rigen una parte del globo la justicia estará ausente o como también lo vemos, solo es una farsa.

 

jueves, 18 de junio de 2026

 

UNA UTOPIA TECNOLOGICA PARA ARGENTINA

¿Por qué la pretensión del gobierno argentino de instalar un datacenter en la Patagonia podría ser una muy mala idea?

 

Por Pepe Beru 

Una vez más, los destinos de la Argentina van signados por los intereses de los más poderosos y como siempre colgada en el furgón de cola de la historia con el culo al aire. Lo ha sido en la vida política, lo es en la geopolítica y hoy ratifica ese papel subalterno y colonizado en el nuevo paradigma tecnológico que se nos presenta entregándose a la planificación de un mundo totalmente controlado por la IA.

Mientras la mundanidad de la política doméstica argentina continúa terciando por los mismos temas del mero rumor de pasillo, intrigas judiciales y las miserables especulaciones partidarias, la real política que podría cambiar la realidad del país como la de sus habitantes, camina lento y segura pero lejos del conocimiento y participación de los argentinos de pie ¿Por qué será?

No debería ser algo desconocido la influencia preponderante que tendrá la IA en todas las facetas de la vida de un mundo que ya está aquí. El problema que la Argentina -como de costumbre- lo hace desde una visión ajena y bajo los protocolos de aquellos que la instalaran.

Lamentablemente la Argentina entra a este paradigma por intereses ajenos y con ello, todo lo que significa para su autodeterminación económico-política y sin analizar las consecuencias a largo termino. La proyectada instalación de un mega centro de datos en la Patagonia vendría a darle a las arcas del estado (traducir bolsillos de sus funcionarios) dólares frescos y la promesa de una revolución tecnológica para el país. Obviamente y como no podía ser de otro modo, voces a favor de esto provienen de partidarios del gobierno como la del empresario Martin Varsavsky que le dan el crédito a Javier Milei de que esto pueda concretarse.

El sitio donde se proyecta esto nos pone a pensar sobre todo el jaleo que ha venido habiendo en esa región, sea por el accionar bandas de falsos mapuches, grupos no identificados que atacan propiedades y en especial con los incendios probadamente intencionales en los mejores y más valiosos bosques de la precordillera ¿Muy conveniente, no?

Esta instalación será un nodo que formará parte del ambicioso proyecto estadounidense denominado STARGATE que sería el desarrollo de una poderosa IA que estaría encargada de gestionar desde temas civiles hasta militares.

Como siempre, los políticos y los empresarios que están detrás de ellos tratan de presentar estos proyectos como benéficos y ventajosos tanto para el sector estratégico nacional como para los ciudadanos de a pie, pero ¿Es así? Como se puede advertir, el país (como estado) hace tiempo que no tiene una proyección estratégica propia y el interés por el bienestar general se ve muy dudoso.  Quien ha expresado su algarabía y hasta habría sido un impulsor en EEUU de esta idea es Demian Reidel presidente de la Nucleoeléctrica Argentina quien habría planteado que la instalación de este datacenter potenciaría al desarrollo de ciudades ultramodernas y autosuficientes sin aclarar quienes serían sus habitantes y sus potenciales desarrollos económicos.

Pero detrás de los sueños de Reidel y quienes le secundan están quienes harían realidad esa fantasía y que no son otros que las corporaciones tecnológicas como OpenAI, Antrhopic y otras compañías de IA colegas de Silicon Valley.   

A su vez estas magnificas visiones de los partidarios de Milei, de ser factibles tienen un costado de realidad que no van a explicar ¿Cuál? El verdadero interés que despierta el territorio patagónico para las tecnológicas yanquis y el costo e impacto ambiental que representaría para estos parajes casi inmaculados, es algo que se hace muy difícil de explicar y mucho más justificar. Uno de los principales recursos de los cuales necesita echar mano un datacenter es la utilización de grandes cantidades de agua para refrigerar sus instalaciones y la topografía de la Patagonia es ideal para usar los ríos y bajantes del deshielo de la cordillera pero…¿Qué sucede con las necesidades de los habitantes, de la fauna y flora donde se halle?

