martes, 15 de mayo de 2018

EN  LA MIRA




“NADA NUEVO BAJO EL SOL”

Cómo se ve desde Argentina lo que el conglomerado de medios anglosajones condiciona a mostrar



Por Javier B. Dal
La escaramuza ocurrida entre el 9 y 10 de mayo último entre las fuerzas israelíes y las fuerzas armadas sirias han pasado olímpicamente desapercibidas por el espectro informativo argentino, que además de estar ampliamente cooptado por los intereses pro-sionistas que le financian, hoy se hallan en una severa crisis en la cual tiene mucho que ver el gobierno de Macri. Sobre el ataque israelí contra bases iraníes en suelo sirio y la sorpresiva respuesta lanzada contra la zona ocupada de los Altos del Golán han tenido una particular forma de interpretación desde éste lado del mundo.

A propósito de ello el gobierno argentino dio un lacónico e insulso comunicado que no dice nada y menos aún, se avocó a mirar lo que realmente allí había sucedido. Nada nuevo en la histórica postura de Buenos Aires sobre el tema. En ese mismo tono se comportaron los medios argentinos que poco o nada se atrevieron a discurrir sobre el incidente que pretendiendo actuar con prudencia revela más bien una política  para beneficiar a uno de los bandos.

En aquella concepción “informativa”, cualquier comentario hacia las acciones claramente ilegales y criminales que comete el estado de Israel pasan a ser reinterpretadas por presentadores y periodistas de estos medios que son más bien empresas de venta de novedades que informativos de la realidad. Cambiar el ángulo de la noticia y desviarla hacia el pantanoso terreno del acostumbrado “antisemitismo” ya aburre incluso a muchos de los propios miembros de la comunidad. En otros, despierta vergüenza ante las inconsecuencias en las que incurren sus líderes tanto locales como en Tel Aviv quienes representando a aquel estado, se arrogan impropiamente la representación de todos los judíos del mundo.

Durante todo el verano hasta el presente, se viene desarrollando una catastrófica campaña de bombardeos y bestiales represalias militares contra las poblaciones palestinas de Gaza y los territorios ocupados en Cizjordania, sin que los medios insignes argentinos de la cobertura nacional e internacional se hagan eco en una forma imparcial de lo que viene sucediendo y del papel deleznable de Israel en todo esto. Suena a burla que las masacres que Israel cometió el 14 de mayo último en la Franja de Gaza, asesinando a más de cincuenta palestinos e hiriendo a otros miles desarmados, haya sido comentado mediante algún sonido onomatopéyico de algún periodista que además de ser un recalcitrante sionista disfrazado de “socialista cubanero”, es un acostumbrado puntero político de la embajada israelí en Buenos Aires.  Mucho menos el gobierno de “Cambiemos” que cuenta entre sus filas nacionales como en la de la alcaldía de la capital, a una columna vertebral de la prosapia sionista argentina.
Bebé palestino asfixiado por los gases veneosos israelies-Gaza. 15 de Mayo

En cuanto a lo que viene ocurriendo en Siria, los comentarios y “análisis” no pueden ser menos tendenciosos. Con el uso recurrente de términos erróneos y otros deliberadamente ajenos a la realidad, se enmascara esa arabofobia e islamofobia que va de la mano de los intelectuales sionistas que desde hace décadas se rasgan las vestiduras cuando hablan de antisemitismo.  Durante décadas Tel Aviv conto con la impunidad para hacer cuantas acciones bestiales se le presento sin que hubiera formas de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pudiera –o más bien quisiera- aplicar una sanción efectiva ante tantas aberraciones. Fueron las épocas del unilateralismo estadounidense, que tuvo su apogeo con George W. Bush y que comenzó a declinar en forma irremisible con Obama hasta el presente lo que acentuó la estigmatización contra el Islam y lo árabe.

Cuando Iraq fue invadido y destruido, el ex ministro de defensa Ehud Barak confesó que ellos habían hecho mucho para desestabilizar a Iraq y ello abarcaba el asesinato, los atentados y la posterior participación encubierta durante la ocupación. En la opereta mediática llamada “Primavera árabe” también estuvieron presentes los dedos sionistas, apoyando desde todos los ángulos posibles, la creación del caos en el mundo árabe, especialmente en los países de gobierno laicos como el de Mohammar Al Gadafy lo cuales representaban un verdadero adversario para Israel. Pero ¿Qué sucedió con las monarquías petroleras del Golfo, que también son árabes? Como se vio, nada. Y la explicación para ello pudo ir develándose con el paso de los meses; Ryad y Doha, tenían mucho que ver en todo el embrollo algo de lo cual, los pueblos árabes e islámicos ya han tomado nota.

