¿OPORTUNISMO
GEOPOLITICO?
¿Por
qué el gobierno de Javier Milei interpondría una demanda contra la república
Islámica de Irán?
Por Charles H. Slim
A
estas alturas no es una sorpresa decir que el gobierno argentino se halla
sumido a las políticas del eje Washington-Bruselas-Tel Aviv. Tampoco que el
presidente Milei hará cualquier cosa para agradar a sus patrocinadores mucho
más si trata de hacerlo intentando no perder el brillo y -digámoslo así- cierto
favoritismo por sobre el posible asenso del Bolsonarismo filosionista en
Brasil. Igualmente Milei parece ignorar que Argentina es meramente un país
periférico y se halla varios escalones abajo en cuanto a Brasil[1].
Una vez más, las ínfulas
del típico argentino que cree estar a la altura de las circunstancias vuelve a
florecer esta vez, con un gobierno claramente neoconservador-filosionista bajo
la máscara libertaria. Sería como una reedición del menemismo de los años noventa
pero adaptado y potenciado a las actuales y muy complejas circunstancias
geopolíticas.
Pero, no seamos injustos
y reconozcamos que Milei tiene una honestidad intelectual que ninguno de sus
oponentes en la clase política (salvo la izquierda más radical) puede
presentar. Lo que supuestos peronistas como Massa, Moreno, Kicillof o la misma
Cristina Fernández negarían en público, se sabe que firmarían presurosos y sin
discutir, al amparo de cuatro paredes, lo que aquellos intereses le señalen.
Pese a que se presentan como “populares” y defensores de lo nacional, son simples
serviles y consecuentes a los intereses del mismo estado genocida que los Milei
adoran con fervor. Como Milei y sus partidarios, estos también venderían los
recursos incluso al diablo (como justamente lo hace hoy)[2], como hizo la gestión de
CFK con el agua concesionada a la corporación israelí MEKOROT[3], vinculada y acusada por
organismos internacionales[4] a las usurpaciones
territoriales[5]
y despojo de recursos a los palestinos.
Pero incluso van más
allá, cooperando y profundizando con políticas estructurales de dicho estado.
Prueba de esto ha sido la firma de convenios de seguridad, colaboración en
áreas de inteligencia y apoyo a las políticas de lavado de imagen del estado de
Israel como ha sido la asimilación mediante decreto[6] del antisionismo al
antisemitismo demostrando una gran ignorancia en la raíz histórica del problema[7].
Tal como reza el título,
parece que Milei y Cía buscan profundizar su subalternidad con Tel Aviv y
Washington poniendo en marcha una posible demanda ante la instancia de la Haya
contra la república Islámica de Irán acusándola por la autoría del atentado de
julio de 1994 contra la sede mutual judía AMIA[8]. Curiosamente no ha
considerado a la CPI para ello, pero hay un motivo poderoso para ello y es, que
es una instancia que a Tel Aviv y Washington les resulta desagradable[9].
Esta movida sin dudas no
ha salido de su círculo de asesores nativos; esto más bien respondería a las
sugerencias de los activos de la embajada de Israel en Buenos Aires que desde
los órganos de la comunidad locales operan desde antaño tanto en el gobierno,
como en la justicia (en particular en la federal)[10] como en los claustros del
Congreso.
No es la primera vez que
Milei acomoda la estructura judicial para los intereses israelíes. La presurosa
y sancionada ley de juicio en ausencia completamente anti constitucional, es
una incrustación amañada del derecho anglosajón a medida y conveniencia
precisamente de los intereses geopolíticos sionistas que tratan de penetrar
judicialmente con sus arterías contra Irán.
Pero esta impulsión en el
marco de La Haya en cierta medida reviste novedad. La pretensión judicial no
parece casual. La oportunidad es claramente concordante con las acciones
agresivas que tanto EEUU como Israel han estado y continúan llevando contra los
iranies desde junio del 2025 y que reimpulsaron con el artero y criminal ataque
del 28 de febrero pasado. Como se sabe, en 1992 y 1994 se produjeron dos
bombazos en plena capital y más allá de lo que hoy argumenta el gobierno, nunca
se determinó con las pruebas concretas quiénes fueron los perpetradores.
En cada uno de estos
ataques e inmediatamente después que se iniciaron las investigaciones y más
allá del cúmulo de especulaciones prejuiciosas, teorías y acusaciones sesgadas
provenientes de los medios y de ciertos comunicadores, las actuaciones ante la
justicia federal no prosperaron[11]. Incluso con el fuerte
contenido arabófobo e islamófobo que contaminaban las informaciones, obviamente
con una notoria intencionalidad no basto para hallar responsabilidades.
