domingo, 19 de abril de 2026

 

NUEVAS TRETAS

ZORROS VIEJOS

¿Qué es lo que realmente pudo suceder y quiénes podrían ser los verdaderos implicados en la emboscada contra las tropas de la FINUL en el sur del Líbano?


Por Javier B. Dal 

El acuerdo de un alto al fuego extensivo al Líbano fue sin dudas una situación que Tel Aviv acepto de muy mala gana y en especial por parte de la elite segregacionista que ocupa el poder. Pese a que controlan extorsivamente a Trump, la presión del resto de los estamentos financieros (globalistas y aislacionistas) en los EEUU y en occidente que se ven perjudicados por la guerra son insoportables incluso para Israel. Pero más allá de esta aceptación a regañadientes, esta situación simplemente no le conviene al Status Quo sionista y ello ya nos informaba que no se quedarán quietos.

No solo los iraníes ya saben que no se puede confiar en esta supuesta aceptación de un alto al fuego. Un extenso repertorio de antecedentes criminales y trucos sucios de este estado que constan en los archivos de Naciones Unidas, informa a toda la comunidad global de su continua y artera reincidencia.

El extraño ataque al puesto de cascos azules franceses de las FINUL[1] en la zona de Al-Ghanduriya, Bint Jbeil en el sur del Líbano, apenas se comenzó con el alto al fuego pareciera inscribirse en una de estas tácticas sucias israelíes. Según la crónica de los hechos, un grupo de hombres muy bien armados y sin identificación lanzaron un ataque contra las fuerzas de Naciones Unidas causando la muerte de uno de sus efectivos de nacionalidad francesa. Inmediatamente y sin las pruebas del caso los medios y el propio presidente francés Macron salieron a realizar especulaciones y acusaciones directas contra Hesbolá que de forma inmediata y por sus canales oficiales la secretaría general rechazo de manera categórica. Ahora bien, pregúntense ¿Qué ganaría la resistencia libanesa con esta estupidez?

Los intentos por incriminar a la resistencia árabe islámica con hechos rodeados de brumosas circunstancias no es algo nuevo. Tanto fuera[2] como dentro del Líbano, la ejecución de actos brutales como lo son los asesinatos y los atentados terroristas se volvieron parte de una advertible estratagema israelí (sobre la base del engaño) con la colaboración de agencias occidentales (entre ellas la francesa), como parte de la guerra de propaganda anti Hesbolá que ya tiene décadas.

En febrero de 2005 tras el aparatoso atentado que mató al ex primer ministro libanés Rafiq Hariri, tanto desde los sectores pro-sauditas y pro-norteamericanos de la política libanesa como de los medios occidentales, sin más pruebas que la especulación y el prejuicio (y un deliberado interés), se trató de inculpar a Hesbolá incluso montando una instancia judicial extranjera con supuestas pretensiones de justicia[3].

Algo similar se intento con la explosión en el puerto de Beirut en 2020 argumentando que fue culpa de Hesbolá por acumular explosivos en uno de sus depósitos cuando había muchos otros elementos que indicaban un ataque externo[4]. Tanto en uno como en otro episodio, no se comprobó ninguno de los elementos que involucraran la pista chiita y por el contrario, no se quiso investigar elementos muy sospechosos e hipotesis de ataques altamente sofisticadas[5] para el momento pero que luego comprobamos viables (virus informáticos para detonar Bipers) que llevaban a la mano israelí.

Por lo pronto el gobierno libanes se ha comprometido a investigar el hecho con una premura que no suele mostrar cuando los muertos son sus propios ciudadanos. No hay que decirlo ya que es notoria la presión que ya comenzó a ejercer París que a su vez es un monigote de Washington DC. Queda de más explicar que al tratarse de un muerto francés, tiene un mayor impacto dentro del circulo político libanes, muy estrechamente vinculado por razones de historia y relaciones institucionales con lo cual este incidente serviría para sembrar cizaña y quebrar el sistema político interno con la intención de extenderlo a diezmar el apoyo popular a la resistencia contra la agresión israelí que presenta Hesbolá. 

