miércoles, 11 de enero de 2023

 

BAKHMUT, LA CAIDA”

¿Puede la rotura del cerco en Bakhmut y Soledar ser el comienzo de la liberación de la república popular de Donetsk y el fin para el régimen pro atlantista de Kiev?

 

Por Dany Smith

No, no es una escena de la primera guerra mundial ni hemos retrocedido 108 años en el tiempo. Las trincheras, el barro y los escombros dominan el escenario de uno de los teatros de operaciones más duros que desde la liberación de la ciudad portuaria de Mariupol se han visto en Ucrania. Todos estaban agotados y era necesario un alto. Fue así que el día 6 de enero en vísperas de la Navidad Ortodoxa, el presidente ruso Vladimir Putin ordeno el cese del fuego por setenta y dos horas, algo que los comandantes ucranianos violaron con un masivo ataque de artillería sobre las poblaciones de Donetsk y en donde murieron varios soldados rusos.

La reacción rusa no se hizo esperar y ante semejante puñalada, instigada seguramente por los británicos y estadounidenses que asesoran a Kiev, respondieron con el inicio de una ofensiva que hoy tiene como centro un punto en el mapa del Donbass.

Se trata de las localidades de Soledar y Bahkmut en el Oblast de Donetsk, hoy una república popular independiente donde precisamente Volodymyr Zelensky con su custodia de enmascarados dirigidos por ex fuerzas especiales estadounidenses y británicos se hizo presente en el mes de diciembre antes de viajar a Washington para reclamar más armas y dinero.

Para Zelensky y sus patrocinadores en Washington se trató de una demostración de confianza que los medios se encargarían de magnificar ante la opinión pública, para otros una jactancia innecesaria queriendo demostrarle a Joe Biden y a los personeros de la OTAN en Bruselas que la inversión que están haciendo da resultados.

Acompañado del gran circo audiovisual que rodeo la visita de Zelensky a Washington el 22 de diciembre pasado y en donde se le sacaron cientos de fotos junto a Joe Biden y Nancy Pelosi junto a una bandera ucraniana firmada por los representantes del Congreso tratando de vender un refrito hollywoodense sobre un líder idílico y épico que lucha por la libertad contra los malvados rusos, si fuera estrenado en los cines sin dudas sería un fracaso de taquilla.

La pésima caracterización de un “comandante” revolucionario vistiendo de color caqui al estilo Fidel Castro, que sirve a la OTAN es nada romántico y cuando menos perturbador.  En lo único que se asemeja toda esta parafernalia mediática de producción cinematográfica es la categoría de comediante de Zelensky quien podría representar como nadie el papel de un Woody Allen en aquella interpretación de un revolucionario de capirote en “Bananas”.

Pero sobre el terreno, las cosas fueron cambiando de forma crítica y las posiciones que visito Zelensky en diciembre pasado hoy ya han caído e incluso ha forzado a un repliegue de sus tropas ante el avance imparable de la infantería rusa. Las defensas ucranianas que rodeaban la ciudad fueron quebradas y los fortines que la flanqueaban cayeron por los avances desde varias direcciones de fuerzas combinadas entre grupos de la contratista “Wagner”, las milicias de la RPD y tropas rusas.

Algunos documentos hallados entre los ucranianos muertos en las trincheras demuestran que las comunicaciones con sus mandos habían sido cortadas o no pudieron organizar un contragolpe, sobrepasados por el fuego de artillería no pudieron replegarse y hallaron la muerte en sus puestos.

Según varios testigos de las acciones, los avances estuvieron muy bien coordinados y apoyados por un nutrido e ininterrumpido fuego de artillería que rompió el entretejido de trincheras y voló bunkers de comando y control desde donde la oficialidad ucraniana (entre ellos un coronel) y sus asesores occidentales coordinaban sus fuerzas. Las pérdidas en hombres no han podido precisarse en números, aunque si está a la vista la gran destrucción de equipamiento, piezas de artillería (como los “Caesar” franceses destruidos en Avdiivka), de piezas de artillería Howitzer y vehículos blindados de la 61º Brigada mecanizada ucraniana que se observa camino al centro de Soledar.

La penetración rusa en la ciudad es un hecho confirmado desde hace al menos 48 horas y los avances no han podido ser rebatidos por Kiev.

