sábado, 20 de diciembre de 2025

 

NO MORE MALVINAS

¿Cuáles serían las verdaderas intenciones de la administración Trump para impulsar un supuesto acuerdo entre Buenos Aires y Londres sobre las islas del atlántico sur?

 

Por Javier B. Dal

Se ha dejado correr el rumor de que habría un supuesto acuerdo impulsado por Washington entre Londres y Buenos Aires por la situación de las islas Malvinas y el archipiélago en el atlántico sur, pero como ya sabemos eso, no es casual ni es una filtración. Como bien digo, desde el edificio de calle Colombia al 4800 se ha permitido que algunos medios anglófilos de la ciudad autónoma de Buenos Aires (CABA) dejen correr esta noticia como una forma de testear el ánimo colectivo.

Si bien la guerra termino el 11 de junio de 1982, su causa nunca se apagó en el sentimiento de los argentinos, algo muy inconveniente para Londres pese a encargar y ejecutar toda clase de operaciones psicológicas tanto para diezmar a las fuerzas armadas como debilitar dicho ideario colectivo. Pero ya han pasado más de cuarenta años y el país que lo profundo sigue fiel a la causa, se halla en las manos de simpatizantes del enemigo inglés con lo cual y a simple vista estamos ante otra de las tantas incoherencias de la idiosincrasia argenta. 

Ante todo, preguntemos ¿Por qué Washington quiere acercar a las partes si siempre ha sido aliada de una de ellas? Pero la pregunta que más debería inquietar a los argentinos es ¿Por qué los británicos se ven tan entusiasmados con la idea? Esta es una cuestión que podría responder a una necesidad de política doméstica por la cada vez más insostenible situación socio-económica y desintegración política en Gran Bretaña que podría descomprimirse con nuevas aventuras neocoloniales.

Mientras los argentinos siguen apegándose a posicionarse del lado que mejor convenga a sus bolsillos, a distraerse en la banalidad, la frivolidad del mundo del espectáculo y los chismes de alcoba, el futuro de su país se esta arreglando entre cuatro paredes a conveniencia de potencias extranjeras muy comprometidas con el caos global. En este sentido estas son las mismas que han instigado, desatado y apoyado las agresiones (Ucrania, Siria, Gaza y pronto en Venezuela) cometiendo los crímenes de guerra más terribles de lo que va del siglo (como el genocidio en Gaza, el terrorismo contra civiles en territorio sirio, ruso y los desproporcionados ataques a pescadores en el Caribe como preludio de otros por venir).

Como se ve, en la película de Argentina todo tiene que ver con todo. La llegada de los primeros F-16 y los anuncios de Londres para levantar las restricciones para adquisición de armamento (siempre británico prosupuesto) son parte de esta parodia soberanista del gobierno anglófilo-sionista de los hermanos Milei y que acompaña inmutable toda la supuesta oposición. Aquí todos se alinean por la derecha incluso me atrevería a decirlo hasta la verborrágica pero nada práctica y anacrónica izquierda de Bregman y Delcaño. Y es que el asunto no es un juego de niños y como se suele decir, “el saco les queda grande” a todos los políticos argentinos.

En Buenos Aires todos estos personajes al amparo de los medios que les hacen el juego para el consumo de los incautos que aún le escuchan, no tienen ni idea de lo que pasa incluso en Tierra del Fuego que ya es un emplazamiento de la Armada estadounidense y mucho menos los movimientos británicos en las islas Malvinas. Menos aún sobre como descaradamente se está readecuando la inteligencia de la SIDE para ser una simple extensión de estos amigos y sino ¿Por qué creen que la partida presupuestaria más alta fue para este sector?

Los supuestos rumores no tendrían con seguridad nada que ver con la soberanía política de las islas ya que Londres no cederá en su postura. Aquí el asunto ronda en torno a otra cuestión y que se relaciona con la palabra “cooperación” ¿De qué clase? Esto es lo más urticante y muy difícil del explicar para el gobierno aun cuando ya lo sabemos sea abiertamente pro-angloestadounidense. Algunas fuentes en el Pentágono han dejado entrever la necesidad de hacer partícipe a la Argentina en algunos asuntos militares que se desplegarán en la región. Lo que estaría promoviendo la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental en Washington y por instrucciones personales del propio Donald Trump es que Gran Bretaña permita que la Armada Argentina tenga algún grado de actividad en conjunto con los británicos en el ámbito de las aguas que circundan las islas siempre bajo el comando y coordinación con la Real Armada con asiento en Port Stanley.  

