viernes, 3 de abril de 2026

 

TRUMP: MEJOR ME VOY!?

De ser cierto ¿Cuáles son los factores reales que lo empujan a huir de Asia Occidental?

 

Por Javier B. Dal 

A más de un mes del inicio de la ilegal agresión anglosionista sobre Irán y de los resultados esperados, todo parece quedar resumido a la nada. Tanto Trump como Netanyahu pese a seguir dando discursos rimbombantes la situación del terreno les es apabullantemente contrario y son sus propios ciudadanos que lo perciben. Es más, tanto los estadounidenses como los israelíes además de ver a sus líderes como meros estafadores quienes han solicitado aumentar sus presupuestos militares a cifras astronómicas, ya se han dado cuenta que el dicho que reza “la guerra es una estafa”, se da nuevamente y se ajusta muy bien en esta ocasión.

Si algo han logrado estos actores (al sufrimiento, la destrucción y la muerte) es la generación de un verdadero tsunami económico-comercial que ya ha comenzado a extenderse como onda expansiva que golpeara a todo el planeta sin excepciones (y eso implica también a la Argentina) y será ahí cuando los habitantes del mundo se acuerden de Trump y Netanyahu. Para las bolsas y en especial para los títulos financieros estadounidenses la cachetada más sonora es la adopción del Yuan por Teherán como la moneda para comercializar el petróleo que sale por estrecho de Ormuz y detrás de ello, una catarata de nefastas consecuencias para todos los derivados del mercado relacionado con el petróleo y la energía en general (ORACLE).

Queda por descontado tener que explicar que Argentina también ha comenzado a resentir los efectos de esto y aún faltan más reverberaciones por la continuidad del conflicto que no olvidemos, fue iniciado por Israel.

Al presente hay un panorama que ni Washington, ni Tel Aviv y menos aún los medios de desinformación (en especial los argentinos) dan a conocer y es que Irán -a regañadientes de israelíes y estadounidenses- ha reconfigurado el Golfo Pérsico de forma definitiva ¿Cómo ha sucedido eso? La desactivación operativa mediante la destrucción de las bases militares estratégicas estadounidenses en la península arábiga es sin dudas el primer y más trascendental paso. Y esto no es una exageración. La base naval de la 5º flota en Bahrein que servía como una barrera de protección para Israel hoy ya no existe y con solo esto, para Washington ya es una catástrofe.

La privación de esta base portuaria con la cual se controlaban toda clase de operaciones que el Pentágono y Tel Aviv llevaban a cabo contra Yemen, Siria, Iraq, representa un golpe estratégico que en Washington jamás se hubiesen imaginado incluso, en alguno de sus costosísimos ejercicios simulados por ordenador, e incluso ni Hollywood se habría animado a recrear en alguna de sus películas-propaganda más delirantes.

Pero no solo el arma naval ha sido duramente golpeada. Las CGRI también han borrado literalmente la base aérea más importante en Qatar. La base Al Udeid ubicada al sudeste de Doha recibió una respuesta demoledora tras la agresión del 28 de febrero y por los daños sufridos ha perdido la capacidad táctico-estratégico que tuvo antes de la retaliación. Uno de los principales daños y más costosos fue la destrucción del complejo de radares THAAD (de 1.1 billones de dólares) con el cual se monitoreaba y controlaba las defensas antimisiles que protegía a Israel. En solo unos segundos los misiles iraníes lo convirtieron en un amasijo de chatarra en llamas y las tan promocionadas defensas aéreas israelíes prácticamente quedaron ciegas. Con estos desastres a la vista ¿Qué consideraciones están tomando los cerebros que asesoran a Trump?

En realidad a Trump poco le importa lo que sus asesores le informen. Si es que acepta algún tipo de consejo o asesoramiento ello podría provenir de las rumiaciones de su yerno y de las editoriales de algunos medios como AXIOS que no por casualidad tiene vínculos con las FDI israelíes. Lo único que está buscando por estos días es tratar de salirse del conflicto con alguna apariencia de control o en un vano intento de conservar una imagen ante el mundo. Como se dice en el boxeo, busca las cuerdas para salirse del ring sin que le tiren la toalla.

Las muy intencionadas informaciones sobre una posible acción terrestre sobre territorio iraní, centrándola sobre la isla de Kharg o como han señalado otras fuentes sobre Bandar Abbas, más allá de la veracidad que ello supondría, ciertamente no resolvería el desaguisado creado. Por el contrario, aumentaría el desastre que ya le ha costado a los EEUU en material, hombres y prestigio moral (si es que le quedaba algo). La situación para Trump es crítica y sin exagerar se halla como bien reza el dicho “entre la espada y la pared”.

