sábado, 3 de octubre de 2026

 

RETORICAS VACIAS

¿Por qué el discurso nacionalista de Javier Milei sobre las islas Malvinas es una mera cortina de humo para cubrir los intereses geopolíticos de Washington?

 

Por Javier B. Dal

La súbita y atolondrada retorica “malvinista” del presidente argentino Javier Milei no solo no era creíble, sino que ha demostrado ser tan inocua y anodina para Londres como para sus aliados regionales. Las expectativas de La Casa Rosada nacidas a la sombra de una ambiguas e inestables declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump (irritado con Londres por la situación de Irán) sobre la situación de las islas Malvinas ya pueden darse por despejadas y no van para nada en el rumbo de una soberanía plena para la Argentina. La respuesta del gabinete de Downing Street 10 lo ha dejado bien claro. Incluso podríamos suponer que los británicos jamás se tomaron enserio las bravuconadas de Milei no solo por lo que dice sino, porque no tiene para respaldarlo.

Nadie en Buenos Aires podía tragarse la maniobra oportunista de Milei. No solo por su tendencia ideológica (que lo liga a exponentes como Netanyahu y Zelensky) y a los intereses geopolíticos (claramente rusofobos e islamófobos) que se han alineado (dispuestos a aniquilar a los pueblos), sino porque hay una situación de realidad militar que no podría respaldar en sueños las reivindicaciones con amenazas de sanciones. Ni Londres y mucho menos las empresas británicas y sus socios israelíes se han conmovido o atemorizado por esas manifestaciones y tienen razones de sobra para ello. Tal vez la mejor prueba de ello sea que los cuatro aviones Thypoon FGR4 que la RAF tiene en su base de Mount Pleasant, serán enviados a desguace para proveer de repuestos a sus escuadras en Gran Bretaña con lo cual, al parecer, no hay mucho temor a lo que digan en Buenos Aires o a los viejos F-16 dinamarqueses. 

Los veteranos han sido los grandes ausentes en el tema y ciertamente no asombra. Lo mismo que la sociedad a la que pertenecen, su unidad se halla fragmentada en una variedad de asociaciones teñidas por corrientes ideológicas y partidistas irreconciliables que les lleva a no hacer causa común.

La llamada “batalla jurídico-comercial” por algunos de los operadores y editorialistas de medios en Buenos Aires que suponen las amenazas de sancionar a las empresas que participen en el proyecto “Sea Lion”, no es más que otra cortina de humo que sirve para el consumo de la opinión pública de los argentinos pero que no afecta en nada ni a las empresas extranjeras ni a los intereses británicos allí involucrados. Incluso habría que ilustrar a los crédulos argentinos de estos gazapos explicándoles que los británicos no necesitan mover sus FFAA para proteger sus intereses de ultramar. Los medios y la determinación que tienen son tan variados y mucho más importantes y reales que las amenazas de un gobierno sin peso político.

El panorama geopolítico actual es muy complicado y los argentinos pueden volver a caer en las torpezas de sus aficionados políticos como ya lo hicieron en 1991 con la participación en la guerra contra Iraq sin que ello le hubiere redituado en algún beneficio.

Hoy ese escenario podría repetirse, pero las consecuencias serán muy cruentas. EEUU se ve prácticamente arrinconado en Asia occidental y esta comenzando a sentir las consecuencias de haber perdido el control sobre los estrechos de Ormuz y Bab Al Mandeb aunque la propaganda diga lo contrario. En este contexto tenemos a un Donald Trump que tras ser engañado por Netanyahu y arrastrado a una guerra inútil contra Irán, mientras pretendería escalar a una guerra terrestre al mismo tiempo planea hacerse con el control de todo el cono sur y en especial el acceso a la Antártida con lo cual controlar el archipiélago en el atlántico sur es estratégicamente vital.   

En este contexto, Milei es apenas una anécdota, pero pone a la Argentina en la mira por alinearse a un eje bestial que ha hecho de la guerra (la limpieza étnica, el genocidio y la violación de los derechos humanos) un gran negocio y que al parecer no estarían dispuestos a frenar.

