viernes, 6 de marzo de 2026

 

FALSA BANDERA,

LA CARTA ESPERADA

¿Quiénes realmente y por qué atacaron instalaciones petroleras y embajadas en el Arabia Saudita y Qatar?, ¿Planean atacar en otros continentes?

 

Por Charles H. Slim

Lo que muchos estaban previendo ya se está produciendo. Los ataques a las refinerías petroleras de ARAMCO y a la embajada estadounidense en Arabia Saudita y los lanzados sobre el sultanato de Omán y Turquía a simple vista parecen ataques iraníes y los medios occidentales se esfuerzan por así certificarlo pero, otros estamos convencidos de que tienen todo el color de ataques de falsa bandera ¿De quién y para qué? Es a partir de allí donde comienzan a desarrollarse las respuestas. Primero, es la demostración de que lo esperado por los agresores no está sucediendo y eso es que Irán haya colapsado en los primeros ataques. Segundo, buscar involucrar a las monarquías en la guerra y al mismo tiempo ponerlas en crisis con EEUU. Algunos analistas como el abogado estadounidense Cenk Uygur dan algunos argumentos muy convincentes e interesantes al respecto:  https://www.youtube.com/watch?v=0naXov8vT4g

La palabra clave en todo esto es “engaño” y su modalidad, la “falsa bandera”.

No es la primera vez que el Mossad y la inteligencia militar israelí usan estos trucos sucios incluso sacrificando a su propia gente. Como ejemplo histórico solo mencionemos lo sucedido en junio de 1947 la voladura por parte de los grupos sionistas del buque “Exodus” que se hallaba repleto de refugiados judíos frente a al puerto de “Jaffa”, con la intensión de culpar a los palestinos y boicotear las negociaciones de los británicos con los árabes. Ni hablemos con sus propios aliados y benefactores estadounidenses, a quienes en varias oportunidades les han apuñalado por la espalda llegando incluso a cargarse al presidente John F. Kennedy; con estas consideraciones históricas a la vista ¿Qué creen que podrían hacer con los turcos, o los árabes sauditas y los emiratíes a quienes siempre han considerado como inferiores?

Aclarado esto, se puede entender la dinámica y posibles alcances que podría ir tomando este conflicto.

Si bien los ataques contra las instalaciones sauditas son funcionales a estos planes de Tel Aviv para tratar de implicar públicamente a Teherán no necesariamente iba a ser el Mossad quien va a ejecutar directamente una operación como esta. Sus redes para reclutar activos humanos en todo el mundo y particularmente en el Medio Oriente para estos menesteres es tan basta y variada como multifacética, siendo su mejor incentivo: el dinero.

No va a ser la primera vez que la agencia israelí comete crímenes y atentados dentro de la península arábiga contra instalaciones y negocios de los jeques. En junio de 2019 la colocación de minas magnéticas a buques petroleros y cargueros que pasaban por el golfo de Omán que quiso simular un ataque de lanchas iraníes, fue un intento fallido de Tel Aviv por inculpar a las CGRI y abrir una justificación para la intervención estadounidense. Otro fue un ataque con drones supuestamente yemeníes sobre una terminal saudí que fue sospechosamente preciso y que las defensas antiaéreas provistas por los estadounidenses no funcionaron gracias, a que un activo israelí conocedor del sistema lo desactivo.

Obviamente que no cualquier operación terrorista va a ser encargada a una célula de árabes o de simples criminales reclutados de un país islámico para concretarla sin la dirección operativa de un agente israelí. Hemos visto como algunos trucos similares han tratado de colarse en la guerra de Ucrania como fue el lanzamiento por los neonazis de Zelensky de un misil contra Polonia tratando de implicar a Rusia en el hecho.

Es cierto que durante décadas los altos mandos militares y de la inteligencia israelí se mofaban de los árabes por su poca capacidad para contra restar sus operaciones. Pero en realidad ese “bullying” valió para los árabes sauditas y los jordanos ambos con notables fallas de seguridad e ineficacia al servicio de sus monarquías corruptas. Pero en otros casos como ser los iraquíes, esa actitud no existía. Tempranamente supieron darle duros golpes a sus redes de espías. Más cerca en el tiempo, durante la década de los ochenta, la inteligencia iraquí logro desbaratar en varias oportunidades y con pérdidas, intentos de asesinato contra Saddam Hussein. Obviamente que estos fracasos nunca iban a ser ventilados ya que no sirven a la propaganda de invencibilidad.

Los sauditas y los emiratíes quienes se valieron de Iraq para protegerse de la amenaza iraní en aquellas épocas (1980-1988), poco o ninguna amenaza representan para los israelíes. Es por ello que no había de extrañarse que en varias ocasiones Riad había traicionado arteramente a sus primos de la Mesopotamia permitiéndole a los aviones israelíes usar su espacio aéreo para atacar y destruir la planta nuclear “Osirak” en el  Centro de desarrollo nuclear Al Tuwaitha en 1980 e incluso durante la ocupación angloestadounidense, permitirle la misma ventaja.

Para Israel, los sauditas son simples peones sacrificables y no hay mejor momento para ello que en las actuales circunstancias. Imbuidos de ese supremacísmo racista que tan bien explicito el ex primer ministro Naftali Bennet al decir “que matar árabes, no trae consecuencias” ¿Por qué habría de traerlas con sacrificar a unos cuantos saudíes y qataríes?

Pero, hoy los engaños israelíes parecen escaparse por los cuatro costados dejándoles expuestos de quienes son realmente.

Al mismo tiempo Mohamed Bin Salman parece estar parado en la tierra y comprende con quienes trata y sus verdaderas intenciones, es por ello que la noticia del arresto de varios agentes del Mossad en Arabia Saudita y Qatar con planes para volar instalaciones petroleras, pone en evidencia ese sentido crítico y realista con el cual Salman ha tomado la situación. Al mismo tiempo, todo esto suma más pruebas de las intenciones de Israel (entiéndase Netanyahu y gente) por generar un pandemónium entre árabes, estadounidenses e iraníes para luego aprovechándose de la situación tomar el control de lo que quede.

A la vista de todo esto cabe preguntar ¿Se dejarán engañar los estadounidenses y sus aliados ante estas estratagemas?

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