La excusa para esto se basaría en la palabra “seguridad”, es decir formaría parte del argumento con el cual La Casa Blanca bajo el rótulo de “Seguridad nacional” ha desplegado la fuerza de tareas en el Caribe para hostigar a Venezuela usando el imaginativo y policiaco argumento del combate al narcoterrorismo (que reemplaza a ISIS y Al Qaeda) que amenaza a los EEUU. Pero este argumento es tan extravagante y ridículo que el propio Trump ha querido reforzarlo con la intención de firmar una orden ejecutiva tan delirante como aquel arguemento declarando al Fentanilo -narcótico que se usa en la salud pública- como un “arma de destrucción masiva” ¿A qué nos recuerda esto?  

Bajo este argumento los norteamericanos extenderán el control no solo sobre la llamada Hidrovia del Paraná sino sobre todas las aguas del litoral marítimo argentino, especialmente las patagónicas facilitando sus operaciones con la base en Tierra del Fuego. De ahí en más podemos deducir que Washington tiene un ambicioso plan de dominación de todo el hemisferio usando a los estados con un posicionamiento geográfico estratégico (como Argentina y Chile) para el desarrollo de tareas secundarias -pero necesarias- en dicho plan. En el asunto Malvinas la concordia entre Buenos Aires y Londres radica una importancia estratégica vital para EEUU motivado por la necesidad de que no haya conflictividad en el acceso y explotación del continente antártico.

El momento político no podía ser más óptimo, con dos gobiernos anglófilos a los dos lados de la cordillera la iniciativa estadounidense le daría un triunfo estratégico impagable a Londres.  

Tal vez esto se resuma a cooptar las fuerzas armadas argentinas para usarlas en la geopolítica de Washington (incluida la OTAN) pero también es posible que pueda ser parte de una planificación mucho más profunda y compleja que implique objetivos políticos a mediano y largo plazo en los que los militares serán un factor determinante para consolidar gobiernos adeptos como el actual.

Sea cual sea la finalidad de todo esto hay algo que los argentinos deberán aceptar y acostumbrarse a decir: “Falkalnds islands”.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

 

TRAS LAS PUERTAS DE KIEV

¿Cuáles son los síntomas más evidentes de una progresiva descomposición del régimen ucraniano?

 

 

Por Charles H. Slim

Cuando todo parecía ir en los carriles de una negociación razonable sobre bases firmes, una vez más el diablo metió la cola arruinándolo todo. Esto es lo que podríamos decir sobre la búsqueda de un cese al fuego en Ucrania en momentos que las fuerzas rusas están arrollando las líneas de defensa ucranianas. Más que un diálogo de sordos somos testigos de la intromisión de la mano europea que ya no trata de controlar la influencia de Donald Trump sino, de dirigir un juego entre tramposos, traidores y ventajeros dentro del propio régimen neonazi en Kiev con lo cual debemos preguntarnos ¿Quién ganará?

Apenas unos días atrás, el 3 de diciembre en una zona exclusiva de Kiev, en horas de la tarde se comenzaron a escuchar disparos y explosiones que hizo creer a los habitantes de la capital que se trataba de un ataque ruso. Pero no sonaron las alarmas antiaéreas que avisaran de algo así entonces comenzaron las preguntas ¿Qué estaba sucediendo?

