HESBOLA
CONTRAATACA
¿Cómo podría
evolucionar el tablero del conflicto en Oriente Medio la reorganización de la
resistencia islámica?
Por Javier B. Dal
En tanto llegado el día 11 de la conflagración en el golfo y mientras los medios convencionales en Buenos Aires, en especial los descaradamente islamófobos y pro-sionistas instan a una narrativa que levante la moral de los agresores israelíes y estadounidenses, una vez más y contra todo pronóstico la realidad les golpea en el rostro. En un movimiento coordinado, las agrupaciones chiitas de la resistencia iraquí atacaban dos buques en las aguas próximas a Basora, el Hesbolá libanés lanzó una portentosa ofensiva al mismo tiempo que misiles pesados iraníes golpeaban Tel Aviv.
Como de costumbre
y con la parcialidad que les caracteriza, en “informativos” (o más bien
editoriales) del grupo América como A24 y de Clarín como TN, radio Mitre y sus
repetidoras solamente se ven y escuchan comentaristas israelíes o argentinos
que por lealtad ideológica o quizá haber sido reclutados por “Alia” dan sus
puntos de vista que, como no puede ser de otro modo, son a favor de Israel. Sumado
a esto y como nota curiosa, de repente y de casualidad parece haber aparecido
un nuevo “testigo iraní” sorpresa que justo en este momento y en el marco de la
farsa judicial del “juicio en ausencia” (paralela a la línea política del
gobierno) que se viene sosteniendo desde hace décadas vino -muy
convenientemente- a confirmar que “Irán fue el autor de los ataques
terroristas de 1992 y 1994” ¿En serio?, siendo la pregunta recurrente ¿Dónde
están las pruebas de eso?
Con respecto a
esto último, la valentía, tenacidad y el compromiso de algunos verdaderos
periodistas están arrojando luz de quienes realmente estuvieron detrás de
aquellos atentados o mejor dicho quienes no lo estuvieron.[1]
En realidad, no
hace falta aclarar esto a estas alturas; las personas no son idiotas, si son en
su gran mayoría apáticas o más bien pusilánimes, pero comprenden muy bien
quienes son los criminales en todo esto. Asesinar mujeres y niños (incluidos
bebes) palestinos y volver a hacerlo con las niñas iraníes de Minab (evidenciando
la islamofobia que les impregna) es suficiente muestra de que y quienes estamos
hablando. Igualmente y como parte de la propaganda, insistir con la mentira
hasta que entre, forma parte de esa estrategia.
Mientras los
comentaristas rentados de estos medios visitan Tel Aviv y los llevan a pasear
muy bien vigilados (no custodiados) a los asentamientos de tierras ocupadas en
el norte, del otro lado de la frontera en el sur del Líbano donde las FDI
habían estado haciendo lo que se les venía en gana y violando el acuerdo que se
había firmado hace un año, debieron salir corriendo tras una escalada ofensiva
del movimiento de la resistencia islámica Hesbolá que ha sido pasada por alto
por estos periodistas del poder.
Sacando de la
escena a estos medios tuertos que lejos están de quienes han dado su vida por
la verdad (como los más de 240 periodistas árabes asesinados por las FDI en
Gaza), la reacción de la resistencia libanesa ha descolocado a los israelíes
quienes -atacados por el pánico- ya están previendo una posible
incursión profunda hasta Tel Aviv y Jerusalén.
Inesperadamente
para el propio estado mayor de las FDI y su inteligencia militar, Hesbolá se
levantó de entre los muertos y ha comenzado a patearles el culo en toda la
línea fronteriza al sur del río Litani hasta los territorios de la Palestina
ocupada.
Según fuentes en
el sur del Líbano, la Resistencia Islámica anunció los resultados de sus
operaciones militares durante la semana del 2 al 9 de marzo de 2026,
registrando 153 operaciones, con un promedio de 22 operaciones diarias, con una
profundidad máxima de ataque de 160 kilómetros.
La magnitud de lo
informado da cuenta de una reorganización inesperada y que incluso algunos
sospechan que podría haber sido propiciada con la discreta ayuda de la CIA ¿Por
qué? Para limitar las acciones israelíes que se han salido de madres amenazando
a la estabilidad que no ayuda a los EEUU y que de no ponerle unos límites
claros obstaculizaría su inmediata salida del conflicto.
Como era de
esperar, Israel lanzo una ronda bombardeos indiscriminados sobre todo el sur
del Líbano causando más destrucción y muerte entre la población como parte de la
estratégica por forzar al gobierno libanés de separarse de las acciones de la
resistencia islámica.
Las operaciones se
concentraron entre territorios libaneses y palestinos, con 57 operaciones
llevadas a cabo dentro del Líbano y 96 dentro de Palestina. Estas operaciones
tuvieron como objetivo bases militares y cuarteles, ciudades y asentamientos,
posiciones fronterizas y de nueva creación, así como repeler intentos de
aterrizaje enemigos, intentos de avance e infraestructura militar.
Una vez más hay
que aclara cual es la situación del Líbano como estado para entender por qué es
Hesbolá quien tiene el monopolio de la fuerza para frenar a Israel. Sigue
siendo un estado débil, permeable a la influencia franco-estadounidense y con
un poder militar meramente simbólico que para peor, se halla armado con la
basura que le da Francia y EEUU con lo cual no es rival para las FDI. Al mismo
tiempo y desde dentro persisten los sectores corruptos que buscan atar al
Líbano a Washington y subsiguientemente a Tel Aviv. Fue eso lo que en la década
de los setentas llevó al país de los cedros a una guerra civil terrible y de la
cual Israel trato de aprovechar para anexionarse territorios con dos invasiones
en 1978 y la de 1982 que se extendió hasta el 2000.
Fue precisamente
Hesbolá y no el ejército libanés quien en mayo del 2000 expulso definitivamente
a los israelíes de la franja de territorio que ocupaban los israelíes en el sur
del Líbano. También fue Hesbolá y AMAL quienes lograron detener y hacer
retroceder a los israelíes en la intentona de invadir al país en Julio de 2006.
Durante todo este tiempo y hasta que en octubre del 2023 la resistencia
palestina logra recuperar los territorios ocupados lindantes a la Franja de
Gaza fue Hesbolá quien estuvo protegiendo al Líbano de sus operaciones secretas,
los atentados terroristas y de sus agresiones solapadas como la ocurrida con la
voladura del puerto de Beirut en 2020.
En septiembre de
2024 en una acción artera Netanyahu desde New York traicionando el curso de las
conversaciones y en medio de un cese al fuego ordeno el asesinato del líder de
Hesbolá Sajed Hassan Nasrallah mediante un ataque muy similar al ejecutado el 28
de febrero para asesinar al líder iraní Jamenei.
En las actuales
circunstancias y luego de casi un año de silencio y de un repliegue
estratégico, la organización islámica parece haber tomado la iniciativa de
expulsar a los israelíes uniéndose a la batalla que Irán está desarrollando
contra sus agresores que son los mismos que agreden al Líbano. Y la presión que
han estado imprimiendo sobre las FDI parecen tener efecto sobre el propio
régimen de Netanyahu dado que mientras las cosas se complican en el escenario
persa, los ciudadanos israelíes están perdiendo la paciencia y comienzan a
enfrentarse contra sus autoridades e incluso entre ellos mismos.

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