Incluso y según algunas fuentes anónimas dan cuenta que algunas incursiones de fuerzas especiales estadounidenses tratando de colarse al interior, fueron interceptadas por las fuerzas iraníes y las que no han sido eliminadas ya están detenidas. Si esto se confirma ante el público norteamericano ¿Qué podrá seguir a esto? Las últimas reacciones de Trump hablando de regresar a Irán a “la edad de Piedra” dan un indicio de este fracaso.

Al mismo tiempo Netanyahu y su horda de locos talmúdicos también se saben acorralados y aunque ya es sabida la total ausencia de empatía que les destaca, hay sectores políticos dentro de Israel que si bien odian con el mismo fervor a los musulmanes y a los iraníes en particular, no están dispuestos a jugar el papel mesiánico de iniciadores del Armagedón, usando el arsenal de misiles nucleares que tienen alistados en sus submarinos para crear un holocausto nuclear, como ya lo ha vaticinado el viceministro del Consejo de Seguridad de Rusia Dimitri Medvédev y de lo cual también deberían entender como una advertencia.

En Washington también están muy atentos a esto e incluso más, son conscientes de que hay un actor tras bambalinas, preparado y ansioso para respaldar a Irán ante un plan semejante ¿Quién es ese actor y que no es Pakistán?  Se trata de Corea del Norte quien por décadas ha sufrido las mismas presiones, hostigamientos y sanciones por parte del mismo eje que mediante aquel ataque pérfido trato de destruir a Irán. Kim Jong Un ha ofrecido su ayuda a Teherán y eso (los analistas de la CIA lo saben) es suficiente para que sea un hecho. Esto es tomado con mucho cuidado y atención ya que, por las más que probadas capacidades nucleares que ha desarrollado Pyongyang y de sus propios misiles con tecnología hipersónica, el asunto va más allá de una mera especulación.

De este modo, los posibles y demenciales planes de usar armas nucleares contra Irán encontrarían una respuesta proporcional y ciertamente devastadora que definitivamente no le conviene ni a los EEUU, ni a los sionistas más suaves que la banda que hoy los lidera ni mucho menos aún al resto del mundo.

 

miércoles, 1 de abril de 2026

 

ESTRATEGIA DESESPERADA Y SOFISTICADAS

¿Cuál es la carta que Israel se guardó bajo la manga y que forma parte de su doctrina de hacer la guerra mediante el engaño?

 

Por Charles H. Slim 

El presidente Donald Trump puede decir muchas cosas, pero todos sabemos que lo que dice está dirigido a crear ilusiones, en especial para los mercados. En la agresión contra Irán Trump solo es el actor de reparto en un guion donde el protagonista es a su vez el productor y director de esta tragedia que no es otro que Benjamín Netanyahu. Poco importa ahora que Trump diga “hemos ganado y volvemos a casa” o alguna tontería semejante no solo porque es falso sino, porque eso no le sirve a Israel. Solo pregúntense ¿Qué sucede si el estado sionista queda sin apoyo de Washington?

Las promesas del Mossad canalizadas a través de los sionistas de AIPAC y Cía de una decapitación exitosa (que implica un crimen internacional) y una victoria rápida se esfumaron como el humo dejando en el absoluto ridículo al jefe de la Casa Blanca. Ahora todos estos tipos se ocultan en sus cuevas tratando de escapar al señalamiento público. Al mismo tiempo, Irán no olvida el ataque artero y la criminalidad que supuso, entonces ¿Por qué van a creer en una negociación?

Israel ciertamente se halla arrinconado y sus debilitadas defensas aéreas ya no defienden. La seguridad es un espejismo y mejor prueba de esto es el paradero desconocido de Netanyahu quien algunas fuentes señalan que lo mueven constantemente por la UE y por estos días se hallaría escondido en una ciudad de España. El grupo de tareas estadounidense también ha sentido el rigor de los misiles tierra-mar iraníes y en previsión de no sufrir más daños y bajas en sus tripulaciones se han alejado de las costas e incluso de la propia entrada al estrecho de Ormuz. Y si todo esto no fuera bastante, la confirmación de los derribos de los F-35, de un KC-135 y la destrucción de otros cinco y de un avión de alerta temprana E3 Sentry AWACS estacionados en la base estadounidense en Arabia Saudita habla de una muy buena salud tanto de las defensas aéreas como la fuerza ofensiva iraníes.

