sábado, 8 de abril de 2017

INTERNACIONAL



“TIME OUT”

Tras el ataque unilateral de EEUU contra Siria se abre una nueva y peligrosa etapa en el mundo ¿Hay riesgos de un enfrentamiento nuclear?




Por Charles H. Slim
En la madrugada del 7 de abril, pescadores sirios que estaban levantando sus redes en cercanías de la costa de la pequeña localidad de Jableh en la provincia de Homs a orillas del Mediterráneo vieron los primeros refusilos de los propulsores de los monstruosos misiles crucero “TomHawks” que iluminaban el oscuro horizonte para luego escuchar ese penetrante estruendo que repercute en cientos de kilómetros a la redonda. Incluso algunos pescadores griegos y chipriotas que tiran sus redes en los alrededores de la isla de Chipre, vieron los misiles rumbo a territorio sirio.

¿Qué diablos había sucedido? Tal vez eran los rusos lanzando uno de sus ataques con sus misiles “Kalbir” que les habían venido trayendo a mal traer a los yihadistas del “ISIS” y sus compañeros de armas de los grupos “Wahabi” financiados por Arabia Saudita y Qatar. Pero a la incertidumbre de estos hombres de honorable trabajo diario, estaban los que ya sabían de antemano que los norteamericanos se estaban posicionando para realizar algo. Algunos se apresuraron a conjeturar que realizarían algún ataque contra las bandas armadas yihadistas que asolan a Siria desde hace más de seis años. Estaban en un error. Sus misiles eran más bien para matar más ciudadanos sirios y a su vez darles soporte contra la supremacía que las fuerzas árabes sirias y sus aliados habían venido logrando contra aquellas bandas de mercenarios. 

Sin dudas que desde que dieron la orden de disparar esos misiles, comenzaron a surgir todo tipo de cuestionamientos. El primero de ellos es ¿De qué lado está EEUU en la lucha antiterrorista? Si es que pretende luchar contra este fenómeno ¿por qué le da ayuda a esos grupos y una de ellas es agredir al gobierno del país que los combate? Y en último sentido y sin más disfraces, atendiendo que Washington solo quiere derribar al gobierno legitimo de Bashar Al Assad por argumentos que responden solo a intereses políticos-estratégicos, ¿Por qué solo se limitó a atacar una sola base aérea siria?

Antes de responder a estos interrogantes, no hay que perder de vista el contexto. 

Mientras Washington creaba controversia con este acto hostil, sus aviones atacaban la ciudad de Raqqa causando otra masacre contra civiles y manteniendo a su vez, un férreo control informativo en lo que estaba sucediendo en Mosul, donde desde hacía al menos dos meses atrás estaban causando verdaderas matanzas contra la población local.

Volviendo al tema principal, ha quedado en claro que EEUU es parte del problema y han sido sus propias agencias de inteligencia y militares las artífices de lo que actualmente se presenta como un “fenómeno” de generación espontanea, al cual se le ha colgado maliciosamente el cartel de “terrorismo islámico” congraciándose así a beneficiar intereses bien conocidos que se corporizan y terminan llevando al estado de Israel.  Por supuesto y sin olvidar el importante papel de los aliados Arabia Saudita y Turquía en apoyar a las bandas armadas. Si a esto le sumamos que se han comprobado continuas ayudas logísticas para abastecer al “Daesh” en Iraq, hechos denunciados por los mismos colaboracionistas iraquíes, no caben más dudas de cuál es el papel de EEUU en todo esto.

Respondida aquella interrogante, nos sirve para evacuar la siguiente y ella se funda en que precisamente, lo que menos hace EEUU en Siria es combatir a los grupos mercenarios y solo buscan el derrocamiento del legitimo gobierno sirio, tal como lo hizo con cada gobierno del norte de África, especialmente con Libia, durante la falsa campaña mediática denominada Primavera árabe.
restos de un Suhkoi sirio

En cuanto a nuestro último interrogante, veamos lo siguiente. EEUU tiene en el Mar 
Mediterráneo una flota de buques armados tanto con misiles crucero con cabezas convencionales tanto como con cabezas nucleares y a su vez, los rusos también su flota en la misma zona con las mismas capacidades militares e incluso con sus emplazamientos antiaéreos S-300 y S-400 en sitios clave del territorio sirio. A ello agreguemos los submarinos con sus propios misiles intercontinentales que merodean en la zona y que son la carta fuerte de ambas armadas.

Ante este panorama, del cual fue informado el presidente Trump y sobre la base de previas consultas al Kremlin –porque usted, no se crea que esto fue realizado en forma unilateral- y más allá de las imposturas a las que acostumbra el mandatario norteamericano, pudo realizarse este ataque centralizado sobre un solo blanco y no en forma masiva contra la infraestructura siria, como si seguramente lo pudo haber hecho si no estuvieran las fuerzas rusas involucradas.  

Es más, los sistemas de alerta temprana rusos emplazados en la base de Tartus y en el interior del territorio sirio, monitorearon y siguieron de cerca el curso de los misiles y de haberlo querido pudieron derribarlos, algo que no sucedió por el simple hecho de que ello pudo haber desatado un conflicto de escala nuclear (RT.com. “Expertos militares explican por qué Rusia no respondió al ataque de EEUU en Siria”. https://actualidad.rt.com/actualidad/235276-expertos-militares-explican-rusia-respondio )

En Washington también están conscientes de que un error puede desatar un Armagedón que ninguna de las potencias quiere. Fue por ello que antes de que Trump ordenara el ataque, Moscú fue notificado de que solo se atacaría un blanco y que garantizarían que no se tocarían los intereses rusos. Se trató sin dudas de algo similar a lo que ocurría en las épocas de la guerra fría, cuando los supuestos e irreconciliables contendientes mantenían e las sombras, contacto “extraoficial” entre La Casa Blanca y el Kremlin.

Igualmente y pese a la impunidad que vuelve a poner de manifiesto este unilateralismo de Washington, hay algo positivo en esta agresión. Primero, los norteamericanos estuvieron limitados a un solo blanco sin poder dar rienda suelta a su discresionalidad como se vio tan impunemente contra Iraq y Libia. Segundo, ha quedado en claro que la presencia rusa ha protegido política y militarmente la integridad tanto del gobierno como de su territorio, al menos contra potenciales intervenciones internacionales orquestadas mediante resoluciones del Consejo de Seguridad, basadas en siniestros sucesos como el montado en “Al Ghouta” en 2013 o el que recientemente fue realizado en “Khan Sheikhun”  en los cuales se trato sin pruebas de culpar al “régimen de Bashar”.

Igualmente algo que quedo muy claro en todo esto es que, se acabo el tiempo de los escarceos y las medias tintas, dejando en claro que el peligro de un enfrentamiento nuclear está mucho más cerca que nunca.