domingo, 25 de octubre de 2026

 

LOS AGAZAPADOS

¿Cuáles son las circunstancias y las posibles consecuencias para los dos principales instigadores de la guerra?

 

Por Yossi Tevi 

En la última semana y en una nueva violación de la ley internacional, aviones israelíes invadieron los cielos de Siria e Iraq quienes no tienen como ofrecer una respuesta con la evidente intensión de provocar a Teherán. Todas las señales indicarían un posible nuevo ataque conjunto de Israel y EEUU contra la república Islámica de Irán.

Los esfuerzos estadounidenses por destrabar la situación del estrecho de Ormuz simplemente han fracasado. La armada y el CENTCOM han estado intentando degradar a las fuerzas de las CGRI para quitarle a los iranies el control de paso pagando un precio muy alto.

Por su parte Teherán ha conseguido lo que nadie ha logrado en las últimas décadas: Ha frenado en seco a las fuerzas combinadas de EEUU e Israel. Pero en las actuales circunstancias se puede ver a un Bibi Netanyahu muy ansioso por la cercanía de las elecciones y en la necesidad de mantenerse en el poder es quien más interesado está en lanzar un nuevo ataque contra Irán. Queda claro que él ni a los israelíes en general no les interesa las consecuencias siempre y cuando, no les alcance a ellos pero, en las actuales circunstancias no hay duda que pagarían un duro precio si concretan una nueva agresión.  

Para ese fin Bibi ya había comenzado a tirar sus hilos en Washington y como parte de las viejas tácticas israelíes, han estado presentándole a Trump y a Pete Hegseth, supuestas piezas de información de inteligencia que decididamente cambiarían la balanza en favor de una iniciativa ordenada desde Washington DC. Pero hay un pequeño detalle en todo esto: Netanyahu ya ha engañado a Washington antes y al mismo Donald Trump en las dos oportunidades anteriores, entonces ¿Por qué no lo haría nuevamente?

Si Trump vuelve a caer en el engaño podría agudizar un más la situación económico-comercial del mundo y con ello, una conmoción financiera por la muy probable venida abajo de las bolsas en especial Wall Street. El precio del crudo podría dispararse hasta los 200 US$ por barril y eso causara un efecto domino sobre todas las economías especialmente las europeas y por supuesto de todo el continente americano. Por supuesto que estas serán las consecuencias paralelas a las que causarán los efectos de una respuesta iraní sobre la entidad sionista y a los últimos reductos militares estadounidenses en la región.

Trump es engañado y a la vez un engañador. Ha estado mintiendo a los estadounidenses desde el primer día que llego a la Casa Blanca y lo ha hecho de forma alevosa desde que inicio la agresión del 28 de febrero. No ha logrado nada de lo que dijo y mejor prueba de ello son los nueve meses que han pasado con una armada obligada a mantenerse alejada de las costas del golfo por temor a ser golpeada los novedosos misiles antibuque iranies asistidos por la inteligencia estratégica de China y Rusia.  

En Washington parece que no han aprendido nada. Menospreciar al contrincante e incluso deshumanizarlo ha sido la política de los burócratas y comandantes en las guerras contemporáneas. La campaña de desinformación y demonización previos a la invasión a Iraq en 2003 es uno de los ejemplos más claros de todo esto. Lo que vino después para los iraquíes fue una pesadilla de la cual aún no se recuperan.

También lo vemos con la rusofobia que se radia costumbristamente desde épocas de la guerra fría en los medios angloestadounidenses y que se ha incrementado exponencialmente desde que Rusia, previo a los sabotajes de la OTAN a las negociaciones entre rusos y ucranianos, entro en Ucrania en febrero del 2022. Con este evento los rusos se ven señalados por todas las culpas de las calamidades gestadas desde los polos del occidente colectivo.