En realidad, en esta oportunidad Rusia no tenía nada que ver, aunque sus ataques con drones en zonas cercanas es ya una costumbre. Las disputas internas dentro de la estructura gubernamental ucraniana en especial entre las FFAA lideradas por Alexander Sirsky y la estructura de la inteligencia encabezada por el GUR (leales a Kyrilo Budanov) se hicieron visibles en un violento y repentino enfrentamiento armado en las calles de un sector muy exclusivo de la capital ¿Motivos? Podríamos citar unos cuantos de ellos pero, diré solo un par y tal vez los más influyentes: El primero es que el dinero que caía como mana desde occidente ha dejado de llegar en parte por los escándalos de corrupción y las investigaciones que ha impulsado el FBI por órdenes del propio Trump quitando las tajadas de los jerarcas más influyentes del régimen. Segundo, estos bribones están conscientes que Zelensky tiene los días contados y quien le suceda tratará de reparar todo lo que ha dañado con lo cual es el momento de tomar todo lo que se pueda y aguardar. Sumado a esto, no es un secreto que el país (para sostener toda esta aventura) esta literalmente vendido a los fondos de inversión financiera como Black rock y Bank of America Co entre otras quienes explotaran y exprimirán a los habitantes de Ucrania hasta cobrarse su deuda sin importar quien se halle gobernando.

Es en este bizarro contexto que se producen estas disputas por el control de ciertos sectores del estado. El problema que en esta lógica mafiosa chocaron dos sectores poderosos como son los militares y la inteligencia quienes por efecto de la guerra y a la sombra de Gran Bretaña, Francia y Alemania han acumulado un poder real considerable.

La cohesión de los cuadros militares ha venido desgastándose no solo por estas intrigas sino también por la irreal conducción de las fuerzas armadas ante un inminente colapso del frente reflejado en un crecimiento pavoroso de desertores y la pérdida de sectores estratégicos como Pokrovsk, Seversk y Limán. Sobre esto último, mientras los cuadros de oficiales y funcionarios más ligados a la lealtad política con Zelensky se daban la gran vida con el dinero que giraban los amigos de la OTAN vía la UE, las tropas rasas eran sometidas a las picadoras de carne.

Toda esta circunstancialidad y este episodio demuestra el síntoma de un estado en descomposición terminal de un régimen que se desmorona. Al parecer la discordia comenzó por el control de un edificio sanitario ubicado en el distrito más caro de la capital que se halla administrado por los empresarios Boris Kaufman y Alexander Granovsky quienes tras definir quienes controlarían las instalaciones, deberían tratar con ellos. Según la crónica, grupos de la inteligencia militar del GUR y con el apoyo del GBR tomaron por asalto el sanatorio en la zona residencial Koncha Zaspa al sur de la capital que se hallaba bajo el control de la unidad de infantería “A 4005” del ejército destinada a prestar servicio bajo su administración.

La escaramuza que duró aproximadamente una hora termino con el edificio tomado por las fuerzas de Kyrilov y la retención de unos diez soldados de infantería que más tarde fueron liberados tras duras negociaciones, toda una demostración de institucionalidad democrática. Lo que disparó esto habría sido la renuncia de Yermak. socio y vocero de Zelensky dejando un hueco de poder que la inteligencia GUR de Kyrilov busca controlar. Fue ni más ni menos que un ajuste de cuentas y demarcación de territorio entre mafias ligadas a un estado largamente caracterizado de corrupto.

Obviamente que esta interna política no será analizada ni publicada en la CNN, ni la BBC y menos aún por sus mediocres repetidoras del cono sur. Seguirán insistiendo con su discurso rusofobo y sesgado en beneficio de la OTAN como artimaña para tapar inconsistencias como estas. Hasta el último minuto van a tratar de cubrir la opacidad de un régimen de facto conducido por un tipo como Zelensky que ha estado usando la guerra como excusa perfecta para perpetuarse en el poder.

A propósito de esto último, esta situación ya es tan insostenible que el propio Donald Trump habría condicionado a Zelensky para que acepte realizar un referéndum que le posibilite una salida pronta y elegante a los fines de maquillar la irregularidad de su régimen de facto que además de archi corrupto y al borde del colapso bélico, esta sentado sobre los pilares del banderismo neonazi.  

Los estadounidenses y los europeos, en especial Donald Trump y los personeros de la OTAN con Mike Rutte a la cabeza muy preocupados por salir del conflicto sin sufrir más magulladuras políticas y la humillación por una innegable derrota estratégica. En el fondo saben que Zelensky ya no sirve al menos, a sus propósitos políticos y es en este contexto que las hienas se están repartiendo las sobras de un estado que se derrumba y la incógnita por saldar será ¿Quién reemplazará a la marioneta askenazi?   

 

 

 

 

 

lunes, 15 de diciembre de 2025

 

THE UNITED STATES OF ALL AMERICA?

