miércoles, 6 de septiembre de 2017


 EN LA MIRA



“MASCARADA”

Más allá de la desaparición del ciudadano Santiago Maldonado ¿Qué hay de trasfondo en lo referente a los autoreferenciados “Mapuches” y sus aspiraciones políticas?



Por Dany Smith
La desaparición del joven Santiago Maldonado además de haberse convertido en un botín político, parece haber puesto a la luz pública una situación bastante compleja en una de las regiones más inhóspitas pero a su vez más codiciadas por las elites anglosajonas. De ese modo la Patagonia toma protagonismo y ello también nos ayudara a señalar algunas cuestiones que los gobiernos y en especial los medios locales, deliberadamente han dejado de lado.

Hay una realidad política y social que ha sido continuamente descuidada por los gobiernos de turno, nacionales como provinciales claramente movidos por sus propios intereses en detrimento de los del común de sus gobernados. En este vasto territorio denominado Patagonia que se extiende desde Bahía Blanca hasta la Tierra del Fuego y desde las costas del Atlántico hasta la cordillera de los Andes existen contrastes y desigualdades que son solo el reflejo de la corrupción gubernamental que ha hecho de miles de kilómetros cuadrados, un negocio inmobiliario para unos pocos inescrupulosos, tanto extranjeros como locales.

Entre estos últimos se hallan varios supuestos caciques (Loncos), que aprovechándose de las necesidades que existen entre los aborígenes de la región, se han alineado a las directivas de una supuesta reclamación ancestral que curiosamente tiene su sede en Bristol, Gran Bretaña (Mapuche Nation. http://www.mapuche-nation.org/  )

La excusa de la reclamación ancestral es solo eso, una excusa. Hay  detrás de las verdaderas necesidades materiales de los aborígenes sin distinción de tribus, cerebros que manipulan y usan a la historia de toda la región, para fabricar nuevas doctrinas subversivas que  den sustento a un relato vindicativo, que a su vez tienda a fomentar un fervor sectario proclive a desafiar a las autoridades y dividir a la soberanía territorial del estado argentino (Pensamiento Estratégico y Político.”Mapuches. UK”. https://pensamientoestraegico.blogspot.com.ar/search?updated-max=2017-08-17T12:50:00-07:00&max-results=7 ).

Tan grave como suena,  esa es la finalidad. Y ello no es nuevo, ya que en Chile en la región de la Araucanía el experimento que viene siendo sustentado desde Gran Bretaña desde hace décadas, viene cosechando adeptos, solo que hoy surge más visible producto del avance de los medios de comunicación y en especial del internet.

Incluso si nos remontamos al siglo XIX, los araucanos, aborígenes de la Araucanía chilena, fueron parte de las aspiraciones chilenas (estado chileno) por extender su territorio del lado argentino en momentos que aún no estaba constituida la Argentina como un país federal como hoy lo conocemos, sino en una Confederación de provincias del Río de la Plata. Los robos de ganado por partidas de estos aborígenes que supieron estar armados con fusiles británicos “Remington Rolling Block” y conducidos por oficiales chilenos, fueron hechos comunes en épocas de los gobiernos de Balcarce y de Juan Manuel de Rosas quien éste último tomo el toro por las astas y corrió a los malones chilenos asegurándose de que no volvieran para amenazar a las tribus (entre ellos los Tehuelches) que habitaban las zonas de las manzanas (Valle del Río Negro y el Neuquén).

Contemporáneamente hemos venido viendo como esta mascarada, se ha ido volcando contra el mismo estado chileno, sin que haya visos de poder erradicar esta situación.    

Algunos se han preguntado cándidamente, por que el “Foreing Office” se ha dedicado a sembrar la semilla de la discordia étnica dentro de un país acostumbradamente cooperativo de Londres. O incluso muchos otros, tildan de ridícula estas hipótesis y otros directamente se niegan a discurrir sobre ello. 

Según algunos, el plan no contempla ni valora alianzas, por más que ellas hayan sido largamente históricas. Las agendas británicas como en la India, el Medio Oriente o en Eurasia siempre han estado matizadas de supuestas incoherencias políticas pero que en realidad, son coherentes y muy bien calculadas para la lógica política que sigue Londres.

En lo que hace a la región de Latinoamérica y en especial el cono sur, la estupidez de las clases políticas parece haber sido la regla para entender las verdaderas intensiones británicas. Pero en realidad no se trata de eso. Los que han estado en los gobiernos y en especial en los cargos sensibles del estado (como la Diplomacia, Inteligencia y las FFAA) estaban al tanto de todo esto solo que, quienes sirven como caja de alta voz –los políticos- obviaron confrontar los hechos por el simple motivo, de no comprometerse. En muchos casos, varios de estos políticos han sido colaboradores y entusiastas difusores de las políticas británicas que obviamente los anulan para poder ejercer con libertad las prerrogativas a favor de la nación a la que representan.

