EUROPA ¿TEATRO DE OPERACIONES?
¿Por qué el viejo
continente va camino a ser involucrado en una guerra que esta siendo gestada
por sus propios gobiernos?
Por Chales H. Slim
Todo indica que la
paz se aleja cada día más y no solo en Asia occidental sino también en Eurasia
y esto pronto afectara directamente a Europa occidental entonces la pregunta es
¿Por qué?
Antes que nada,
digamos la absoluta falta de trascendencia en la cumbre de la OTAN de Ankara en
la cual, además de presentar las mismas expectativas destinadas a reforzar un
poder que se les esta escapando de las manos, tuvo como invitado especial al
presidente estadounidense quien tiempo atrás les dijo a los europeos que se las
arreglasen solos.
Pero Trump, como
buen payaso busco robarse el centro de la escena diciendo aquí estoy con el
calculado ataque sobre el sur de Irán (matando a más civiles), en momentos que
se hallaba en la cumbre. Una nota a destacar en esta nueva agresión fue el
ataque a nodos férreos y puertos que sirven de conexión entre Irán con la
Federación de Rusia, China y la India, que más destinado a dañar a Irán muestra
un claro golpe a los BRICS. Actuando ese
papel ha tratado de decirles a sus colegas europeos (incluyendo al camaleón Recep
Tiyip Erdogan) que EEUU sigue teniendo la última palabra, pero ¿Es real eso?
Al parecer el
mandatario estadounidense siempre se olvida lo que ha prometido o acordado en
alguna que otra cumbre, no solo con los iraníes sino también con Vladimir
Putin, a quien en cierto sentido ya tiene cansado con los gazapos y las
contradicciones que tras la cumbre de Alaska de 2025 ha incurrido en la
situación de Ucrania. Cada palabra en aquella reunión ha caído en saco roto y
una de las últimas pruebas de esto lo vemos con el otorgamiento al régimen
neonazi de la licencia para fabricar los sistemas MIM-104 “Patriot” algo que
esconde un gran negocio (para Washington) sin la efectividad requerida como
contraprestación ya que la tasa de interceptación de los misiles rusos en el
campo de batalla ha sido escandalosamente baja.
En algún sentido
lo visto en Ankara no debiera preocupar a Moscú y mucho menos a Vladimir Putin
ya que más que una reunión de socios o aliados se pareció más a una riña de
gatos. Uno de los puntos que sin dudas despertó resquemores fue la posibilidad
de que Washington proporcione los F-35 a Turquía, es decir los mismos aparatos
que tiene Israel y que (remarquemos) Irán derribo unos cuantos ejemplares en lo
que va de las agresiones.
Para Netanyahu y
su estado mayor no es un secreto que Donald ha estado considerando esta idea,
pero sin dudas que sus chivatos en las delegaciones atlantistas (en especial
franceses y británicos), le han propinado informes detallados de lo tratado en
Ankara y en especial sobre las ambiciones de Erdogan por obtener esos aviones.
Para algunos esto
sería una jugada de Trump para castigar a Bibi Netanyahu por boicotear
repetidamente el acuerdo con Irán, para otros, solo son promesas tan huecas
como su cabeza. Nos inclinamos por esta última ya que sabiendo quienes
controlan el poder en Washington, nunca permitirían que los F-35 lleguen a
manos de un estado musulmán e incluso más, si Donald Trump lo ordenará
personalmente no hay dudas que sufriría el último y definitivo atentado contra
su vida.
Pero por qué
Europa va directo a convertirse en un teatro de operaciones, tanto la UE como
algunos de sus miembros tienen mucho que ver en ese destino y sin dudas
Washington también tendrá responsabilidad en que ello suceda. La causa
principal de ello está en la continuidad de apoyar al régimen neonazi de Kiev con
el soporte logístico y en el desarrollo de sus acciones terroristas contra la
Federación de Rusia.
En Moscú hace tiempo que saben que los planes y la producción del material (drones) que se utilizan contra la población rusa no están ni en Kiev ni en ningún remoto rincón de Ucrania. Tanto los drones como los misiles de mediano alcance provienen de instalaciones para ensamble en Gran Bretaña, Francia y pronto de Alemania quien estaría comprometido a proporcionar los “Taurus”.
Lo mismo con los
centros de planeamiento y control de las operaciones militares y de
inteligencia. Mientras los pobres infelices de la infantería ucrania (muchos de
ellos reclutados a la fuerza) solo esperan morir rápido, sus comandantes y los
corruptos políticos se hallan junto a sus patrocinadores atlantistas cómodamente
sentados en salas de situación en Londres, Berlín o incluso en Lituania.
Los jefes del SBU
y los propios asesores atlantistas aprendieron duramente la lección. No hay
lugar donde esconderse en Ucrania dado que cada vez que se han reunido en
sitios encubiertos en localidades rodeados de edificios y población civil, los
misiles Zircon, Kinzhal o precisos ataques de misiles tierra-tierra
“Izkander-M” les han alcanzado. Y eso no era por casualidad; era el resultado
de la omnipresente inteligencia y de la contrainteligencia rusa que marcaba los
blancos.
La lista de
oficiales atlantistas muertos entre los cuales hay británicos, algunos
franceses y norteamericanos -solo para mencionar a los más importantes- es
suficientemente larga para que el mensaje fuera claro. A pesar de que el MI6 y
sus colegas usan a los ucranianos para el trabajo sucio, son ellos quienes
guían la mano que golpea. Contemplando esto, hace tiempo que la OTAN ha cruzado
la línea de la legalidad internacional y de la tolerancia habilitando la legítima
posibilidad de retaliación rusa sobre las capitales de cada uno de los
implicados. Parece que los burócratas europeos y en especial los británicos se
han olvidado que Rusia con cualquiera de sus misiles hipersónicos puede llegar
hasta el retrete de sus propios despachos.
Las acciones de
los “socios” europeos están llamando esa suerte y sus ciudadanos de a pie ya se
han dado cuenta, ahora bien, además del empobrecimiento ¿les dejarán que los
involucren en una guerra?, ¿Se lo reclamaran a sus gobiernos antes de que
empeoren las cosas?