Para algunos, Milei se dejo llevar por las sugerencias de algunos de sus asesores muy cercanos a la embajada de EEUU y al mismo embajador Peter Lamelas, digno representante de la administración MAGA. Para otros, esto bajo directamente desde Washington para que Milei activara todo este circo nacionalista que en realidad es una pantalla para allanar la instalación de infraestructura militar y de inteligencia sin tener que sortear problemas políticos internos. Otra señal que refuerza esta tesis es la apertura del consulado israelí en Ushuaia lo que implica la instauración de una base de inteligencia propia. 

Otros que ven las declamaciones de Milei como humo son los chilenos y en particular los de Punta Arenas en el sur del país, punto desde donde y de forma ininterrumpida a través del pasaje de Magallanes Chile viene llevando a cabo negocios con las autoridades de las islas Malvinas en clara cooperación con Gran Bretaña. A pesar de lo estratégico de dicho corredor y de la amenaza que supone este flujo comercial marítimo que beneficia a los ocupantes de las islas ningún gobierno en Buenos Aires ha hecho nada por remediarlo. Incluso hace un mes atrás el jefe de la Fuerza Aérea Argentina al hacer un comentario sobre la importancia de controlar dicha vía, su propio gobierno y los operadores de los medios adeptos en capital, salieron a defenestrarlo.

El problema del discurso de Milei y su gobierno sobre su intensión por restringir con medidas judiciales la actividad petrolera de las empresas británica e israelíes que explotaran el petróleo en la cuenca de “Sea Lion”, es que (y suponiendo que le dieran la razón) no tiene los medios materiales -entiéndase buques, aviones y la logística- para ejecutar ninguna de las medidas con la que ha amenazado. 

jueves, 1 de octubre de 2026

 

ABORTANDO  FALSAS BANDERAS

¿Quiénes y cómo estarían buscando extender el conflicto de Asia occidental a Europa?

 

Por Charles H. Slim

El lunes temprano en la mañana una noticia que sacudió a los británicos, pronto corrió como un reguero por todo el mundo presentando una presunta acción terrorista contra la base aérea Fairford en Gloucestershire donde los estadounidenses mantienen una de sus alas de bombarderos estratégicos. La crónica hablaba de un comando de cinco hombres quienes ya tenían preparados supuestos toneles con explosivos caseros escondidos en tres furgonetas aparcadas en las cercanías que nadie identifico. Para la tarde de ese mismo día la policía informo no haber encontrado ningún explosivo.

Desde los claustros conservadores y de los amigos de Israel no tardaron en salir a señalar a Irán como el seguro autor de este tentado acto. Salvando las distancias y las circunstancias eso me hizo recordar a las afirmaciones que inmediatamente desde los círculos sionistas en Argentina lanzaron contra los árabes-palestinos por el atentado de la embajada en 1992 y luego ya acomodando la retórica a los intereses geopolíticos, tras el bombazo de 1994 contra la mutual AMIA han tratado de acusar a Irán.

En ambos casos se trató de especulaciones malintencionadas que (amplificadas desde los medios) buscaban crear una situación propicia para un fin político que ya estaba planificado: Atacar a Irán. Pero el circo mediático avivado por las acusaciones sin sentido ni pruebas tanto del primer ministro Andy Burnham como de políticos como el “libertario” farsante Nigel Farage, ha tratado de darle algo de veracidad a lo que ya se vislumbra como un fraude denominado como operación de Falsa Bandera.

Las señales de que lo sucedido en los alrededores Fairford fue un montaje son casi de manual y en particular, uno de los especialistas en el tema, los israelíes, pero ¿Para qué?

El abanico de posibilidades es amplio, pero hay un tema que le interesa por sobre todos: Irán. Y es que dos días después de la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en donde se suponía que se había arreglado el asunto del estrecho de Ormuz (para desagrado de Netanyahu y Cía), Trump pateó el tablero diciendo entre otras sandeces que bautizaría dicho paso marítimo como el “estrecho Trump”. Es indudable que esto significa la profundización de la guerra contra Irán, la expectativa de más inestabilidad para Asia occidental y un desaire a los chinos. Todo esto bajo el acompañamiento sigiloso y bajo el radar de Israel quien no hay dudas, ha sido el cerebro detrás de esta tentativa de ataque terrorista que los medios británicos intentaron infructuosamente de rumbear contra Teherán.

