domingo, 19 de febrero de 2017

INTERNACIONAL







“JIHAD S.A.”

Cómo poco a poco se buscan chivos expiatorios para poder explicar en los libros de historia el surgimiento de ISIS, los escandalosos nexos con Al Qaeda y la necesidad de mantener la presencia militar de EEUU en el Medio Oriente




Por Charles H. Slim
Hace ya más de cinco años que Washington y la OTAN desplegaron sigilosamente sus operaciones sobre el norte de África en un ambicioso plan geoestratégico que con el apoyo de la Corporación mediática occidental, dieron inicio a sus planes de rediseño del Medio Oriente y que por intermedio de la denominada como Primavera Árabe, instalaron las primeras bases para fomentar la estrategia basada  en el denominado “Caos controlado” por el cual, se crea la inestabilidad político-social desatando controversias, intrigas internas  y actos violentos que lleven al incremento de la confrontación a niveles como los vistos en Iraq o en Libia intervenida por la OTAN en 2011.

Casualmente fue tras el derrocamiento de Ghadafy que se vio flamear en Trípoli la bandera del “Estado Islámico de Iraq” que en ingles sus siglas son “ISI”, que era el precedente del “ISIS”, pero al parecer nadie se percato de ello. Y fue desde allí que descaradamente comenzaron a llevar tropas de mercenarios para operar en Siria con el único objetivo de derrocar al gobierno de Bashar Al Assad.

Hoy ISIS es una fuerza militar en retirada y los medios occidentales no publican una sola línea sobre lo que realmente ocurre en Iraq y en Siria, tal vez porque no quieran fomentar la idea de que esa franquicia no pueda ser derrotada o tal vez lo que allí se está viendo pueda ser muy embarazoso para Washington y sus aliados en todo este enjuague.

Será muy difícil esconder la basura acumulada durante estos últimos cinco años; al menos así lo será para distinguidos personajes de la política estadounidense como John Mc Cain quien tras haber sido pillado con las manos en la masa reuniéndose con nada menos que los comandantes de bandas armadas como “Jabbat Al Nusra”, “Al Qaeda” y quien jugaría el papel del líder del “ISIS” allá por el 2013, viene a presentarse como uno de los críticos a las declaraciones del presidente Trump.

Esos grupos de mercenarios que la Casa Blanca y los medios (Fake News) presentaban con recurrencia como “rebeldes sirios”, ya no le cabe dudas a nadie de quienes son realmente y de donde han venido. En ese sentido el cúmulo de pruebas recopiladas en Siria e Iraq sobre los apoyos de EEUU a estos grupos y de las contradicciones que el mismo Barak Obama llego a exponer ante el público han llevado a convencer a un amplio espectro de las poblaciones de la región que sin lugar a dudas, todo lo que se vincula con la farsa del “Estado Islámico” ha estado manejado por los norteamericanos y sus aliados.
ISIS operando con tácticas urbanas

El humo de las batallas se está disipando y cuando ello ocurra en forma definitiva vendrán las pesquisas y las investigaciones para que se plasme en los libros de historia lo que realmente ha ocurrido en este tiempo. Es por ello que los cerebros que han creado todo esto, han puesto en marcha el borrado de rastros de dónde salió “ISIS” y la planificación del “Estado Islámico”. Ante ello ¿Quiénes creen que se encargaran de fabricar una historia que tape lo que realmente ha sucedido? Así es. Los medios y las editoriales con grandes financiaciones que responden al arco del denominado “liberalismo global” y que como hemos visto comulgan con los recalcitrantes sectores Neocon y el sionismo lobista anglosajón.

Algunos artículos muy curiosos tratan de argumentar que la aparición del “Daesh” y de la subsidiaria siria de “Al Qaeda”, son el producto de una “empresa privada” llamada “Malhama Tactical” de origen uzbeco y que sería dirigida por un muchachito musulmán de tan solo 24 años de edad, intentando ligar dicha organización con la inteligencia rusa (https://foreignpolicy.com/2017/02/10/the-world-first-jihadi-private-military-contractor-syria-russia-malhama-tactical/). Si el tema no fuera tan serio, este argumento que dibuja este panorama tan descabellado, desataría las carcajadas de cualquier experto militar que conozca de entrenamientos tácticos, equipos y armas.