En el frente norte las cosas no podían ir peor. Hesbolá literalmente les viene pateando el culo empujándolos desde el sur del Líbano hasta los asentamientos judíos Kiryat Shmona, Dishon y Safed, en el norte de la Palestina ocupada. Solo como un dato de lo que le viene costando a las FDI su campaña aquí, son los 100 vehículos acorazados entre los que se cuentan los tanques Merkava destruidos y en muchos de esos casos, toda su tripulación aniquilada. Seguramente los comandantes sionistas se deben agarrar la cabeza gritando ¿Dónde están los americanos?

Netanyahu es quien más temeroso y consciente esta ya que sin la cobertura estadounidense sus FDI simplemente no son nada.

Con este contexto las opciones convencionales se reducen de forma crítica y abre el camino a tácticas desesperadas ¿Cómo cuáles?

Las llamadas operaciones de bandera falsa que durante años han sido bastardeadas como elucubraciones de mentes conspiranoicas, hoy están bien a la vista de todos y también quienes son los que más la han utilizado para su provecho. Hace unas semanas, dos episodios muy curiosos se produjeron supuestamente acusados a Irán. El primero fue un presunto ataque con drones y un misil que cayó en cercanías del aeropuerto de Azerbaiyán presuntamente atribuible a Irán. Teherán lo negó pero la duda fue plantada. El hecho se dio justamente en momentos que se atacaban todas las bases y posiciones de los EEUU en el Golfo Pérsico.   

Otro episodio similar ocurrió en territorio turco cuando supuestamente un misil balístico entro al espacio aéreo turco proveniente de Irán. Tal como lo sucedido en Azerbaiyán, Teherán negó haber lanzado algún misil en esa dirección y fue categórico al acusar a Israel de estar detrás de estos ataques, pero ¿Cómo podría lograrlo?

Lo que Israel está haciendo es combinar su tecnología informática (muy avanzada por cierto) con sus células terroristas operativas en la región para crear atentados de falsa bandera. Ha dejado de ser una cuestión de ciencia ficción la interceptación y hasta falsificación de comunicaciones, especialmente por el internet. Durante décadas la Unidad 8200 de la inteligencia electrónica israelí tuvo un papel crucial en la ilegal interceptación y escucha de las comunicaciones de cualquier país, incluido los EEUU. Con el avance tecnológico y la aparición del internet sus capacidades se multiplicaron llevando adelante desde la falsificación, intoxicación y suplantación de sujetos e información en línea, especialmente por redes sociales como FACEBOOK hasta los ataques informáticos a plantas nucleares y telefonía celular con efectos destructivos.

Desde que Israel inicio el ataque contra Irán, han tratado de utilizar toda esta batería de trucos dentro del país persa, pero sin los resultados esperados. Con el paso de los días y ante la complejidad que fue tomando el conflicto, estas unidades de inteligencia electrónica (con la muy posible cooperación de la OTAN) se han enfocado en buscar crear la confusión en los países limítrofes y hasta endilgar responsabilidades a los iraníes usando la estrategia de la falsa bandera mediante la creación y emisión de falsas señales de radar que muestran en la pantalla de un operador turco una nube de drones y misiles pero que en realidad esconde un misil (adquirido en el mercado negro por el Mossad) o Drones duplicados que han sido disparados desde una inmediación que implique a Irán.

Si bien Ankara tomo en consideración las explicaciones de Teherán dándole seriedad a las sospechas de un intento de engaño israelí, Bakú ha mostrado mayor renuencia y ello se debe a su cercanía al régimen israelí especialmente vinculada a los negocios de compra de equipamiento militar y de inteligencia. 

Por lo pronto queda claro que los engaños de Israel ya no alcanzan e incluso más, les serán contraproducentes dado que ante las evidencias y de un largo historial de operaciones semejantes en otras latitudes, su credibilidad ha quedado por los suelos.

 

 

 

 

 

lunes, 30 de marzo de 2026

 

ARISE

IRAQI MOQAWAMA

Was the withdrawal of US forces from Iraq the result of an agreement reached with the puppet regime in Baghdad, or was it a consequence of the resistance regrouping?

 

By Ali Al Najafi

Once again, Washington is at it again, and I am referring to the air strikes that Israeli and US aircraft had already been carrying out over western Iraq, apparently with the aim of weakening the border with a decimated Syria, through which they are almost certainly attempting to infiltrate special forces. They were also intended to cover up the alleged involvement of the Kurds from the Barzani clan, an idea that was rejected by the Iranian Kurds. All this began long before the Iraqi resistance forced US troops and the remaining NATO forces still in the country to withdraw from Baghdad.

