martes, 23 de enero de 2018

EN DEBATE



“¿HAY UNA GUERRA MUNDIAL EN PUERTA?”


Los últimos eventos políticos y militares en el ámbito internacional parecen mostrar un gran preparativo bélico en puerta ¿Cuáles serían las causas y Quiénes podrían ser los contrincantes?




Por Charles. H. Slim

Cuantas veces habremos escuchado rumores de una guerra inminente e incluso hemos visto grandes movimientos de tropas en las regiones más calientes del plantea pero al final, no sucedió nada.   En realidad no fue que no ocurrió nada, sino más bien se había tratado de un acomodamiento de posiciones en vísperas de situaciones políticas complejas como las que actualmente se están registrando. Diríamos entonces, nada se mueve sin una razón, esto  en referencia a los últimos acontecimientos que se han venido registrando en dos frentes calientes como son el Medio Oriente y la Península de Crimea.

En el primero de estos escenarios vemos como Turquía ha abierto la caja de Pandora con su operación “Ramo de Olivo” que supuestamente busca combatir al terrorismo del “ISIS” pero con algunos detalles que desmienten esas supuestas intensiones.  Primero que todo, ISIS ha sido desmontado quedando bajo su control algunas aldeas al norte linderas con el Kurdistán iraquí. Otra cuestión, es que sus ataques no están dirigidos a todos los grupos armados que atacan a Siria sino, solo a los kurdos del YPG quienes a su vez reciben el apoyo de EEUU. Y lo peor de todo, es que esta operación militar no ayuda a combatir el terrorismo que asola a Siria.

Por su lado, Rusia mientras ha puesto de manifiesto sus dudas sobre la eficacia de este tipo de acciones, no tardo en retirar a todo su personal militar y equipos de Afrin, epicentro de la ofensiva lanzada por los turcos. Con esto podemos ver un movimiento de ajedrez en el cual Rusia solo será un espectador siempre y cuando, Erdogan y sus mercenarios del “ELS” no se pase de la raya.

Los estadounidenses que se hallan implicados en todo lo que viene siendo el operar de grupos mercenarios árabes (incluido el embuste del Daesh) y kurdos con la finalidad de derrocar al presidente sirio Bashar Al Assad y desmontar el estado sirio, simulan por los canales diplomáticos y mediáticos alguna preocupación por la estabilidad de la región, pero en realidad festejan esta ofensiva turca ya que son parte de las operaciones batallones del llamado “Ejército Libre Sirio”, que tras haber sido creado por la CIA a mediados del 2011, estaban siendo armados y entrenados por las fuerzas especiales norteamericanas que acampan en Hasaka y el mismo Afrín y que han sido denunciados por usar armas químicas como el gas Sarín y Mostaza.

Como un dato especial a tener en cuenta, hay que recordar que el vice Mike Pence realiza en estos días una visita al Medio Oriente con la supuesta intensión de buscar puntos en común para buscar la paz, un argumento que ni siquiera es creíble para los mismos norteamericanos que son consientes del daño que ha causado la medida de declarar a Jerusalén como capital de Israel.  
La  polarización que ha creado la declaración de Trump a ese respecto, puede sentirse en el ambiente y las poblaciones árabes de la región –incluidos los mismos palestinos- ven con completo escepticismo el viaje del vice estadounidense.  Es muy posible que la medida de Washington haya sido deliberadamente tomada precisamente para enardecer a los árabes ya que, con ello saben que pueden crear la agitación que les abre las puertas para que, en especial los israelíes, puedan operar.

Pence no ha sido recibido con muy buenos ánimos, en Egipto y Jordania,  incluso dentro de Israel. Quien es parte de un conflicto no puede oficiar de mediador y eso queda muy claro con el tema palestino.

En medio de todo esto, Francia con las declaraciones del presidente Macron alegando preocupación por la escalada bélica, aparenta una sincera inquietud pero, solo es otra impostación de falsas intensiones de establecer negociaciones a nivel internacional que sin lugar a dudas están aceitadas con los planes negros que tienen Washington y Tel Aviv. Ganar tiempo es la función de los alegatos del mandatario francés, nada más.  Por otra parte, no hay que olvidar que Macron pretende recuperar el honor perdido por sus antecesores, especialmente por Sarcosi, quien tras haber sido el mandatario que involucró a Francia en toda la farsa de la Primavera Árabe y que tras cometer el mismo error de Jaqués Chirac fracaso horriblemente en la aventura por pretender derrocar a Al Assad en 2011, tuvo que abandonar la empresa con grandes escándalos que le costaron el mandato.

Entre tanto, la OTAN realiza mayores movimientos en torno a la península de Crimea y continua abasteciendo de armas y equipos a Ucrania, quien sigue buscando la recuperación forzada de los territorios autonómicos del Donbass. 
Suecia por su parte ha venido tomando medidas de defensa para (según su hipótesis) un posible enfrentamiento con Rusia. En medio de todo este clima, algunas declaraciones agregaron mayores incertidumbres a lo que está sucediendo. Putin en el aniversario al bloqueo de la ciudad de Leningrado durante la segunda guerra mundial advirtió que este tipo de sucesos no debería repetirse jamás, sentenciando que el mundo no debe repetir otra guerra mundial. Ello ha concitado la pregunta ¿Putin  está al tanto de preparativos para una gran guerra?

En lo que respecta a Rusia y el resto de la Federación, en las últimas maniobras ZAPAD realizadas en septiembre de 2017, Moscú ha quedado muy conforme con los resultados obtenidos y ellos han revelado la confirmación de que sus ejércitos están listos para enfrentar una posible amenaza de países de la OTAN.

Pero si hay un escenario que realmente preocupa es la Península coreana donde a pesar de la victoria política de Pion yang sobre las pretensiones estadounidenses de realizar una invasión contra Corea del norte, se sigue observando cómo EEUU y buques de la OTAN realizan maniobras claramente provocativas en torno a las aguas adyacentes algo de lo que la marina de Corea del norte está al tanto y alerta.

A todo esto, cabe mencionar a China que desde el gobierno de Xi Jiping mantiene una política de expansión comercial y financiera  sin pausa, que va a la par de una reestructuración de sus Fuerzas Armadas que está a su vez impulsando el desarrollo lento pero seguro de su propia geopolítica ante las amenazas que EEUU y los países de la OTAN ciernen tanto sobre la península coreana como sobre su extensa frontera sur.