Para ello han engañado al mundo y a su propia gente con toneladas de mentiras para justificar cada una de las guerras que se han impulsado y por medio de cada una de ellas, EEUU asesino a millones de seres humanos. Lo hicieron con los coreanos en la década de los cincuentas, en los sesentas con los vietnamitas, con los iraquíes en los noventas y la ocupación de los dos mil, a los afganos también y hoy pareciera que vuelven a repetirlo con los yemeníes de Ansar Allah que atacaron nada menos que el Ministerio de Defensa saudita y a los iranies quienes les han barrido sus bases en toda la península arábiga. Trump es el primero de los engañados y no solo por los gazapos de Netanyahu y AIPAC, sino por sus propios desordenados pensamientos que lo hacen alucinar.

Pete Hegseth es también el gran responsable en todo esto. Ha estado creando un imaginario irreal entremezclado con evangelismo neosionista sobre la potencialidad del ejército estadounidense si debe hacer frente a los iranies. No es solo lo material lo que cuenta en una fuerza militar. La fuerza moral es casi tan o más importante que lo que empuñan los soldados en sus manos y hoy a la vista de la situación interna en los cuadros militares y de las disidencias dentro del Pentágono y de la comunidad de inteligencia por el seguidismo de Trump a los engaños de Netanyahu y su camarilla de talmúdicos, la cohesión no esta garantizada y un peor, la autodestrucción si lo esta.    

 

viernes, 23 de octubre de 2026

 

TRICK OR TREAT….

FKU!

Trump turns his back on Milei over the Falklands. What a surprise for Argentines. Now what?

 

By Dany Smith 

You didn’t have to be a genius or an expert in geopolitics to predict what Donald Trump and Washington, D.C., would do with the Argentine government’s expectations regarding its claims to the Falkland Islands and all the waters of the South Atlantic. After acting as a pitiful lackey to the positions of the United States and Israel at the United Nations, particularly after abstaining from voting against colonialism (such as the kind Israel is trying to entrench in Gaza), the payback was not long in coming. Trump’s sudden plan to propose the dismantling of the United Nations Special Committee on Decolonization which has precisely been the forum where Argentina has been fighting for sovereignty over the islands is a direct stab to the heart of hopes for diplomatic negotiations.

Apparently, the Anglophilia that pervades this Argentine government—and which is shared by the capital’s major media outlets—has blinded them, or perhaps they’ve been lobotomized, since there’s no other explanation for failing to foresee this. Of course, this is sarcasm; in reality, what is happening is that Argentina’s leaders are just as passive and conformist as their European counterparts. If there is any favor shown toward the latter, it is based on the tolerance Milei displays toward the slow and painful genocide that Israel is committing against the Palestinian population by depriving them of food, water, and medicine.

Milei’s government has no strategic vision whatsoever, not even as a simple, minuscule vassal of Washington, D.C. It is not even remotely a partner of the U.S., since it depends entirely on whatever Washington, D.C., dictates. Trump and his bureaucrats starting with Secretary of State Marco Rubio and the psychopath Pete Hegseth are only interested in Argentina serving as a pawn in the “Shield of the Americas” and nothing more. And although it is presented as a military alliance to combat drug trafficking (it will include the Mexican cartels alongside Zelensky) and crime which is outside the military sphere it hides the potential use of its members as a shock force for intrusive actions in Caribbean oil-producing regions where there is resistance, across the entire continent, and very possibly in support of U.S. and Israeli interests on the other side of the world.

But even though they try to present themselves as “allies,” Washington doesn’t see them that way. They act like a waiter who, in addition to not receiving a tip, is mistreated and humiliated in front of all the diners. A pathetic example of this groveling behavior can be seen in their foreign minister, Pablo Quirno, who, in line with his president’s delusional stances, is a man full of himself, making grandiloquent statements that are completely out of touch with reality, as if the center of global geopolitics revolved around Argentina.

The supposed support that the White House had extended to the Argentines regarding the issue of the South Atlantic islands is part of the same rhetorical tactics employed by Donald Trump, who is known and proven to be a compulsive liar. Failing to take these traits into account is proof of what I said earlier. It’s possible that there is a clear-thinking person within the Casa Rosada (there should be, for the sake of the Argentine people), but their advice is not being heeded.

