lunes, 16 de febrero de 2026

 REPUBLIKETA

¿Cómo salpica a la elite argentina el escándalo de la red Epstein y sus negocios anexos?, ¿Doble moral en La Rosada?

 

Por Javier B. Dal

¿Qué se puede esperar de un país que no tiene rumbo propio? Evidentemente moverse con la corriente geopolítica generalizada, pero ¿Qué hacer si hay más de una corriente?  Este es el caso de Argentina, que más que un país ya se parece a un mero conglomerado de intereses corporativos donde “el pueblo” es el más desorganizado y pobre de los socios. Este conglomerado ha elegido seguir al bloque atlantista con todo lo que ello conlleva. Actualmente y como nunca, un gobierno descaradamente adverso a los intereses nacionales y a una geopolítica autóctona, está permitiendo la extranjerización de los recursos estratégicos mientras al mismo tiempo vive en una burbuja que solo pretende esconderse de la complicada realidad de sus patrocinadores.

Es cierto que su realidad interna sigue siendo complicada y en especial con la economía y la seguridad, pero ello no debería eclipsar a la gran política que claramente, manejan al mundo. Es aquí donde otra vez los políticos argentinos y peor aún, un supuesto gobierno (libertario) que reniega de ellos, se compromete y teje relaciones con la corrupción más abominable del globo.

Mientras los principales gobiernos auto referentes de la “libertad y la democracia” cometen toda clase de crímenes, atrocidades y violaciones a los derechos humanos, el gobierno de los hermanos Milei lejos de poner distancia de ellos hace la vista gorda como parte de una política pactada para lograr supuestos beneficios económicos que seguramente los argentinos nunca verán. Como siempre, el fin justifica los medios y aquí valdría la pregunta ¿Qué tan importante es la moral en las relaciones políticas para un supuesto estudiante de las escrituras? O acaso ¿Es importante?

Las revelaciones del caso Epstein ponen en contexto todo aquello. Epstein estaba muy bien conectado con el Mossad y su trabajo en la isla estaba directamente involucrado con la recopilación de perfiles y retorcidos gustos sexuales de influyentes personajes de la política, las finanzas (en especial de la crema sionista de New York), inversiones y el entrenamiento. Aquí es donde se ponen en contradicción la supuesta religiosidad de respetar lo kosher de un judío practicante como Jeffrey Epstein a ser un verdadero perverso sin límites. Su residencia entre otras cosas tenía en sus anaqueles una decena de ejemplares del Talmud, un libro que -y desde otra visión del judaísmo- lejos está de contener enseñanzas piadosas.

Epstein, su esposa Ghislane Maxwell (hoy detenida) y sus superiores en las sombras trataban a las niñas como mercancías transportables de un continente a otro con la segura complicidad de las autoridades de fronteras, para deleitar las perversiones de los amigos “goyin” pro-israelies, nada nuevo en el manejo mafioso de las agencias involucradas ¿Cuál es punto de vista de Milei y su gobierno sobre estas aberraciones en las que se ven implicados sus patrocinadores?

Más de 3.5 millones de documentos (y a pesar de la censura aplicada sobre gran parte de ellos) revelan extensas listas con nombres de personas de la más variada influencia que se relacionaban la red pederasta y de tráfico sexual con alcance mundial. Si partimos que el propio Donald Trump debería explicar su participación en estos viajes a la isla y las fiestas negras que allí se realizaban, algo que no hará, podemos intuir que es un callejón sin salida. Es por ello que no asombra a nadie la estafa que representa el encubrimiento que la fiscal Pam Bondi ha tratado de imponer con esta desclasificación selectiva y con documentos tachados en negro. Incluso y de forma autoritaria evito responder preguntas sobre todo esto ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

El escándalo es abismal. Pasando por la aparición de gurus y espiritualistas como Deeprak Choppra hasta figuras gubernamentales europeas como el ex príncipe Andrés (y probablemente toda la Corona) y el actual primer ministro británico Sir Keir Starmer tratando de encubrir a quién sabrá él, queda clara la hipocresía criminal de la elite angloestadounidense y de cuáles son los resortes de los que se valen para manipular a los sujetos. Al mismo tiempo Epstein estaba relacionado con inversiones en biotecnología y manipulación genética (Transhumanismo) en las que se ven involucrados señores como Martín Varsavsky quien por los medios convencionales en España, ha tratado de “justificar” las actividades ilegales de Epstein.  Pero ¿Quiénes realmente conducen esta red?, ¿Hay conexiones de esta red sucia con la elite política y financiera argentina?

Si bien todos los gobiernos argentinos han sido condescendientes con los poderes angloestadounidenses y obviamente con Israel, el actual va más allá abriéndole las puertas a ciertos actores vinculados con esto.

Epstein como agente israelí estaba a cargo en parte de una verdadera red de chantaje para el control y manipulación administrada por el Mossad al más alto nivel de la política global. Como no es un secreto, estas agencias usan el chantaje sexual y la extorsión como arma silenciosa para conseguir objetivos políticos y financieros. De los correos y documentos ventilados (que ya habían sido desclasificados antes) se desprenden piezas de información que vinculan intereses políticos, financieros y la práctica de diversas perversiones sexuales con niñas pequeñas. Sus contactos iban desde importantes figuras políticas, de las finanzas estadounidenses, pasando por figuras del mundo del cine y el entretenimiento hasta políticos y mandatarios de otros países. En Argentina ¿Habrá actualmente una sección de la SIDE que coopere con esta mugre?

Justamente aparecen vínculos de Epstein con el mundo del modelaje argentino (“Pink Model”) y algunos personajes cercanos al gobierno de los Milei quien no olvidemos, además de miembro de la secta Jabab Lubavitch, es un aliado político del régimen de Tel Aviv desde donde se digitan estas actividades criminales. Milei le abrió las puertas al Mossad para que opere desde dentro del estado nacional con lo cual, todo es posible. El caso de Fred Machado vinculado con el malogrado candidato José Luís Espert, las cajas que entraron sin control por el aeropuerto y las estrechas conexiones intergubernamentales de las agencias de inteligencia vinculadas a esto, dan un contexto sustancioso. Siguiendo, las fechas de los email (2008-2011-2013) informan que estos contactos eran previos al actual gobierno y se centraban en reclutar “talentos” para el negocio que Epstein regenteaba.

No hay dudas que las autoridades argentinas y ni hablar de la SIDE hacían la vista gorda. Esta parte sórdida de la corrupción política es algo que claramente no cambió y Milei obviamente no cambiará, por el contrario, debe haberse acomodado a las circunstancias. Es más, el gobierno está determinado a implementar una política de control total y monitoreo de datos con la empresa PALANTIR (financiada en parte por Epstein) muy ligada al Mossad y a ex jefes como Ehud Barak.

Desde que Milei llego a la Casa Rosada el ala política de la comunidad representada por la DAIA (emulando al AIPAC en EEUU) ha tomado un importante papel en las políticas interiores y externas del país que no han sido explicadas por el gobierno y que lo comprometen con actividades (como las encargadas a Epstein) de la agencia de inteligencia, la geopolítica del estado de Israel. Sumado a esto, los desastrosos y deliberados incendios en la Patagonia en donde muchos testigos han señalado la participación de elementos israelíes en la zona y la finalidad negocial que persiguen con aquellos hace que muchos se pregunten ¿Para quién gobierna el “triángulo de hierro”?