Al parecer se olvida que anteriormente Israel ha atacado a las FINUL e incluso en diversos periodos del conflicto, ha matado a varios de sus efectivos sin que ello tocara a los responsables en Tel Aviv. En aquellas oportunidades lo hicieron con sus armas regulares y sin enmascararse demostrando que tenían una carta de impunidad asegurada. Si atacarlos y matarlos no tiene consecuencias ¿Por qué no aprovechar esa ventaja y jugar con esa facilidad? En la emboscada de Al-Ghanduriya ejecutada por hombres no identificados, podría haber sido cualquiera entonces ¿Por qué habría que descartar una operación negra de la inteligencia militar israelí o incluso del Mossad con activos mercenarios árabes?

Si bien no sorprende esta acostumbrada ligereza proveniente de la corporación de medios cooptada por los intereses y la militancia sionista, notoriamente islamófoba no se puede dejar de mencionar lo muy sospechoso de este incidente. Menos aún la de Emanuel Macron, quien en el tablero geopolítico se ha acostumbrado a ser el peón de Washington, de Bruselas o de Tel Aviv. Anteriormente lo advertimos que tanto EEUU como Israel no iban a respetar los compromisos asumidos. El incidente en Al Ghanduriya es uno más de los que se han producido tanto en el Líbano como en el estrecho de Ormuz. Según fuentes confiables la artillería israelí ha continuado con sus bombardeos contra el sur y los buques estadounidenses han estado provocando la libre circulación de buques mediante continuos actos de piratería.

En el terreno libanes las cosas están muy lejos de un alto al fuego. Tanto la resistencia como los ciudadanos libaneses del común (cristianos, sunitas, drusos y chiitas) no confían en Israel y tienen extensos argumentos para no hacerlo. Las aldeas cristianas y chiitas ubicadas en el sur ya estaban antes de que se fundara el Líbano e incluso, éste estuvo antes que los sionistas impusieran el suyo en 1948 y a partir de allí, innumerables intentos por tratar de usurpar los fértiles territorios del sur. Los libaneses no se olvidan la invasión israelí en 1978 y su secuela de 1982 que ocupo toda una franja de territorio libanés de 20 kilómetros cuadrados que duró hasta que Hesbolá los expulsó en mayo de 2000.

Ahora bien, considerando todos estos elementos ¿Estaría usted tan seguro de acusar a Hesbolá de lo sucedido?

 

 



[2] Mediante el armado de una causa judicial en Argentina por acusar a Hesbolá y a la república Islámica de Irán por los atentados terroristas de 1992 y 1994

[3] Montando un Tribunal Especial para el Líbano creado en 2007 por una cuestionable resolución de la ONU

[4] Tal como lo presenta el trabajo de investigación de Red Voltaire que se enlaza a continuación: https://www.voltairenet.org/article212377.html

[5] Como bien expone el investigador y periodista francés Therry Meyssan en el artículo que aquí se enlaza: https://www.voltairenet.org/article167579.html

sábado, 18 de abril de 2026

 

A CUP OF TEA IN RIO

Whilst most of the media distract us with trips to the moon and distorted narratives about the war against Iran, Starmer and the government are making discreet moves. What could be brewing in the South Atlantic?

 

By Sir Charlattam 

I must say that I still retain the spirit of my younger days, as I can’t think of any other way to explain my urge to travel. In fact, I’ve heard rumours – or rather, information from a reliable source – claiming that ‘something is brewing in Brazil’ that links Britain – and possibly NATO – and has a lot to do with the current, appalling circumstances that Mr Netanyahu and his sidekick, Donald Trump, have got us into. I certainly take it seriously because I know very well where it comes from; the 11-hour flight is worth it and, besides (I must confess), I was in need of some tropical sunshine.