As for Congress. From what my contacts in Buenos Aires tell me, it is not a body held in high regard among citizens, and they’ve even revealed to me the backroom deals that take place there not to mention the recreational activities many of its members engage in which already paints a picture of the country’s institutional state.

Many are surely wondering, “So why did Washington lift the bans on Argentina’s acquisition of military equipment?” The answer is very simple just look at the kind of equipment that has been supplied. First of all, it’s of U.S. and British origin, and none of it poses a real threat to the capabilities of British defenses in Port Stanley; thus, London is assured that any Argentine threat is harmless.

Those whose business continuity and stability are also guaranteed are British, Israeli, and American companies (specially Trump´s dudes), which in addition to reaping profits from oil resources in the South Atlantic will be protected by the Argentine government itself.

If you lay all the facts on the table and consider the nature of the relationship between Washington and Buenos Aires, you’ll see that Trump doesn’t need Javier Milei or his insipid government at all. The Pentagon already has its tentacles in the southern province of Tierra del Fuego, where work has already begun on a strategic naval base that will be under the control of the U.S. Navy (US SOUTHCOM) and let there be no doubt that it will operate in coordination with the Royal Navy in Port Stanley.

In reality, Trump isn’t to blame; the culprit is Javier Milei’s government of amateurs, with him at the helm, who seems to have believed that being a fan of a criminal state like Israel and cheering on the antics of a pedophile and delusional American president would give him carte blanche to attempt to resolve a situation that cannot be settled without real power.

 

 

 

miércoles, 21 de octubre de 2026

 

¿OPORTUNISMO GEOPOLITICO?

¿Por qué el gobierno de Javier Milei interpondría una demanda contra la república Islámica de Irán?

 

Por Charles H. Slim 

A estas alturas no es una sorpresa decir que el gobierno argentino se halla sumido a las políticas del eje Washington-Bruselas-Tel Aviv. Tampoco que el presidente Milei hará cualquier cosa para agradar a sus patrocinadores mucho más si trata de hacerlo intentando no perder el brillo y -digámoslo así- cierto favoritismo por sobre el posible asenso del Bolsonarismo filosionista en Brasil. Igualmente Milei parece ignorar que Argentina es meramente un país periférico y se halla varios escalones abajo en cuanto a Brasil[1].  

Una vez más, las ínfulas del típico argentino que cree estar a la altura de las circunstancias vuelve a florecer esta vez, con un gobierno claramente neoconservador-filosionista bajo la máscara libertaria. Sería como una reedición del menemismo de los años noventa pero adaptado y potenciado a las actuales y muy complejas circunstancias geopolíticas.

Pero, no seamos injustos y reconozcamos que Milei tiene una honestidad intelectual que ninguno de sus oponentes en la clase política (salvo la izquierda más radical) puede presentar. Lo que supuestos peronistas como Massa, Moreno, Kicillof o la misma Cristina Fernández negarían en público, se sabe que firmarían presurosos y sin discutir, al amparo de cuatro paredes, lo que aquellos intereses le señalen. Pese a que se presentan como “populares” y defensores de lo nacional, son simples serviles y consecuentes a los intereses del mismo estado genocida que los Milei adoran con fervor. Como Milei y sus partidarios, estos también venderían los recursos incluso al diablo (como justamente lo hace hoy)[2], como hizo la gestión de CFK con el agua concesionada a la corporación israelí MEKOROT[3], vinculada y acusada por organismos internacionales[4] a las usurpaciones territoriales[5] y despojo de recursos a los palestinos.

Pero incluso van más allá, cooperando y profundizando con políticas estructurales de dicho estado. Prueba de esto ha sido la firma de convenios de seguridad, colaboración en áreas de inteligencia y apoyo a las políticas de lavado de imagen del estado de Israel como ha sido la asimilación mediante decreto[6] del antisionismo al antisemitismo demostrando una gran ignorancia en la raíz histórica del problema[7]. 

