sábado, 7 de abril de 2018

EN DEBATE



“PERSPECTIVAS DIFUSAS”

¿Puede prosperar algún plan de paz cuando no existe justicia?



Por Pepe Beru
Desde hace más de un mes que la fuerza aérea israelí había venido lanzando ataques aéreos contra la Franja de Gaza causando los estragos que son bien conocidos para los palestinos como también para quienes se han interesado en investigar la situación de ese gran “gueto” de 365 km cuadrados donde viven arrinconados casi dos millones de habitantes. Los efectos de cada uno de estos ataques sobre el centro urbano y las barriadas atestadas de familias es simplemente indescriptible. Solo los palestinos saben lo que es estar bajo ataques con aviones de última generación que lanzan las más destructivas bombas sobre sus cabezas. No hay en ningún otro lugar del mundo donde se esté cometiendo semejantes crímenes de guerra a la vista y conocimiento de Naciones Unidas.

La excusa del gobierno de Tel Aviv es la misma de siempre, el “terrorismo” y el derecho a defenderse, pero relega de su discurso su postura invasiva y de ocupación. Incluso, no se ha visto que agrupación de la resistencia “Hamas” haya lanzado un solo ataque en la intensidad y con la despiadada intensionalidad como la vista por las FDI. Es más, la capacidad armamentística israelí hace que virtualmente jueguen con las precarias y viejas armas que tienen los grupos de la resistencia palestina. En éste sentido para el gobierno israelí como para los sionistas en general –sin importar en qué país se encuentren- la sola mención de que hay palestinos armados resistiendo, es razón suficiente para arrasar con todos sin distinciones entre combatientes y población.

En este último sentido con el avance en las comunicaciones y el internet de veinte años hasta esta parte, la opinión pública global se ha acercado más al problema y ha podido estudiarlo con mayor profundidad. Con ello a su vez se ha podido ver como Tel Aviv hace mucho que viene cometiendo todo tipo de bestialidades a la sombra de chantajes políticos y entuertos económicos-financieros con gobiernos de muchos países del mundo y en especial, con el amparo de EEUU. Esto último durante décadas fue considerado un “Tabú” en los medios obligando a que las editoriales guardaran absoluto silencio y cuando se planteaba por alguien algunos de estos incidentes ante el público general, era inmediatamente ridiculizado, echado de su trabajo y/o denunciado como “antisemita”.

Actualmente esas tácticas ya no funcionan. En especial la recurrente alegoría del antisemitismo que los representantes de Tel Aviv y de Washington esgrimen para tratar de desarmar las denuncias y presentaciones que se han hecho ante Naciones Unidas. Y es que hoy día la gente todos los rincones de la tierra saben que, además de la falacia que esconde el uso de esa palabra, es al mismo tiempo la revelación de una verdad que siempre estuvo a la vista de quienes en realidad sabían que significaba aquella. Quienes se autodenominaron como “semitas” en su mayoría nunca lo fueron (por su origen Jázaro europeo) y a su vez, asesinaban impunemente a pobladores semitas como los palestinos. Es muy contradictorio en el discurso israelí y de sus partidarios sionistas al alegar un supuesto antisemitismo en las condenas por sus bestialidades, cuando son ellos quienes están masacrando a un pueblo semita como el palestino.

Ante estas abiertas inconsecuencias en la propaganda mediática, los otroras sionistas de varios medios y algunos insignes periodistas adherentes a aquella, hoy mantienen total silencio.
francotiradores israelies

Ello ha sido como un tiro por la culata, la explosión de la recamara de un fusil en la cara de los ideólogos de estas farsas discursivas, muy bien pensadas por expertos en antropología pero en especial, por expertos en psicología (de los que las FDI y las agencias de inteligencia se valen) para manipular a la opinión pública, en cuya misión los medios masivos de comunicación occidentales han participado con gran algarabía.

Aquella complicidad y complacencia en desplegar toda esa farsa que cubriera las acciones de un estado con voracidad expansiva pronto choco con una realidad de la cual muchos comenzaron a descreer en sus editoriales y a ser mucho más críticos con los argumentos que se ventilaban sobre las masacres que éstos medios tendenciosamente convertían en sus líneas como “bajas”, o el odioso termino “daño colateral” o simplemente “terroristas eliminados”.  Incluso, cuando la noticia ha escapado de la posibilidad por tratar de evitar su publicación y tratando de psicopatear al potencial lector, tratan de argumentar que las mujeres o los niños asesinados de las formas más horrendas “ha sido por culpa de Hamas” o excusas similares.

Hay en todo esto un denso y oscuro halo de perversión que no tiene excusas y que sigue tratando de cubrir las bestialidades de Tel Aviv. El 30 de marzo comenzó una masiva movilización de palestinos para concentrarse en el límite con la frontera alambrada de Gaza. Con el fin de conmemorar el día de la tierra en recuerdo de varios jóvenes palestinos asesinados por el ejército israelí en 1976 cuando Israel expropiaba terrenos para la construcción de asentamientos en Galilea, miles de palestinos, hombres, mujeres, niños y ancianos marcharon para acampar en esa zona reclamando el derecho a la devolución de sus territorios obteniendo como respuesta, Drones lanzando granadas de gas, balas de francotiradores y fuego de tanques.

Como era de esperar desde Tel Aviv solo hubo argumentos cínicos y despectivos por los muertos árabes. La masacre que se cobro con la vida de 18 manifestantes palestinos (asesinados por disparos de francotiradores) y miles de heridos pretende quedar en la impunidad nuevamente, según así lo afirmaron los mismos personeros en Tel Aviv al decir que “no realizaran ninguna investigación”.  Por lo pronto pese a sus influencias, sus lobistas dentro de Naciones Unidas no pueden hacer mucho para volcar el foro en su favor.

Israel ya viene siendo noticia en varias formas de violación de los derechos humanos. El caso más notorio de los últimos tiempos fue el de la adolecente palestina Ahed Tamimi encarcelada por abofetear a un soldado israelí que se metió en su casa ha tomado nuevos ribetes y como lo ha denunciado hace unos la abogada que la defiende de este “proceso judicial” ilegitimo, la prisionera está siendo objeto de abusos psicológicos orientados a concretar abusos sexuales en la prisión donde se halla alojada. Nada nuevo en la pretendida democracia seudo-occidental.

Lo curioso es que no existen tribunales palestinos que puedan procesar a los soldados, comandantes y responsables políticos por todos estos atropellos contra la población. La única administración de justicia es la monopolizada por los ocupantes y que no garantiza absolutamente nada.

Este tipo de procederes que violan todas las convenciones, tratados y legislación internacional atinente al respeto a los más básicos derechos y garantías no es nuevo en Israel y se pueden encontrar en los archivos de Naciones Unidas extensos antecedentes de arbitrariedad que van desde las violaciones, torturas hasta las ejecuciones sumarias.

Como era de esperar los medios regionales de Latinoamérica y en especial en Argentina, no se paso ni se discutió nada sobre estos acontecimientos dejando en claro, quienes son los que manejan los medios. Igualmente y para su malestar, han sido las redes sociales las que han ventilado todas estas “informaciones urticantes” para el sionismo internacional que ya no sabe como argumentar una postura ante tantos atropellos a los derechos humanos porque, sépanlo, los árabes-palestinos son seres humanos.