martes, 20 de junio de 2023

 

LOS GIRONES DE LA

  SUPERPOTENCIA

¿Por qué Estados Unidos de Norteamérica no podrá enderezar su descenso en la influencia global?

 

Por Javier B. Dal

Los imperios y sus imperialismos nacen para un día morir, esa es una regla inquebrantable en este mundo. La caída de uno es el ascenso de otro. Nada es eterno y aunque se cuenten las más imaginativas y emotivas narraciones ellas no cambiarán la realidad sobre el terreno.

Eso es lo que estamos viendo con EEUU y su auto percibida superioridad geopolítica unipolar la cual desde dos décadas hasta hoy, viene en caída libre afectando a su talón de Aquiles como es, su moneda de cambio comercial, el dólar.

En Washington saben su cuarto de hora ha expirado y no hay modo de levantar la nariz de este avión del unilateralismo que han representado desde 1945 y que hoy, en medio de una recesión y el fracaso por extender su influencia usando a Ucrania, va en picada. Durante todo ese tiempo han sabido disfrazar mediante la construcción de relatos, manipulaciones y sesgadas interpretaciones semánticas, situaciones que eran imposibles de explicar sin que el público estadounidense y la opinión global terminaran de creerles. Al contrario, aquello tras caerse los velos de esos engaños hizo que se enardecieran de indignación.

Sobre la base de préstamos usurarios para reconstruir a la Europa de posguerra y el negocio de la industria armamentística, EEUU se colocó en el sitial de potencia hemisférica con ambiciones de volverse global. Para ello, todo era viable y la demonización de la URSS era central para la empresa.

Cuando durante la guerra de Vietnam (en la década de los sesentas del siglo XX) salieron a la luz algunas de las aberraciones humanitarias más espantosas a manos de sus tropas, comenzó una toma de conciencia colectiva de la población pero a su vez, la adopción de maniobras evasivas y tácticas de engaño argumentativo a cargo de los medios corporativos de información, serviles y dispuestos a escribir la historia que encargara el poder.

Hoy esa labor de “control de daños” y maquillaje la han tomado las empresas tecnológicas y tropas de mercenarios hacker pagados por el gobierno federal y al servicio de agencias como la CIA.

El intervencionismo y políticas de agresión de estos últimos treinta años mediante guerras preventivas por la “libertad y la democracia” o la “lucha contra el terrorismo”, elaboradas a base de artimañas como lo son las “falsas banderas” ya es una estratagema inviable.

La preocupación de Washington por la “seguridad internacional” ya no tiene credibilidad y ha perdido la discutida pátina de legitimidad que organismos internacionales como Naciones Unidas le había propiciado. Asumiendo un papel policial que nadie le había otorgado, Washington se auto nombro el impositor de “reglas” que iban en paralelo y últimamente notablemente contra el derecho internacional. Pero a contrario de estas presumidas preocupaciones, ese uso desaforado y descarnado de la fuerza bélica, especialmente en los últimos treinta años hasta el presente ha causado un caos y calamidades humanitarias que no se condicen con aquel término y le han condenado al desprestigio.

Tan solo para tener en cuenta y no olvidar, la interminable ola de refugiados norafricanos, libios, sirios e iraquíes a los que hay que sumar ucranianos que invaden Europa son el producto de estas políticas.

Las abominaciones como son los vuelos secretos de la CIA y sus cárceles secretas desperdigadas alrededor del mundo para torturas y desapariciones, a las que sumaban las aberraciones en campos de detención Guantánamo, Abu-Graib, Bucca, Bagram entre muchas otros, las reveladas vinculaciones de sus agencias (incluyendo las internas como el FBI) con el terrorismo islamista como tácticas de la política exterior (Al Qaeda e ISIS) pusieron en entredicho el relato político reproducido por el conglomerado de medios y el entretenimiento hoy en franca decadencia.

Y si a todo eso le sumamos las últimas revelaciones de los laboratorios de guerra bacteriológica (dirigidos por el Pentágono y con participación de farmacéuticas) descubiertos por Rusia en Ucrania (en donde se desarrollaba nada menos que el SarS-CoV2), el público ha caído en cuentas de la gran farsa discursiva que representa EEUU.

Como su economía depende en gran medida de estas políticas y los negocios sucios que las secundan, EEUU ha generado pese a los recursos apropiados una deuda pública impagable demostrando que su sistema financiero es una gran ruleta en la que los bancos y los chupa sangre en Wall Street son rescatados con el dinero de los contribuyentes.

