martes, 10 de julio de 2018



OPINION



“OBJETIVO: CARACAS”

Mientras los medios tienden una cortina de humo en torno a la situación de Venezuela y las amenazas que se ciernen sobre ella, Washington y sus aliados movilizan sus recursos para una muy posible intervención



Por Javier B. Dal
Nadie alrededor del globo, en especial los venezolanos y menos aún los pobladores de América Latina está desinformado de las intensiones de Washington sobre Venezuela. Lo que hoy está sucediendo en rededor de la república bolivariana no es nuevo y ya se planificaba desde los primeros días en que el fundador Hugo César Chávez Frías llego al poder en el contexto de un país colapsado por la corrupción de una partidocracia inepta y sumisa a los intereses anglosajones.

Desde que Chávez demostró cuales eran los objetivos de su agenda política, en Washington no mermaron los esfuerzos por ir (gradualmente) obstaculizando el progreso político de la revolución y de su interrelación en la región. El fallido intento de golpe de abril de 2002 fue la comprobación de ello y también la corroboración definitiva de que ese método ya no servía para remover un gobierno indeseable.

Es cierto sí, que durante la administración de George W. Bush la situación de Venezuela y la región se vio bastante ignorada por el Departamento de Estado y el Pentágono y las razones para ello eran poderosas: Una guerra costosa en Iraq y un desinterés en lo que sucedía al sur del “río Grande” fueron las principales. Los halcones republicanos despreciaron los cambios que se estaban dando en la región e incluso los minimizaron creyendo tal vez que aquella revolución solo sería “la flor de un día”.

Igualmente se canalizaron acciones clandestinas de desestabilización contra Caracas en las que elementos de agencias estadounidenses y francesas tuvieron un papel protagónico para atentar contra la soberanía de la república y contra la vida misma del entonces presidente Chávez sin que ello hubiera despertado la consternación de los medios regionales y en especial de los argentinos que (salvo muy puntuales y honrosas excepciones) tanta volatilidad demuestran en sus lealtades con cada cambio de gobierno.

Pero la supervivencia de la actual Venezuela o más bien, de su legitimo sistema político debe agradecerse a la visión estratégica del desaparecido Hugo César Chávez quien sin perder el tiempo y sin las dudas que asaltaron a otros tristes fascímiles seudo revolucionarios que vimos en la región como los Kirchner en la Argentina, diseño y puso en marcha un programa de desarrollo integral de la defensa del país que aún continúa evolucionando más allá de su partida. En parte, es gracias a esto que Venezuela no ha podido ser invadida por EEUU e incluso no ha podido ser saboteada desde dentro por la infiltración en sus Fuerzas armadas y de inteligencia que propicien alzamientos. En este sentido tanto la CIA como el Pentágono no han dejado de mostrar su impotencia a la hora de elaborar sus informes a la Casa Blanca.

En el mismo sentido el gobierno bolivariano ha estado atento a las operaciones de agitación y subversión que ONG con subrepticio apoyo de Washington como la USAID[1], NDI, NED (National Endowment for Democracy) y la IRI (International Republican Institute) entre muchas otras, buscan crear las condiciones para propiciar el intervencionismo bajo máscara de la “violación de los derechos humanos”.  Estos actores que reciben financiación gubernamental de Washington, bajo el argumento de ejercer una representación de la “sociedad civil”, han estado mucho más ocupados en la creación y multiplicación de otras ONG compuestas por ciudadanos locales orientadas a crear voces opositoras al gobierno y en especial de oposición contra la ideología Bolivariana.  

En las últimas semanas se conoció la intensión del presidente Donald Trump de impulsar la invasión militar de Venezuela algo que desato una ola de críticas y de desmentidas entre los mismos funcionarios del Departamento de 
Estado con la intensión de calmar las aguas ante una baja popularidad de la imagen del país en torno a su política exterior. Igualmente ello ha sido recogido por el gobierno de Maduro como una amenaza cierta y han demostrado su disposición a presentar la resistencia que la contingencia demande. Sobre ello hay que señalar que de no haber sido por la creación de unas fuerzas armadas modernas y equipadas con modernos sistemas provistos por aliados estratégicos como Rusia y China, las declaraciones políticas por más estridentes y verbalmente combativas, no hubieran bastado para mantener a raya a Washington. En este sentido el legado de realismo político hay que agradecerlo a la visión de Chávez.

Otro punto que lleva a consideraciones de la amenaza sobre la soberanía venezolana es el desembarco de la OTAN en Colombia la cual no ha llegado por casualidad ni con intensiones de pacificar la región. Por el contrario es un “Caballo de Troya” no solo para la región sino para todo el hemisferio[2] ya que la presencia estadounidense se ha multiplicado en especial en el cono sur con la especial complacencia del gobierno argentino de Mauricio Macri.

En este sentido Caracas ha sido consciente de que el mundo de la política exterior se halla regido por una cruda Real Politik que no perdona a los cándidos ni a los mediocres, esto último dedicado a los gobiernos subalternos de la región que (como cíclicamente vemos de Argentina) suelen colgarse del último vagón de la historia de los imperios.  

Pero más allá del superlativo mejoramiento en la capacidad operativa de las fuerzas armadas venezolanas, el gobierno y la clase política nacional han tomado cabal conciencia de la importancia de una geopolítica propia en establecimiento de aliados estratégicos globales y sobre el entendimiento holístico e integral de la amenaza de EEUU y sus aliados[3]. Con este panorama, solo hay que esperar cual puede ser el desenlace en aquellos planes.



[1] USAID sitio oficial: https://www.usaid.gov
[2] SPUTNIK. “Colombia en la OTAN: El Caballo de Troya en América Latina”. Por Raúl Zibechi. Publicado el 5 de julio de 2018. https://mundo.sputniknews.com/firmas/201806051079290097-colombia-otan-caballo-troya-america-latina/ 
[3] SPUTNIK. “La intervención militar a Venezuela: un análisis en profundidad”. Por José Negron Valera. Publicado el 9 de julio de 2018.  https://mundo.sputniknews.com/firmas/201807091080252450-caracas-eeuu-tension-operacion-ejercito/