Paralelo a estas incertidumbres también existe una faceta muy ligada a la “seguridad nacional” no de la Argentina sino de los EEUU, y ello a su vez vinculado a su conflictiva y agresiva geopolítica que se refiere a finalidades militares y de inteligencia que como entenderán y pese a involucrar a la Argentina, solo las conocerán los estadounidenses. Dentro de este marco la Argentina pasaría a ser con todas las de la ley un blanco legítimo, por el valor estratégico de las instalaciones,para cualquiera de los enemigos del norte.

Como era de esperar y para asegurar el emplazamiento de estos proyectos y darle un marco legal contra los crecientes reclamos judiciales en EEUU por proyectos similares, la administración Trump ya ha tomado medidas ejecutivas como el Memorando de Seguridad Nacional 7 destinado al Departamento de Justicia autorizando a perseguir a cualquier persona que profiera ideas anti estadounidenses y más precisamente antitecnológicas. Que a nadie le queden dudas de que esto se extenderá a la jurisdicción argenta.  

Precisamente el desarrollo de STARGATE elevará el poder de control y vigilancia ciudadana que ya existe dentro de los EEUU y que como vemos además de la Argentina pretenderá extenderse a todo el hemisferio. Sumado a ello, los grandes cambios que se producirán en el ámbito de la producción y el trabajo que sin dudas, llevará a una crisis existencial para miles de familias por la pérdida de empleos que causará una gran crisis social por la virtual desaparición de tareas y actividades humanas que pasaran a ser automatizadas y reemplazadas por la IA.

No hay dudas que si los hermanitos Milei y su gente le dan entrada a este nodo tecnológico, los ecologistas y cualquiera que trate de discutir este emplazamiento será considerado como terrorista.

 

 

 

miércoles, 17 de junio de 2026

 

RIQUEZA DE LODO

¿Qué significa la reactivación de la producción de municiones de artillería e implementos en Fabricaciones Militares argentinas?,¿Es la señal de reactivación de las FFAA o es para aprovisionar otros interesados?

 

Por Charles H. Slim 

Cuando un país depende de lo que deciden en las oficinas gubernamentales que no son precisamente de su gobierno, todo comienza mal. Esto viene a cuento del gobierno de los hermanos Milei quienes pese a estar mejorando la parte macroeconómica (entiéndase grandes finanzas) no hay visos de ello en la economía de los ciudadanos de a pie. Pero en realidad eso no es algo que preocupe a su núcleo más íntimo dado que el momento y las actuales circunstancias convierten a la Argentina en una mina de oro para los inversores en especial, los norteamericanos y benefactores israelíes quienes no tienen problemas en pagar por narrativas (ajustadas a la propaganda) ante los medios locales.

En medio de tres guerras en marcha, una en Ucrania, otra en el Medio Oriente y una tercera de carácter geo-comercial (con los aranceles) contra China, el gobierno de los Milei -más allá de su gustosa cooperación- se ve condicionado a no salirse de la línea trazada desde una administración poco creíble en Washington y a seguir manteniendo una incómoda postura con Benjamín Netanyahu y el genocidio que sigue cometiendo contra el pueblo palestino. Javier Milei y sus adláteres son meros reflejos de esos dos referentes quienes cada día que pasa van perdiendo rápidamente su brillo y ello afecta al propio gobierno de Buenos Aires. Alguien en el gobierno argentino se ha preguntado ¿Qué sucedería si Donald Trump recibe una paliza electoral en noviembre?

Bajo este gobierno en el cual se reducen las incumbencias estratégicas del estado (poniéndose al servicio de otros), la Argentina se halla abierta para que Trump pueda tener asegurado el control y explotación minera de las regiones con tierras raras y obviamente, el libre movimiento en todo su territorio. Ello trae consigo los beneficios para que corporaciones dedicadas a la industria energética y de los desarrollos tecnológicos puedan desplazar a los inversores chinos que ya vienen sacándole una gran ventaja en el escenario global. Establecido el monopolio anglo-sionista en el país, la única preocupación se centrará en detectar y explotar regiones con incalculables riquezas minerales sin que los argentinos reciban proporcionalmente las ganancias de esos emprendimientos.

Pero desde Washington se viene siguiendo la delicada situación argentina y es por ello que para hacerlo parte en algunos asuntos de su política exterior, Trump (a través del Departamento de Guerra) le ha dado a la Argentina la posibilidad de hacer algo de caja ($$$) cumpliendo con algunos encargos que aliviarán y mucho a los problemas que están vinculados a la logística y abastecimiento en el área militar y de inteligencia. En resumen, poner en marcha Fabricaciones Militares (FM) para producir a granel municiones de artillería de 105 y 155 mm que irán directo a Ucrania e Israel.