Esas desprolijidades
sumadas a esas acusaciones infundadas, crearon y alimentaron la desconfianza
contra la comunidad árabe-islámica local y de la región. Sobre esto digamos que
antes de que hubiera algún indicio, ciertos comunicadores, conocidos por su
sesgo acusaron a células palestinas (en especial a Jihad Islámica)[12] y a medida que se caían
sus gazapos siguieron tratando de mellar la imagen árabe-islámica con una supuesta
“pista siria” y ya cuando se volvió inviable seguir sosteniendo esa invención (y
atendiendo a los intereses de Tel Aviv) se centraron en los iranies y libaneses
(Hesbolá)[13].
Se estaba encubriendo a
los responsables, pero en aquel entonces eso, fue sistemáticamente relegado a un
segundo plano, mucho más cuando se trataba de colocar bajo la lupa a los
responsables políticos de la comunidad como los de la embajada. Y aunque se
terminó procesando por encubrimiento a funcionarios argentinos como fueron el
exsecretario de Inteligencia Hugo Anzorreguy y el juez federal Juan José
Galeano y al mismo tiempo el entonces presidente Carlos Menem fue absuelto[14], nunca se ahondo sobre a
quienes realmente se encubrió.
Quizá esta nueva maniobra
utilizando a la instancia de La Haya no sea tan mala idea, después de todo
podría ser una oportunidad de oro para que Teherán se defienda y exponga, en el
marco de un más creíble respeto a las garantías procesales, el armado judicial
histórico que ha supuesto todo esto en la justicia argentina.
[2]
Como sería la cesión de 100 mil hectáreas de territorio patagónico para el
desarrollo de un asentamiento denominado “Josué” bajo el argumento de recibir a
300 mil ciudadanos israelíes en carácter de refugiados. Aunque los agentes
pagados para desmentir la información hacen su trabajo, no son terminantes en sus
conclusiones: https://chequeado.com/ultimas-noticias/no-hay-evidencia-de-un-supuesto-barrio-privado-josue-para-300-mil-refugiados-israelies-en-la-patagonia/
[3]
Que fue lograda gracias a la intermediación del funcionario kirchnerista Wado
De Pedro https://www.argentina.gob.ar/noticias/wado-de-pedro-encabezo-la-firma-de-un-acuerdo-tecnico-entre-cinco-provincias-y-la-estatal
[4] https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2025/12/rasheed-khudeiri-they-steal-the-land-the-water-by-force-west-bank-activist-on-palestinians-struggle-to-remain-on-their-land/
[5]
Actualmente los pogromo contra los palestinos son una práctica a la luz del día y llegan a tal impunidad que
ya ni respetan a los políticos europeos y a periodistas estadunidenses del
Washington Post.
[7] https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Estado_de_Israel
; https://elordenmundial.com/nakba-creacion-estado-israel/
[8] https://www.elliberal.com.ar/nota/94187/2026/10/el-gobierno-evalua-denunciar-a-iran-en-la-haya-por-el-atentado-a-la-amia
[9] En
razón de varias investigaciones por la comisión de crímenes de lesa humanidad,
crímenes de guerra cometidos por EEUU en Afganistán e Iraq, Washington viene
tratando de boicotear los esfuerzos investigativos de la Corte. Con la asunción
de Donald Trump en su primer período no dudo de iniciar acciones intimidantes
hasta llegar al presente período a subir el tono de sus políticas sancionatorias
que incluyen, proteger a Benjamín Netanyahu y sus funcionarios por crímenes de
guerra, genocidio y limpieza étnica en Gaza. https://www-whitehouse-gov.translate.goog/presidential-actions/2025/02/imposing-sanctions-on-the-international-criminal-court/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc
. Ello ha llevado a que el espectro jurídico internacional se manifieste en
protección de la CPI: https://www.cels.org.ar/web/2026/10/proteger-corte-penal-internacional/
[10]
El mejor y evidente ejemplo fue la creación de la Fiscalía especial AMIA a
cargo del fiscal Nisman quien valiéndose de fuentes del Mossad y la CIA, trato
de armar un caso contra Irán resultando en un fiasco ante la justicia británica
por las acusaciones sin pruebas contra el ex embajador y disidente iraní Hadi
Soleimanpur.
[11]
En los primeros tramos de la pantomima de “investigación” a cargo del entonces
juez federal Juan José Galeano se realizaron allanamientos, interceptación
epistolar, telefónica, detenciones y demoras contra ciudadanos argentinos por
su condición de musulmán o por “portar” apellidos árabes.
[12]
Es una agrupación de la resistencia palestina de corte islamista fundada por el
Jeque Ahmed Yassin quien fue asesinado en un aparatoso atentado israelí el 22
de marzo de 2004 en Gaza. Nunca se probo que este grupo ni Hamas u otra
agrupación palestina atacaran fuera de las fronteras donde operaba.
[13]
El movimiento de resistencia chiita que en árabe significa “Partido de Dios” se
convirtió en el blanco central del interés en Tel Aviv para colgarle la autoría
de estos atentados. Pese a las inconsecuencias fácticas y la ausencia de
pruebas duras sobre lo que afirman ciertos “informes de inteligencia”, la
justicia federal tal como es su costumbre, dio conclusiones formales sobre su
presunta culpabilidad.