As soon as I came down the jet bridge at ‘Galeão’ airport, I could see plenty of plainclothes police discreetly stationed all over the place, but they certainly weren’t there for me, not at all. You might notice the same thing at Heathrow or JFK in New York. It’s surely down to the application of the same internal security protocol taught to them by the Americans and Israelis, the latter (according to my source) being very active throughout the River Plate basin, although the trip is for another matter.

In fact, according to my contact in Rio, MI6 agents have been arriving very discreetly over the past few months and, after lying low for quite some time, it seems they’ve been active for the last month or so, setting up a base of operations in the city and travelling south. As usual, and in keeping with my already wary distrust of mobile phone technology that spies on you even when switched off, I arranged a meeting the old-fashioned way with my old ‘Frenchy’ friend (a term of endearment), who, following his unannounced retirement from the DGSE a few decades ago, packed his bags and settled in this idyllic spot. 

Without specifying where, for obvious reasons, I met my old colleague in a luxurious restaurant with a priceless view where the sea and the mountains merge, and I invited him for a cup of tea.

There was no need for him to ask the absurd questions that the simpletons and amateurs in the disinformation media on the other side of the River Plate in Buenos Aires usually ask to make themselves look clever. And I speak specifically of them because all this fuss seems to have something to do with Argentina, and in particular with the South Atlantic and the sea passage to the Antarctic sea.

According to my friend, ever since these gentlemen arrived, there has been intense human and electronic activity directed towards the south. Some civilian and military flights carrying specialist British personnel from GCHAQ have been departing for Port Stanley in the South Atlantic islands, apparently without Buenos Aires’ knowledge. Of course, Lula da Silva’s government is aware of all this; perhaps not in great detail, but his Home Secretary and his operational chiefs at the Ministry of the Interior cannot be unaware of the activities of British personnel. A BRICS member like Brazil cooperating with the main enemies of this bloc? The reality is that this means nothing. It has nothing to do with the fact that Lula Da Silva and his PT party are left-wing, seeking equality through dubious and forced identity politics, or that they hold well-known and public anti-imperialist positions. All that is mere window dressing for ordinary citizens; the cruel reality is quite different.

Not only our brilliant politicians in Parliament, but what of our leaders such as Sir Keir Starmer – who could soon be ousted for a cover-up – his old mentor Jonathan Powell, or Secretary Ivette Cooper? They are as fickle as water. South Americans, and in this case Brazilians, are scandalously far more hypocritical and malleable than their European and American mentors.

According to my colleague, MI6’s main task would be to set up its own electronic intelligence operations programme to gather and collate information from all computer networks in the region, with a particular focus on those operating within the island territory – clearly involving Argentina and Chile, and thus the South Atlantic. At first, this didn’t strike me as anything new. I already knew that the Falkland Islands serve as a base for the strategic electronic intelligence network not only of Great Britain but of NATO as well, but what did pique my curiosity is the intensity with which they are operating in the region. I believe that, once again, this is an operation directed from Washington and delegated to London.

We were exchanging views and some data on the growth of naval activity by the Royal Navy and the RAF across the southern hemisphere, which is particularly curious given that one of the biggest problems for London at the moment is budgetary, and this hits the military sector directly. We face major dilemmas regarding personnel due to shortages, as well as individual issues with existing staff stemming from serious misconduct, compounded by constant reports of faults and breakdowns in the fleet’s ships and submarines (at least in the northern fleet), where many repairs have been put on hold due to a lack of funding.

According to rumours in Whitehall, on top of all this – and as a result of the aggression against the Islamic Republic of Iran – there are restrictions on the use of fuel for ships and airborne units, except for those currently operating in the Gulf of Oman.