A pesar de que EEUU sigue manteniendo su poder de despliegue bélico a cualquier parte del globo y la industria armamentística recibe grandes incentivos (y para ello se necesitan guerras), eso ya no basta. Sin credibilidad política, sin credibilidad de la opinión pública en propios medios y una cada vez más crítica situación económica (que se amplía por el apoyo financiero a Kiev) la otrora potencia con sueños de hegemonía se hunde al paso parsimonioso, pero sin pausa de China quien, a pesar de la guerra en Europa del este (a contrario de lo esperado por Washington), saldrá ampliamente beneficiado.

Lo más preocupante de todo esto es, que los burócratas en Washington podría hacer cualquier cosa para no perder lo poco que le queda de su hegemonía.

 

domingo, 18 de junio de 2023

 

SOVEREIGNTY AND STRATEGIC SECURITY

Why does Argentina have much to develop in its strategic defence?

 

By Sir Charlattam

An innocent cruise ship, the “Costa Victoria” arrived from Montevideo to the port of Buenos Aires in the spring of 2007, and on it, two thousand three hundred and ninety-two tourists, mostly Europeans and Americans, who before continuing on to Patagonia would disembark for a few days to get to know the “Reina del Plata” (Queen of the River Plate). At first sight, one of the many foreigners who arrive to visit and spend their dollars in the gastronomy and hotels of the country.

In short, one of the many visits that cruise companies organise to the region, one of the ways in which MI-6 enters your backyard without invitation.

But on this visit came a peculiar young female couple, one of many who disembarked from that cruise ship. With an apparent American accent, wearing colourful clothes and infectious laughter, they strolled through the mythical neighbourhood of “La Boca” and “San Telmo” like any tourist arriving in Buenos Aires. In reality, they were two MI-6 assets on a field mission. They did not enter through any windows, nor did they dress in black or climb over walls to penetrate any government building or carelessly enter the military sites of the Navy or the Ministry of Defence. Sitting in a cafe in “Retiro” and each with a laptop like any other internet user, they were actually maintaining encrypted communication with the GCHQ station at Mount Pleasant (in the Falklands) to corroborate the range and clarity of the signal with which they would intercept and listen in on communications from the main government buildings in the city. This was a combined HUMINT-SIGINT online operation that the Argentines never imagined could happen, demonstrating intolerable security vulnerabilities.

According to an old friend who still walks the corridors of the so-called “dirty tricks” department in the building you know on the banks of the Thames, one of those ladies was an Irishwoman in the service of MI-5 who, by those miraculous things in life, moved into the foreign service.

For years before and after the 1982 war, intelligence had been intercepting communications from camouflaged fishing and commercial vessels flying EU flags that calmly sailed the Atlantic a few miles off the coast. Obviously the Argentines had no chance of detecting these operations, although if they had noticed them they could have done nothing. But all the credit for this did not go to the ISI (MI-6). They had (and still have) the assistance of the NSA's electronic intelligence satellite and antenna system “Echelon”, which collected and collated information for NATO.

The British bureaucrats have their own electronic intelligence called Government Communications Headquarters (GCHQ) through which the Foreign Office has been operating since the end of the war and with a base in the South Atlantic against the sovereign integrity of Argentina's communications, much more so since the installation in 2012 of the P.R. China base in the province of Neuquén. In reality, the intrusion and intelligence gathering activities go beyond Argentina and reach the whole region. Once again, I would ask what measures and counter-measures Argentina developed to protect its sovereignty in the face of these intrusions that affected and continue to invade its political sovereignty?

The answer is trite and it is none. Both the post-1982 and Kirchnerist governments, especially during the period when agents under orders from the Foreign Office were operating at full fury, left the Armed Forces and their intelligence agencies without resources, objectives or clear policies to deal with this problem.

The conditioning agreed in the Madrid treaties of 1989 and 1990, in which the Argentine representatives handed over operational control of the Armed Forces and intelligence to London, was compounded by the “stupidity” and false “humanism” that masked itself behind the human rights organisations with ideology (i.e.., right for some only) and which formed part of the “human rights” agenda, The absence of an updated defence policy and the lack of a new and updated intelligence policy, which was the core of the government at the time, favoured the free operation of the intelligence agencies under the noses of the officials of the Casa Rosada, so much so that at times some in the intelligence commissions of the Parliament have asked themselves: “Don't they really work for us?”