Para Pekín y en especial para Xi esto además de ser intolerable significa una carta de apoyo explícito para Irán y con ello, las garantías de asegurarse la provisión de petróleo.

En cuanto a otra de las señales de esta farsa se vio con la liberación inmediata de los cinco hombres presuntamente de origen británico quienes, según las ramas especiales de inteligencia policial y el MI5 informaron que no se hallaban bajo ningún tipo de vigilancia por el simpe motivo de que no estaban involucrados en nada contradiciendo las tonterías que el mismo Donald Trump dijo sobre que “hacía tiempo estaban tras ellos”.

Como se puede ver la noticia del hecho es confusa. Esa confusión se origina sin dudas por un intento en silenciar el evento o quitarle la relevancia que podría haber tomado si este “equipo” cumplía con su misión. Las similitudes con aquellos jóvenes bailando en un piso de New Jersey en la mañana del 11/S, festejando el evento, no puedo dejarlo pasar. Igual que en este caso de Fairford, aquellos alegres ciudadanos israelíes que fueron detenidos por la policía local, fueron presurosamente puestos en libertad tras un llamado telefónico del entonces jefe de la policía metropolitana y quien previamente tras viajar a Israel, fue remunerado con una suma de dinero de la cual jamás dio explicaciones.

Aquellos simpáticos muchachos no eran simples estudiantes de intercambio ni turistas de ocasión, eran agentes del Mossad que fueron rápidamente subidos a un avión y manteniendo la mayor de las discreciones -y complicidad del gobierno federal- se fugaron a Israel. De ese modo jamás se les pudo hacer declarar cuál era el objetivo de su presencia en ese edificio que daba justo al frente de las torres del otro lado del río Hudson.

Como se ven las cosas, al parecer los ejecutores de estas tácticas engañosas tienen la intensión de multiplicarlas en diversos puntos del globo. Esto a cuento del extraño incidente del vuelo de “FlyDubai” del miércoles en el cual y en circunstancias que no han quedado nada claras (en especial por los protocolos de seguridad en cabina), uno de los pilotos apuñalo al otro quien habría intentado estrellar el avión con pasaje de cien israelíes pero que no logro su propósito por haber abordo (muy convenientemente) un grupo de israelíes entre los cuales uno de ellos era piloto.

Para Tel Aviv fue un ataque terrorista y como era de esperar trata de endilgárselo a Irán y usarlo como excusa para instigar a Washington a una escalada.

Como vimos, en ambos casos algo salió mal y no se pudo mantener la cubierta para que lo planeado se concretara y así tener acusaciones tangibles contra los musulmanes chiitas. Es sin dudas el inicio de una escalada de este tipo de operaciones ante una desesperada situación para Israel pero mucho más, para el ambicioso criminal Bibi Netanyahu quien busca su reelección (a cualquier precio) en menos de treinta días. No es para nada extraño que las Mutkhabarat de las petro monarquías hayan cooperado con el Mossad; no sería la única vez que estas relaciones sucias tienen lugar entre estos organismos. Como siempre, los inocentes están en la línea de fuego de estos criminales, pero pese a ello hay algo positivo: Los ciudadanos de a pie ya están al corriente de las mañas sucias de estos tipos.   

miércoles, 30 de septiembre de 2026

 

BROKEN INTERNATIONAL SYSTEM

Why has the United Nations lost credibility on the international stage?

 

By Sidney Hey 

At the 81st session of the United Nations General Assembly, and following speeches by some of the world’s leading figures, there can be no doubt about the disarray afflicting the international system. From a lacklustre address by the outgoing Secretary-General, Antonio Guterrez, to the presence of a war criminal subject to an international arrest warrant namely Benjamin Netanyahu and the resulting condemnation by a majority who chose to walk out of the chamber, all this puts into context the abnormal situation in which we find ourselves. There is no doubt that Donald Trump takes the biscuit when it comes to illustrating this situation. Whilst he alone contributes to creating further controversy surrounding the US’s position on the international stage, it is also true that he is not solely responsible for the current decline in the organisation’s institutional integrity.

