LOS
AGAZAPADOS
¿Cuáles
son las circunstancias y las posibles consecuencias para los dos principales
instigadores de la guerra?
Por Yossi Tevi
En
la última semana y en una nueva violación de la ley internacional, aviones
israelíes invadieron los cielos de Siria e Iraq quienes no tienen como ofrecer
una respuesta con la evidente intensión de provocar a Teherán. Todas las
señales indicarían un posible nuevo ataque conjunto de Israel y EEUU contra la
república Islámica de Irán.
Los esfuerzos
estadounidenses por destrabar la situación del estrecho de Ormuz simplemente
han fracasado. La armada y el CENTCOM han estado intentando degradar a las
fuerzas de las CGRI para quitarle a los iranies el control de paso pagando un
precio muy alto.
Por su parte Teherán ha
conseguido lo que nadie ha logrado en las últimas décadas: Ha frenado en seco a
las fuerzas combinadas de EEUU e Israel. Pero en las actuales circunstancias se
puede ver a un Bibi Netanyahu muy ansioso por la cercanía de las elecciones y
en la necesidad de mantenerse en el poder es quien más interesado está en
lanzar un nuevo ataque contra Irán. Queda claro que él ni a los israelíes en
general no les interesa las consecuencias siempre y cuando, no les alcance a
ellos pero, en las actuales circunstancias no hay duda que pagarían un duro
precio si concretan una nueva agresión.
Para ese fin Bibi ya
había comenzado a tirar sus hilos en Washington y como parte de las viejas
tácticas israelíes, han estado presentándole a Trump y a Pete Hegseth,
supuestas piezas de información de inteligencia que decididamente cambiarían la
balanza en favor de una iniciativa ordenada desde Washington DC. Pero hay un
pequeño detalle en todo esto: Netanyahu ya ha engañado a Washington antes y al
mismo Donald Trump en las dos oportunidades anteriores, entonces ¿Por qué no lo
haría nuevamente?
Si Trump vuelve a caer en
el engaño podría agudizar un más la situación económico-comercial del mundo y
con ello, una conmoción financiera por la muy probable venida abajo de las
bolsas en especial Wall Street. El precio del crudo podría dispararse hasta los
200 US$ por barril y eso causara un efecto domino sobre todas las economías
especialmente las europeas y por supuesto de todo el continente americano. Por
supuesto que estas serán las consecuencias paralelas a las que causarán los
efectos de una respuesta iraní sobre la entidad sionista y a los últimos
reductos militares estadounidenses en la región.
Trump es engañado y a la
vez un engañador. Ha estado mintiendo a los estadounidenses desde el primer día
que llego a la Casa Blanca y lo ha hecho de forma alevosa desde que inicio la
agresión del 28 de febrero. No ha logrado nada de lo que dijo y mejor prueba de
ello son los nueve meses que han pasado con una armada obligada a mantenerse
alejada de las costas del golfo por temor a ser golpeada los novedosos misiles
antibuque iranies asistidos por la inteligencia estratégica de China y Rusia.
En Washington parece que
no han aprendido nada. Menospreciar al contrincante e incluso deshumanizarlo ha
sido la política de los burócratas y comandantes en las guerras contemporáneas.
La campaña de desinformación y demonización previos a la invasión a Iraq en
2003 es uno de los ejemplos más claros de todo esto. Lo que vino después para
los iraquíes fue una pesadilla de la cual aún no se recuperan.
También lo vemos con la
rusofobia que se radia costumbristamente desde épocas de la guerra fría en los
medios angloestadounidenses y que se ha incrementado exponencialmente desde que
Rusia, previo a los sabotajes de la OTAN a las negociaciones entre rusos y
ucranianos, entro en Ucrania en febrero del 2022. Con este evento los rusos se
ven señalados por todas las culpas de las calamidades gestadas desde los polos
del occidente colectivo.
Para ello han engañado al
mundo y a su propia gente con toneladas de mentiras para justificar cada una de
las guerras que se han impulsado y por medio de cada una de ellas, EEUU asesino
a millones de seres humanos. Lo hicieron con los coreanos en la década de los
cincuentas, en los sesentas con los vietnamitas, con los iraquíes en los
noventas y la ocupación de los dos mil, a los afganos también y hoy pareciera
que vuelven a repetirlo con los yemeníes de Ansar Allah que atacaron nada menos
que el Ministerio de Defensa saudita y a los iranies quienes les han barrido
sus bases en toda la península arábiga. Trump es el primero de los engañados y
no solo por los gazapos de Netanyahu y AIPAC, sino por sus propios desordenados
pensamientos que lo hacen alucinar.
Pete Hegseth es también
el gran responsable en todo esto. Ha estado creando un imaginario irreal entremezclado
con evangelismo neosionista sobre la potencialidad del ejército estadounidense
si debe hacer frente a los iranies. No es solo lo material lo que cuenta en una
fuerza militar. La fuerza moral es casi tan o más importante que lo que empuñan
los soldados en sus manos y hoy a la vista de la situación interna en los
cuadros militares y de las disidencias dentro del Pentágono y de la comunidad
de inteligencia por el seguidismo de Trump a los engaños de Netanyahu y su
camarilla de talmúdicos, la cohesión no esta garantizada y un peor, la
autodestrucción si lo esta.