Reportes de contra inteligencia detrás de las líneas ucranianas informan de muchos heridos (muchos de ellos mercenarios extranjeros) y un repliegue escalonado hacia las afueras al oeste de Soledar rumbo a Derzhavne Pidpryyemstvo  donde parte de estos  han cruzado el río “Bakhmtovka”, donde se han reunido como si trataran de reagrupar los elementos sueltos y los rezagos que han quedado de sus unidades e intentar una contraofensiva. Por el grado de empuje de los rusos, el corte de la ruta de suministros mediante tiros de artillería y el éxito que han tenido las tropas rusas en tomar prácticamente toda la ciudad las posibilidades de una contraofensiva no son reales. Aún si, de contar con apoyo aéreo no sería tan fácil algo que en el Pentágono ya son muy conscientes.

Lo único que les queda a los cerebros de “Operaciones psicológicas y propaganda” del SBU con gran participación británica (en especial proporcionando inteligencia electrónica) es seguir creando informes falsos difundidos por los medios europeos (DW, BBC, France 24) de que persiste una “resistencia es feroz” y que a pesar de lo que está ocurriendo, las tropas de Kiev siguen avanzando. Pero en el terreno de la realidad que a los jerarcas atlantistas no conviene mostrar, sus hombres han sido pasados por encima y lo único que quedaría entre las ruinas de casas y algunos esqueletos de edificios son algunos francotiradores y algún que otro nido de combatientes muy cansados. Solo es cuestión de horas para que se rindan o sean eliminados.

Los combatientes ucranianos resistieron cuanto pudieron pero, eso es un hecho innegable, pero el grado de presión imprimido por las fuerzas rusas y en particular los bombardeos precisos de puntos estratégicos de las líneas defensivas, les hizo ver que de persistir simplemente conduciría a su eliminación.

Se han advertido en la retirada de las primeras unidades que las principales preocupaciones de los ucranianos fue sacar lo que queda de sus mejores equipamientos particularmente los cañones franceses “Caesar” y los sistemas “Himars” estadounidenses bajo el riesgo de ser destruidos en pleno camino. 

Por lo que se observa, el frente se ha reformado de forma crítica y solo queda ver si los ucranianos -asistidos por la OTAN- pueden proteger sus líneas de abastecimiento para recomponer nuevas líneas fortificadas y evitar el colapso total.

 

lunes, 9 de enero de 2023

 

“DESORDEN, ANOMIA Y DESCREDITO”

A dos años de la toma del Capitolio en EEUU los hechos se repiten en Brasil como reacción al hartazgo popular de una clase política corrupta que han convertido el concepto de la democracia en una negocracia ¿Quién es responsable del Populismo?

Por Pepe Beru

Han pasado dos años de aquel 6 de enero 2021 cuando los manifestantes a favor del presidente Trump acudieron al Capitolio para oponerse a lo que consideraban un robo de las elecciones. El panorama que aquello puso en evidencia dejó perplejos a los glorificadores de la “democracia estadounidense” quienes siempre solían ponerla por delante de todo.

Aquel evento sirvió para el mismo Establishment que se valió de Trump para poner en agenda varios temas que eran de su interés resolver, lo borrara del “sistema” hasta nuevo aviso y así, con un vetusto candidato como Joe Biden (magnificado por las editoriales de ciencia ficción) tratar de recomponer la idílica imagen de una democracia infalible. Coincidiendo con aquel evento y justo dos días después de esa fecha en Brasil miles de los partidarios de Jair Bolsonaro reclamando lo mismo, sobrepasaron los cercos de seguridad policial y tomaron el parlamento, la sede de la Corte de Justicia y del ejecutivo ¿Qué es lo que está ocurriendo en el continente?

El negocio de la partidocracia está resquebrajándose y los medios claman desesperados para que no se derrumbe. Y es que si eso pasa sus dueños gritarán ¿Qué será de nuestro negocio?

