LA LEY DE LAS
TIERRAS PROMETIDAS
¿Por qué ha sido
positivo que el proyecto de ley de extranjerización de la tierra haya fracasado?
Por Javier B. Dal
Fue noticia y muy
impactante el fracaso del tratamiento de la llamada ley de tierras propuesta
por el gobierno de los hermanitos Milei, por la cual con su modificación se
facilitaría (según su saber y entender) la inversión extranjera para favorecer
al país. Para este engendro anglo-sionista con disfraz de libertario, la
soberanía no es un obstáculo para beneficiar a sus patrocinadores como son Elzstain,
Mindlin y otros quienes a su vez, son la puerta de entrada de los intereses
tanto en EEUU como de Israel.
El proyecto que
reformaría a la ley vigente 26.737 aumentaría del 15 al 25% de territorio que
podría pasar a ser adquirido por personas físicas y/o jurídicas extranjeras
supuso un duro golpe no solo para el gobierno sino aún más, para los
interesados que están detrás de aquel. Pese a ello vale hacer una aclaración;
Según algunos datos hay muchos departamentos en varias provincias a lo largo
del país que hace tiempo ya han extranjerizado la tierra más allá del 15%.
Desde la oposición
se critico esta intención dado que los antecedentes vigentes en el país y que
ocurrieron gracias a la archi corrupta era menemista, no son muy simpáticos
para el común de los argentinos. Los antecedentes de Lewis, Benetton y otros
adquirentes privados de grandes extensiones de terrenos (en muchos casos por
intermediarios) en la Patagonia son un antecedente nefasto y un recordatorio de
lo que ha hecho la política y sus gobernantes para beneficiarse a ellos mismos.
Solo para aclarar cuánto territorio han
adquirido estos particulares, veamos los números. Según algunas fuentes solo en
la Patagonia hay 3.6 millones de hectáreas en manos de personas extranjeras,
una dimensión nada despreciable si consideramos el valor de la tierra en esa
región.
Los casos más
conocidos son los arriba citados, pero esos solo son una parte de la totalidad
y no hablemos de los territorios gratuitamente ocupados por Gran Bretaña en el
atlántico sur y los complejos bajo control chino en Neuquén; o donde se
establecerá una base estadounidense también en Neuquén muy cerca de Vaca
Muerta; o en las unidades militares en Mar Del Plata y Punta Alta en la
provincia de Buenos Aires o en Tierra del Fuego para montar una base naval en
las puertas de la Antártida ¿Les cabe las generales de esta ley?
El señor Benetton
es el dueño de unas 900.000 hectáreas de la Patagonia, el sionista británico
Joe Lewis pese a ser dueño de 12000 hectáreas en la provincia de Río Negro hizo
suyo al Lago Escondido impidiendo el paso a cualquier lugareño o ciudadano
argentino. Por mucho que los anglófilos locales han tratado de explicar esto,
los habitantes de la región y los argentinos del común no les cae nada en
gracia esto.
Igualmente, el
actual gobierno expresamente al servicio de los actores extranjeros, necesita
ampliar las prerrogativas de sus patrocinadores y para ello, la reforma
mediante una extranjerización expresa allanaría el camino. La lógica de esta
ley agravaba aún más su precedente de 2011 e incluso legalizaría la posibilidad
que una entidad extranjera (física o jurídica) pudiera incluso comprarse a un
pueblo entero, como sucedió allá por el 2008 en la provincia de la Rioja en el
norte donde el rabino estadounidense Yosef Jaime Libersohn, mediante una pingue
operación financiera adquirió extensos territorios con el pueblo llamado Valle
Hermoso incluida toda su población.
Este ejemplo habla
de la falta de ponderaciones de tipo político-estratégico de los gobernantes
quienes más allá de la venta del territorio y de un poblado, no repararon en
que bajo esa zona existen importantísimas reservas de agua dulce. Esto además
del escándalo y la indignación desatada entre los habitantes de la provincia,
fue el disparador de la sanción en diciembre de 2011 de la llamada Ley de
Tierras Rurales que es la que Milei trató de reformar ante el congreso mediante
la llamada “ley de extranjerización de tierras” que entre otros promotores,
tiene al señor Alberto Benegas Lynch, uno de los senadores leales a Javier
Milei quien curiosamente -y el colmo de la caradurez- tiene a su cargo
el emprendimiento GLOBAL TERRA S.A. dedicado a la venta de terrenos a
portentosos compradores extranjeros.
Esto y aquel
antecedente que el gobierno de Milei creyó olvidado, no fue un obstáculo para
que el propio canciller Pablo Quirno asegurase en una entrevista a un canal capitalino
a tono del gobierno, que mediante la reforma impulsada se podría comprar
(incluso) hasta un pueblo.
Precisamente y más
allá de la contingencia de los ítems que se han nombrado de esa ley, existen
objetivos mucho más importantes y prioritarios para algunos de los
patrocinadores del gobierno de los Milei que necesitan de ese instrumento para
poder validar proyectos que ya están en marcha.
Uno de sus
principales patrocinadores, el estado de Israel y sus extensiones políticas en
el país quienes enmarcados en la conflictiva situación en Asia occidental y el
Oriente Medio, especialmente por el horrendo genocidio que cometen contra la
población palestina y la campaña de agresiones contra el Líbano e Irán, son
conscientes que de un momento a otro todo podría volar por los aires. En este
contexto han acordado y en el marco del llamado “Acuerdo ISAAC” que miles de
ciudadanos israelíes entre los que habrá criminales de guerra, militares y
miembros de los organismos del estado, puedan asentarse en tierras de la
Patagonia bajo el estatus de refugiados.