Pero los planes por arrasar Damasco y derrocar al presidente Bashar Al Assad y hacer una limpieza humana sobre los partidarios “Baasistas” como lo hicieron los escuadrones de la muerte  de la CIA en Iraq, se vieron frustrados por la no calculada participación de una Rusia “potenciada” que poco a poco y con progresivos actos políticos, fue tomando su lugar para sostener al legitimo gobierno sirio,  logrando frenar las continuas intensiones occidentales por causar el colapso interior usando como lo hicieron en el pasado en Iraq y Libia, al terrorismo de células reclutadas y financiadas por sus agencias de inteligencia.

Actualmente, cuando las fuerzas sirias logran recuperar zonas donde se habían instalado los mercenarios que impostan ser musulmanes “yihadistas”, hallan abundante material bélico que proviene tanto de la OTAN como de Israel y muchos exclaman ¿Pero cómo puede suceder algo así? Al parecer, siempre o más bien desde hace unas décadas hasta aquí, ciertas elites árabes son parte del sionismo y han traicionado continua y arteramente a sus hermanos y primos del mundo árabe. Su perfidia ha llegado a tal punto que han arrastrado al eje de la resistencia árabe islámica a que hoy se halle liderada por un país no árabe como Irán. En ese sentido, la llegada e instalación de bases militares iraníes en Siria no son para hostigar a terceros países (como acostumbradamente informan los medios occidentales), sino por el contrario, para garantizar la seguridad a su primo árabe sirio, cercado por fuerzas extranjeras hostiles entre las que se halla Israel.

En aquel sentido el continuo argumento al que Tel Aviv y Washington hablan de que Siria e Irán cruzaron una llamada “línea roja” que les traerá consecuencias inmediatas, solo son artificios discursivos y nada más ya que, han sido aquellos quienes desde hace tiempo han cruzado todas las líneas y de todos los colores que se grafican en los miles de muertos que tienen en su haber bajos las excusas tan variopintas como son la “derecho a la supervivencia”, la “seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo”, esta última montada sobre una siniestra farsa ejecutada por elucubraciones como el “Daesh”, “Al Qaeda y “Al Nusra”, para citar a las principales patas de este programa de engaños.


A la par de todo esto, el actual presidente norteamericano Trump ha ido más lejos al complacer a los más recalcitrantes sectores de neocon y sionistas de su país, para que EEUU reconozca y abra su embajada en Jerusalén como capital del estado de Israel. Con todo esto y las continuas acciones agresivas que Israel lanza contra las poblaciones de Gaza y Cizjordania y que extiende a Siria bajo los argumentos del “peligro iraní”-y jamás por el terrorismo de Al Qaeda o Daesh-, no dejan lugar a la paz, pero lo peor de todo es que, todo esto se mantiene fuera del foco informativo de países como la Argentina que tiene mucho que cuidar, no solo por el descarado desembarco de las tropas estadounidenses sino también, ante las repetidas incursiones s de los “mochileros sin fronteras” que no son más que soldados israelíes vestidos de civil que pululan por la Patagonia. Entonces ¿Cuánto tiempo puede durar esta situación de jugar al avestruz? 

sábado, 12 de mayo de 2018

EN  LA MIRA



“ES POSIBLE”

Al final los tira y aflojes de Tel Aviv sobre Siria tuvieron una respuesta que refleja una realidad muy lejana a lo esperado



Por Charles H. Slim
En la noche del 9 de mayo los aviones israelíes lanzaron varios ataques en territorio sirio alegando que buscaban degradar las instalaciones iraníes que se ubican en la zona cercana a los Altos del Golán, más precisamente en Quneitra. Acostumbrados a golpear y volver sin más novedades que las de haber lanzado sus cargas mortales sobre un país soberano sin consecuencias internacionales, no esperaron a encontrarse con lo que sucedería unos instantes después. Una batería de misiles tierra-tierra del ejército árabe sirio lanzo desde su posición en cercanías del Golán unos veinte vectores que no pudieron ser interceptados por los sistemas antimisiles “Cúpula de Hierro” de Israel.