Amidst two wars in which the US plays a critical active role (acting on behalf of Israel), with thousands dead, wounded or displaced, and material damage that has ruined the lives of hundreds of thousands more, and amidst preparations for a ground invasion of Iran, the Assembly appears to be nothing more than a chamber devoid of power, with a deaf audience, serving only as a backdrop to the cacophony of empty and entirely uncompromising speeches. Precisely as this session is taking place, it has emerged, according to United Nations rapporteurs in Geneva, that 130,000 Yemenis have now been displaced and more than 110 killed since Saudi Arabia, at Washington’s instigation, launched its attack on Yemen.

Nor should we overlook the US provision of 2.8 trillion dollars’ worth of equipment and some 60,000 one-tonne heavy bombs to Tel Aviv, with which the IDF will undoubtedly kill more innocent Palestinians and will surely also use them in some treacherous action against Yemen and Iran. Let us not forget that Netanyahu and his associates had been talking for two years, right up until February this year, about the plan to expand ‘Greater Israel’ a plan which (much to the fury of the Zionists) has clearly been thwarted by Iranian resolve and Trump’s stupidity. It is for these reasons, and many others, that it is impossible to take the leaders in Washington seriously when they cry wolf about threats to international security and peace.

You don’t need to listen to every head of state to get a picture of the global situation. As the saying goes, ‘one example is enough’, and that example is none other than the US President himself.

Trump’s address to the forum provides further grounds for a radical change in the structure and composition of this organisation, which has become anachronistic and utterly untrustworthy in the face of current realities. Trump himself called into question the usefulness of the United Nations, asking: ‘What is the purpose of this forum?

A leader who devoted himself solely to issuing threats of annihilation against Iran (which undoubtedly hints at a possible nuclear attack), to belittling Mexico, to making an effusive confession of seeking total control over the continent, and to demonstrating a complete lack of diplomatic tact, offers little hope for harmony and balance. As we saw, and in light of the effusive welcome from Arab leaders including the head of Al-Qaeda (a CIA asset) who has now become president of a ruined Syria there is no doubt about the absolute disconnect between these rulers and their peoples. Be that as it may, it is also true that these very same people who are now kissing his hand will stab him in the back tomorrow.

Likewise, like a proper loudmouth, he believes that with that language and the mannerisms of an East Brooklyn gangster, he is demonstrating power.  Whatever the case may be, or whatever he may believe, the truth is that whilst the US is perceived in Britain as a powerful player in the fields of security and trade, that power is rapidly waning, particularly in trade and finance sectors severely affected by the reckless adventure against Iran which, if not brought to an end, will definitively ruin the US and the entire hemisphere. No doubt Prime Minister Burnham realises this too, but like a true Briton, he knows how to conceal his true thoughts very well.

As Trump and some of his sycophants in the Southern Cone rightly pointed out, the forum has ceased to fulfil its purpose, but they have failed to mention who has undermined the organisation’s objectives from within. The 38 million human beings killed by the wars, interventions and utterly illegal sanctions imposed by administrations in Washington against nations (to weaken and overthrow governments) are a more than compelling argument.

But today, on the very same stage where thirty-five years ago they sowed death in Iraq, it is the Americans who are paying dearly for their plans to repeat this with Iran over control of the Strait of Hormuz. Against this backdrop, we are witnessing a staggering media blackout in the Western press, which their citizens can sense through sudden rises in fuel prices, rising interest rates and the turmoil in their countries’ economies, including that of the US.

As things stand, Donald Trump will not stop until he has created global chaos. How? By indefinitely closing the Strait of Hormuz, following his threat to annihilate the Islamic Republic of Iran, with all that this implies. The evidence of this is already on its way in large cargo planes packed with weaponry, equipment and vehicles to be deployed in a possible ground operation.

 

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

 

MANIOBRAS DE INSTIGACION

Al mismo tiempo que se hablaba de buena voluntad y esperanzas de paz ante el foro de Naciones Unidas, muchos nos preguntamos, ¿Quiénes han sido y están siendo responsables de la inoperancia de este organismo internacional?