Si bien han tratado de presentar esta reactivación para abastecer a los tanques TAM, ciertamente el volumen planificado de producción excede a la muy reducida plaza de unidades blindadas disponibles. Paralelamente a estos incentivos militares, la inteligencia se halla avocada a interconectar su red informática bajo asesoramiento israelí y seguir los programas especiales de guerra cognitiva destinados a vigilar y manipular la opinión pública local y en toda la región mediante tácticas psicológicas destinadas a influenciar a internautas de todas las redes sociales.

En lo militar, seguramente prestara su territorio para instalar bases de drones MQ-9 para tareas de inteligencia estratégica bajo la dirección del Comando sur.

Al mismo tiempo, y como parte de esa ambicionada calidad de “aliado extra OTAN” la Argentina pasaría a ser parte de las cadenas de suministro y desarrollos tecnológicos para la industria militar estadounidense que (obviamente y más allá de las inversiones que ello requiere) serán para beneficio de -y exclusivamente- EEUU, mientras que los gobiernos argentinos deberán contentarse con recibir las migajas de un mero locador. Esto último estaría dirigido a la clase política y burocrática, acostumbradamente ignota y ausente de los asuntos militares.

La finalidad última será proporcionar a Washington una plataforma de ataque y reconocimiento estratégico en el sur continental.

En una grosera síntesis, EEUU aprovecharía la posición estratégica del país para establecer parte de su infraestructura de defensa que a su vez redundará en un control hemisférico total que se sumara a las cadenas en otros continentes. Para empezar Buenos Aires comenzaría con cumplir con estos simples encargos de municiones. 

Como se ve, la reactivación en ésta área nada tiene que ver con el mejoramiento y puesta en operatividad de las FFAA para la defensa estratégica del país o un salto adelante para competir globalmente, solo se trata de otro capítulo de las “relaciones carnales” de un gobierno transitorio, obsecuentemente pánfilo con el norte y una demostración del grado de irresponsabilidad política que pone a la Argentina en el contexto de dos guerra en las que no tiene parte.

Estas evaluaciones no son meras especulaciones. Entre los factores que mueven a este alineamiento se halla el ideológico-mesiánico identificado en una preferencia del presidente Javier Milei que tercia en sus convicciones personales y su militancia sionista, elemento que reconoce en sus máximos referentes como son el neonazi Volodymyr Zelensky y el primer  ministro israelí Netanyahu quienes actualmente y cada uno en sus escenarios, se hallan en aprietos pese a la fabulosa asistencia que reciben de EEUU y la OTAN.

La escases de municiones de artillería para los obuses ucranianos ya viene siendo un asunto con el cual Zelensky urge a Washington y a los europeos a solucionar. Pero el problema es que EEUU ha agotado sus existencias al límite que de solo tener que hacer frente una campaña bélica (por ejemplo, en Irán) solo tendría municiones por un tiempo muy reducido.  

 

 

lunes, 15 de junio de 2026

 

ALUVION DE PRIMAVERA

¿Cuáles son las señales de que la Federación de Rusia acelerará dramáticamente la campaña de la Operación Militar Especial?

 

Por Javier B. Dal

Mientras los medios y el sector del entretenimiento en occidente distraen a la opinión pública con el show de la copa mundial, algunas situaciones clave para la estabilidad global se están desarrollando rápidamente con un posible e inminente desenlace. Hace tiempo que no se habla de Ucrania, de su crítica situación interna y mucho menos la ya insostenible defensa de un frente que se desmorona ante un imparable avance de las tropas rusas. Todo parece indicar que la determinación de Vladimir Putin por acabar con el régimen neonazi y pro-atlantista en Kiev, estaría próximo a concretarse.

Esto no es una especulación, es la sumatoria de datos e información que proyecta la realidad en el campo de batalla.