Aunque el hecho surge discutido sobre quién fue el que comenzó y en especial, si fueron los sirios o los iraníes quienes contraatacaron, lo cierto es que Israel no se las llevo de arriba. Como era de esperar, el gobierno argentino, abiertamente pro-estadounidense y con un profundo compromiso sionista, no ha dudado en darle la derecha a Israel, incurriendo una vez más en la obsecuencia que solo refleja su ausencia de una política propia.

Para Tel Aviv el hecho fue un shock inesperado. La respuesta contundente dada desde el lado sirio, además de causar serios daños en sus instalaciones militares, ha enviado un mensaje político alto y claro que duele aún más que los golpes de esos misiles y que señala “que Israel no es invulnerable”. Ya se lo había demostrado con creces el Partido de Dios Libanes Hesbollah en 2006, dándole a las FDI una lección militar que todavía no pueden digerir. Agregado a ello, es innegable la potencial influencia que significo la participación de la resistencia chiita para derrotar a las diversas bandas mercenarias estaban apoyadas entre otros, por Tel Aviv.

Pero los movimientos israelíes previo que provocaron esta respuesta, no fueron al azar. El 1 de mayo, Benjamín Netanyahu llevo adelante un espectáculo mediático tratando de argumentar una supuesta violación del tratado por parte de Irán. Para los mismos europeos y en particular para sus gobiernos, lo de Netanyahu fue un show. El día 8 de mayo, un día antes, Trump anunciaba la salida de los EEUU del Acuerdo multilateral iraní de los 5+1 del JPCOA, dio el puntapié para tratar de poner a Irán en la mira de una posible campaña militar y  dando una señal equivoca a los sionistas en EEUU e Israel de que Washington respaldaría en cualquier forma a las intensiones de Tel Aviv por degradar definitivamente los avances científicos de Irán. En este marco, los comandantes de las FDI decidieron lanzar una operación contra las bases que tiene Irán dentro de Siria, con la clara intensión de degradar la situación del gobierno de Damasco en beneficio de los grupos mercenarios a los cuales, ya se sabe, Tel Aviv provee de apoyo variado. Agregado a ello, se buscaba también encender la provocación para una escalada mayor en la cual Tel Aviv sería respaldado por EEUU.

Pero con la sorpresa que se llevaron, al parecer los planes se han pospuesto hasta nuevo aviso. El motivo de ello, la postura rusa en el conflicto.  Más allá de que los medios israelíes presentaron la visita de Netanyahu a Moscú como una forma de emplazar a Putin en su apoyo a Siria (que es apoyado por Irán), quien realmente tiene la sartén por el mango en la región es Moscú y en ese sentido le dejo bien en claro que no toleraran que se ponga en peligro a sus efectivos en Siria.

Algunos han considerado que esto vino a cuento tras la destrucción de una unidad antiaérea rusa “PANTSIR S1”tras el ataque realizado el jueves pasado y que algunos expertos rusos consideraron que fue un golpe de suerte propiciado por dos posibles motivos, o la unidad antiaérea no tenia municiones o no estaba en servicio. Incluso por las filmaciones obtenidas del ataque, muestran al vehículo totalmente descubierto y en campo abierto, una postura que no se condice con el protocolo de operaciones.  Lo cierto que ello fue usado por “Bibi” para tratar de intimidar a Vladimir Putin lo que no fue tomado con mucho agrado (según algunas fuentes que registraron el encuentro) por el mandatario ruso quien se encargo de dejárselo claro al mandatario israelí.

Las acciones israelíes vuelven a ser parte del panorama de la región. En realidad jamás dejaron de ser parte, ya que Tel Aviv siempre estuvo involucrado en forma solapada y en muchos casos en forma directa en las agresiones que se vinieron ejecutando desde la llamada “Primavera árabe”. Actualmente hoy las cosas están más claras (pese a toda la basura desinformativa que enturbia la realidad) y muchos mitos plantados por las potencias occidentales y obviamente por Israel ya no tienen efecto sobre la opinión pública mundial.

Actualmente se sabe que el Daesh, el Frente Al Nusra y otras organizaciones como “Al Qaeda” son meras invenciones de las agencias de inteligencia como la CIA, el Mossad israelí y el MI-6 británico tratando de desensamblar la unidad social y nacional de los países árabes en los que han sido infiltrados. Las tácticas de estas organizaciones han quedado al descubierto y los argumentos del “terrorismo islamista” hoy es una fábula contada por las grandes cadenas angloestadounidenses especialmente.