But for some mysterious reason, flights, ships and submarines travelling to and from Ascension, crossing the entire Atlantic and anchoring in Port Stanley and the surrounding archipelago, have their needs well catered for, and any technical or structural issues with a vessel are not affected by budgetary constraints here. As far as I know, there are no reports of fuel shortages for patrols and air-naval operations. I am not surprised that they refuel at Chilean ports such as Punta Arenas, nor, from what I can see, in Argentina. Some of the RFA TIDE-class logistics vessels are even available, ready for refuelling at sea. So, what could these plans be that are so important that the British South Atlantic fleet is being prepared? I do not believe this has anything to do with the joint exercises due to take place in a few days’ time.

I’ll say it again, gentlemen: I believe these British movements are not taking place without the Pentagon’s consent and are operationally subordinate to the US Southern Fleet Command. What would be interesting to know is: for what purpose?

 

miércoles, 15 de abril de 2026

 DERECHO DE DEFENSA GEOESTRATEGICA

En la era de los abusos y la arbitrariedad internacional ¿Cuáles son los fundamentos geopolíticos para que los estados inviertan en su defensa?

 

Por Charles H. Slim

Si había dudas sobre la necesidad de los pueblos de comenzar a tomar su seguridad como un asunto serio, recordemos la sentencia del presidente Donald Trump en su ultimátum contra Irán: “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá. Sin embargo, ahora que tenemos un cambio de régimen total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso, ¿quién sabe? Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!” Como vimos y de sus propias palabras Trump no tendría problemas para exterminar a toda la nación islámica. Pero a último momento se detuvo ¿Qué fue lo que doblego este plan? La firmeza del pueblo iraní y la mediación de Pakistán respaldada por…China.

Aunque la guerra no ha concluido, la enseñanza estratégica para el resto de los estados es impagable.

Desde que EEUU llegó al pináculo del poder global (en 1991 y a partir de allí ir en caída) no ha parado en arrasar con las soberanías de otros estados sin que los mecanismos de seguridad internacionales hayan funcionado. A medida que en Washington se fabricaba una narrativa para justificar intervenciones y guerras, algunos estados se tomaron muy seriamente estudiar y planificar una seguridad estratégica a largo plazo.

En 2007 cuando el general retirado Westley Clark denunció que había un plan para intervenir a un grupo de países árabes-islámicos que incluía a la república Islámica de Irán los medios corporativos trataron de ridiculizarlo como forma de restarle credibilidad ante un marco crítico representado por una costosa y calamitosa guerra interminable en Iraq. Precisamente esos mismos medios como FOX NEWS y CNN, fieles voceros de la entonces administración Bush-Cheney trabajaron día y noche para crear editoriales insidiosas que fijaran en la mente de los estadounidenses formulismos simplones pero muy estigmatizantes e incriminatorios que justificaran la inhumanidad que ya se estaba planeando. Así no pararíamos de escuchar descalificaciones e insultos contra Saddam Hussein, los iraquíes y los musulmanes en general como parte de un imaginario “eje del mal”.

En realidad, los iraníes no necesitaban que un general retirado y otros funcionarios rebeldes al estado profundo norteamericano como Scott Ritter o Eduard Snowden expusieran las nefastas intenciones de los neoconservadores alineados con Israel. Desde 1979 Irán viene soportando toda clase de operaciones sucias, bloqueos y sanciones operadas por Washington que han estado relegadas de los medios occidentales. Incluso mucho antes en 1953, la CIA gesto el golpe de estado que destituyó a Mossadegh con lo cual poco se puede arrogar EEUU del respeto a la soberanía política de los estados y de prácticas democráticas. 

La presión ha sido constante valiéndose de toda clase de recursos para fastidiar la vida política del estado persa. Hasta lograron en 1980 usar a Iraq (con apoyo de las monarquías árabes y de la OTAN) para hacerles una guerra que en Washington no estaban dispuestos a pelear. Obviamente y en medio, Israel atizaba el fuego ayudando a que el daño fuese más profundo.