 

Por Charles H. Slim 

Mientras tanto la parodia de la 81º asamblea de Naciones Unidas sigue su curso, en el Mar Báltico los empleados atlantistas de la Europa oriental en cumplimiento de un plan diseñado y dirigido por los cerebros en Bruselas y Londres, preparan lo que será una operación de interceptación, abordaje y captura de los buques rusos que transiten por dicho espacio marítimo con lo cual desde Moscú ya se están tomando las contramedidas al respecto.

Antes que nada y no sería necesario remarcarlo, estas actividades ilegales (piratería) además de condenables se prevén en el Capítulo VII de la Carta Orgánica.

Los principales participantes en estos ejercicios son efectivos polacos y de Lituania quienes están coordinando procedimientos y vías de acción para el caso de que existiera una agresión de la Federación de Rusia sobre los países Bálticos. Según las fuentes en Varsovia y Vilna la finalidad de estos ejercicios es prevenir la posible agresión de ciberataques, operaciones de desinformación y la incursión de unidades de sabotaje provenientes de la Federación de Rusia que pudieran crear entre otras contingencias la necesidad de una evacuación masiva de ciudadanos.

Uno de los puntos de mayor atención es el corredor Suwalki (franja de tierra de unos 100 kilómetros entre Polonia y Lituania) estratégico para acceder a Kaliningrado y Bielorrusia en donde funcionarios polacos han estado observando y levantando informes sobre las necesidades y la logística a emplear en el caso de producirse (según ellos) una situación como la planteada.

Según fuentes confiables, estas maniobras no son nuevas en la región de Kaliningrado e incluso han venido siendo parte de un proceder intimidatorio por parte de los socios de la OTAN desde antes de la guerra en Ucrania. Obviamente desde el inicio de la Operación Militar Especial en 2022, estos operativos se han incrementado y magnificado con acciones de piratería contra buques mercantes rusos. Así vuelos de reconocimiento, patrullaje aeronaval y continuas demostraciones de fuerza de estos actores en esta región han tratado de presionar a los rusos para tratar de frustrar sus rutas comerciales y condicionar de ese modo la libertad de los mares. Los últimos ejercicios de la OTAN en mayo pasado sin dudas apuntan a eso.

Todo este despliegue forma parte de una ya extendida campaña de guerra psicológica que la OTAN apunta a influenciar tanto a los ciudadanos europeos como a los rusos de una inminente conflagración. En cuanto a los europeos, la amenaza de supuestos planes rusos de lanzar ataques con drones desde buques mercantes a 200 kilómetros de las costas del mediterráneo sobre Francia, España e Italia forman parte de informes de la CIA que, casualmente, se filtraron a la prensa.

Obviamente que ni se filtraron estos informes ni ha sido casual esto, ya que si bien Trump había prometido (tanto en campaña como en la cumbre de Alaska) mediar en el asunto de Ucrania lo cierto es que (y más allá de la poca credibilidad de su palabra), el Establecimiento estadounidense notablemente rusofobo, es la fuente desde donde surgen las decisiones estratégicas y que por ello ha tenido y sigue teniendo entre sus planes conspirar contra la integridad y la seguridad estratégica de la Federación de Rusia.

No nos estamos enterando de nada nuevo. Cuando vimos a Donald Trump hablar como un sheriff del lejano oeste ante Naciones Unidas, sabíamos que se trataba de una de sus tantas grandilocuentes actuaciones más dignas de una parodia de comedia ligera que las declaraciones de un presidente. Los hechos son más que elocuentes y demostrativos de esta situación. Los ataques masivos del 19 al 20 de septiembre con más de 1600 drones lanzados sobre varios colegios electorales y las viviendas de los presidentes de las comisiones sobre Moscú en momentos que se desarrollaban las elecciones en la Duma, pusieron en claro el régimen neonazi lejos está de poder entablar conversación alguna.

La precisión de los ataques y la guía para dichos drones informan de la utilización de información de calidad que solo pudo ser provista por inteligencia estratégica que solamente EEUU puede proveer.