On 25 March, the US air force launched several attacks against western Iraq, targeting positions of the Iraqi resistance groups which, since 2011, have been the only real military force truly independent of the tentacles of the collaborationist monstrosity in Baghdad. Just a few months ago, the regime of Mohammed Shia Al Sudani —who is the successor to the chain of collaborators hand-picked by the occupation and its administrative monstrosity dating back to 2005—was attempting to dismantle the Islamic resistance groups in accordance with Washington’s directives. That is why Al Sudani’s apparent eagerness to cooperate with the resistance is not to be trusted.

To put the significance of Iraq’s Islamic resistance groups into historical context, we must recall when, why and how they emerged. When the US and its allies invaded the country in 2003, they soon realised they had fallen into a deadly trap. Resistance to their presence – by which I mean the military – began just a few months later and displayed a worrying degree of organisation and effectiveness. This was hardly surprising, given that, in addition to Saddam’s supporters, groups of volunteers from all provinces had been organising for years in anticipation of what was to come. It was therefore that the CIA, Britain’s MI6 and military intelligence units set in motion a counter-insurgency programme based on deception and terror, staging attacks on civilian targets such as markets and mosques aimed at fomenting chaos, particularly against Shia communities. Thus, they planted Arab agents and cells (in the service of the CIA) to organise and direct hoaxes such as ‘Al-Qaeda’, which was commanded by the Jordanian Abu Musab al-Zarqawi (a CIA asset) and who, sometime later, would be conveniently eliminated, only to be replaced in 2006 by the farce of the ‘Islamic State of Iraq’ (another farce in which the Turkish MIT played a significant role), led by another shadowy figure named ‘Abu Bakr Al Baghdadi’, who had been invented by US intelligence.

The Shia community soon took matters into its own hands; refusing to be deceived or to make deals with the mafia-like elements of the Shia DAWA sect, it set up its own armed organisations to protect its people. The most prominent leader in those circumstances was undoubtedly the Shia cleric Moqtadar Al Sadr, who mobilised the Mahdi Army as a modest but inspiring contribution to what would become the Shia wing of the resistance.

Unlike the corrupt Shia politicians of the time—such as Ibrahim Al Jaafari, Yalad Alawi and Nouri Al Maliki—who willingly sided with the invaders and in turn received benefits and political directives from Tehran, did not lend himself to advancing Iranian geopolitical interests, which at that time were very convenient for the Anglo-American occupation as a counterweight, with the sole aim of fragmenting the predominantly Sunni Iraqi resistance.

Precisely because of his refusal to side with the occupation—which meant cooperating with US plans—he was the target of several assassination attempts, which failed in part due to the large mass of supporters he was able to mobilise. It was his “Jaysh Al Mahdi” forces that fought the Americans in the historic Battle of Najaf in 2004 and subsequently in the repeated but failed attempts to penetrate the Al Sadr district in Baghdad.

Thus, the invaders trained and armed the forces of the collaborationist regime, which included criminal gangs such as the Badr Brigade, who played a sinister role in the ‘cleansing’ operations led by the CIA using its own death squads, with the cooperation of Israeli elements. At the same time, the Shia who did not share in this criminal collusion, and inspired by the Lebanese Shia resistance, took the decision to join the side of righteousness; thus were born the ‘Kataib Hezbollah of Iraq’ and the ‘Asaib Ahl al-Haq’, who made life impossible for the Anglo-American occupiers until their official withdrawal in 2011.

Surrounded by a well-earned epic, they became the inspiration for a new generation of the Iraqi resistance, which would take shape with the Popular Mobilisation Forces (Quwwāt al-Ḥashd ash-Shaaʿbī), created in June 2014 against a backdrop of the government forces’ inefficiency, lack of equipment and abysmal morale. They played a central role in repelling the sudden invasion by the Islamic State (Daesh) and, following an agreement with Washington (under the Democratic administration of Barack Obama), answered to the Iranian high command and Commander Sayed Qassem Soleimani, who would later, in January 2020, be assassinated in an attack ordered by Donald Trump and carried out by a joint operation between the CIA and Mossad.

It is thanks to the persistence and resolve of all these groups that form part of the Arab-Islamic resistance that the Americans and their allies were forced to withdraw from the Green Zone in Baghdad and from the camps they were still jointly administering. Although Washington had signed some documents with the Baghdad government in January for a ‘phased withdrawal’, the departure two weeks ago was due to pressure from the resistance.

However, they try to portray the situation in Iraq, one thing is very clear. If the US and its Israeli partners are seeking a ground confrontation in the region, they already have an opponent eagerly awaiting them.