HACIA UNA ALIANZA
ESTRATEGICA
ISLAMICA
Cuando la realidad
ya es imposible de ocultar y en la cual los liderazgos árabes-islámicos quedan
al desnudo ¿Harán honor a la unidad para una protección común?
Por Alí Al Najafi
El planteo de una organización islámica de alcance global dirigida a proteger a los estados islámicos no es una idea nueva. Las desavenencias y los compromisos de algunos siempre ha sido la principal causa para que esta clase organismos terminen en la nada, tal como vemos con la Liga Árabe. Pero los acontecimientos que se han venido produciendo desde hace tres años hasta esta parte y en especial con las brutales agresiones de Israel y EEUU contra la república Islámica de Irán, han reflotado la necesidad de tomar el asunto seriamente pero no solo para proteger a estados en sus intereses netamente comerciales y estratégicos, sino también a los derechos de todos los musulmanes en general.
Podríamos ir más
atrás en el tiempo para advertir esta necesidad, pero sin dudas que una fecha
cierta para darle un término al inicio descarado contra los musulmanes se dio
el 11 de septiembre 2001 con las falsas acusaciones que tras un largo camino de
abusos, torturas y masacres terminaron en lo que hoy vemos, un mundo en caos.
Algunas fuentes
señalan que la idea habría cobrado impulso tras el ataque israelí de septiembre
de 2025 contra la delegación de la resistencia palestina Hamas en Qatar, que
puso en evidencia la excesiva impunidad que Netanyahu y su gente ya mostraban con
potencialidad de extenderla más allá de cualquier justificación. El magnicidio
de Alí Khameni y Alí Larijani lo terminaron de comprobar y fue allí que tomaron
enserio ir diseñando una nueva arquitectura de seguridad integral para el mundo
árabe-islámico.
Si bien estos
ataques a lo largo de los años han estado dirigidos a destruir infraestructura
militar y de inteligencia de los países árabes laicos (e islámicos como Irán),
estos se han extendido sin el menor escrúpulo a la población civil ya no por
error o culpa del enemigo -usados como escudos como suelen argumentar- sino
como parte de una estrategia deliberada, inhumana y claramente extorsiva, violatoria
de toda la legislación del derecho internacional humanitario.
Paradigmas
horrorosos de esto lo vimos en Iraq por ocho años, en Libia pos- Gaddafi con
fosas comunes rellenas de cientos de cadáveres (asesinados por la OTAN) y hoy
lo vemos en Gaza en donde se puede decir que los palestinos (mayormente
musulmanes) están abandonados a su suerte y todos los daños causados por Israel
podrían quedar en la impunidad total si no se realizan las correspondientes
acciones legales. Y es ahí donde comienzan los dilemas ¿Quién y ante qué instancia
judicial un palestino, un libanés o un sirio puede llevar su caso?, ¿Los árabes
del golfo que están conchabados con Tel Aviv por el Pacto de Abraham?,¿Los
sirios, los jordanos o los actuales funcionarios libios que están bajo el
control de la CIA? Si alguien pensó en la Liga Árabe, olvídenlo.
Sabemos que a los israelíes y a los sionistas poco les preocupa una acción criminal en su contra ya que tienen sus escondrijos en occidente y la protección de esos gobiernos, pero ¿Qué hay de los daños materiales y el invalorable valor vida del cual ellos han pisoteado con notable impunidad?
Por eso no hay que
ser tan optimista. El proyecto apuntaría a una organización destinada a la
seguridad regional de carácter militar, con una amplia cooperación en materia
de inteligencia que seguramente dará incumbencia a la Federación de Rusia y a
China otorgándole al mismo un peso político real.
El gran obstáculo
a esto sigue siendo las agendas estratégicas de cada estado árabe que muchas
veces sacrifica los derechos y la integridad de sus propios ciudadanos en una
negociación con los mismos que les dañaron (Jordania e Israel). También por sus
compromisos ocultos con EEUU. A grandes rasgos vemos en este pragmatismo árabe el
poco valor que le han dado las monarquías del golfo y ciertamente la mayor
parte de los gobiernos árabes laicos (en especial Egipto) a la sangre palestina
derramada.
Si realmente fuera
real que hay planes de conformar una alianza islámica integradora, más allá de la
defensa de los intereses estratégicos estatales ¿Se abocara a proteger los
derechos del ciudadano musulmán en todo lugar donde se halle, o seguirán siendo
presa de las arbitrariedades y crímenes tan atroces vistos?
El problema como
bien dije, pasa por las desavenencias y los compromisos sucios que algunos
tienen con los creadores de los problemas que acucian a los musulmanes. Miremos
el caso de Turquía, gobernada por un señor díscolo y tramposo como lo es
Erdogan es el ejemplo de lo que puede decirse en un momento y hacer todo lo
contrario luego. Su compromiso con la OTAN -que se renueva en Esmirna en
noviembre- no mejora sus credenciales, por el contrario, ya que esa
organización ha sido parte importante -junto a EEUU e Israel- en los
juegos para crear el caos en el norte de África y Asia Occidental.
En algún sentido
lo mismo con Arabia Saudita, los EAU y Qatar quienes además de su compromiso
con Washington han establecido lazos con Israel, un estado criminal en toda la
regla.
El mundo
árabe-islámico debe aprender de los errores. No debe esperar formulismos ni
recetas mágicas de occidente. La agresión anglosionista contra Irán deja una
muy buena lección para toda la región del Medio Oriente: Es mejor trabajar pacientemente
juntos antes que aceptar presurosos los artificios externos.
Será en última
instancia Alhamdurillah!, la cordura de los gobernantes la decisiva.