Por supuesto que estos ataques no habrían sido posibles de ejecutar sin la asistencia del MI6 británico y de la DGSE francesa (entre otras agencias subordinadas) dos de los directores y coordinadores principales de las operaciones de las FAU quienes todos al mismo tiempo se hallan controlados…por la CIA.

Incluso y como respuesta a este atentado terrorista de magnitud, el presidente Putin ordeno una represalia aplastante sobre Kiev que prácticamente desmantelo la infraestructura administrativa y de gestión de recursos de las FAU y de su inteligencia con un gran daño por cierto, sobre las instalaciones de servicios públicos en especial, la electricidad.

Entre los ataques de represalia rusos se usaron los drones Geranios 2 y Geranios 3 los cuales no pueden ser interceptados por los sistemas ucranianos y eso significa, los provistos por el occidente colectivo. Así a los ucranianos de a pie no les quedo más que meterse en sus sótanos mientras que algunos más arriesgados podían ver como los drones caían sin que pudieran ser alcanzados por las baterías de las FAU.

Por su parte las voces autorizadas desde Moscú, tanto del propio Vladimir Putin, el canciller Serguei Lavrov como del portavoz del Kremlin Dimitri Peskov, han sido terminantes en remarcar que las acciones del occidente colectivo han ido muy lejos y está claro que lo que buscan es la instigación para que Rusia cometa un error y por lo que estamos viendo, son los representantes políticos de ese bloque quienes van camino a cometer uno y muy grande.

 

 

sábado, 26 de septiembre de 2026

 

LESSONS IN

REALPOLITIK

Why does the importance of the situation regarding the

Falkland Islands in the South Atlantic not concern Argentina?

 

By Sir Charlattam

Silence often speaks louder than words, and that is precisely what we saw during the United Nations sessions, specifically between the British Prime Minister, Andy Burnham, and Donald Trump, on the Falklands issue. The British leader’s complaints to his counterpart on the matter received no clear response, and this has been interpreted in various ways, depending on the interests of each side. For the British, it is a sign that Trump has moved on from the issue, whilst for the deluded supporters of Buenos Aires’ current stance, it is seen as tacit support for Milei.

In Washington, there are two positions on the situation regarding the South Atlantic islands, both of which are gaining momentum once again. The staunch supporters of the British Crown versus the pragmatists who now see Trump’s rhetorical manoeuvres as a way of teaching London a lesson for its reluctance to collaborate with the military campaign against the Islamic Republic of Iran. I must certainly digress here. Following an urgent request from the Saudi monarchy, Andy Burnham’s government has pledged military assistance from the RAF (and it remains to be seen what this entails) in an attempt to curb the Yemenis, whose mercenary forces are giving them a thorough thrashing.

Milei and his supporters would fall into the first category, even though he currently presents himself as an ultramontane nationalist. In fact, he is so implausible that British officials themselves and in particular their representatives in Buenos Aires treat him as if he were nothing more than an anecdote. Assuming that Milei is more astute than he appears, his behaviour is unconvincing.

At first glance, this is a card game amongst liars that disregards the rules, and this is where Milei has erred in believing that Donald Trump will act in his favour over the issue of the islands. There is no doubt that Trump is interested, but not just in the islands, but in the entire South Atlantic and everything within it. Milei is merely a temporary factor who facilitates his plans and whom, were it otherwise, he would swiftly order to be eliminated. He is also mistaken and very dangerously so in believing that the child-murdering butcher of Tel Aviv will back him up in reprimanding Israeli companies such as NAVITAS PETROLEUM, which are set to begin exploiting the oil in the maritime basin surrounding the islands. Netanyahu and his supporters have their fingers in every pie in the region and are not going to lose the profits from their investments because of such an insignificant delusional figure.

Argentina is a sheep’s paradise for a small pack of wolves, and it is very easy to understand what this means. Buenos Aires has neither the political capacity, let alone the military capacity, to do anything about it; and if you do not understand what this implies, just recall what happened to the submarine ‘San Juan’ and what the government of then-President Mauricio Macri should have done. What did it do? Nothing mate!

