LA NUEVA RUTA ENERGETICA
La inversión del
gobierno argentino en un corredor energético para exportar gas a la UE ¿Podría
verse afectado por las circunstancias de la geopolítica actual?
Por Charles H. Slim
El actual marco
conflictivo geopolítico, la Argentina no iba a estar fuera de sus efectos. Como
suelo decir, el mundo es ya demasiado pequeño para ignorar lo que sucede en el
otro extremo y es por ello que los gobiernos no pueden hacerse los desentendidos.
Es por eso que en las actuales circunstancias el ultra sionista presidente
Javier Milei se ha encargado de despejar dudas sobre a quienes apoya y tratará
de beneficiar tomando partido por uno de los polos del poder global.
Milei no ha hecho
sino lo que la clase política conservadora (archi hipócrita) de la Argentina
nunca se había atrevido a tanto y eso es, meter al país del lado de un bloque
belicista y violador de la ley internacional con la esperanza de sacar al país
del atasco económico-financiero. Para ello (entre otras áreas) apuesta al
desarrollo de una infraestructura minera y de la exportación gasifera aun
sabiendo que aquellos que le respaldan, están empapados en la sangre de miles
de inocentes asesinados en Gaza y ahora enfrascados en una guerra de agresión
contra Irán que ya está desatando consecuencias impredecibles.
Pero más allá de
este detalle en la opaca moralidad de sus referentes globales, Milei podría haber
metido la pata aún más si se tiene en cuenta que si bien el país necesita
exportar y sacar ganancias del gas que ha venido quemando por décadas, el contexto
y su narrativa política (pro-OTAN y pro-Israel) en la cual de “la fuerza crea
el derecho” podría hacer más riesgosa la empresa; en pocas palabras: Si eres
parte de una mafia además de beneficios, también habrá consecuencias y es ahí que
viene la pregunta ¿Estás preparado para soportarlas?
Es cierto que en
política la moralidad ha dejado de ser un referente en las relaciones geopolíticas
y que como dice el dicho “la necesidad tiene cara de hereje”, pero el grado de
gravedad de los hechos que acumulan los patrocinadores foráneos del gobierno de
Milei es imposible de justificar. Igualmente negocios son negocios y de eso se
trata lo anunciado por su gobierno y que se resumiría en un título: Exportar
GNL a la UE.
Durante décadas y
por los malos manejos políticos no se aprovecharon las reservas del gas
patagónico y cualquier posible inversión en dinero era distraída a otras manos
casi siempre de políticos y círculo cercano. Actualmente y con el desarrollo de
los yacimientos de Vaca Muerta en la provincia del Neuquén y el proyecto de
TGS, se planea conectar desde allí una red de transporte hasta el puerto de
Bahía Blanca para su salida por el atlántico. Para concretar la obra se habla
de una inversión de 3000 millones de dólares, que fue anunciada en el marco de
“ARGENTINA WEEK” un evento organizado por el gobierno de los hermanitos Milei
realizado el 15 de marzo pasado en la ciudad de New York.
La idea no es
mala. Argentina tiene la solución para la carestía de energía en Europa, o al
menos una parte. La guerra en Ucrania y el posicionamiento de la UE a favor de
Washington para fastidiar a Rusia le llevo -previo sabotajes a los
gasoductos Nord Stream I y II- al corte del gas barato ruso causando un
efecto dominó en todas las economías productivas del bloque. Esto significó
caer en una dependencia abusiva del GNL estadounidense a precios triplicados.
Igualmente, el
problema de los costos energéticos ya era un tema que venía creciendo desde
2019 y que tras la pandemia se fue agravando hasta que en febrero del 2022 la
Federación de Rusia tras verse obligado a entrar en Ucrania lo agravo aún más.
A partir de allí el mal llamado “primer mundo” comenzó con su progresivo
declive que ahora se ve empeorado con el cierre del estrecho de Ormuz. Como
podrá intuir, estos temas de la geopolítica y geoeconomía siempre estuvieron
fuera del interés de la clase política argenta y de los gobiernos de turno en
Casa Rosada, como parte de una idiosincrasia chata, opaca y conformista más
preocupada por chismes de alcoba que por la realidad en la que viven.
El desarrollo de
este corredor energético posibilitaría la exportación intercontinental del GNL
argentino y para ello debería ir adaptando las instalaciones portuarias y
preparando una flota de buques que le de competitividad dentro del mercado. Al
mismo tiempo y atendiendo a las actuales circunstancias geopolíticas deberán
tomar en consideración otros temas muy presentes hoy como son la seguridad y
las comunicaciones, máxime con la postura del presidente Milei de abierta
hostilidad (influenciado por el sionismo local) contra Teherán desde donde se
le advirtió que ha cruzado una línea.
Si Argentina
resuelve con éxito el primer tramo de este emprendimiento estratégico (que es
el corredor energético) y si las condiciones geopolíticas siguen complejas o
incluso empeoran. Buenos Aires tendrá que tener en cuenta cómo asegurar la ruta
de más de 6000 millas náuticas que hay entre el puerto sureño de Bahía Blanca y
los puertos europeos como serían Hamburgo, Génova, Nápoles, Marsella-Fos entre
los más importantes ¿Por qué debería atender a la seguridad de la ruta que va a
utilizar?
Estamos viendo
recién el inicio de las consecuencias del cierre de las rutas para transportar
y vender crudo por el estrecho de Ormuz. Incluso debemos ser consecuentes con
la realidad y en rigor de verdad. Donald Trump se ha equivocado de forma
garrafal al secundar al estado de Israel en la agresión contra Irán y pretender
que los iraníes se dejen agredir. El precio del barril del crudo esta subiendo
y las diatribas de Washington y socio Tel Aviv solo están empeorando las cosas.
Solo como un dato a tener en cuenta sobre esto último, véase lo que podría
suceder en breve en el Mar Rojo y más precisamente en el estrecho de Bab Al
Mandeb cuando los yemeníes junto a grupos de la resistencia sudanesa cierren el
paso a lo buques pasan por allí ¿Creen que no podrán hacerlo? Si no lo creen posible, pregúntenle al
Pentágono por qué debieron llegar a un acuerdo con “Ansar Allah”.
Si las rutas
comerciales por donde transitan buques de naciones involucradas en la agresión
contra Irán se vuelven objetivos militares sin importar su ubicación geográfica
¿Por qué esta nueva ruta energética de un estado que se pliega a los agresores no
va a serlo?

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