jueves, 17 de agosto de 2017

NACIONAL




“EL EMBAJADOR DEL MIEDO”


Cuál fue el verdadero objeto de la visita de Mike Pence a la Argentina y que mensaje trajo al gobierno de Macri





Por Javier B. Dal
La visita del vicepresidente estadounidense Mike Pence, puso de relieve varios puntos en lo que respecta a la política exterior del gobierno argentino y su posición geopolítica en la era Trump. Sin lugar a dudas, la visita no pudo ser más auspiciosa ya que el presidente Mauricio Macri apenas 24 horas antes era consagrado como el artífice del triunfo aplastante en las elecciones previas a las legislativas del mes de octubre. Y Pence sabía eso ya cuando embarcaba en el avión presidencial por lo que esperaba una atmosfera muy bien predispuesta para las propuestas de la Casa Blanca.

Más allá de que Argentina necesita reinsertase en el mundo, tal como lo ha señalado el presidente Macri, lo cierto es que la historia contemporánea ha demostrado que una “inserción” no inteligente y sin un salvavidas político, puede llevar a grandes decepciones. La administración de Menem fue el caso más claro de ello y aún se siguen pagando las consecuencias de darlo todo sin garantías y a cambio de prácticamente nada.

En este sentido en los EEUU, los centros de pensadores estratégicos están al tanto de las debilidades argentinas y de sus necesidades entre las cuales está, la de establecer relaciones correctas para garantizar un futuro político estable máxime con las elecciones legislativas en octubre (Wilson Center.Org. “La amenaza de Trump hace que el viaje de Pence a Sudamérica sea más desalentador”.  https://www.wilsoncenter.org/article/trumps-threat-makes-pences-south-america-trip-more-daunting ). Con esta situación, La Casa Blanca sabe que tiene un gatito entre sus manos y cuando se canse de acariciarlo lo arrojara por la ventana.

La actual administración de Trump no se caracteriza por su pacifismo y menos aún por el respeto a la diversidad y los derechos humanos, algo que en realidad ha caracterizado a todas las administraciones norteamericanas desde 1945 en adelante, pero que Trump ha expuesto con un notable desenfado. Dentro de sus asuntos domésticos, EEUU no puede señalar con el dedo a nadie menos aún, cuando sigue teniendo varios ejemplos de intolerancia racial, crímenes de odio y estafas multimillonarias a costa de la salud de su gente como es el llamado ObamaCare.

Sobre esto último, se ha conocido que habrá un incremento en las primas de cobertura de salud algo que para muchos expertos evidencia una notoria estafa, originada desde los bancos y financistas privados. Las aseguradas de salud se verán muy beneficiadas mediante esta manipulación que mediante una atiborrada burocracia que sirve para crear nuevos puestos muy lucrativos, tiene la intensión de controlar los precios de la asistencia sanitaria algo que a los ojos de cualquiera demuestra una inhumanidad insolente.

En lo exterior lo que si se está viendo desde que Trump asumió el poder, es una retracción estratégica de algunos lugares conflictivos (como el caso de Siria) para concentrarse en otras latitudes, siendo Latinoamérica uno de los nuevos objetivos de la geoestrategia norteamericana.

Igualmente que quede claro, que este abandono de las ayudas de la CIA a los grupos terroristas en Siria, no representa una garantía para que no sigan operando en otros niveles y con nuevos socios.

La gira del vice no es casual.  Entre los propósitos que tiene toda visita, hubo uno claramente estratégico político central que era la tratar de reparar la magra imagen de EEUU tanto en la Argentina como en la región y tratar de acercar posiciones con los gobiernos más pragmáticos de la región en especial con lo que está sucediendo en Venezuela  (Pew Research Center. “USS image suffers as public around world question Trumps Leadership”. http://www.pewglobal.org/2017/06/26/u-s-image-suffers-as-publics-around-world-question-trumps-leadership/

Por su parte, Pence ex gobernador de Indiana y un conservador bastante duro, sabe bien de aquella historia y es por eso que más allá de las propuestas de un crecimiento bilateral comercial, especialmente en el campo agro ganadero, lo cierto es que, hay otros intereses mucho más valiosos y de fondo para Washington que una aceitada política comercial en la que la carne de cerdo argentina no obstaculice a la producción de cerdos estadounidense.

Como se pudo ver, Pence fue directo en lo que hace la posición de EEUU en asuntos como Venezuela y la región, causando sin dudas, un escozor –muy bien disimulado por cierto- en el presidente Macri cuando escucho de su visitante que “toda las opciones están sobre la mesa para el tema de Venezuela” y que “EEUU no se cruzara de brazos”, en franca alegoría a posibles operaciones militares en curso, replicando con elegancia la prudente postura de Macri referida a la condena política lanzada desde el bloque del Mercosur.

Otra faceta del vice Pence es su activismo pro-israelí, un confeso sionista por el cual, está dispuesto a que su gobierno haga todo cuanto esté a la mano (y más)  para que el estado de Israel se imponga en la región del Medio Oriente, sin importar a quien tenga que pisar. Y no es casual que la vista  haya sido gestionada por asesores y ex funcionarios como Benjamín Gedan quien fue director para Sudamérica del Consejo de Seguridad Nacional, dejando en claro que a la administración Trump le interesan muchos más temas que el mero acercamiento bilateral por cuestiones económico-comerciales. En este sentido, para los interesados en implicar a Irán por los atentados en Argentina, la visita es una señal clara de que el gobierno de Macri va por buen camino.