Según fuentes confiables y mientras los medios se centraban en la situación en torno al estrecho de Ormuz, desde el inicio del mes de junio la dinámica en la evolución del frente ucraniano se ha ido acelerando de forma dramática. Desde el inicio el 9 de junio de la ofensiva rusa en Kachiy Lopan proyectada sobre la toma de las rutas principales y las vías férreas que conducen a Jarkov (ciudad estratégica), pasando por un aplastante ataque sobre Mayaky y Konotop, que continuo por una avanzada en la dirección a Lyman, el avance sobre Kostyantynivka que dio lugar a una encarnizada batalla en Chazik Yar, a los logros tácticos de las fuerzas rusas se han obtenido grandes objetivos estratégicos.

Uno de los logros rusos más destacados se ha registrado en Kostyantynivka donde la artillería ucraniana ha sido degradada por los precisos y devastadores bombardeos rusos obligando a la retirada de aquellos varios kilómetros hacia el noroeste. Acompañado de estos éxitos también se repiten las rendiciones y deserciones en las filas ucranianas en varios puntos del desdibujado frente lo que representa un revés en las relaciones públicas y la propaganda.

Esta situación crítica repercute en las decisiones políticas y militares de los mandos ucranianos. Una de las señales más claras de ello se ve en el uso masivo y desesperado de la táctica del terror, mediante el uso de drones y misiles de alcance intermedio para bombardear enclaves civiles en territorio de la federación e incluso sobre la propia capital, Moscú.

El propio presidente Vladimir Putin advirtió sobre lo que representa la oleada de ataques terroristas contra la capital y que al mismo tiempo es la señal de la desesperación de un régimen que agoniza.

Como contraparte, el régimen de Zelensky ha obtenido mayores compromisos de los tres socios europeos más antirusos de la UE como son Gran Bretaña, Alemania (en un proceso silencioso de rearme) y Francia, quienes tras la reunión celebrada el 7 de junio pasado en Londres se comprometieron a facilitar la continuidad en el abastecimiento de drones y sistemas de armas que ayuden a continuar los ataques al interior de Rusia. Incluso se habría llegado a un consenso en incluir a la industria de la defensa ucraniana a la de la UE. Con ello, el régimen de Kiev obtiene un respaldo claro y peligroso para continuar con sus ataques terroristas.

En lo que respecta al papel de EEUU en todo esto, no hay dudas de que es tan diluido como la credibilidad del presidente Donald Trump quien ya antes de la catarata de mentiras y fabulas que ha descargado en torno a la agresión contra Irán, las dejo muy claras con sus contradicciones entre lo que dijo en la cumbre de Alaska y lo que ha demostrado desde entonces (en especial con entrega de los ERAM).

No se puede dejar de lado estas peculiaridades. Si bien Moscú ha dado muestras de no dudar en propinar un castigo devastador contra la infraestructura energética y de la defensa ucraniana, el problema está más allá de las fronteras de Ucrania y eso lo sabe muy bien Vladimir Putin.

Se le ha criticado desde dentro (de su partido y de la población) de haber sido muy mesurado y hasta contemplativo con las líneas rojas que Kiev ha cruzado. Incluso es posible que el propio Putin se de cuenta de que los castigos militares con los misiles hipersónicos y las bombas FAB 3000 no cortan la raíz del problema. En los análisis que se debe estar formulando en su cabeza como los que desarrollan los cerebros del ministerio de la defensa y su comunidad de inteligencia, los patrocinadores europeos de Kiev son protagonistas y la clave para terminar con esto.

Como viejo zorro de la ex KGB y un continuo estudioso de la historia política, Putin no es un improvisado ni actúa por espasmos como solemos ver en otras latitudes. Comprende que el principal problema para llegar a un final en las hostilidades (más allá de la mafia neonazi que encabeza Zelensky) no está en Ucrania sino en Londres, principal centro de conspiración de las acciones que ejecutan los empleados del SBU dirigidos por el MI6.

Al mismo tiempo y sin la necesidad de caer en las tentaciones que seguramente tratan de instigar los británicos, Vladimir Putin y sus principales asesores de inteligencia y estrategas militares saben que una victoria contundente sobre el terreno ucraniano condicionara políticamente a continuar con esa estrategia sucia.

Por lo pronto la llegada de la primavera y con ello el mejoramiento de los caminos y el estado del terreno en general, le dará mayor movilidad y con ello mayores oportunidades para que las unidades militares rusas avancen con mayor velocidad hacia la consecución de hacer colapsar al régimen de Kiev y con ello la liberación definitiva del Donbass.