Detrás de todo esto, está oculto el objetivo que durante décadas tanto Washington como Tel Aviv han añorado concretar y ese es, destruir a la revolución islámica chiita de Irán y regresar al país persa a las épocas del feudalismo corrupto del Sha donde ambos (EEUU e Israel) usufructuaban de las riquezas petroleras a cambio de contratos de defensa, armamento y entrenamiento en torturas y desapariciones de prisioneros, lecciones en las cuales son especialistas los carniceros del “Shin Bet” israelí y sus colegas de la CIA.

Para Tel Aviv, su mayor anhelo es poder invadir el Líbano y destruir al movimiento de resistencia islámica Hesbolla, el verdadero dolor de cabeza para sus políticas de expansión territorial y el único factor de desequilibrio estratégico en la región. Pero con lo que se pudo ver el 10 de mayo, ello no será nada fácil de concretar.

martes, 8 de mayo de 2018

EN  DEBATE



“LAS MIL Y UN FALACIAS”

Cómo y quiénes son los que informan en la Argentina lo que ocurren en Oriente Medio




Por Pepe Beru
Todo depende del ángulo de que se mire, reza un viejo dicho que no puede ser  más pertinente para explicar el tema que en éste articulo vamos a discurrir. Desde que comenzó la agresión contra Siria allá por mediados del 2011 y comienzos del 2012, los medios occidentales y medios financiados por los petrodólares de los emiratos del Golfo, no pararon de emitir todo tipo de informes y supuestos reportes sobre las atrocidades del “régimen baasita de Al Assad” que supuestamente estaba matando arbitrariamente a su propia gente.

El tema es que esos eran y siguen siendo los mismos medios que habían novelado en forma obscena y escandalosa, las supuestas violaciones a los derechos humanos del gobierno libio de Mohammar Al Gadafy, a quien acusaban en constantes informes de “Breaking News”, que los aviones libios estaban bombardeando a los manifestantes, cuando en realidad ello jamás sucedió. Por el contrario, cuando algunos aviones MIG-23 salieron a interceptar a los aviones de la OTAN que comenzaron a invadir el espacio aéreo libio mucho antes de que Hillary Clinton consiguiera que Naciones Unidas impusiera una restricción para los vuelos de la fuerza aérea libia, fueron derribados inmediatamente.

Lo mismo ha venido sucediendo en Siria. Con el mismo empeño y buscando los mismos efectos, los medios occidentales anglosajones han tratado de pintar al gobierno sirio del presidente Bashar Al Assad como un estado totalitario al que hay que aplastar, aún cuando sea necesario sacrificar la vida de cientos de miles de civiles. Después de todo ¿Qué problema podría representar, matar a unos cuantos cientos de miles de árabes más que se sumaran a los miles de libios masacrados por los mercenarios y la aviación de la OTAN más los casi dos millones de iraquíes asesinados tras la ocupación angloestadounidense?

Estos mismos medios son los que han estado escondiendo bajo la alfombra, las injerencias externas en lo que sucede y en especial, las operaciones de ataque (terroristas) que el Mossad israelí montó contra varios altos funcionarios políticos y militares sirios durante todos estos años. En estas editoriales, el contenido está prefijado y ello se puede advertir en el acostumbrado uso de ciertos términos con los cuales se refieren a Siria, hablando de “régimen”, “armas químicas”, “violación de los derechos humanos”, todo endilgado a la república árabe.

Sobre el papel de Israel, olvídelo!, usted no encontrara una sola mención enjundiosa y puntillosa que repare en las continuas violaciones a la ley internacional contra la soberanía de Siria y mucho menos, de los incalificables crímenes que a menudo realiza contra los palestinos. Mucho menos en lo que hace a sus esfuerzos por deshacer el tratado firmado entre Teherán y Washington en 2015 y fabricar una guerra contra Irán, vista últimamente con el espectáculo cómico de Netanyahu mostrando supuestos documentos inéditos e históricos del Mossad, los cuales ya eran conocidos por Washington[1]. Mucho menos todo lo que viene siendo el escándalo de corrupción que involucra a “Bibi” y señora[2], quienes parecen representar una práctica bastante continuada entre los representantes sionistas tanto en Israel como en otros lugares. Si se toca el tema, será muy por arriba y sin mucha extensión.