Pero, visto el complot armado en 2002 contra Iraq gestado por el ala neocon estrechamente relacionado con Tel Aviv, todos los estados fueron conscientes que se les podía armar un caso sin que Naciones Unidas hiciera nada por defenderlos, tomando especial nota aquellos como Irán, Corea del Norte, Libia y Siria que eran demonizados por Washington. Libia y Siria ya son historia tras caer bajo la dinámica de estos planes pero los otros dos tomaron atención a lo que sucedía y la evolución de los eventos.

Solo ver la suerte de Iraq fue suficiente lección y fue así que tanto Teherán como Pyongyang se centraron en no perder el norte en el desarrollo estratégico de una propia y sofisticada defensa en rededor del desarrollo nuclear ante una amenaza inminente. Estaban y hoy más que nunca son conscientes de estar frente a un estado mafioso que como un gato, tras jugar con el ratón y ya débil se lo devorará. Lo hizo con Iraq con trece años de sanciones inhumanas que debilitaron tanto a la población como a sus fuerzas armadas y recién cuando se cercioraron que los iraquíes no tenían chance, se lanzaron sobre ellos.

Así cada uno por su parte profundizaron sus programas en el área nuclear tanto para el uso civil como el militar, pero con especial atención en este último. Es por ello que el 26 de marzo pasado mientras Israel y EEUU atacaban a Irán, Pyongyang oficializó públicamente su estatus de potencia nuclear. En un discurso del líder Kim Jon Un ante la Asamblea Popular Suprema de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) dejó bien claro que ampliaran y perfeccionaran aún más su capacidad de disuasión nuclear de autodefensa. Traducido al lenguaje geopolítico se trata de un mensaje muy claro para Washington y sus aliados (Japón y Corea del sur).

No solo Corea del Norte e Irán son conscientes de que la desnuclearización solo es para los rivales de EEUU e Israel y no para un beneficio desinteresado. También están muy al tanto del doble rasero de Naciones Unidas y de la AIEA está última conducida por un mero chivato pro-israeli como es el argentino Rafael Grossi quien (sirviendo a dichos intereses) sabe hacer la vista gorda al programa nuclear en Dimona y a los misiles nucleares montados en los cinco submarinos israelíes.  

Con todos estos antecedentes que ayudan a entender el actual marco global ¿Por qué las naciones que tienen su propia cultura, creencias y sistemas de gobierno van a dejarse agredir por actores que no representan sino sus propios intereses?

lunes, 13 de abril de 2026

 

COERCION

ESTRATEGICA

Ante la inesperada y desagradable sorpresa que  Hesbolá les ha dado a las FDI ¿Cuál es la estratagema que trata de articular Israel para tratar de evitar un revés en el sur del Líbano?

 

Por Charles H. Slim 

Todos los límites incluidos los legales y los extremos de la razón se han cruzado en la actual guerra iniciada por Israel el 28 de febrero contra Irán y secundada por EEUU. Si bien el centro de interés se halla el remover al gobierno y destruir sus capacidades de desarrollo científico iraníes, Israel también aprovecha la ocasión para tratar de ampliar su expansión territorial a costa del Líbano teniendo como uno de sus objetivos estratégicos el control de una de las fuentes de agua potable proveniente del río Litani. Recordemos que apenas se firmó el cese al fuego con Hesbolá en 2024 y la con imposición estadounidense de condiciones al gobierno en Beirut, los israelíes lo violaron de forma continua y sistemática, claramente por saberse protegidos por Washington.

En ese entonces las fuerzas de Hesbolá se retiraron de toda la frontera mientras Netanyahu exigía al gobierno de Joseph Aoun y Nawaf Salam que las desarmara. Pero ante las continuas violaciones, la incursiones, usurpaciones y destrucción sistemática de la infraestructura edilicia en todo el sur los libaneses vieron que las pretensiones sionistas no eran conducentes y mucho menos convenientes. Ante ello, los israelíes fueron persistentes en tirar el hilo hasta que unas semanas atrás y en medio de la escalada de misiles iraníes, Hesbolá regresó a escena con un masivo ataque de misiles contra Haifa (Jaffa), sus bases estratégicas y otros objetivos israelíes enclavados en el sur y comenzó a golpearlos y empujarlos hasta los asentamientos en la Palestina ocupada.