The state of defence infrastructure and the military industry in Argentina can be described as non-existent; at best, one might say it exists but is very basic. It does not develop its own products that show any sign of competition within the regional industry, let alone pose any threat to Port Stanley. MI6 is well aware of this, and not necessarily because it carries out complex or dangerous espionage operations. With long-standing and newer sources within the country’s political, media and military structures, London has a detailed and regular overview of Argentina’s military capabilities. Since April 1982, this has become an unavoidable task for the Secretary of Defence and, by extension, the Foreign Office.

At present, the South Atlantic Triangle is a highly strategic geographical area in the face of a potential conflict that NATO is eagerly seeking to provoke against Russia. Should this happen, the British (NATO) base at Stanley would be a legitimate target for Oreshnik hypersonic missiles, and these will not be deterred by the bluster of a libertarian clown showing clear signs of chronic hysteria.

As the head of a (supposedly sovereign) state, Milei seems to be guided more by his own confessional and ideological preferences than by the mandate his citizens gave him when they voted for him. And that is no exaggeration. His positions are more in line with the geopolitics of the Washington-Brussels-Tel Aviv axis than with an independent stance that respects strategic coherence. On this last point, note the vast incongruity between the harsh reality of politics and what Milei believes in his mad head, a view perpetuated by sycophants (in both the political class and the media) left, right and centre.

Not only Milei, but also the circle of Anglophiles in politics and the media, are utterly ignorant of the deep and close ties that exist between Washington and London. Both in military matters and in relation to the intelligence community, there is an intricate network that would not be severed by outdated governments or leaders such as the one currently sitting in the Oval Office of the White House. Donald Trump is merely a passing president, a caricature of the current political and social situation in the US, and certainly not even remotely representative of the interests of the deep state. Indeed, at this very moment and as a result of his blind allegiance to Netanyahu and the revisionists in Washington the US could find itself in a far more complicated position should war break out in Europe.

Someone in Buenos Aires has asked: ‘Is the Southern Command fleet really going to go head-to-head with the Royal Navy on behalf of the Argentines?’ If that is what Milei and his circle of strategists advising him believe, then as well as being gullible, they are guilty of incompetence unless, of course, they are fully aware that they are handing over the country completely bound hand and foot.

 

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

 

DESCUBRIENDO LA GEOPOLITICA

A pesar de que el presidente argentino Javier Milei ha dado como ningún otro la importancia que requiere la geopolítica ¿Por qué parece entenderla a contra mano de los intereses de su país?

 

Por Charles H. Slim 

De la noche a la mañana los políticos argentinos y en particular el gobierno argentino, han descubierto la importancia de la geopolítica y si bien eso es algo positivo, el problema es que ¿Al servicio de quiénes? Irónicamente ha debido ser Javier Milei, un extraño a la familia del negocio político y abiertamente alineado con un eje bien determinado del poder global, fue quien con el tema de Malvinas ha puesto -mal o bien presentado- el asunto en la agenda de una política exterior que los argentinos suelen ser muy renuentes y poco interesados de atender.

La “desmalvinización” ha sido la política oficial de cada gobierno desde 1983 y a partir de allí, la ausencia de cualquier idea de geopolítica para conectar al país con el mundo. Lo más osado que ha hecho la Argentina en todo ese periodo fue concretar y a medias el Mercosur que para peor y participar en la guerra contra de Iraq en 1991 sin que esto haya redituado para el país.

Bajo la cobertura de una devolución de gentilezas de Donald Trump a Londres por no apoyar directamente en los esfuerzos para agredir a Irán, Milei ha creído que Washington DC le ha dado una carta blanca para reclamar la soberanía de las islas del atlántico sur y todas las aguas circundantes. Para ello anunció el inicio de causas penales contra las empresas que exploran y buscan extraer petróleo en la plataforma contigua a las islas como si ello fuera a correr a los militares británicos de Port Stanley.

Lo más patético de estas políticas es el hecho de apoyarse sobre una potencia (como EEUU) en repliegue que se halla inmersa -directa e indirectamente- en varias guerras, en abiertas y muy criticables violaciones al derecho internacional con sus asesinatos preventivos ya no de ciudadanos (entre ellos niños) sino de mandatarios de otros estados o el secuestro de otros como lo hicieron con el presidente venezolano Nicolás Maduro y su señora esposa ¿Qué clase de ayuda puede darte un socio así?