Esta forma de presentar la realidad de lo que viene ocurriendo allí ha encontrado sus adherentes (como era de esperar) dentro del espectro informativo argentino, especialmente el de los canales de aire y de las radios de los medios más influyentes del país, quienes históricamente se apegan al pie de la letra a la postura política no solo de sus colegas y medios anglosajones sino, de la propaganda oficial de la misma Casa Blanca.

Es entendible que en estas empresas noticiosas como “Clarín”, “Infobae”, “La Nación” y “Radio Mitre” entre otros”, sean los obsecuentes serviles de una política desinformativa al servicio de sus inversores anglosajones; ya que existen por el simple hecho de que aquellos grandes conglomerados son quienes manejan el flujo de las noticias que se presentaran como importantes para el consumo. Igualmente hoy por hoy, existen espacios independientes donde puede hallarse una mirada muy diferente a la vendida por aquellos vendedores de realidades alteradas.  Contentados con contar todas las sandeces que desde Washington y Londres les bajan, lejos están por indagar sobre asuntos tan complejos como los que sacuden al Medio Oriente, menos aún acudir a otras fuentes para revelar cuáles son los verdaderos intereses que se ocultan por ejemplo, tras la agresión a Siria.

Por ejemplo, ninguno de estos medios se atrevería a investigar cuales son las injerencias francesas en todo esto y menos aún como París a lo largo de estos años ha empleado recursos privados para llevar una guerra clandestina contra Damasco. Por el ejemplo el “asunto Lafarge”, que se refiere a la participación de esta empresa cementera francesa que le vendió a nada menos que al “Daesh” –supuesta organización islámica-, toneladas de concreto y material con el cual fabricaron y a la vista de los aviones de la “Coalición anti-Daesh” la red de bunkers que fortificaron todo el noreste de Siria y el oeste de Iraq. 

Y eso no es todo. La senadora por New York Hillary Clinton (amiga de Mauricio Macri) fue abogada y miembro del Consejo de Administración de “Lafarge” en el marco de los servicios que dicha empresa estuvo prestando adivinen a quien…la CIA. O que decir de las injerencias de los países petroleros del Golfo en todo lo que hace al financiamiento y reclutamiento de mercenarios para integrar los grupos seudo-yihadistas (peones de la llamada Primavera árabe) que asolaron a Siria y que involucran directamente a los EEUU.  Demasiada información o más bien, muy pesada para que éstos medios con periodistas alquilados nacionales se tomen el trabajo de analizarla independientemente. “Solo me pagan por lo que tengo que decir”, alegaran sueltos de cuerpo. Hay demasiado riesgo para éstos meros mercenarios del papel, de no caer agradables a los intereses que maneja la circulación de  la información oficial, que no es más que la que conviene al Departamento de Estado norteamericano y al Foreing Office en Londres.

En este último sentido, los análisis de los supuestos expertos argentinos que opinan sobre lo que ocurre en Siria y en el Oriente Medio, pese incluso a ser algunos de ascendencia árabe, denotan demasiada parcialidad  con tufo saudita con matices que velan la mano de la embajada de Israel, lo que ha despertado muchas sospechas de que, tal vez Riad se halle (coordinadamente con Tel Aviv) actualmente desplegando sus influencias contante$ y sonante$ en el Cono sur ¿Será que se trata de recrear el juego sucio del terrorismo?

[1] THE WASHINGTON POST. “Strong Leads  and Dead ends in nuclear case against Iran”. By Dafna Lizner. 2004.http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/02/07/AR2006020702126.html 
[2] FOREIGN AFFAIRS. A Mess at the Knesset”. By Shalom Lipner. https://www.foreignaffairs.com/articles/israel/2018-04-26/mess-knesset?cid=int-lea&pgtype=hpg

viernes, 4 de mayo de 2018



EN LA MIRA



“VOLVER ATRÁS”

El eterno retorno al comienzo de todo lo que ha destruido a la Argentina




Por Pepe Beru
Cuando el presidente Mauricio Macri fue ungido como el presidente de la Argentina, los observadores de los intereses adictos locales  a Washington, Londres y Tel Aviv no tardaron un segundo en enviar sus primeros twits avisando de la buena nueva, diciendo “tenemos un amigo en el Cono sur”. Si bien es cierto que ya estaba Chile como el gran felpudo histórico de los intereses anglosajones de la región, la posición geográfica de Argentina es mucho más ventajosa y estratégicamente mucho más importante que el angosto país trasandino.