Tal como reza el título, parece que Milei y Cía buscan profundizar su subalternidad con Tel Aviv y Washington poniendo en marcha una posible demanda ante la instancia de la Haya contra la república Islámica de Irán acusándola por la autoría del atentado de julio de 1994 contra la sede mutual judía AMIA[8]. Curiosamente no ha considerado a la CPI para ello, pero hay un motivo poderoso para ello y es, que es una instancia que a Tel Aviv y Washington les resulta desagradable[9].

Esta movida sin dudas no ha salido de su círculo de asesores nativos; esto más bien respondería a las sugerencias de los activos de la embajada de Israel en Buenos Aires que desde los órganos de la comunidad locales operan desde antaño tanto en el gobierno, como en la justicia (en particular en la federal)[10] como en los claustros del Congreso.

No es la primera vez que Milei acomoda la estructura judicial para los intereses israelíes. La presurosa y sancionada ley de juicio en ausencia completamente anti constitucional, es una incrustación amañada del derecho anglosajón a medida y conveniencia precisamente de los intereses geopolíticos sionistas que tratan de penetrar judicialmente con sus arterías contra Irán.

Pero esta impulsión en el marco de La Haya en cierta medida reviste novedad. La pretensión judicial no parece casual. La oportunidad es claramente concordante con las acciones agresivas que tanto EEUU como Israel han estado y continúan llevando contra los iranies desde junio del 2025 y que reimpulsaron con el artero y criminal ataque del 28 de febrero pasado. Como se sabe, en 1992 y 1994 se produjeron dos bombazos en plena capital y más allá de lo que hoy argumenta el gobierno, nunca se determinó con las pruebas concretas quiénes fueron los perpetradores.

En cada uno de estos ataques e inmediatamente después que se iniciaron las investigaciones y más allá del cúmulo de especulaciones prejuiciosas, teorías y acusaciones sesgadas provenientes de los medios y de ciertos comunicadores, las actuaciones ante la justicia federal no prosperaron[11]. Incluso con el fuerte contenido arabófobo e islamófobo que contaminaban las informaciones, obviamente con una notoria intencionalidad no basto para hallar responsabilidades.  

Esas desprolijidades sumadas a esas acusaciones infundadas, crearon y alimentaron la desconfianza contra la comunidad árabe-islámica local y de la región. Sobre esto digamos que antes de que hubiera algún indicio, ciertos comunicadores, conocidos por su sesgo acusaron a células palestinas (en especial a Jihad Islámica)[12] y a medida que se caían sus gazapos siguieron tratando de mellar la imagen árabe-islámica con una supuesta “pista siria” y ya cuando se volvió inviable seguir sosteniendo esa invención (y atendiendo a los intereses de Tel Aviv) se centraron en los iranies y libaneses (Hesbolá)[13].

Se estaba encubriendo a los responsables, pero en aquel entonces eso, fue sistemáticamente relegado a un segundo plano, mucho más cuando se trataba de colocar bajo la lupa a los responsables políticos de la comunidad como los de la embajada. Y aunque se terminó procesando por encubrimiento a funcionarios argentinos como fueron el exsecretario de Inteligencia Hugo Anzorreguy y el juez federal Juan José Galeano y al mismo tiempo el entonces presidente Carlos Menem fue absuelto[14], nunca se ahondo sobre a quienes realmente se encubrió.

Quizá esta nueva maniobra utilizando a la instancia de La Haya no sea tan mala idea, después de todo podría ser una oportunidad de oro para que Teherán se defienda y exponga, en el marco de un más creíble respeto a las garantías procesales, el armado judicial histórico que ha supuesto todo esto en la justicia argentina.

 

 



[2] Como sería la cesión de 100 mil hectáreas de territorio patagónico para el desarrollo de un asentamiento denominado “Josué” bajo el argumento de recibir a 300 mil ciudadanos israelíes en carácter de refugiados. Aunque los agentes pagados para desmentir la información hacen su trabajo, no son terminantes en sus conclusiones:  https://chequeado.com/ultimas-noticias/no-hay-evidencia-de-un-supuesto-barrio-privado-josue-para-300-mil-refugiados-israelies-en-la-patagonia/

[3] Que fue lograda gracias a la intermediación del funcionario kirchnerista Wado De Pedro https://www.argentina.gob.ar/noticias/wado-de-pedro-encabezo-la-firma-de-un-acuerdo-tecnico-entre-cinco-provincias-y-la-estatal

[5] Actualmente los pogromo contra los palestinos son una práctica  a la luz del día y llegan a tal impunidad que ya ni respetan a los políticos europeos y a periodistas estadunidenses del Washington Post. 