Si nos ponemos a ver, la obtusidad política argentina va de izquierda a derecha, algo que sirve a la ingeniería de la instigación que solapadamente despliega Gran Bretaña (El Malvinense. “El estado Mapuche: La maniobra británica para dividir la Patagonia”.  http://www.malvinense.com.ar/snacional/10/1221.htm ).

Obviamente que no lo hace oficialmente ni usando a sus agentes; no es como en las películas, no hay un “James Bond” que se disfraza para colarse en donde va a operar. Tal como lo hicieron en 1916 en la Península arábiga con aquel personaje “Laurence de Arabia” (Tte. Cnel. Thomas Eduard Lawrence) que sirvió para encausar la insurrección nacionalista  árabe contra el imperio Otomano, o más cerca en el tiempo con los supuestos “puristas del Islam” que enmascarados tras el embuste del “integrismo islámico” de  “Al Qaeda” aparecieron tras la invasión a Iraq en 2003 para entorpecer a la resistencia iraquí; o la llamada “Primavera árabe” desplegada en el norte de África en 2010 que sirvió para derrocar viejos regímenes y colocar nuevos títeres;  o como el último gran engaño llamado “Estado Islámico”, una reedición de un supuesto Islam auténtico que terminó siendo desenmascarado como otro programa de la inteligencia occidental en la que entre otros, el MI-6 estaba involucrado.

Se puede asegurar con mucha razón que en la Patagonia hay algo más que unos cuantos aborígenes “mapuches” (araucanos) descontentos o que se han radicalizado por simples agitadores de izquierda.

La Patagonia ha sido y sigue siendo el objetivo de Londres y de sus aliados, solo que hoy sale más a la luz por la sospechosa desaparición de aquel joven, hecho que aún no tiene una explicación objetiva. Pese a ello, se puede advertir como el gobierno de Macri y los medios que conforman el establishment nacional destinados a formar la opinión pública, se esfuerzan por sacar del tema, cualquier implicancia británica o de otras potencias en las actividades de estos “aborígenes encapuchados”, que desde hace tiempo y bajo simpáticas argucias también vienen explorando la región a ambos lados de la cordillera (Itongadol.com. “La organización israelí mochileros sin fronteras llegó a la Argentina y lanzó su primer proyecto en Sudamérica”.  http://www.itongadol.com.ar/noticias/val/92157/la-organizacion-israeli-%E2%80%9Cmochileros-sin-fronteras )

Las tácticas para instigación y fomento del separatismo, son similares a las que se han usado en otros lugar y que más arriba mencionamos. No hay que olvidar que los creadores de estos programas de desestabilización que se los conoce como “revoluciones de colores”, cuentan con mano de obra y colaboradores locales que se prestaran sin miramientos –y por una suma de dinero- a llevar a adelante cualquier vileza a costa de su prójimo.

Si a usted lector le sorprende esto, créanlo, es una lógica que el imperialismo británico en sus apogeos y actualmente el norteamericano nuclearizado por el sionismo que anida en el poder legislativo, llevan adelante sin el más mínimo escrúpulo ya que para sus razonamientos, “estas son cosas de la política y todo puede ser posible”.  

Además no se debe olvidar la situación de las Islas Malvinas y su proyección sobre el continente. Allí precisamente existe una situación política de facto (ocupación) agravada por una intensa actividad de inteligencia militar británica que no hace mucho fue expuesta por los archivos de la polémica red “Wikileaks”,  en los cuales se ventilo la existencia del programa JTRIG (Joint Threat Research ad Intelligence Group) detallando las actividades y los objetivos primarios de la denominada “Operación Quito” dentro de la Argentina (The Intercept. “Britain used spy team to shape latin american public opinion on Falkland”.  https://theintercept.com/2015/04/02/gchq-argentina-falklands/   )

Como parte de estas operaciones se hallan implicados el GCHQ británico y de nada menos que la NSA, organismos encargados de interceptar, espiar y analizar (violando las normativas internacionales) las comunicaciones electrónicas en todo el mundo. Pero esto solo es una parte de las actividades de inteligencia y contra inteligencia operando en la región.

Sin lugar a dudas que el territorio de la Patagonia es el epicentro de una lucha subterránea entre las agencias foráneas y las autoridades argentinas e inclusive chilenas las cuales y pese a sus costumbristas buenas relaciones, no estarán exentos de ser parte del sacrificio impuesto por el “juego sucio” de Londres sin importar a quien haya que sacrificar.