The absence of an updated defence and strategic security policy was a fact, to which was added the lack of technological advances of our own to develop cyber intelligence and counterintelligence activities, a spectrum that the Anglo-American departments and agencies had already been exercising since the Cold War era through the multinational intelligence agency “Five-Eyes”.

Among the most important operations that are carried out through cyberspace (intruding the internet) and that go beyond simple espionage, they pursue various strategic objectives such as “creating mistrust”, “discrediting”, “deceiving”, “setting false flags”, “shocking”, “degrading”, “dissuading”, briefly, any form of subverting the political and social situation of the target country, in this case Argentina and focused on the entire period of the Kirchnerist populist government.

When, in 2017, the sinking of the “San Juan” submarine occurred, which revealed classified and unmentionable manoeuvres and therefore had to be kept quiet, these dirty resources were used with the internal support of the Argentine government itself, which for reasons of sympathy and political adherence had a direct line to Cameron.

Today many of these resources are being used intensively in Eastern Europe and in particular in Ukraine, especially by the Ukrainian Armed Forces and the SBU intelligence. Unlike in Argentina, JTRIG's dirty tricks and attempts to hack into Russian computer systems have been fruitless and only in some cases have they penetrated, with poor results.

As of today, Argentine defence resources are still behind the recommended level and beyond having some systems and software of Israeli origin, this is not enough to cover the cyber defence gap they have exposed and they should also know that the backdoors of these systems are shared with London.

 

 

viernes, 16 de junio de 2023

 

BUST TRUMP

Are they trying to take Donald Trump out of circulation or is this another cunning manoeuvre by the outsider agent?


By Sidney Hey

 

The subpoenas to Donald Trump to appear in court in New Jersey, New York and Miami, to paraphrase Ron Paul's article published on the site “The Libertarian institute”[1] is reminiscent of those horror movies of the 1980s in which every attempt to kill the monster makes it stronger and stronger.

This analogy could not be more apt with what they are trying to do to former president Trump. Who are behind this plot? As Paul rightly points out, the instigators are all over the Establishment “swamp” who have tried to destroy Trump with all sorts of informational chicanery and now seem to have gone further and are determined to remove from circulation (as they see it) an electoral nuisance.

This is another demonstration of the real face of Anglo-American “democracy” which with these tactics behaves like an oligarchy controlled by a politico-financial elite (and its terminals in the Pentagon and the CIA) masked behind an expensive and rigged electoral system.

Although the indictment deals with the active withholding and concealment of national archives, it is not clear whether he took them when he was president or afterwards. Be that as it may, the indictment now portrays him as a quasi-spy or a trafficker in sensitive information that the media will surely not hesitate to claim was destined for Moscow.

As in thrillers, classified documents are conveniently scattered around the former president's residence. Many suspect that Trump had nothing to do with this and those documents were planted ex profeso just as a team of professionals in black with latex gloves would do, intruding into his residence and preparing a perfect scene in which there would be no doubt.

The so-called “Russia-Gate” in which Trump was accused of being practically a pro-Russian agent (Smart Trump) to prevent his arrival at the White House in favour of Hillary Clinton, despite having the support of sectors of the federal administration of justice and the FBI, failed to prove this true fictional construction that ended up falling into the ravine.

The last blow was the events of January 2021 when, after the assault on the Capitol, the media staged a new action thriller against Trump in which he was portrayed as a Machiavellian villain who, using groups of his supporters, struck a blow against the institutions of the Union... Oh, the evil scalp!

From another perspective, and closer to reality, this new attempt to pin 37 federal charges on Trump that would get him no less than 100 years in prison resembles those old French film noir movies, dark, murky but nauseatingly descriptive of reality, of a corrupt oclocracy that controls the Union.

Meanwhile Trump did not run away and testified that he is "not guilty" of the charges against him. 

Ron Paul certainly makes it clear that all this is nothing more than a dirty attempt to get a Trump out of the way who, if he were to stand for election today, would crush Joe Biden, who has a popularity that is rock bottom. That is why Paul is certain to say that this can only be seen in banana countries, asking the question: Has the USA become a banana democracy?

The bet of these obscurantist and mafia sectors united by the same neoconservative label is all or nothing, as they know (and fear) that Trump can ruin their internationalist expectations and mainly, the business of the arms industry that this war sect serves.