[9] En razón de varias investigaciones por la comisión de crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra cometidos por EEUU en Afganistán e Iraq, Washington viene tratando de boicotear los esfuerzos investigativos de la Corte. Con la asunción de Donald Trump en su primer período no dudo de iniciar acciones intimidantes hasta llegar al presente período a subir el tono de sus políticas sancionatorias que incluyen, proteger a Benjamín Netanyahu y sus funcionarios por crímenes de guerra, genocidio y limpieza étnica en Gaza.  https://www-whitehouse-gov.translate.goog/presidential-actions/2025/02/imposing-sanctions-on-the-international-criminal-court/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc . Ello ha llevado a que el espectro jurídico internacional se manifieste en protección de la CPI: https://www.cels.org.ar/web/2026/10/proteger-corte-penal-internacional/

[10] El mejor y evidente ejemplo fue la creación de la Fiscalía especial AMIA a cargo del fiscal Nisman quien valiéndose de fuentes del Mossad y la CIA, trato de armar un caso contra Irán resultando en un fiasco ante la justicia británica por las acusaciones sin pruebas contra el ex embajador y disidente iraní Hadi Soleimanpur.

[11] En los primeros tramos de la pantomima de “investigación” a cargo del entonces juez federal Juan José Galeano se realizaron allanamientos, interceptación epistolar, telefónica, detenciones y demoras contra ciudadanos argentinos por su condición de musulmán o por “portar” apellidos árabes.  

[12] Es una agrupación de la resistencia palestina de corte islamista fundada por el Jeque Ahmed Yassin quien fue asesinado en un aparatoso atentado israelí el 22 de marzo de 2004 en Gaza. Nunca se probo que este grupo ni Hamas u otra agrupación palestina atacaran fuera de las fronteras donde operaba.

[13] El movimiento de resistencia chiita que en árabe significa “Partido de Dios” se convirtió en el blanco central del interés en Tel Aviv para colgarle la autoría de estos atentados. Pese a las inconsecuencias fácticas y la ausencia de pruebas duras sobre lo que afirman ciertos “informes de inteligencia”, la justicia federal tal como es su costumbre, dio conclusiones formales sobre su presunta culpabilidad.

martes, 20 de octubre de 2026

 

THE RAGING JAZARO

Washington’s betrayal of its puppet in Kiev: what consequences might this have for Europe and the world?

 

By Sir Charlattam 

Whilst Europe is in turmoil and the protests are growing in number and spreading like a torrent that sweeps away everything  in its path (to Italy, Spain, Albania), few in the Western media  and, of course, their echo chambers are willing to see the root of the matter and instead try to explain it with superficial arguments such as discrimination, underfunding of education, rising unemployment, soaring fuel and heating costs, and so on and so forth. But what is the real reason behind all this?

There are two triggering factors behind this: the aggression against Iran over control of the Strait of Hormuz and the terrorist attacks by Zelensky’s neo-Nazi regime against Russian refineries. And although at first glance they appear to be two unrelated situations, the reality tells a different story.

The gradual deterioration in Europeans’ living standards is closely linked to their governments’ blind adherence to Washington’s agenda, which has forced them to pour enormous sums of money a significant proportion of their GDP into propping up Mr Volodymyr Zelensky and Co. (who, in addition to fattening their bank accounts and making property purchases in Montenegro) whilst simultaneously waging a proxy war against Russia through NATO. On top of that, the EU has bowed to the arrangements proposed by Trump, under which it must buy the most expensive weapons and LNG on the market, simply because of the whims of a bunch of corrupt bureaucrats in Brussels who harbour the fantasy of being the anti-Russian power at any cost.

