martes, 10 de octubre de 2017

EN LA MIRA



“FRONTERAS MOVIBLES”

Cómo está evolucionando la situación en el Medio Oriente tras las intensiones separatistas de los kurdos y las continuas injerencias occidentales en estos planes


Por Charles H. Slim
No caben dudas de que entender como ocurren los hechos y cuáles son las relaciones que existen y se tejen entre los diversos actores en el Medio Oriente, solo pueden entenderlas aquellos que vive allí o tienen un extenso conocimiento adquirido de la experiencia propia o de un contacto con las fuentes directas en la región.

El prefacio viene a colación de los últimos acontecimientos que se han registrado en el norte de Iraq y que inciden en Siria, que enmarcados en un marasmo caótico que ya lleva tres años y del cual solo algunos actores se han visto muy beneficiados, lleva a cuestionar a quiénes realmente sirvió el establecimiento del mal llamado “Califato” declarado por una organización armada como el “ISIS” que nada tiene de islámica.

Con la llegada de esta franquicia que fue elaborada e insertada en 2006  por la inteligencia estadounidense durante la ocupación de Iraq, los límites entre Iraq y Siria fueron prácticamente borrados y puestos bajo la jurisdicción de la bandera negra de un “Estado Islámico” que se sabía inviable pero que serviría estratégicamente para obstruir la  llamada ruta de la seda que conecta el comercio de Asia (en especial de China y Rusia) con occidente. Desde el punto de vista táctico, solo se trató una maniobra temporaria para respaldar las operaciones contra Siria.
Frontera turco-iraquí

Mientras el estado sirio –con el apoyo ruso- ha logrado sobreponerse a la conjura tramada entre Washington, Riad y Tel Aviv –secundados por Jordania, Qatar y EAU- empujando a los remanentes del “Daesh” y del “Frente Al Nusra” hacia el este, Turquía quien paso de ser un aliado incondicional de los planes occidentales en todo esto, a un estrecho colaborador de Rusia, tras el referéndum kurdo realizado en el Kurdistán iraquí parece haber reforzado su posición  pro-rusa con la finalidad de blindar su frontera para impedir que estos mismos planes que son instigados por Washington y Tel Aviv, terminen por proyectarse sobre su territorio.

Recordemos que Ankara había violado en reiteradas oportunidades la soberanía siria, atacando con fuego de artillería ciudades fronterizas e incluso ingresando tropas bajo la excusa de combatir a los kurdos sirios que hasta ese momento eran leales a la república árabe siria, todo esto con la autorización de Washington.

Tampoco tuvo inconvenientes en cruzar la frontera iraquí y también con la complicidad de los Peshmerga iraquíes –y también de EEUU- ocupar parte del territorio en Bashika sin que el corrupto e inepto gobierno de Bagdad pudiera hacer nada para impedirlo.

Incluso no hay que olvidar que hasta apenas hacía un año, Ankara colaboraba entusiastamente con Erbil y más precisamente con el gobierno kurdo del Clan Barzani traficando el petróleo iraquí que robaba el “Daesh” de los campos petroleros de Kirkuk y que lo mismos kurdos dejaban pasar por la frontera estableciendo un eje negocial entre Kirkuk y Ceyhan que quiso replicarse con el petróleo sirio que robado del campos de Deir Ezzor también era traficado impunemente por las fronteras turcas y que fue cortado de un gajo por la intervención de la aviación rusa en 2015. (Red Voltaire.org. “Las cosas se complican para el Kurdistán iraquí”. http://www.voltairenet.org/article198193.html)
Mapa del Gran Medio Oriente

Cuando la aviación turca con la complicidad de un avión E-3 Sentry AWACS estadounidense derribo al SU-24 ruso dentro del espacio aéreo sirio, las cosas fueron demasiado lejos y Vladimir Putin dejó en claro que eso no  sería pasado por alto, llevando a que las relaciones entre Moscú y Ankara se tensaran críticamente. Ese incidente le dio a Moscú mayor decisión de terminar definitivamente con las rutas de tráfico de petróleo que además de probar el escandaloso contubernio entre “ISIS” y Ankara, evidencio como los aviones de la Coalición internacional curiosamente no tocaban esos cientos de camiones que pasaban bajo sus ojos.