Hesbolá es mucho más que un “proxi” de la república Islámica de Irán (como lo presentan los medios en Buenos Aires), es un movimiento político nacido en 1982 que necesito armarse por, o casualmente las continuas agresiones y enjuagues de Israel y EEUU y la impotencia militar del estado libanés. Tampoco es un grupo terrorista como la casta política y mediática argentina -cooptada por la agenda sionista- les califica, una narrativa tendenciosa, sesgada y claramente influenciada por los intereses geopolíticos de las embajadas de Israel y EEUU.

Desde entonces Hesbolá fue un actor decisivo y firme contra las ambiciones israelíes que nunca se han detenido pese a las consecuencias y hoy seguimos viendo en estas nuevas circunstancias.

La situación se volvió muy preocupante para Netanyahu, Katz y sus comandantes quienes ya estaban hablando de un colapso en sus filas. Incluso esta situación ha empeorado ya que Hesbolá demuestra tener un plan de operaciones defensivas bien elástico que permite a los israelíes entrar y deambular por el sur para ser atacados y desgastarlos impidiendo un avance total. Fue por ello que Tel Aviv dio inicio a lo sabe hacer bien y que es, bombardear indiscriminadamente todo el Líbano para causar el mayor daño en la población ¿Por qué o para qué? Para obligar al gobierno libanés a oponerse a la resistencia chiita o al menos, obligarles a aceptar un nuevo alto al fuego. Tel Aviv tiene la expectativa que mediante esta táctica extorsiva logre o que el gobierno libanés se ponga en contra de Hesbolá o que mediante una creciente presión en las comunidades sunitas y cristianas se inicie una guerra civil. Así es como razonan los sionistas y la resistencia lo sabe bien.

Es por este mutuo conocimiento entre enemigos íntimos, que ambos conocen sus lógicas para tratar de imponerse uno al otro en el campo político. Israel no estrena nada nuevo en su proceder. Hace décadas que tanto con el Mossad como con AMAN (inteligencia militar) opera dentro de la sociedad libanesa (con la complicidad de sectores falangistas) no solo para espiar sino para crear odios y revanchas pero precisamente la presencia de Hesbolá ha servido para contra restar y muchas veces eliminar esos planes.

Incluso y los libaneses sin importar de que comunidad provengan lo saben, si Hesbolá no estuviera los israelíes ya se habrían apoderado de todo el sur sin la mínima resistencia ya que el ejército nacional es simplemente impotente.

Así si bien Israel tiene un poder militar muy superior a la resistencia chiita libanesa, sus jerarcas saben que no es un factor decisivo para imponerse. Es por ello que apelando a la misma estrategia de arrasar todo como la utilizada en la franja de Gaza y que eufemísticamente para el Líbano denominan como pasar la “cortadora de césped”, se busca crear la desesperación y consecuentemente la animosidad contra los chiitas que fracture a la sociedad.

sábado, 11 de abril de 2026

 

A DEAD MAN WHO’S VERY MUCH ALIVE AND KICKING

What evidence suggests that Jeffrey Epstein, the spy and facilitator for paedophiles, did not die?

 

By Sidney Hey 

According to the narrative put forward by the US media –which is effectively that of the federal government– the financier Jeffrey Epstein, after being arrested on sex trafficking charges and detained at a wing of the New York Metropolitan Correctional Centre, was found dead in his cell on 10 August 2019. According to the official report, it was a suicide; however, many, after analysing in detail the dimensions of the cell and the alleged grille that was said to have been used to anchor a noose made of fabric, found that this did not explain at all how he could have done it. Meanwhile, others examined more complex elements that pointed towards a deception followed by a cover-up. This alleged death was very convenient and came at a very particular time, giving rise to doubts about its veracity.