      

  

domingo, 14 de junio de 2026

 

WORLD CUP OF HYPOCRESY

What could be the reasons behind a World Cup that has generated so little enthusiasm for football? A tournament of hypocrites with geopolitical agendas, perhaps?

 

By Sir Charlattam 

As aliens have recently become all the rage following the convenient declassification of some CIA files, perhaps they, who see things from above, will be able to spot the great hypocrisy we are witnessing with the World Cup. Why? There are plenty of reasons. Given that it is being held in a country that is perpetrating an atrocious genocide in Palestine and has started yet another war – and that, based on its track record alone, its political and military officials should long since have been tried before the International Criminal Court there is no better description for this spectacle.

Apart from this, I cannot deny my hopes for Thomas Tuchel’s ‘Three Lions’ team; it is also true to say that winning the cup would be a huge relief for Keir Starmer’s Labour government, and that is something I would not welcome.

There is no doubt that the awarding and organisation of this tournament in the US has been pre-arranged, and there is even less doubt about the role Donald Trump himself has played in it.

As well as the fabulous business opportunities it represents for sports entrepreneurs and, in particular, for FIFA, this spectacle is, in the current circumstances, the Roman-style ‘bread and circuses’ so desperately needed to cover up the mess caused by the policies of a US administration deeply committed to the ideology of an extremist faction of the Israeli elite.

The commercial aspect of this spectacle is revealed by the fact that it is the most expensive World Cup in history and, at the same time, the one in which the host country’s inhabitants have the least interest. Added to this, it is a spectacle that bears more resemblance to an exclusive club like the ‘Cocktail Queen’ with entry restricted by the militarised police of Homeland Security than to a public celebration. Highly sophisticated police state controls involving, amongst other delightful measures, biometric identification and information on visitors’ ideological leanings extracted from social media profiles – a true manifestation of the technological fascism in which we find ourselves.  This has not interested the FIFA leadership, and they have even gone further in demonstrating their willingness to act as the doormat for an administration riddled with inconsistency, to put it mildly.

The factors that lead me to say this are evident in the strict controls, particularly focused on visitors’ ideological and religious affiliations, to grant entry to the US. The case of the Somali referee Omar Abdulkadir Artan is one of the scandalous instances among hundreds of others linked to football who were prevented from participating. So whilst FIFA President Gianni Infantino smiles and shakes hands with the president of a country that boasts (or at least used to) of being democratic, at the entrance journalists, commentators, players and referees are barred from participating because the conclusions reached no doubt by an FBI AI system or by cross-referencing the databases of various intelligence agencies (blacklists) deem them unwelcome simply for being Arab, Muslim or African, or because they are perceived as having the wrong mindset by the Zionist lobbies of AIPAC or their counterparts in Ireland, who are already inciting MI5 thugs in Ulster to stir up hatred against immigrants. 

A prime example of this abhorrent discrimination can be seen in the case of the Islamic Republic of Iran’s national team, which was prevented from entering the US and had to be received and accommodated on Mexican territory. If we look at this through the lens of rational logic, it makes no sense whatsoever, since it is the Iranians who were attacked and must now tolerate being treated as suspects. 

For the White House administration, this is a very convenient event to divert attention from the complex issues they are currently grappling with, including the dire state of the domestic economy (inflation increasing) with soaring fuel prices exacerbated by the closure of the Strait of Hormuz and the tortuous negotiations with Iran to try to achieve what they failed to secure on 3 February. We could also add the explosive revelations by the outgoing Director of National Intelligence (ODNI), Tulsi Gabbard, regarding the network of 120 biowarfare laboratories funded by taxpayers’ money and scattered across the globe, some 40 of which are in Ukraine. Let us not forget the involvement of the previous Democratic administration, with the involvement of former President Joe Biden’s son and the whole matter of his dealings with METABIOTA in Ukraine.

On this latter matter, if investigations are launched at the UN Office for Disarmament Affairs (UNODA) where the Russians have provided a great deal of evidence regarding the link between these biolaboratories and the development of SARS-CoV-2, amongst other pathogens certain matters concerning the British special branch at Port Down could come to light.

Well, gentlemen, all this is just a big smokescreen that will hide the harsh reality we find ourselves in for which our governments are responsible for a month. The question is: what will happen when the distraction is over?