No era para menos, Mauricio Macri además de ser un prominente personaje del mundo empresario además de ser un buen amigo de Barack Obama y Hillary Clinton, cuenta en su haber con relaciones personales que lo vinculan, entre otros, con nada menos que el actual presidente de los EEUU. Para el Departamento de Estado norteamericano “era el tipo perfecto” para terminar con gobiernos populistas como el de CFK e impedir el renacimiento de un nacionalismo real. Como siempre, los políticos argentos dejan de lado los antecedentes de estas relaciones y no quieren siquiera oír de incómodos sucesos de la historia cercana que vinculan a estos ilustres amigos del “globo amarillo” que se relacionan con las sistemáticas violaciones a los derechos humanos, crímenes de guerra y lesa humanidad que acumulan alrededor del mundo. No, mejor eso no lo veamos deben decir los más recalcitrantes partidarios de estas relaciones.

Pero los norteamericanos pronto debieron volver la mirada a los asuntos de su propio país, cuando la Casa Blanca sería ocupada por un presidente lleno de imponderables y muchas contradicciones. Era la misma historia de siempre. 
Algo similar sucedería con los británicos quienes atacados de un sentimiento “nacionalista” (o bien diríamos de neo imperialismo), se lanzaron a proclamar con el “Brexit” que volverían a una plena autodeterminación cortando los lazos con la Unión Europea. Para peor, el gobierno de Macri ha llegado tan lejos en su obsecuencia con los británicos que éste pasado 26 de abril, en el cumpleaños 92 de la Reina Isabel II no se le ocurrió mejor idea que mandar a la banda de la Fuerza Aérea a tocarle el “God Save the Queen” en la embajada de Gran Bretaña. Y qué decir de Israel, quien además de tener una importante plataforma de partidarios sionistas argentinos, de los cuales muchos de ellos están dentro del “PRO”, encontraba en el nuevo presidente un amigo personal de nada menos que del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, quien además de estar procesado por varias estafas, es un criminal de guerra que por ahora goza de impunidad.  Como suelen decir los norteamericanos “casa llena”.
Agasajo en la embajada británica

Cuando Donald Trump se acomodo en la Casa Blanca pronto comenzaron a verse cuáles eran sus políticas hacía el exterior; restricciones a las importanciones, proteccionismo económico comercial y un nacionalismo político que parece apolillado, pero que a los estadounidenses del común parece agradarles.  Ante esto, Macri vio muy difícil poder negociar con algún viso de igualdad, las exportaciones e importaciones entre ambos países, pese a que Trump es un viejo conocido del mundo de los negocios.

Pero el problema de la desigualdad asimétrica que sufre la Argentina como estado nación, no es achacable a Macri; se trata de una falencia que tiene 36 años de antigüedad y que se ha venido profundizando con el pasar de los años. Carente de una geopolítica propia y de un plan de defensa estratégico, la moral de las instituciones prácticamente ha desaparecido y ello involucra a nada menos que a las Fuerzas Armadas y de seguridad de la nación. Mientras puertas adentro los políticos (indistintamente de color partidario) han creado un verdadero rompecabezas social, las mafias ligadas al narcotráfico con ramificaciones políticas, campean no solo por la provincia más corrupta del país como es Buenos Aires sino, por todo el país. Esta es la consecuencia de años de desidia abandónica de un estado en manos de saqueadores.

De este modo se puede ver como aún y pese a la profundización de las limpiezas dentro de las mohosas estructuras de la policía y el sistema judicial bonaerense, sigue habiendo bolsones de corrupción. Y ni hablemos de lo que sucede a nivel federal, que tras la muerte del fiscal Nisman, han venido saliendo a la luz, los tejes y manejes a los que el occiso solía estar involucrado, como parte de un sistema de contubernios entre los fiscales federales y la inteligencia del estado, que en el caso de Nisman, escalaban a contactos (muy bien remunerados) con agencias de inteligencia como la CIA y claro, el Mossad israelí.

Pero, si bien este gobierno ha tomado medidas para cortar con estos tentáculos que todo lo abarcaban, no lo ha hecho para terminar con este sistema de “alcahuetes” locales que lanzaban carpetazos contra quienes podían molestar en la administración pública, sino que lo ha reemplazado por un sistema dirigido por cerebros externos que para peor de males,  están ligados a nuestra histórica enemistad con Londres. De este modo hoy por hoy, la CIA y el Mossad israelí (quienes controlan a la AFI) pueden hoy, leer y analizar todas las conversaciones que usted tenga[1].