What could be the real purpose of the Trump-Vance administration's domination of the American continent from north to south?

 

By Sidney Hey

The day we least expected finally arrived: Washington has decided to extend its political and territorial jurisdiction from Alaska to Tierra del Fuego, no less, and it is Donald Trump who has kicked things off. Gone are the euphemisms, the lies dressed up with the word “democracy” and the double talk to disguise what the US has always done: use its power to crush others.

In this plan, Donald Trump and his followers have set in motion a renewed ruse to sustain their new national security policy, which involves their geopolitics so as not to lose any more influence than they have already lost in Europe, the Middle East, Asia and, at this moment, Africa. In theory, this “Americanist” stance leaves NATO aside, but this is not quite the case.

Let us not include Canada in this equation, as Trump did not need to say ‘it should be another state of the Union’, since it already behaves as one. The issue is Latin America.

This highlights the failure of the hegemony of internationalists in Washington who (according to Donald Trump) have weakened ‘America’. What we see today in Argentina and Venezuela is part of a desperate policy, a strategic continental retreat to try to cut off Chinese influence and rebuild the flagging US power so that once it is restored (which could take decades), it can counterattack again.

This strategy adopted by Trump and MAGA in the view of the most Russophobic neoconservatives (closely linked to the British) represents a capitulation to the expectations that had been brewing since 1989 to literally weaken and break up Russia into a bunch of independent states obviously hostile to a federation and thus take control of the ‘Heartland’[1].  This obviously constitutes more than a deliberate retreat; it is a withdrawal that smacks of flight and exceeds in magnitude and strategic consequences that of Afghanistan during Joe Biden's term.

Interestingly, one of the arguments supporting this geostrategy would be the ‘fight against narco-terrorism’ in the hemisphere, which we see with all the military build-up in the Caribbean. But we are sure that a large part of public opinion (both in the US and throughout the hemisphere) does not buy this. If this concern about combating the scourge of drug trafficking were real, there are many situations in which they are involved that should not exist or, even more so, they should be explaining inconsistencies that undermine this supposed legalism that Washington is trying to impose.

During the Vietnam War, the US Air Force's logistical routes became channels for drug trafficking, using ingenious ways to camouflage the drugs, one of which was to stuff corpses with packages of the substances. At the time, this was taboo, and although it was known within military intelligence circles, silence was imposed for the sake of the institution's image.

In the 1980s, when the Reagan-Bush administration maintained its policy of clandestine interference in Latin American governments, under the pretext of assisting Central American ‘democracies’ threatened by Marxist guerrillas in Nicaragua and El Salvador, the CIA provided assistance and funding for its own counterinsurgency programmes (with the involvement of other agencies such as the Mossad[2]) with money from cocaine and arms trafficking, which ended in a well-known scandal called ‘Iran-Contras,’ exposing Colonel Oliver North who, in addition to maintaining silence and obtaining benefits for it, was only a simple errand boy for a much broader and more opaque government structure linked to the ‘Deep State.’

Within these relationships, and arising from US interference, the CIA created its own cartels in the hope of cornering the business and turning it into an inexhaustible source of funding that would allow it to sustain its operations anywhere in the world. This dirty scheme gave rise to the so-called ‘Cartel of the Suns’, and Manuel Noriega could have told us how much old George H. Bush had to do with all this.

After losing the black heroin trade in Afghanistan, the CIA's main trafficking routes settled in Ukraine, where they have benefited from the cooperation of local mafia organisations such as Khimprom[3], linked to the pro-Nazi regime, which is as corrupt as any other that the Americans have managed to buy. The situation in Ukraine is not new. Since 2002, the US Department of Justice has been aware of this[4]. It is no coincidence that the arms trade and bulk drug smuggling have become part of a landscape that involves Volodymyr Zelensky himself and his people, as revealed in an early United Nations report from April 2022[5]. Do you think this business has declined today?

In view of this background and the unpalatable double standards to which bureaucrats from all administrations in Washington (Democrats, Republicans, MAGA) have accustomed us, the supposed fight against drug trafficking that Trump is now flaunting through the media corporation's propaganda machine, attempting to give it a legal framework - which, judging by the US record, it does not have - it is clear that this is only a strategy with other aims.

