REPUBLIKETA
¿Cómo salpica a la
elite argentina el escándalo de la red Epstein y sus negocios anexos?, ¿Doble
moral en La Rosada?
Por Javier B. Dal
¿Qué se puede esperar de un país que no tiene rumbo propio? Evidentemente moverse con la corriente geopolítica generalizada, pero ¿Qué hacer si hay más de una corriente? Este es el caso de Argentina, que más que un país ya se parece a un mero conglomerado de intereses corporativos donde “el pueblo” es el más desorganizado y pobre de los socios. Este conglomerado ha elegido seguir al bloque atlantista con todo lo que ello conlleva. Actualmente y como nunca, un gobierno descaradamente adverso a los intereses nacionales y a una geopolítica autóctona, está permitiendo la extranjerización de los recursos estratégicos mientras al mismo tiempo vive en una burbuja que solo pretende esconderse de la complicada realidad de sus patrocinadores.
Es cierto que su
realidad interna sigue siendo complicada y en especial con la economía y la
seguridad, pero ello no debería eclipsar a la gran política que claramente,
manejan al mundo. Es aquí donde otra vez los políticos argentinos y peor aún,
un supuesto gobierno (libertario) que reniega de ellos, se compromete y teje
relaciones con la corrupción más abominable del globo.
Mientras los
principales gobiernos auto referentes de la “libertad y la democracia” cometen
toda clase de crímenes, atrocidades y violaciones a los derechos humanos, el
gobierno de los hermanos Milei lejos de poner distancia de ellos hace la vista
gorda como parte de una política pactada para lograr supuestos beneficios
económicos que seguramente los argentinos nunca verán. Como siempre, el fin
justifica los medios y aquí valdría la pregunta ¿Qué tan importante es la moral
en las relaciones políticas para un supuesto estudiante de las escrituras? O
acaso ¿Es importante?
Las revelaciones
del caso Epstein ponen en contexto todo aquello. Epstein estaba muy bien
conectado con el Mossad y su trabajo en la isla estaba directamente involucrado
con la recopilación de perfiles y retorcidos gustos sexuales de influyentes
personajes de la política, las finanzas (en especial de la crema sionista de
New York), inversiones y el entrenamiento. Aquí es donde se ponen en
contradicción la supuesta religiosidad de respetar lo kosher de un judío
practicante como Jeffrey Epstein a ser un verdadero perverso sin límites. Su
residencia entre otras cosas tenía en sus anaqueles una decena de ejemplares
del Talmud, un libro que -y desde otra visión del judaísmo- lejos está
de contener enseñanzas piadosas.
Epstein, su esposa
Ghislane Maxwell (hoy detenida) y sus superiores en las sombras trataban a las
niñas como mercancías transportables de un continente a otro con la segura
complicidad de las autoridades de fronteras, para deleitar las perversiones de
los amigos “goyin” pro-israelies, nada nuevo en el manejo mafioso de las
agencias involucradas ¿Cuál es punto de vista de Milei y su gobierno sobre
estas aberraciones en las que se ven implicados sus patrocinadores?
Más de 3.5
millones de documentos (y a pesar de la censura aplicada sobre gran parte de
ellos) revelan extensas listas con nombres de personas de la más variada
influencia que se relacionaban la red pederasta y de tráfico sexual con alcance
mundial. Si partimos que el propio Donald Trump debería explicar su
participación en estos viajes a la isla y las fiestas negras que allí se
realizaban, algo que no hará, podemos intuir que es un callejón sin salida. Es
por ello que no asombra a nadie la estafa que representa el encubrimiento que
la fiscal Pam Bondi ha tratado de imponer con esta desclasificación selectiva y
con documentos tachados en negro. Incluso y de forma autoritaria evito
responder preguntas sobre todo esto ante el Comité Judicial de la Cámara de
Representantes.
El escándalo es
abismal. Pasando por la aparición de gurus y espiritualistas como Deeprak Choppra
hasta figuras gubernamentales europeas como el ex príncipe Andrés (y
probablemente toda la Corona) y el actual primer ministro británico Sir Keir
Starmer tratando de encubrir a quién sabrá él, queda clara la hipocresía
criminal de la elite angloestadounidense y de cuáles son los resortes de los
que se valen para manipular a los sujetos. Al mismo tiempo Epstein estaba
relacionado con inversiones en biotecnología y manipulación genética
(Transhumanismo) en las que se ven involucrados señores como Martín Varsavsky
quien por los medios convencionales en España, ha tratado de “justificar” las
actividades ilegales de Epstein. Pero
¿Quiénes realmente conducen esta red?, ¿Hay conexiones de esta red sucia con la
elite política y financiera argentina?
Si bien todos los
gobiernos argentinos han sido condescendientes con los poderes
angloestadounidenses y obviamente con Israel, el actual va más allá abriéndole
las puertas a ciertos actores vinculados con esto.
Epstein como
agente israelí estaba a cargo en parte de una verdadera red de chantaje para el
control y manipulación administrada por el Mossad al más alto nivel de la
política global. Como no es un secreto, estas agencias usan el chantaje sexual
y la extorsión como arma silenciosa para conseguir objetivos políticos y
financieros. De los correos y documentos ventilados (que ya habían sido
desclasificados antes) se desprenden piezas de información que vinculan
intereses políticos, financieros y la práctica de diversas perversiones
sexuales con niñas pequeñas. Sus contactos iban desde importantes figuras
políticas, de las finanzas estadounidenses, pasando por figuras del mundo del
cine y el entretenimiento hasta políticos y mandatarios de otros países. En Argentina
¿Habrá actualmente una sección de la SIDE que coopere con esta mugre?
Justamente
aparecen vínculos de Epstein con el mundo del modelaje argentino (“Pink Model”)
y algunos personajes cercanos al gobierno de los Milei quien no olvidemos, además
de miembro de la secta Jabab Lubavitch, es un aliado político del régimen de
Tel Aviv desde donde se digitan estas actividades criminales. Milei le abrió
las puertas al Mossad para que opere desde dentro del estado nacional con lo
cual, todo es posible. El caso de Fred Machado vinculado con el malogrado
candidato José Luís Espert, las cajas que entraron sin control por el
aeropuerto y las estrechas conexiones intergubernamentales de las agencias de
inteligencia vinculadas a esto, dan un contexto sustancioso. Siguiendo, las
fechas de los email (2008-2011-2013) informan que estos contactos eran previos
al actual gobierno y se centraban en reclutar “talentos” para el negocio que
Epstein regenteaba.
No hay dudas que
las autoridades argentinas y ni hablar de la SIDE hacían la vista gorda. Esta
parte sórdida de la corrupción política es algo que claramente no cambió y
Milei obviamente no cambiará, por el contrario, debe haberse acomodado a las
circunstancias. Es más, el gobierno está determinado a implementar una política
de control total y monitoreo de datos con la empresa PALANTIR (financiada en
parte por Epstein) muy ligada al Mossad y a ex jefes como Ehud Barak.
Desde que Milei llego
a la Casa Rosada el ala política de la comunidad representada por la DAIA (emulando
al AIPAC en EEUU) ha tomado un importante papel en las políticas interiores y
externas del país que no han sido explicadas por el gobierno y que lo
comprometen con actividades (como las encargadas a Epstein) de la agencia de
inteligencia, la geopolítica del estado de Israel. Sumado a esto, los
desastrosos y deliberados incendios en la Patagonia en donde muchos testigos
han señalado la participación de elementos israelíes en la zona y la finalidad
negocial que persiguen con aquellos hace que muchos se pregunten ¿Para quién
gobierna el “triángulo de hierro”?