En el aspecto militar, la situación ha caído tan bajo como en el área de la inteligencia. Además de que aún se sigue esperando la tan clamada reestructuración de las FFAA, el gobierno puso en marcha recortes al área que virtualmente han paralizado las actividades de las tres fuerzas, dejando en evidencia  tras el hundimiento del submarino “ARA San Juan”, que hay otros mandos militares que tienen la batuta de la “defensa nacional”.

En este último sentido, se puede asegurar que quién ordena lo que sí y no debe suceder en materia militar en la Argentina es el Pentágono[2], máxime si consideramos que el “acuerdo” –mostrado como un triunfo de la Casa Rosada- sobre las importaciones de tubos de aluminio que Trump autorizo a favor de la Argentina, no iba a ser a cambio de nada[3]. Y por último cabra preguntarnos ¿Ha vuelto Argentina a los años noventas? O incluso ¿Los argentinos deberán acostumbrarse a ver bases militares permanentes estadounidenses en su suelo?

[1] PERFIL. “Denuncian que pincharon teléfonos de familiares del submarino ARA San Juan”. http://www.perfil.com/noticias/politica/un-informe-de-la-utn-revelo-que-pincharon-telefonos-de-familiares-del-ara-san-juan.phtml
[2] SPUTNIK. “Tropas de EEUU comienzan maniobras en Argentina”. https://mundo.sputniknews.com/defensa/201805021078363505-eeuu-fuerzas-armadas-argentina/  
[3] AMBITO. “EEUU exime a Argentina de aranceles al acero y al aluminio”. http://www.ambito.com/919834-eeuu-exime-a-argentina-de-aranceles-al-acero-y-al-aluminio

lunes, 30 de abril de 2018

EN DEBATE



“INSEGURIDAD PLANIFICADA”

Quienes se benefician y quiénes impulsan desde las sombras la ola de inseguridad que a su vez es amplificada desde algunos medios



Por Javier B. Dal
En las encuestas de algunos sondeos realizados en Argentina, la inseguridad es la principal preocupación después de la inflación mientras que para otros, más orientados por simpatía con la oposición el problema más acuciante es la desocupación. Pero algunos hechos que han saltado a los medios capitalinos en estas últimas semanas han sido sobredimensionados con una notable intensidad que ha volcado a la política comunicacional calificando a la situación con diferentes enfoques que vienen desde aquella caracterizada por “sensaciones” a la que algunos amarillistas denominan una de verdadero “desastre” social.

Es una realidad ineludible la inseguridad y en especial, la que se está manifestando con violencia sobre las personas del común, pero no hay que caer en reduccionismos que solo ocultan el contexto y la antigüedad de la problemática.  Para ello, solo miremos a unos diez años atrás cuando la seguridad estaba  cargo de funcionarios “progresistas” como Anibal Fernández y Nílda Garré quienes lejos estuvieron de articular un programa de seguridad integral y coherente que abarcara la problemática de fenómenos criminales modernos como son el narcotráfico, la venta y tráfico de mujeres, órganos y armas.  Lejos de haberse involucrado en estas problemáticas prefirieron usar sus sitiales para jugar a desojar margaritas, solo que lo que desojaban era a las fuerzas de seguridad y de inteligencia (sin hablar de las FFAA).

A ello y con la complacencia de los cuadros políticos de un gobierno como fue el Kirchnerista, gobernadores como Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires  y José Alperovich en Tucumán, hicieron de las fuerzas policiales meras bolsas de trabajo para reducir la galopante desocupación en sus respectivas jurisdicciones y reclutar votos para las elecciones venideras. Quien puede olvidar la leyenda “Gobierno de Daniel Scioli” impresas en las chapas de las camionetas de la policía de la provincia como una clara demostración del feudalismo partidocrático que sigue campeando en el país y que actualmente siguen siendo utilizadas en la Matanza por algunos personajes tan dudosos como los citados.

El plan de estos sectores se baso solamente en clonar policías a granel y saturar de presencia de uniformados toda la provincia, una postura que mínimamente revela el carácter aficionado e improvisado de sus planificadores.