From all this, we can conclude that this US strategy is doomed to fail, and not because Venezuela can withstand a military assault under the media hype of a farce such as the Nobel Peace Prize being awarded to Corina Machado, or because tomorrow all the governments in the region will unite to protect Caracas. It has already failed for the simple reason that public opinion (especially among young people) is very well informed about who the US is and what it has done throughout the 20th century and so far in the present century in the region and the world. Therefore, they will be able to buy puppets like Corina Machado, Juan Guaidó, Capriles, the Milei brothers, Macri and other puppets who can influence with the resources we have seen. 

 

 



[2] Specialists in torture tactics, counterinsurgency, and weapons skills were present in the region, especially in Colombia in 1987, when they trained paramilitaries and other assassins who worked in the shadows of the law. They also imparted these dirty skills to Christian Phalangists in Lebanon and to military forces in several Latin American countries.

sábado, 13 de diciembre de 2025

 

FORCES OF THE SKY AND THE GEOPOLITICS OF REALITY

24 old American fighter planes Are they a real threat to Britain or... an advantage?

 

By Sir Charlattam

I was aware that the Argentine armed forces were in dire straits; this was nothing new to me, and even less so to the Foreign Office in London. Since the end of the South Atlantic War in June 1982, all Downing Street administrations have maintained a consistent policy towards this country: ‘Do not allow it to rearm.’ As part of this plan, since 1983, intelligence services have reinforced and improved their networks of informants and operators in the media and political and military circles at the intergovernmental level in the capital, who would ensure that any initiative for nationalist revival would be torpedoed.

For forty-two years, this, combined with a continuous public relations campaign, succeeded in ensuring that internal political contradictions, fuelled by abrasive sectors antagonistic to the institutionality of the army, hindered its most basic operational tasks. The use of human rights as a political tool was a tactic inspired by MI6 and other European agencies to some of the organisations representing the disappeared, and then extended this by resorting to emotional manipulation (part of psychological warfare), with the disinterested ‘humanitarian initiative’ of Army Colonel Geoffrey Cardozo to identify the bodies of Argentine soldiers in Darwin.

The purchase of 24 Danish (very oldies) F-16 aircraft may be seen by Argentines as progress for a sector abandoned by political apathy and corruption, but in reality it is as if they had acquired nothing.

This was expected in London, as official and unofficial diplomatic channels between the Pentagon and the Joint Chiefs of Staff are fluid. When it became known that Donald Trump had endorsed the acquisition and instructed Denmark to facilitate the Milei government's negotiations, Starmer and the intelligence community were not amused and tried to get the Americans to reconsider. And while they were doing so, the military intelligence (DMI) boys were planning their own party. Even MI6 was not absent and closely followed the negotiations to Skrydstrup Air Base, where the aircraft were located. A plan was proposed to sabotage the aircraft using a cell that would infiltrate the base. To this end, the saboteurs would stay in a house in a village to the south in Over Jerstal, an initiative that was ruled out after the CIA warned against interference.

The move was not timed well, given the strained relations between London and Washington DC, which have been severely damaged by disagreements over the war in Ukraine and the fate of agent Zelensky. I cannot blame these colleagues, or even Starmer himself, for this attempt. We are practical people and we will seek a solution wherever it may be found. This is only natural, as it reflects a deeply ingrained way of thinking and acting within the British intelligence community.

It was to be expected that both Conservatives and Labour would not hesitate on this point. What they have never agreed on is why we should be in those islands when they cost the treasury billions of pounds a year. The Conservatives are the ones who maintain their unquestionable stance of protecting the United Kingdom's overseas territories, but even they know that this term is anachronistic and does not fit with the legal situation of the Falklands. Of course, this is all nonsense, and today it is public knowledge that the real interests of the elite lie in controlling the entire maritime platform of the islands and Patagonia, which is rich in polymetallic nodules and has large reserves of oil and gas underneath.

Accompanying this is all the maritime wealth and commercial fishing that is managed and profited from by the Kelper government, which in turn pays rent to London for maintaining its forces on the islands.

Once again, we have to talk about business, both private and related to defence and the arms industry, in which politicians and CEOs cut the cake, and the South Atlantic islands have always been, like any other scenario, an excuse for this. But the great trophy in this region is control over access to and exploitation of the Antarctic territory, which covers an area similar to that of Argentina and Chile combined. 