At the same time, the brilliant Donald beholden to the Zionist factions in Washington DC who answer to Bibi Netanyahu (who is, incidentally, a cut from the same cloth as Zelensky) had the marvellous idea of attacking Iran; this disastrous move has caused the collapse of international markets and led to a consequence the Iranians had warned him about: ‘fuel shortages’ and a surge in crude oil prices far beyond the standard rate.

These situations, and the latter in particular, have helped create a huge economic hole in European governments, leading to budget cuts in social services (particularly in France and Germany) which, as well as impacting the most vulnerable sections of society, are destroying those who were once considered privileged. One could say that Europe is being weakened by the purely ideological ambitions of politicians such as Úrsula Von Der Leyen, Emanuel Macron and Friedrich Merz, who, on the surface, appear to be trying to replace the gravitational pull of the US something which strikes me as far-fetched and pretentious.

Realising he had made serious mistakes, Trump has tried to rectify them with his improvised, last-minute ideas such as, undoubtedly, the phone call to Moscow to beg Putin for Diesel, thereby sidelining Zelensky. What was the reaction? More and even more brutal attacks, using drones and missiles supplied by the British, against Russian border cities such as St Petersburg. Obviously, this infuriated the orange-faced bloke, who sent his wheeler-dealers (not negotiators) Witkoff and Kushner to try to appease their Ukrainian counterparts, warning them that if they did not put an end to their campaign of attacks, strategic intelligence support would be cut off.

As we are seeing, Zelensky is ignoring Trump, and that could mean two things: either Zelensky has commensurate support from the EU and NATO (which is rather unlikely), or Donald Trump has lost his political clout, not just with the Ukrainians but with the Establishment he serves, and this could hasten his political downfall and leave the Republicans holding the bag. I don’t think these people are planning to go down with the orange-faced bloke, and that is where the reports contradicting Washington’s policies might be leaking from.

The facts show that the Khazar from Kiev isn’t listening to Trump, and the world is watching. At the same time, this is being watched by the Democrats, who see all this as a golden opportunity to give him a thrashing in the mid-term elections, which will spell the end of MAGA.

It is also important to point out that Prime Minister Andy Burnham is mistaken if he believes Britain can take the place of the US. Boris Johnson already had that sort of idiotic thinking with Brexit, and today it is being repeated by that buffoon Nigel Farage, who speaks as if Britain could mobilise a powerful army to assist the Ukrainians. Is that thinking realistic? You only need to take a stroll around Marlborough Lines to see the state of the barracks and the armoury. There’s a shortage of staff, a lack of spare parts for the lorries, and the internal memos sent to the Ministry of Defence (MoD) requesting that stocks of ammunition and SA80-L85A3 rifles be replenished – many of which have been taken off to the East. Do you see what I mean, mate?

 

 

sábado, 17 de octubre de 2026

 

SUPPORTING

VOLODOMYR

Why has the leader of the Ukrainian neo-Nazi regime become a liability that is impossible to continue supporting?

 

By Sidney Hey 

The course of events in Ukraine would seem to indicate that Donald Trump’s administration has withdrawn its support from the little ‘Führer’ in Kyiv. This can be inferred from various signs some obvious, others less so which suggest that Washington is seeking a change of leadership in the Eurasian country. It would appear that for American politicians, even within the globalist worldview, supporting Volodymyr Zelensky has now become a thankless task.

And this is not because of any dislike for his disastrous ideology, nor, far from it, because he is a Zionist very close to his leader Netanyahu; rather, it is due to the economic impact that ordinary citizens have had to endure as a result of the ideological whims of each successive White House administration (particularly the Clintons and Biden), an impact that Donald Trump has exacerbated to an unimaginable degree.

It is, as Bill Clinton once said in other circumstances: “It’s the economy, stupid!”. This time, it is the American people and even the Republicans who supported Trump who are quoting him on this. For them, the war has lost the purpose it may initially have served (particularly for the globalist-neoconservatives), which was to extend US influence to the very gates of the Russian Federation by using Ukraine as a platform for NATO.