Más allá de las coincidencias ideológicas y de cierta filosofía (ligada al sionismo) que vinculan a Trump con Bolsonaro lo que esto evidencia sin dudas es la caducidad de un sistema político archicorrupto y prebendario que hace tiempo dejo de ser democrático. No son los politiqueros quienes marcan la agenda, son los pueblos. Bienvenidos a la realidad, es decir a la “negocracia” disfrazada de democracia. Los brasileros son quienes deben hallar una solución sin la intervención divina de estados iluminados o de organismos corruptos como la OEA, ni mucho menos de gobiernos más débiles y anómicos que tienen más problemas que ellos (como Alberto Fernández en Argentina).

EEUU tiene demasiados problemas internos para pretender jugar al “líder mundial” como lo instigan desde la Corporación de medios, cara visible de los partidarios de la guerra perpetua que se enriquecen con los negocios del armamento y las guerras “democráticas”. El pueblo del llano hace tiempo que se hartó de esta elite federal de chupa sangres y depravados que no los representa.

Así, los trabajadores olvidados de EEUU, los sin techo y el ejército de desempleados que alguna vez tuvieron una vida de ensueños y que vieron en Trump una esperanza de salir del hoyo, hoy los medios los engloba bajo epítetos insultantes y como miembros de la mafia de los grupos chauvinistas y ultramontanos como Proud Boys, Oath Keepers y otros. A diferencia de las operaciones de revoluciones de color montadas por la CIA en otros países y en las que se subvierte la legitimidad de los gobiernos que ellos derrumban, aquí es el mismo pueblo quien los deslegitima sin necesidad de esa mafia criminal.

Pero el negocio debe continuar. Como suelen hacer los medios de la verdad revelada, señalaron a estos ciudadanos como una amenaza para la democracia estadounidense y de esa forma, como lo han hecho en el caso brasilero y en otros países, los medios que sirven al Establishment trataron de demonizarlos y aislarlos de la vida política y social como lo hace cualquier gobierno de un país subdesarrollado. La censura en las redes sociales a Donald Trump es sin dudas el ejemplo más cabal de ello y la demostración que no son democráticos.

Desechado Trump, su lugar debía ser llenado por los demócratas con su agenda internacionalista con la cual Biden y Cia, deben recomponer los lazos externos para que EEUU no sea desplazado de la agenda geopolítica y con la reactivación de la OTAN (tras el humillante fracaso de Afganistán) retroalimente la agenda de la guerra perpetua -tal como sucede con Ucrania- como fuente de ingresos para el país.

A pesar de que Biden está engordando los bolsillos de los contratistas de la defensa, de la industria armamentística y de sus partidarios, ni un dólar de ello baja al pueblo…!Cleptocracia en progreso!

Se esperaba que Trump fuese el Obama de los republicanos, un personaje estridente para maquillar la imagen de un país repleto de contradicciones internas, sumergido en guerras inútiles y con deudas pendientes con la justicia internacional; era tiempo de un cambio. Pero Trump resulto ser demasiado caustico con su lengua tanto que fastidió al poderoso conglomerado de medios cuando escupía verdades que no debía decir. Cuando hoy suele afirmar que él venció al ISIS -algo que es falso- lo que en realidad quiere decir es que venció a su creador intelectual, Barack Obama.

Fue suficiente para estos poderes subterráneos y fue por ello que volvieron a abrazar a los archi pervertidos planes de los demócratas quienes con Hillary Clinton, Nancy Pelosi y el viejo Chuck Schumer a la cabeza han capitalizado como armas de persuasión, penetración y disociación cultural a la militancia transgénero LGTBQ por medio del cual aspiran a destruir valores y conceptos tradicionales de los países que buscan cooptar. Los republicanos más reaccionarios se han caracterizado por ser partidarios del intervencionismo militar con todas las consecuencias que ya conocemos pero a no confundirse, los demócratas no son diferentes, solo usan otros medios de persuasión más indirectos y mucho ornato discursivo que culminan con los mismos resultados.

Tanto uno como otro ya no son creíbles y las insurrecciones populares que hemos visto en Washington, en Santiago de Chile o en Brasilia son el síntoma de un cambio de paradigma.

El objetivo de los demócratas es cuidar el negocio de la política y no de salvar los valores del “sistema político” porque es a través de éste que buscan proyectarse a nivel global.  Quienes se han movido detrás de ambos partidos son los neoconservadores, quienes con su núcleo extremista denominados los “Strussianos” son los encargados de preparar el terreno para generar guerras en las regiones del mundo donde les conviene mantener un caos controlado.