Saliendo de estas observaciones, Milei y su gente no parecen advertir cuales son los pormenores de la realpolitik británica y las relaciones pre existentes entre Washington, Londres y Tel Aviv. Igualmente parece decidido a copiar su organigrama geopolítico para que Argentina quede ligada a su agenda. Malvinas ha sido el hueco por donde el poder anglosionista ingresa para establecer una estructura de “seguridad” pero que no precisamente es para el común de los argentinos. La funcionalidad perseguida está mucho más allá de potenciales amenazas o de hipotesis de conflicto que durante décadas estos mismos políticos dijeron inexistentes.

Para cumplir ese propósito y bajo el rótulo “proyecto de defensa de la soberanía nacional”, Milei mediante una reforma legislativa aplicara una supuesta batería de sanciones contra las empresas que exploran las aguas del atlántico. Para ello, hay otras patas en esta reforma que demostrarían otros objetivos. La instauración de organismos como el Consejo de Seguridad Nacional, una copia del NSC estadounidense que aglutina a las agencias de inteligencia y seguridad para asesorar al presidente y que tiene facultades extraordinarias en una “crisis”, es central en esta propuesta. Bajo la pomposa predica de la “protección de la soberanía”, este organismo hasta hoy inexistente, vendría a administrar temas que ya dejan de ser eminentemente nacionales y develan un interés foráneo.

Uno de los objetivos centrales para esta creación es el terrorismo y para ello (con la ayuda del eje al que responde Milei), se establecerán áreas de inteligencia informática por las cuales -mediante el espionaje en línea- determinaran quienes son una amenaza para la “seguridad” centrándose sin dudas sobre ciertos ideales y posicionamientos.

Tal es así que esta nueva estructura burocrática, parece que tendrá facultades extra-constitucionales muy similares a las que Israel utiliza bajo la denominación de “detenciones administrativas” -hoy imitadas por la Homeland Security y ejecutadas por las ICE de Trump- para investigar, seguir y arrestar sin órdenes judiciales a quienes consideren una amenaza. De ser así, las críticas a la política exterior, planteos que hagan pensar sobre la razonabilidad de sus políticas y sus alianzas podrían ser interpretadas como atentados contra la “Seguridad nacional”.

Todo esto, bajo la cortina de una causa nacional como lo es Malvinas con lo cual si una persona se toma el tiempo y analiza bien de que va toda esta reforma, tanto el apoyo de Trump como la actuada presión de Tel Aviv sobre NAVITAS y la supuesta preocupación de los británicos por la posición de Milei simplemente es una gran bola de humo y nada más.  

Toda la controversia en torno a la nada secreta cooperación de Brasil y Uruguay con Port Stanley, los planes comerciales marítimos de Chile con las islas aprovechando el paso de Magallanes o incluso esta repentina (y nada creíble) sensibilidad nacionalista de Milei y Cía contra los negociados por el petróleo de británicos e israelíes, solo es una distracción como se dice por aquí, “para la gilada”.

Bajo esta supuesta y meteórica preocupación por la geopolítica, hay una agenda de control total que estará dirigida desde Washington y administrada en la región por Israel. No por casualidad es la “necesidad” de conformar un consejo de seguridad nacional que una vez que Milei se vaya del gobierno, seguirá en funciones (sin importar que regresen payasos como los kirchneristas) y como una criatura burocrática bajo esta materia, mantendrá vida propia más allá del gobierno o el presidente que ocupe el sillón de Rivadavia.

Incluso vamos a exponer cual será una de las facultades de este CNS en caso de una amenaza al gobierno o a algunas de sus políticas exteriores. Si hubiera una amenaza (o se la inventara) contra el país, este Consejo bajo el cuento de proteger al presidente, a sus funcionarios o a la “institucionalidad”, tomaría su lugar y con ello, las medidas ejecutivas necesarias para continuar el gobierno.

Los argentinos deben preguntarse ¿Realmente está orientado a defender los intereses nacionales y entre ellos los del Atlántico sur o, este CNS será un apéndice de los intereses de una geopolítica de caos y guerra perpetua que EEUU e Israel administran como una geopolítica de supervivencia?