But things have not turned out as expected and, even beyond Trump’s bluster and lies, many in Washington and especially within the Pentagon – are still asking: ‘What is this war all about?’ Whilst they wonder what purpose the Anchorage summit served, many have already realised that it was merely a theatrical performance to satisfy Trump’s ego.

To make matters worse, the US president’s stupidity – epitomised by the 28 February attack on the Islamic Republic of Iran, carried out solely to curry favour with his Israeli friend Bibi Netanyahu has led to an unforeseen shortage of his strategic fuel reserves, forcing him to call Moscow and ask (beg) Vladimir Putin to fulfil his request for diesel.

As Ukraine has virtually no operational refineries left, Donald Trump had no choice but to turn to Russia, which – although it has been under constant drone attacks (directed and funded by the West) maintains its diesel reserves at an acceptable level.

This not only infuriated Zelensky, leading him to claim that he had been “betrayed”, but also sparked panic amongst his aides, who are well aware that without strategic support from the Americans, their days would be numbered. To this end, he quickly travelled to London to seek assistance and, if possible, an increase in support, both in terms of communications provision via Starlink and Storm Shadow missiles (of which there are not many available).

As Elon Mosk’s network is under the total control of the Americans and he is now on good terms with Trump, replacing it with an alternative European system is proving to be a conundrum. Without internet coverage, there is no way to direct drone strikes, no way to conduct electronic intelligence operations, and certainly no way to manage an air defence system (now that it no longer has Patriots) that is even minimally effective against the new, faster Russian GERAN models.

There is a major clash of interests here. Whilst Donald Trump, under pressure from an election looming in November, needs to put the brakes on a war that no longer makes sense, the Europeans led by the British simply want to step on the accelerator so that hostilities escalate even further.

For either option, the decisive factor is Zelensky himself. If Donald Trump were to get rid of the neo-Nazi leader by whatever means best suits him, it could improve his standing with his electorate; however, let us say that he does not have the time to do so. On the other hand, if the British manage to protect Zelensky and keep him in power, the arms industry’s business – fuelled by the colossal loans from the collective West and the financial networks involving senior officials such as Ms Ursula von der Leyen and Ms Kaja Kalas – will be able to continue.

Beyond all this speculation and the domestic political pressures facing Trump, there is one very important issue he cannot afford to neglect, and that is China. Despite the symbolic agreement reached at the last summit, those in Washington who are actually thinking clearly know that all they have achieved is to delay the inevitable namely, China’s rise to become the dominant power in the Indo-Pacific. If the US continues to squander its resources on futile and extremely costly wars, such as those in Iran and Ukraine, there will be no way to maintain a policy of containment regarding China’s aspirations over the island of Taiwan whilst simultaneously sustaining its stranglehold on the American continent.

 

 

 

miércoles, 14 de octubre de 2026

 

DESPUES DE TRUMP…¿LA PAZ?

Ante las evidencias de la catastrófica política exterior de MAGA que serán cargadas a la cuenta de Trump, su más que previsible salida ¿Dará lugar al fin de las hostilidades?


Por Charles H. Slim

Aunque no oigamos nada en los medios del hemisferio (salvo raros casos), la guerra en torno al estrecho de Ormuz y el control del estrecho Bab Al Mandeb por parte de Yemen, los mercados si lo sienten alto y claro trasladando esa situación a las economías de cada uno de los países de la región. No olvidemos que detrás de estas especulaciones económico-financieras hay destrucción y el derramamiento de sangre inocente, hechos luctuosos de una situación iniciada e impulsada por agresiones ilegales y criminales ejecutadas por Riad y ordenadas por Donald Trump en apoyo a su amigo, Bibi Netanyahu.

Hasta el momento los planes por tratar de hacer con Irán lo mismo que en Venezuela no prospera y las razones son muy claras: Las CGRI no se dejan y responden de forma letal a los intentos estadounidenses. Precisamente y ante tal evento, la administración de Trump ha diversificado sus activos para emplearlos contra los iranies.

