UNA UTOPIA
TECNOLOGICA PARA ARGENTINA
¿Por qué la
pretensión del gobierno argentino de instalar un datacenter en la Patagonia
podría ser una muy mala idea?
Por Pepe Beru
Una vez más, los
destinos de la Argentina van signados por los intereses de los más poderosos y
como siempre colgada en el furgón de cola de la historia con el culo al aire.
Lo ha sido en la vida política, lo es en la geopolítica y hoy ratifica ese
papel subalterno y colonizado en el nuevo paradigma tecnológico que se nos
presenta entregándose a la planificación de un mundo totalmente controlado por
la IA.
Mientras la
mundanidad de la política doméstica argentina continúa terciando por los mismos
temas del mero rumor de pasillo, intrigas judiciales y las miserables especulaciones
partidarias, la real política que podría cambiar la realidad del país como la
de sus habitantes, camina lento y segura pero lejos del conocimiento y
participación de los argentinos de pie ¿Por qué será?
No debería ser
algo desconocido la influencia preponderante que tendrá la IA en todas las
facetas de la vida de un mundo que ya está aquí. El problema que la Argentina -como
de costumbre- lo hace desde una visión ajena y bajo los protocolos de
aquellos que la instalaran.
Lamentablemente la
Argentina entra a este paradigma por intereses ajenos y con ello, todo lo que
significa para su autodeterminación económico-política y sin analizar las
consecuencias a largo termino. La proyectada instalación de un mega centro de
datos en la Patagonia vendría a darle a las arcas del estado (traducir
bolsillos de sus funcionarios) dólares frescos y la promesa de una revolución
tecnológica para el país. Obviamente y como no podía ser de otro modo, voces a
favor de esto provienen de partidarios del gobierno como la del empresario
Martin Varsavsky que le dan el crédito a Javier Milei de que esto pueda
concretarse.
El sitio donde se
proyecta esto nos pone a pensar sobre todo el jaleo que ha venido habiendo en
esa región, sea por el accionar bandas de falsos mapuches, grupos no
identificados que atacan propiedades y en especial con los incendios
probadamente intencionales en los mejores y más valiosos bosques de la
precordillera ¿Muy conveniente, no?
Esta instalación será
un nodo que formará parte del ambicioso proyecto estadounidense denominado
STARGATE que sería el desarrollo de una poderosa IA que estaría encargada de
gestionar desde temas civiles hasta militares.
Como siempre, los
políticos y los empresarios que están detrás de ellos tratan de presentar estos
proyectos como benéficos y ventajosos tanto para el sector estratégico nacional
como para los ciudadanos de a pie, pero ¿Es así? Como se puede advertir, el
país (como estado) hace tiempo que no tiene una proyección estratégica propia y
el interés por el bienestar general se ve muy dudoso. Quien ha expresado su algarabía y hasta
habría sido un impulsor en EEUU de esta idea es Demian Reidel presidente de la
Nucleoeléctrica Argentina quien habría planteado que la instalación de este
datacenter potenciaría al desarrollo de ciudades ultramodernas y
autosuficientes sin aclarar quienes serían sus habitantes y sus potenciales
desarrollos económicos.
Pero detrás de los
sueños de Reidel y quienes le secundan están quienes harían realidad esa
fantasía y que no son otros que las corporaciones tecnológicas como OpenAI,
Antrhopic y otras compañías de IA colegas de Silicon Valley.
A su vez estas
magnificas visiones de los partidarios de Milei, de ser factibles tienen un
costado de realidad que no van a explicar ¿Cuál? El verdadero interés que
despierta el territorio patagónico para las tecnológicas yanquis y el costo e
impacto ambiental que representaría para estos parajes casi inmaculados, es
algo que se hace muy difícil de explicar y mucho más justificar. Uno de los
principales recursos de los cuales necesita echar mano un datacenter es la
utilización de grandes cantidades de agua para refrigerar sus instalaciones y
la topografía de la Patagonia es ideal para usar los ríos y bajantes del
deshielo de la cordillera pero…¿Qué sucede con las necesidades de los
habitantes, de la fauna y flora donde se halle?
Paralelo a estas
incertidumbres también existe una faceta muy ligada a la “seguridad nacional”
no de la Argentina sino de los EEUU, y ello a su vez vinculado a su conflictiva
y agresiva geopolítica que se refiere a finalidades militares y de inteligencia
que como entenderán y pese a involucrar a la Argentina, solo las conocerán los
estadounidenses. Dentro de este marco la Argentina pasaría a ser con todas las
de la ley un blanco legítimo, por el valor estratégico de las instalaciones,para
cualquiera de los enemigos del norte.
Como era de
esperar y para asegurar el emplazamiento de estos proyectos y darle un marco
legal contra los crecientes reclamos judiciales en EEUU por proyectos
similares, la administración Trump ya ha tomado medidas ejecutivas como el
Memorando de Seguridad Nacional 7 destinado al Departamento de Justicia
autorizando a perseguir a cualquier persona que profiera ideas anti estadounidenses
y más precisamente antitecnológicas. Que a nadie le queden dudas de que esto se
extenderá a la jurisdicción argenta.
Precisamente el
desarrollo de STARGATE elevará el poder de control y vigilancia ciudadana que
ya existe dentro de los EEUU y que como vemos además de la Argentina pretenderá
extenderse a todo el hemisferio. Sumado a ello, los grandes cambios que se
producirán en el ámbito de la producción y el trabajo que sin dudas, llevará a
una crisis existencial para miles de familias por la pérdida de empleos que
causará una gran crisis social por la virtual desaparición de tareas y
actividades humanas que pasaran a ser automatizadas y reemplazadas por la IA.
No hay dudas que
si los hermanitos Milei y su gente le dan entrada a este nodo tecnológico, los
ecologistas y cualquiera que trate de discutir este emplazamiento será
considerado como terrorista.