De allí en más la situación fue evolucionando a tal punto que Erdogan debió pedir públicamente disculpas al Kremlin llegando a romper con varios de los puntos de cooperación que tenía con EEUU y sus socios en todo lo que estaba sucediendo en Siria. La contrición del mandatario turco fue tan profunda que comenzó a replegar su cooperación, algo que no estuvo exento de consecuencias tanto políticas como de seguridad. Atentados en pleno Estambul, intrigas y asesinatos se volvieron una plaga, poniendo al gobierno turco al borde del colapso.

Más allá de la impopularidad de Erdogan y su partido, un sector de las FFAA y de la inteligencia,  pertenecientes al laicismo ideológico de Kemal Ataturk que a su vez históricamente se alinean a los intereses norteamericanos en la región, trataron infructuosamente de dar un golpe de estado en julio del 2016 que llevó a una brutal purga masiva y al congelamiento de las relaciones entre Ankara y Washington. Según varias fuentes, el intento había estado orquestado por la CIA que entre otras cuestiones y en medio de la confusión, se encargaría de eliminar físicamente a Tiyip Erdogan. Esto llevo a que las relaciones se enturbiaran a tal punto que, Ankara desconocería el acuerdo tejido con Francia –con la venia de Washington- para solucionar el problema kurdo a costa de Siria.
tropas de EEUU en el norte sirio

A partir de allí, Turquía y Rusia tuvieron mayores acercamientos bilaterales que continúan progresando hasta el presente.  Pero esto, que alteró sensiblemente la estrategia y los planes de Washington pronto tendría una respuesta.

A plena luz del día y frente a las cámaras de televisión el asesinato en vivo y en directo del embajador ruso en Ankara Andrei Karlov  por parte de un militante que reivindicaba el intento de derrocar a Bashar Al Assad llenó el vaso y quedó claro que alguien buscaba embarrar ( y no precisamente el “Daesh) el incipiente y repentino giro de Erdogan hacía Moscú.

Otro que perdía con éste giro era el líder del gobierno del Kurdistán iraquí Masud Barzani, quien ya no contaría con el apoyo de Ankara y desde ese momento dependería de la ayuda de Washington –armas, mercenarios y dinero- para consolidar los territorios anexados en el norte iraquí.  Tras el referéndum de hace unas semanas, Erbil ha reafirmado su intensión de separarse de Iraq concretando parte del plan (llamado “Gran Medio Oriente”) esbozado por Washington para destruir los estados nación árabes para crear regiones confesionales (Kurdos, Sunitas y Chiitas) volviendo aún más inestable la región.

En este sentido las últimas cartas que tiene Barzani para lograr estos objetivos, son los grupos FDS y los del YPG que los estadounidenses y los israelíes apoyan en el terreno sirio, dándoles cobertura y protección contra las fuerzas árabes sirias que avanzan velozmente sobre el terreno.

Igualmente ello ha dificultado concretar su máxima aspiración que se enmarca en lograr establecer el Gran Kurdistán anexando los territorios del norte de Siria para lo cual, EEUU, Israel y Gran Bretaña hacen esfuerzos ingentes para frenar los avances del ejército árabe sirio. Con ello se puede ver que Barzani y su gente trata de establecer su propio estado, con fronteras arbitrarias, tal como lo pretendió hacer Al Bagdadi con un “Califato” que no fue más que un artilugio –entre otras cosas- para manipular la desesperación de los iraquíes  oprimidos por un régimen sectario instaurado en Bagdad.

Con todo esto y a la vista de tantas violaciones a la legislación internacional referida al respeto a las soberanías y las fronteras de los países, a las preceptivas de la Carta de Naciones Unidas  sobre la agresión y de todos los protocolos y convenciones internacionales sobre la protección a los derechos humanos, las convenciones sobre refugiados, queda claro que hay una notoria responsabilidad internacional en toda esta tragedia que sienta otro pésimo precedente institucional que de no rectificarse pronto, acorta la vida de organizaciones como la ONU y la Corte Penal Internacional, claramente serviles a los polos de poder mundial. Solo con un triunfo contundente de la república árabe siria detendrá este juego ilegal de correr los hitos fronterizos para crear regiones arbitrarias sean la “Rojava” kurda como el “Califato” de Al Bagdadi