La novedad en estos activos parecen ser Turquía y Pakistán, quienes tras firmar un acuerdo de cooperación militar con Arabia Saudita, al parecer terminaran peleando por los estadounidenses e israelíes contra Ansar Allah para recapturar los territorios liberados y así reestablecer una ruta marítima segura tanto para los sauditas como para los israelíes. De esta manera, una alianza islámica que supuestamente era para proteger a los musulmanes contra las agresiones anglosionistas terminará trabajando para sus intereses.

¿Por qué no debería extrañarnos esto? Y bien digo esto ya que conociendo la conducta diletante del presidente turco Recep Erdogan y la díscola posición de su par pakistaní el primer ministro Shehbaz Sharif, no hay dudas que han llegado a un arreglo financiero que está (como siempre) por encima de las preocupaciones o el compromiso de proteger a los musulmanes. Sobre esto último la persecución contra los musulmanes que la administración Trump lleva a cabo a través de Homeland Security como vimos con el hostigamiento mafioso a la representante de Minnesota Ilhan Omar, seguramente no causará conmoción a Erdogan.  

En este sentido y viendo que EEUU no ha logrado doblegar a Irán, los productores de petróleo del golfo le estarían pagando a Teherán por el paso seguro de sus buques y de esa manera, todos ganan; ahora bien, la pregunta sería ¿Trump autorizó este trato entre las monarquías y los iraníes? Si lo vemos con los ojos de una lógica común, creo que no, ya que ello no responde a los propósitos geopolíticos de Washington que en último sentido son los de Netanyahu.

Pero Trump es un comerciante y un tipo muy pragmático y es por ello que sin dudas él les ha dado el visto bueno a sus empleados árabes y de ese modo aliviar la presión global por la falta de carburante. Recordemos que el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz no solo ha sido un éxito militar táctico para Teherán, ha conseguido crear una tensión económico-financiera indudable en los mercados que se le está achacando a Trump quien a su vez se le vienen las elecciones de medio término y esta buscando por todos los medios (aún con promesas de pagar 5000 USD por voto), conseguir votos. Incluso tal es la desesperación que debió llamar al presidente ruso Vladimir Putin para pedirle Diesel ante las consecuencias por escases en el mercado. Es en este último sentido en donde radica el pragmatismo de Trump aun cuando con ello traicione a Bibi y a los sectores sionistas dentro de Washington dc.

Precisamente, es Netanyahu quienes está desesperado por lograr aplazar las elecciones de finales de octubre y que mejor oportunidad que la de fomentar una escalada en la región ¿Creen que no sería así? Apenas unos días atrás desde su gabinete se anunció que las elecciones podrían suspenderse si la guerra contra Irán se reactiva ¿No sería el motivo esperado?

Tanto Trump como su colega de Tel Aviv, son los factores de creación del caos que vemos en Asia occidental y si bien a los dos les unen puntos en común, en las actuales circunstancias (claramente inesperadas, especialmente para Netanyahu), Donald buscará salvar su posición ante una muy complicada situación no ya con sus ciudadanos sino, con sus pares republicanos y un MAGA que se deshacer con cada día que pasa. Esto también hace muy posible que, como lo han señalado fuentes en la región y ex analistas de la CIA, ordene una invasión terrestre sobre Irán para tratar de dar un golpe de timón a su segura derrota en noviembre.

Si ordenará semejante acción, además de ratificar su desprecio por la vigencia de la Carta orgánica de Naciones Unidas, significaría la rotura definitiva del orden jurídico internacional que retrotraerá a la relación entre las naciones como -en alguna medida- supo ser hasta la primera mitad del siglo pasado.

Considerando todos estos factores y sin especular las consecuencias que acarrearán para EEUU y el mundo una nueva agresión sobre Irán, queda claro que Donald Trump tiene una administración con fecha de caducidad aún, cuando se jacte de que ha logrado cosas de las cuales solo están en su mente. Si su salida traerá paz, eso quedará a consideración de los propios estadounidenses.