domingo, 4 de febrero de 2018

EN LA MIRA



“PAISES DE MIERDA”

Así califica Trump a los países que protagonizan grandes oleadas de inmigración  que comienzan a inundar a los EEUU


Por Charles H. Slim

Lo que usted está leyendo como título, no es la expresión abrupta de una persona común en una charla ocasional sino, el concepto del presidente Donald Trump sobre los países que la Casa Blanca considera como indeseables e inservibles para sus intereses. Esta consideración surgió durante una reunión sobre la Inmigración desarrollada en el Salón Oval a comienzos de enero, dejando a los presentes claramente estupefactos pero en cierto sentido, para nada sorprendidos.

Pero las expresiones de Trump no son más que el reflejo de una sociedad con grandes bolsones de racismo y de ese Stablishment que maneja los destinos políticos, económicos y financieros de la Unión. Igualmente es Trump quien lo expresa con ese característico desenfado que horroriza más a sus correligionarios que a los habitantes de los países que él y todo ese grupo de poder consideran una mierda.

Nada es una casualidad suelen decir algunos y ello parece ser muy cierto. Todos los exponentes que comulgan con Washington parecen muy decididos a tratar de frenar la inmigración de países indeseables para mantener la puridad de sus sociedades. Suena horrible pero es una realidad que Trump ha explicitado con mucha claridad. Veamos sino varios casos de esta coincidencia ideológica para tratar a quienes provienen de otros lugares del planeta.

Cuando el presidente Mauricio Macri realizó su gira a Rusia y la UE tuvo un comentario muy similar al de su colega CEO estadounidense cuando afirmo que en Argentina la mayoría de la población era de origen europeo, una vieja aclamación que solía oírse de los sectores pudientes de la burguesía del Río de la Plata, enorgullecida por sus vínculos con Francia y Gran Bretaña.  Estos eran los mismos que bregaban por corrientes migratorias de esos países relegando a la de otros que se consideraban inferiores. Este comentario fue efectuado en momentos que el mandatario argentino se hallaba en Davos, tratando de asimilar a la Argentina a un país europeo.

A pesar de ese comentario que buscaba crear un halo de empatía seudo europeísta, Macri no logro conmover a los europeos y en especial a los franceses que, además de importarles un rábano si comercian con indios o caucásicos o sus importadores son blancos, negros o amarillos,  no están dispuestos a permitir el ingreso de producción argentina que les haga competencia. En lo que hace a los negocios a los europeos y estadounidenses poco les importa de dónde viene el dinero; solo quieren eso, no a su gente.

Otro que viene demostrando cual es la naturaleza de su base política y moral es Israel, donde –además de la oprobiosa y repugnante realidad de los palestinos- desde hace meses que se viene produciendo un gravísimo escándalo con los inmigrantes judíos africanos que es mantenido fuera de la vista de los medios masivos occidentales.  A pesar de la propaganda sionista que quiere acostumbradamente pintar a Israel como una tierra de promisión y de igualdades, en sus planes no se incluye a los “negros”, término con el cual también desde hace décadas identifican a los árabes y palestinos. Obviamente, los medios y las editoriales conservadoras que apoyan y se ven influidos por la ideología sionista nada dirán de semejantes expresiones, aunque si hay que mencionarlo, otras han optado por tratar de explicar lo inexplicable.

Uno de los casos para tratar de paliar la inmejorable imagen del estado de Israel, son los artículos de editoriales como Foreign Policy en donde últimamente ha publicado un interesante artículo donde despliega con tuertos detalles, una parte de la realidad en la zona, hablando por supuesto, del “terrorismo de Hamas” pero dejando muy de lado, las causas del conflicto y las continuas arbitrariedades del estado sionista que revelan como los escuadrones del Shin Bet y los militares se han acostumbrado a matar y lo peor de todo es que es lo hacen a la vista del mundo (Foreign Policy.  “Cómo Israel gano una guerra pero pago un alto precio moral”. http://foreignpolicy.com/2018/02/03/how-israel-won-the-war-against-suicide-bombers-but-lost-its-moral-compass-ronen-bergman/). 

Hablando de asesinatos selectivos o “actos ejecutivos preventivos”, Tel Aviv ha tratado de maquillar lo que en el terreno de la realidad es una lisa y llana campaña de asesinatos a todo y nivel y escala que no ha discriminado entre combatientes, mujeres y niños, lo que deja en evidencia ese desprecio puramente racista del cual sus intelectuales han venido argumentando ser víctimas.

Pero más allá de estos casos aquí señalados y volviendo a lo que dijo Donald Trump, podemos intuir que La Casa Blanca y en especial el Stablishment político que ha sido el impulsor de las políticas agresivas de los últimos 27 años hasta esta parte, han olvidado que ellos mismos han sido, en parte, los artífices de la ola de inmigrantes que actualmente invaden la Unión Europea y que también comienzan a llegar a los EEUU.
No solo de los países árabes como Siria, Iraq y Yemen provienen las olas de inmigrantes que huyen de las pésimas condiciones que deben afrontar en sus países que casualmente, se hayan intervenidos –directa o indirectamente- por los EEUU, sino también de aquellos países paupérrimos de África  y algunos más cercanos a nuestra realidad como son el Salvador y  Haití en Latinoamérica.


En breve Tillerson desembarcara en Argentina y Chile (dos países de mierda, según Trump & Cia) pero, pese a esto, los genuflexos gubernamentales como sus acólitos mediáticos de cada uno de estos países, ya preparan la alfombra roja y han enviado a limpiar sus trajes de gala para fiesta de recepción en la embajada de Buenos Aires.