In that sense, the black monks like Nancy Pelosi, Victoria Nuland and Biden himself know that Trump in the White House would stop the flow of spending and sending money to sustain NATO's war against Russia and that is certainly something they will not allow.

For the time being, the media conglomerate that responds to the neocon editorial is adjusting its fire by ceaselessly firing all kinds of gimmicky headlines that try to degrade the image of the former president. The goal is clear, that Trump cannot raise his head, let alone speak, but that is unlikely to happen as there are several factors that facilitate Trump's return to the political headlines and one of them is the disastrous situation in the US that is worsening day by day with the warmongering policies of Biden and Co.

 

jueves, 15 de junio de 2023

 

LA PAZ ES POSIBLE

Hoy la guerra que se desarrolla en Ucrania entra en una fase crítica y ella es la de quienes buscan seguir con ella contra los que buscan la paz


Por Charles H. Slim

Los bombardeos indiscriminados contra emplazamientos urbanos es algo que nadie puede acostumbrarse y los habitantes del Donbass lo saben muy bien y no son la excepción. Este tipo de actos ha sido uno de los argumentos políticos del gobierno ruso de Vladimir Putin y es un objetivo a cumplir de forma acabada por la Operación Militar Especial “Z”.

Desde el 2014 los sistemas GRAD ucranianos (Verba y BM-21) y las viejas piezas de artillería D-20 y D-30 de la era soviética se habían venido ensañando con total impunidad contra las poblaciones de Lugansk y Donetsk a quienes desde el régimen de Kiev consideran dignos de ser erradicados. Aquí ni Washington, Londres ni Bruselas hicieron nada para frenar estas atrocidades, por el contrario, las apoyaron. La tragedia de los niños en el Donbass es uno de los capítulos que los medios (de alquiler) y gobiernos occidentales han invisibilizado. Sumado a esto, las incursiones de “escuadrones de la muerte” (similares a los usados por la CIA en Centroamérica e Iraq) integrados en parte por ultraderechistas de “Azov” que entre algunas de sus tareas estaba la de asesinar a representantes políticos y jefes de las milicias separatistas, daban cobertura a una siniestra red de traficantes de órganos que se extiende más allá de las fronteras ucranianas.

Sobre estas atrocidades hemos visto un sordo silencio desde occidente y mucho más desde Washington desde donde (como ha sido una costumbre) se hace gala de una impostada preocupación por los derechos humanos, la democracia y la libertad. No tenemos que aclarar que esto último solo es una gran máscara que hace tiempo ya se ha caído.

A pesar de que Moscú gestionó toda clase de iniciativas para que se investigaran estas acciones e incluso la impulsión de acuerdos de alto al fuego (Minsk 1 y 2), las interferencias de Washington y Londres hacía que tanto la UE y organismos internacionales como la Cruz Roja y Naciones Unidas no quisieran dar testimonio de esos hechos. Ante semejante actitud que costaba vidas, la salud, sus bienes y el normal vivir de los pobladores rusofonos del Donbass, las palabras de la diplomacia se agotaron.

En ese marco de hartazgo fue que el presidente Putin autorizó el inicio de la Operación Especial.

Hoy vemos con claridad los resultados de la operación rusa y uno de ellos, ha sido la de alejar las posiciones de artillería ucraniana de las fronteras del Donbass y de la península de Crimea. A pesar de que EEUU proporciono sistemas HIMARS y Reino Unido sus misiles “Storm Shadow” con los cuales incluso han atacado suelo ruso, el trabajo de la inteligencia en la coordinación y dirección del trabajo de la artillería y la aviación rusa vienen siendo altamente eficaces para eliminar estos recursos.

Esa eficacia le cuesta al occidente colectivo un gigantesco presupuesto que lo ucranianos pagaran por generaciones si es que Washington y la OTAN prevalecen. Con esto hay algo que es seguro y ello es, que Zelensky y su gente además de desangrar a su nación por haber seguido los cantos de sirena de Biden, han hipotecado la suerte de su país. Como coronación a este desastre, el inicio de la tan promocionada contraofensiva no ha dado los resultados esperados y ya se especula la pérdida de una buena parte del material enviado por los socios atlantistas de EEUU. Los tan promocionados tanques Leopard alemanes, los Bradley estadounidenses y los Challenger británicos terminaron rebotando contra las primeras líneas defensivas rusas. Entonces ¿Hay chances para la paz?