Tal como se puede leer en dicha publicación, la misma se encarga ante todo de separar las semejanzas existentes con empresas occidentales como la detestable  BLACKWATER hoy ACADEMY, que cabe recordar estuvo ligadas a operaciones sucias en Iraq, Yemen, Libia y seguramente muy activa actualmente  en Siria. De este modo “Malhama Tactical” vendría a ser algo así como una empresa de seguridad islámica que adiestra combatientes musulmanes para que puedan operar para la “Jihad” en escenarios tan variados como Siria o incluso en Afganistán. Algo que es cierto y deja en claro que dicha empresa no salió de la nada. Nadie e incluso un grupo de personas con los conocimientos militares y experiencia como sin dudas tienen veteranos chechenos, iraquíes, afganos o incluso de otros países, basta para montar un campamento con todos los implementos necesarios para que ello se convierta en una empresa.
reclutas de "Malhama Tactical". La diferencia de
equipo con ISIS es notable

Por más que haya voluntad en un grupo de hombres con amplia experiencia en el campo militar, su entusiasmo empresarial no les bastara para concretar un proyecto como sería el de una “empresa de seguridad”  de estas características tan particulares.

El factor dinero, es ineludible y para ello se requiere de una extensa red de financiamiento –que operara con bancos, lavadores, etc- que se mantenga ininterrumpidamente y tenga como base sustentable, un cierto grado de impunidad para no ser detectada; y ¿Quiénes tienen dicha impunidad en el área financiera mundial? Si, así es, las agencias de inteligencia que manejan fondos negros que jamás reportan origen ni destino son los más recurrentes inversores para dichas empresas. En ese sentido, como negocio, lo que económicamente implica capacitar físicamente y entrenar a un hombre en tácticas de combate, deberá ser una inversión productiva, aclarando que el costo por día de entrenamiento para los combatientes que dicha empresa prepara no es gratuito.

El lector debe entender que, a pesar de la crisis económico y financiera que abarca a todo el globo, los negocios como estos prosperan aceleradamente por una simple cuestión: mucho dinero involucrado en estas empresas que como se ha visto desde hace unos años para acá, involucran a las agencias de inteligencia occidentales involucradas en crear la desestabilización en el mundo árabe tal como los casos de Iraq, Siria y Yemen. Ello a su vez nos lleva a tener que deducir que solo será alcanzable para unos pocos, involucrando a sujetos, empresas privadas y organismos de gobiernos que complementaran en la culminación de un proyecto semejante.  

Con ello se puede ver que son contadas con los dedos de una mano las agencias de inteligencia que pueden montar proyectos semejantes con algún grado de impunidad y complicidad de terceros, algo que hoy por hoy –y gracias a las filtraciones informativas- se está terminando.

A la vez no hay que olvidar cuales han sido los nexos existentes que se han puesto en evidencia  entre la CIA y los dos grandes fraudes seudo islamistas como son “ISIS” y “Al Qaeda”, salidos de elaboraciones de mentes tales como la de Zbigniew Brzezinski, John Negroponte y David Petreaus (para nombrar solo a los más conocidos)  embustes reconocidos como tales en su momento por la misma ex Secretaria de estado Hillary Clinton y refregado en su propia  cara durante la campaña por el actual presidente Trump.

Pero no hay necesidad de tantas aclaraciones. Solo basta ir a Iraq y preguntarles a los mismos iraquíes quienes sustentan al “Daesh” y a coro cualquiera de ellos –salvo que sea parte del gobierno títere- les dirán quienes son, aunque los medios aquí no digan nada. 

Hay detrás de este tipo de editoriales un claro intento de borrar esos rastros, de maquillarlos para contaminar y/o intoxicar la memoria de la opinión pública que a pesar del gran espectro de fuentes informativas que hoy existen, pueden seguir siendo manipulada. Por más que se trate de un intento por desviar las verdaderas implicancias de EEUU y sus colegas en todo el asunto del “terrorismo islámico”, el juicio analítico e independiente de los cada vez mejores e informados investigadores que van creciendo alrededor del mundo, no podrán sostener esta charada por mucho más tiempo.