No hay que olvidar que con esta política de masificación policial que se caracterizó por inundar de policías a las jurisdicciones provinciales, se le agregó un nuevo negociado político-administrativo como fue la “policía comunal”, una nueva bolsa de trabajo para paliar el cupo de los desempleados de las jurisdicciones municipales que además funcionó como otra caja de recaudación que estaría controlada por los intendentes quienes a su vez, eran subordinados por lealtad política o conveniencia del gobierno K.

Como hubiera dicho la misma señora Cristina Fernández, “uniformes para todos y todas”, pero ningún tipo de objetivo ni preparación real que los hiciera realmente funcionales. De este modo pasamos de la más absoluta infuncionalidad a la entrega de la preparación a manos de agencias extranjeras que no están precisamente embuídas de la moralidad que la clase política tanto reclama de sus fuerzas de seguridad. En este sentido, a la vez y mientras se realizaba esta absurda construcción de un estado policial berreta y solo para la decoración, ese mismo gobierno terminaba por deshacer las pocas estructuras de las áreas de inteligencia de las FFAA y de la SIDE, ésta última, completamente infuncional para los objetivos de un estado e infiltrada por las agencias de inteligencia extranjeras como la CIA, la DGSE francesa y por supuesto, el MOSSAD israelí.

Y usted dirá ¿Pero qué tienen que ver estas últimas situaciones con la inseguridad del país? Pues, la respuesta es tan obvia como importante y ella se basa en que quien controla los más altos niveles de la seguridad de un estado, controlara todos los estamentos del mismo ¿O acaso cree usted, que las grabaciones que aparecieron de las conversaciones de Cristina Fernández y de su ex jefe de la SIDE Oscar Parrilli fueron cosa de simples hackers o agentes improvisados que pincharon un cable telefónico? Para nada. Desde hace años que, por recomendación del Departamento de Estado norteamericano y la CIA se ha estado grabando todas las conversaciones telefónicas, mails, twits y whatups de toda la población.

Y esto ya venía pasando en pleno del gobierno “nacional y popular”, que mareados con sus propios vapores seudo revolucionarios, dejaron de lado los más importantes y vitales temas para la sobrevivencia del estado.

Actualmente la situación de inseguridad y crecimiento del delito violento relacionado con el consumo y tráfico de estupefacientes no dista demasiado de hace unos años atrás, con la diferencia que las políticas que se están imprimiendo actualmente para su combate –discutibles o no- son reales y están dando resultados. Relacionado con esto está, en los implicados en proveer la asistencia y entrenamiento para preparar a las fuerzas policiales del país, en especial a la policía federal, quienes distan mucho en temas de legalidad y respeto a los derechos humanos.

La activa participación de Israel y EEUU en los programas de seguridad, es una preocupación que no puede obviarse, máxime cuando Tel Aviv y sus partidarios en el país, aprovechan la ocasión para mezclar la criminalidad común que azota a la comunidad con la resistencia palestina, una argucia que durante décadas han tratado de meter en el pensamiento colectivo mundial. Una de las formas que tratan de hacerlo es, ejercitando a los efectivos en los territorios ocupados usando a los palestinos como los blancos de prueba y muestra de los resultados de sus detestables procedimientos.

Estos mismos sectores con su lugar en los medios, juegan el cotidiano papel de aumentar el tono de las informaciones que se vinculan con tragedias personales como han sido los últimos asesinatos de trabajadores a manos de jóvenes armados. La táctica de estos medios y de algunos periodistas esta magnificar la situación con manipulaciones sensacionalistas del lenguaje y abusando de estas tragedias personales, imprimen un razonamiento que trata de despertar en los televidentes ese miedo a la completa indefensión que busca subrepticiamente, argumentar que Argentina sea pasiva receptora de recetas y planes de “seguridad” importados especialmente de Israel y de EEUU.

Es por ello, cuando los ciudadanos comunes que trabajan día a día para sobrevivir en esta cada vez más asfixiante realidad, que estos mismos medios y personajes han presenciado durante años con conveniente pasividad, piensen que cuando ven a esos personajes disfrazados de periodistas que hacen de las noticias una novela usando palabras como “desastre”, “catástrofe” o tienden a denigrar al accionar de las fuerzas nacionales, solo son argucias y engaños deliberados, usados como chicana para abrir la puerta a las “soluciones” de sus paisanos, quienes traerán muy peligrosas situaciones al país.