It was expected that, as the saying goes, ‘once the dog is dead, the rabies will be over’, but given the alleged clumsiness of the FBI and the very murky explanations from the New York precinct chief, other elements would soon emerge that would cast even greater doubt on this alleged suicide.

The sudden leak of scandalous emails from Epstein himself, involving many of the most powerful figures in politics, finance, the arts and the security sector, and revealing his involvement in parties, orgies and the exploitation of underage girls, made it clear that Epstein was more than just a pimp for powerful paedophiles; he was nothing less than the Mossad’s link embedded deep within Western high society to gather and record all their perversions. Let us not lose sight of the fact that it was this affair that served to pressure the occupant of the White House into launching a pointless war against Iran.

As a way of covering up the scandal, Trump ordered the declassification of the files, which ended up being a counterproductive farce, as they only published thousands of pages, most of which were completely redacted and censored, quite possibly containing his name throughout.

Ever since the announcement of his alleged suicide, suspicions have swirled that it was a hoax, as Epstein was not merely a pawn of Israeli intelligence. His role within Anglo-American society played a pivotal part in Israeli counter-intelligence operations across the Western Hemisphere. Something similar is coming to light these days with the allegations made by journalist Tucker Carlson, who has publicly claimed that Israeli officials are directing military operations against Iran and Lebanon from the Pentagon, in a grotesque demonstration of Tel Aviv’s control over US foreign policy.

Trump and his wife Melania feature in the Epstein files, and no one in the US doubts that this is the factor forcing him to comply with whatever Netanyahu wishes to do. Even Melania herself has been compelled to make public statements attempting to distance herself and deny her presence in the files.

Everything is connected. The mystery surrounding the supposed infallibility and reach of Israeli intelligence was always right under the noses of bureaucrats in Washington and beyond. The existence of Jeffrey Epstein’s files is the clearest evidence of the dirty tricks –such as blackmail and extortion– that Israel habitually uses to influence, pressure and manipulate government officials from whom it needs to extract something.

According to reports from within the US, the range of officials in Israel’s grasp appears to be greater than one might imagine, one of them being Kash Patel, Director of the FBI, and his deputy Dan Bongino, who hold strategic positions within the Union’s internal security apparatus and who have been concealing the truth from the outset. A ‘Handalá’ hacking operation managed to breach the Mossad’s IT security and gain access to classified material that is certainly very curious and compromising, which would demonstrate not only Patel and Bongino’s involvement in the Epstein case but also reveals that Jeffrey Epstein is not dead and is being well protected in Israel, leaving both men to explain their knowledge and the cover-up regarding his whereabouts.

As was to be expected, the media conglomerate has immediately been trying to discredit these reports as false, but the evidence and information circulating are highly convincing. And no wonder: the already shaky credibility of the system to which the mainstream media are beholden is crumbling beneath their feet and (as their editors’ guiding principle) they must look after those who send the cheques and make the bank transfers every month.

But those are their expectations, not those of the people. The American worker, the most ordinary of citizens struggling to survive each day, and their families are quite rightly and angrily questioning a government that has already been clearly shown to serve interests other than those of the American people – interests that are once again laid bare by an FBI director and his deputy, entangled in the sordid affairs of the elite’s moral corruption.

Ultimately, the public is beginning to see their suspicions confirmed regarding many matters that the press has for some time tried to shroud in a veil of mystery, when in reality there was none. If the FBI director himself is aware that Epstein is alive and kicking in Israel, obviously with Tel Aviv’s complicity, it now makes sense why he has gone to such lengths to divert investigations into the murder of the speaker Charly Kirk, who was undermining Zionist interests in Congress and Israel itself with his debates. Let us not forget that although Kirk was a supporter of Donald Trump, when Trump’s presidency began, Kirk started to publicly state that he did not agree at all with having to commit the US to wars to defend the state of Israel, thereby remaining consistent with the ‘America First’ slogan and as a fervent supporter of the MAGA principles to which Trump had committed himself.