Si dependiera de Washington y sus adláteres de la UE claro que no. Incluso y pese a los perjuicios que esto le esta causando a sus propias capacidades como sucede con Alemania que no puede reemplazar los Leopard enviados a Ucrania, La Casa Blanca pretende renovar la apuesta. Esta muy claro que la guerra es funcional tanto a sus objetivos geopolíticos como a sus bolsillos (tal como lo ratifica la intensión de enviar nuevos tanques Abrams con municiones de Uranio para el Otoño) algo que por cierto, los ciudadanos europeos y ucranianos ya han caído en cuentas.

Quien se halla en la tarea titánica por buscar la paz es China, que ha propuesto varias alternativas.

Se trata sin dudas de una señal poderosa y a la vez muy peligrosa; el ascenso de China como la nueva potencia y el derrumbe de EEUU, algo que no aceptan en Washington sin importar las consecuencias de su negación. A comienzos de mayo tuvo lugar una reunión entre el embajador de EEUU Nicholas Burns y su par chino Qin Gang que habría estado enmarcada en la escalada que se esta produciendo en Ucrania. Así mismo Xi Jinping comisionó a un experto y hábil diplomático como lo es el representante para asuntos euroasiáticos Li Hui quien entrevisto con los representantes de Ucrania, Polonia, Francia, Alemania, la sede de la UE en Bruselas y Rusia en el periodo comprendido entre el 15 y el 26 de mayo a los fines de consensuar un plan de doce puntos.

Al mismo tiempo se llevaron a cabo reuniones en Viena, Austria entre los principales asesores de EEUU Jake Sullivan y su par chino Wang Yi las cuales se calificaron como “franca, sustantiva y constructiva”. También habrían sido muy productivas las llevadas a cabo Li Hui.

Más allá de las especulaciones y trascendidos, fuentes confiables aseguran que la cosecha que levanto Li Hui en sus visitas fue más prometedora de lo imaginado e incluso, en los gobiernos de los países europeos visitados advirtió la preocupación por la situación revelando un mensaje alto y claro de que el conflicto debería terminar lo antes posible.

La situación sobre el terreno marca la realidad y ella no es precisamente ventajosa para los ucranianos y sus patrocinantes occidentales entonces ¿Ha llegado el momento de sentarse a conversar?

 

 

martes, 13 de junio de 2023

 

OTRA PERSPECTIVA DEL OPERATIVO ALFIL 1

Precisiones sobre la participación argentina en la guerra del Golfo Pérsico de 1991

 

Por Dr. Carlos Castia

Parece estar muy lejos en el tiempo aquella misión naval argentina destinada al Golfo Pérsico en 1990, pero esa experiencia nunca estuvo más vigente atendiendo al complejo y peligroso contexto geopolítico actual.

Dejando de lado la óptica política que movilizó estos recursos a un escenario internacional desconocido hasta entonces para un grupo de tareas de la Armada y también las discusiones sobre su conveniencia o no de aquello, se me hace interesante comentar algunos aspectos técnicos que involucraron el desarrollo y ejecución de la fase ofensiva que dio inicio a la guerra contra Irak y que se conoció como “Operación Tormenta del Desierto”[1].

Si bien es un hecho muy bien conocido de la historia contemporánea, la “Crisis/Guerra”[2] del Golfo Pérsico no lo ha sido tanto para la opinión pública de los propios argentinos quienes al día presente siguen sin conocer a profundidad las implicancias y reales alcances que tuvo el grupo T.88.00[3] “Alfil1” (compuesto por el destructor “ARA Alte. Brown” y la corbeta “ARA Spiro”) en la consecución de los objetivos que llevaron al éxito de la operación y su reconocimiento por su contribución[4].

Desde los órganos gubernamentales se sigue con la versión reduccionista y claramente errada de una “Misión de paz”[5] bajo un ilusorio “mandato de la ONU”[6] rotulándola como “Fuerza Multinacional de Interdicción Marítima” lo que es una falacia ya que no se están considerando las finalidades bélicas de dichos actos[7] ni las tareas llevadas a cabo a posterior al inicio de las hostilidades. El estallido de la guerra el 16 de enero de 1991 y los resultados que arrojaron los 100 días de su duración (aproximadamente entre 100.000 a más de 200.000 iraquíes muertos[8], una gran destrucción en las ciudades iraquíes y las posteriores consecuencias sobre la salud de los participantes[9]) confirma con creces la naturaleza bélica (y no de paz) de la campaña en la que participaron como parte en el bando de la “Coalición”.

