PROYECTO ISAAK
¿Qué es el acuerdo
Isaak, quién lo ideo y quiénes buscan beneficiarse? Alguien se escucha gritado:
“!Patagonia, allá vamos!”
Por Yossi Tevi
Distraer a alguien
para desviarlo de un hecho puntual es una artimaña bien conocida. El secuestro
del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores jugó sin dudas ese
papel dentro del contexto de una planificación geopolítico-comercial secreta y mucho
más amplia que involucra a otros actores en la sombra que los medios (mucho
menos los argentinos) nunca van a desarrollar al aire.
Mientras se cree
que es Donald Trump quien lleva la batuta de todo el asunto -como
representante de los neocon-, la incursión de sus fuerzas fue establecida
meses antes y ensayada en un campamento donde (sobre esquemas y datos precisos)
se replicó con exactitud las locaciones del Palacio de Miraflores. La CIA, el
Mossad y el MI6 coordinaron toda la operación que va mucho más allá de un
asunto “judicial” (como algunos tratan de explicarlo) o de una flagrante violación
de la soberanía política de Venezuela. Se trataría de nada menos que la señal de
la puesta en marcha de los “Acuerdos Isaak”, un homónimo latinoamericano de los
“Acuerdos Abraham” que Israel firmó con las monarquías árabes en la península
arábiga.
Se trata de un
acuerdo ideado por el argentino Javier Milei que da lugar a una compleja estrategia
diseñada por las organizaciones sionistas con sede tanto en EEUU como en la
región, estrechamente comprometidas con la geopolítica de Israel para crear
espacios geográficos, libres de cuestionamientos por las violaciones a los
derechos humanos en Palestina y de posibles opositores a la geopolítica israelí.
En un breve resumen, convertir a estos estados y a sus instituciones en leales
a Israel ¿Sus incentivos? Principalmente económicos-financieros, poderosos
ciertamente en países con economías arruinadas con políticos avaros y corruptos
como en Argentina, dirigidos a controlar la totalidad de los recursos
estratégicos como son el agua, los hidrocarburos, tierras raras y la
geopolítica de cada estado. Pero ¿Cómo podrían llegar a lograr el control efectivo
y aplacar las manifestaciones políticas y populares que sin dudas con el tiempo
surgirán ante esto?
Una pata
importante para el funcionamiento de esto es la cooptación de las fuerzas de
seguridad y de las fuerzas armadas de cada estado mediante el adoctrinamiento, la
proporción de tecnología y conocimientos en ciberdefensa (ciberguerra) con lo
cual obtendrán (como hace Israel) poco a poco mayor injerencia y control de las
decisiones en política represiva, avivando el miedo colectivo bajo el viejo truco
del “terrorismo” (especialmente islamista) que de no existir, ellos mismos lo
recrearán.
Justamente y en
referencia al secuestro del 3 de enero, quienes apoyaron esta acción son
Trinidad Tobago, Argentina y Costa Rica tres naciones que han entrado dentro de
estos acuerdos por la decisión política de cada uno de sus mandatarios.
El presidente
Javier Milei recibió por su ferviente iniciativa la nada despreciable suma de
un millón de dólares como parte de del Premio Génesis otorgado por Israel a
quienes demuestran su compromiso político con el estado. Va de suyo que Milei y
sus seguidores son entusiastas partidarios del genocidio que Israel continua
sobre la población árabe-palestina y convertir a la Argentina en refugio para
sus perpetradores.
Fue el presidente
argentino quién respondiendo al lobbie de la DAIA (y seguramente), iluminado
por las “fuerzas del cielo” y su devoción por el sionismo (disfrazado de
judaísmo) implemento la iniciativa del “Acuerdo Isaak” para generar una
relación simbiótica de la Argentina y toda la región con el estado de Israel. La
narrativa de Milei es suficiente argumento de convicción para entender por qué
Tel Aviv y sus organizaciones sionistas en la región (y en especial las de
EEUU) prestan apoyo a su administración. Justamente y sobre ello, deja muy
claro que de libertario no tiene nada y que sus acostumbradas menciones a
economistas austriacos como Ludwig Von Mises de dicha tendencia solo es una
cortina de humo.
Esta propuesta de
Milei y sus seguidores no es otra cosa que el desembarco del expansionismo de
un proyecto con alcance más allá de lo económico-financiero y que sin dudas
aspira a un formateo socio-cultural de las sociedades.
Milei es un activo
agradable para estos sectores y tratar con su administración es mucho más
tolerable de tener que hacerlo con otros exponentes de la política argentina
quienes de haber estado circunstancialmente en el lugar de aquel, habrían
firmado el mismo compromiso solo que tal vez, mucho más disimuladamente y bajo
artilugios mediáticos para ser ocultado ante la opinión pública.
Obviamente que
este acuerdo tiene expectativas de ampliarse a toda la región (con especial
interés en Brasil) y que, en cierta medida, será garantizado por el poder
militar estadounidense. Venezuela era uno de los objetivos más duros y más
importantes que estos intereses quieren ver concretados. Igualmente y pese a lo
visto, Caracas conserva una potencialidad ideológica y militar que estorba a
corto plazo las expectativas de una sumisión política deseable y complaciente
como se ve en Argentina y en Paraguay.
Por estos días
parece que el gobierno de Delcy Rodriguez en Caracas ha cedido a todas las
condiciones impuestas por Trump a tal punto, que mientras el mundo hace
conjeturas sobre las verdaderas circunstancias que permitieron el secuestro de
Maduro y su esposa, los representantes financieros amigos de Trump como son JP
Morgan, Paul Singer, Mariam Adelson, Elliot Management entre otros y hasta de
AIPAC recorren las instalaciones de PDVSA y cada una de las plataformas del CITGO
para ir poniendo en caja a sus dominados quienes pasarán a ser empleados de
este acuerdo.
Como podemos
intuir, las implicancias y las expectativas económicas que se esperan con este
pacto van más allá de hacerse del petróleo y del oro venezolano como el mismo
Donald Trump ha reconocido controlar. Israel y sus organizaciones políticas (entrelazadas
en el poder estadounidense) desplegadas en todo el continente y en lo que
respecta a la Argentina van más allá de las expectativas de este botín surgido
de una acción extorsiva y eminentemente ilegal. Aún es temprano para evaluar
las consecuencias que conllevara esta elucubración, quienes se beneficiarán y
el desenlace final.