Para aclarar sobre este último punto, lo que existió -si se quiere- fue un intento pacificador en un marco crítico de nivel elevado que se vino abajo tras el vencimiento del ultimátum (Cfr. Res. Consejo de Seguridad 678). En síntesis, el grupo “Alfil1” fue parte de nada menos que un conflicto armado internacional.

Pero yendo más lo técnico, el desarrollo de la misión encomendada constó de tres grandes etapas: Su zarpada desde su base en Puerto Belgrano el 25 de septiembre de 1990, la llegada al Golfo de Omán por finales del mes de octubre donde desarrollaron tareas de interdicción hasta el 30 de noviembre en el marco de la Operación Escudo del Desierto y desde el 1º de diciembre hasta el fin de las hostilidades participaron dentro del Golfo Pérsico en las tareas de apoyo logístico y escolta a los grupos de batalla que operaban en el norte del golfo (liderado por portaaviones) en la Operación Tormenta del Desierto.

En cada una de estas etapas, se hizo necesario el mantenimiento, ajuste y preparación de los buques para operaciones de combate siendo una de las pruebas más visibles, el no desmonte del armamento de cada uno de ellos que supone una misión de paz (Cfr. ONUCA-Golfo de Fonseca)[10]. En su tránsito al teatro de operaciones, el grupo recaló en puertos de la OTAN (Francia e Italia) donde recibieron repuestos, combustible y municiones precisamente en previsión de hostilidades en ciernes.

A su llegada a las aguas del Golfo de Omán se integraron a los planes de la Coalición Aliada a cargo del General estadounidense Norman Schwarzkopf y como parte de ello, se unieron a las dotaciones navales de Australia, Canadá, España, Bélgica, Italia, Holanda, Noruega, EEUU y Reino Unido que ya operaban en la zona como parte de las acciones de interdicción[11] de embargo económico -a los fines de asfixiar a la economía de Irak- sancionadas por las resoluciones 660 y sstes de Naciones Unidas y en preparación para lo que se desencadenaría luego (Cfr. Res. 678).

Así podemos ver la temprana participación argentina en otra de las dimensiones de los conflictos contemporáneos como es la “guerra económica y que en aquella ocasión se direccionó contra Irak.

Para ello, los buques necesitaron adaptar sus comunicaciones para coordinar sus tareas a un flexible comando de mando y control que periódicamente actualizaban en “conferencias”[12] realizadas en tierra.

En lo referente a las deficiencias en comunicaciones, los buques argentinos debieron adaptar sus sistemas de Datalink y Criptografía a los de la OTAN. Para ello personal estadounidense realizó las adaptaciones técnicas en sus sistemas abordo e instalando antenas en cada buque. Estas adaptaciones no fueron solo para insertar al T.88.00 a las operaciones navales de interdicción de la Coalición sino, sino también en previsión de posibles acciones hostiles dentro del Teatro[13].

Dentro de esta segunda etapa, la misión “Alfil 1” además de cumplir con la interdicción de buques de carga rumbo a Iraq y Kuwait (más de 700), fueron parte de ese escudo destinado a custodiar las aguas de los Emiratos Árabes Unidos y de Arabia Saudita. Si los buques hubieran estado desarmados o no cumplido con las especificidades técnicas de su clase (Destructor y Corbeta) no habrían servido para la misión que se les encomendó. Con esto también queda claro que más que un intento pacificador, fue una misión defensiva y preparatoria para una fase ofensiva.

En la tercera etapa quedo bien claro la valía de su apoyo y es acá donde debemos atender al tipo de tareas que prestaron en pleno de las hostilidades. Aquí definitivamente no existió ninguna misión de paz y mucho menos la intervención de la ONU. El grupo “Alfil 1” era una “fuerza armada”[14] y como tal se inscribía dentro de la casuística de la guerra. Para salvar el problema de la permanencia de la misión, el Congreso (a último momento) cinco días después de iniciadas las hostilidades, sancionó la ley 23.904/91 que permitió la permanencia y el desplazamiento de las unidades para prestar el apoyo logístico a grupos de batalla dentro del T.O. identificándose con el bando de la “Coalición multinacional” y por ello desde ese momento, un blanco legítimo[15] dentro de la contienda.

 

 

 

 

 



[2] Esa es la denominación que la Armada Argentina mediante la RES.EMGA 328/2013 catalogo a las operaciones internacionales en el Golfo Pérsico.

[5] Según Naciones Unidas es una herramienta que se sostiene sobre tres principios: Consentimiento de las partes, Imparcialidad y No uso de la fuerza, salvo para la legítima defensa https://peacekeeping.un.org/es/what-is-peacekeeping

[6] Un mandato de Naciones Unidas se da a los fines de desplegar una fuerza de mantenimiento de paz algo que no existió en la guerra entre Irak y la Coalición multinacional https://peacekeeping.un.org/es/mandates-and-legal-basis-peacekeeping

[7] La interdicción en este contexto es a los fines de cortar los suministros y medios al enemigo.

[8] https://www.washingtonpost.com/archive/politics/1991/06/23/iraqi-death-toll-remains-clouded/a3a46ae0-11df-4aa5-accd-d8ac6dae7f2f/ ; El País.com, “210.000 muertos dice Greenpeace”, 29 de mayo 1991, https://elpais.com/diario/1991/05/30/internacional/675554417_850215.html . Solo en uno de los episodios más detestables de esta guerra que fue el bombardeo de la carretera 80 Kuwait-Basora cuando  los iraquíes se retiraban fueron asesinados más de 50.000 soldados y civiles https://visiongbl.com/autopista-muerte-final-guerra-golfo-persico/;  https://latinta.com.ar/2018/12/irak-la-larga-noche-de-los-tiburones/

[9] Tras el final de la guerra efectivos estadounidenses y británicos que volvieron a casa comenzaron a enfermar de una afección desconocida que se bautizó como Síndrome del Golfo.

[10] Misión de mantenimiento de la paz mediante observadores en Centroamérica  https://www.argentina.gob.ar/misiones-de-paz-de-la-armada-argentina/onuca

[11] Aunque las unidades navales de cada país acataban directivas de sus propias Armadas, las tareas de interdicción estuvieron a cargo del comandante del grupo de tarea canadiense, que como comandante de la Fuerza Logística Combinada (CLF). Sobre la interdicción, comportó una medida de bloqueo naval al libre tránsito, acceso y salida de los puertos iraquíes y kuwaitíes que implicaba el uso de la fuerza para el apresamiento y detención de navíos que hicieran caso omiso, detalle que no estaba contemplado en ninguna de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Antecedentes legales de esta acción hostil constan en La Declaración de París de 1856; Declaración Naval de Londres 1909 como fuentes clásicas.

[12] Estas conferencias se realizaron en la ciudad de Dharhan, Arabia Saudita.

[13] Según se ha referenciado en las dimensiones del Teatro de Guerra en el que se desarrollaron las acciones entre la fuerza multinacional e Irak el mismo abarcaba 434.442 kilómetros cuadrados, de los cuales 251.000 correspondían a la masa de agua del Golfo. GRAN ENCICLOPEDIA LAROUSSE, Atlas, Barcelona, 1984, pág. 104 y EL PAIS, Atlas, Madrid, 1991, pág. 131 

[14] Según el Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacional, 1977, en su art. 44 reglamenta el alcance del término “fuerzas armadas”.

[15] BINDSCHEDLER-ROBERT, D: The law of armed conflits, Nueva York, 1971; BLIX, H:

Aera bombardment rules and reasons, en BYB, 1978, pág. 31 y ss; y ss; ROUSSEAU, Ch: Le Droit..., cit., págs.

130 y 131; y MEYROWITZ, H: L'article 49.2 du Protocole additionnel de 1977, 1981, pág. 29 y ss; BINDSCHEDLER-ROBERT, D: The law..., cit., pág. 14 y ss. El autor citado, tras criticar los términos

"objetivo militar" y "objetivo no militar", propone la adopción de los términos "objetivo permitido" y "objetivo prohibido". Distinción que ha sido recogida por el Institut de Droit International en la Resolución de la sesión de Edimburgo de 1969 (Annuarie, 1969, tomo II, vol. LIII, pág. 359); CASANOVAS Y LA ROSA, O: Objetivos..., cit., pág. 747. Sobre la teoría del objetivo militar legítimo y su plasmación en la Resolución de 30 de septiembre de 1938 adaptada por la Asamblea de la Sociedad de Naciones, ROUSSEAU, Ch: Le Droit..., cit., pág. 130