As for the F-16s that were presented to the public with such fanfare and which the Milei government is touting as a medal, let me tell you that they would pose no threat to Port Stanley or any ship sailing in Argentine waters. Do you know why? First, because it is NATO equipment and the RAF is familiar with it. Second, because the Americans have already provided London with a detailed information catalogue and the history of each aircraft, revealing their capabilities and vulnerabilities. It's as simple as that. In conclusion, this turns the Argentines into a second-rate pro-Atlanticist reserve that complements NATO's weapons in Port Stanley.

It is from there that the sudden change in the policy of restrictions on the Argentine armed forces would allow the Milei government to re-equip itself with British material, something very unusual. What does London expect in return? There may be a connection with the dangerous geopolitical reality in which Europe, and Great Britain in particular, find themselves involved in Ukraine. In this regard, the signs of preparations for a war against the Russian Federation and the global south should be taken very seriously by Argentine politicians so as not to become involved in something they never expected.

To summarise the above and in terms of strategic power, these F-16s mean nothing to London. From a material point of view, for a scrapped and unmotivated armed forces, they are new toys, even if they have decades of use behind them. In a broader sense, they are a second-rate addition to NATO. Furthermore, London is aware that the cyclical changes in Argentine governments can cause unexpected surprises, but at the same time there seems to be a willingness to give Buenos Aires some credit to rearm its defence, not because it is good for the Argentines, but for some reason and to some extent in favour of Great Britain.

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

 

EXODO Y CULPA

¿Por qué los judíos israelíes siguen abandonando el estado de Israel? No, no es una fábula, es la crónica de un estado inviable

 

Por Yossi Tevi 


 

Hay situaciones que con detenerse a observar un minuto se explican por sí mismas. Por ejemplo, si un grupo de bandidos están tratando de asaltar tu vivienda y ves a tu familia comprometida ante esa amenaza no creo que los abandones. En la extensa y penosa situación de Palestina esta lógica explica con rapidez quienes son (y quienes no son) los verdaderos propietarios de la tierra.

Los sucesos del 7 de octubre del 2023 profundizaron y visualizaron como nunca la situación en la franja de Gaza y de toda Palestina obligando a muchos a investigar de que se trataba esto. Desde 2006 Israel vino hostigando con todas las tácticas, recursos y formas posibles a los habitantes de Gaza y jugo con las internas políticas de la población palestina creando (y eso implica financiar, armar y sostener) situaciones de tensión dando su apoyo a la corrupta y nada representativa administración de AL FATA de Mahmmud Abas. 

Pero fue Israel y su inteligencia la que facilito la creación de Hamas, sí, la misma que los sionistas hoy consideran el demonio y que “Bibi” y su gente permitió financiar ¿Lo recuerdan? La década de los ochentas fue una pesadilla para Tel Aviv y eso se potenció con la “Intifada” de 1987 (Revolución de las piedras) que llevó la situación de los territorios ocupados a un corredor sin salida. Fue allí donde los cerebros del Shin Bet y sus colegas de las unidades antiterroristas maquinaron la idea de dividir a los palestinos y para agosto de 1988 se oficializaba la organización “Hamas” (Algarabía en árabe).

Esto que puede sonar increíble para el profano o para ciertos periodistas obsecuentes de éste lado del mundo, fue un secreto oscuro guardado por décadas hasta que se supo que los sionistas, expertos en crear discordias y bulos, buscando debilitar el nacionalismo palestino de la OLP con Yasser Arafat, alentó la militancia religiosa islamista e incluso proporcionó financiación para que la juventud se volcará a las mezquitas bajo el liderazgo espiritual de Ahmed Yassin antes que a los campamentos militares de la OLP. Hoy esa creación, que trata de ser demonizada por la prensa occidental adicta al sionismo (particularmente en Buenos Aires) debe su existencia a los genios del AMAN (inteligencia militar) y el Shin Bet y sostenida a espaldas de sus propios ciudadanos por políticos corruptos de la ultraderecha más rancia del “Likud” con Netanyahu y Lieberman.

Desde que comenzó la aniquilación sobre la población gazatí en octubre del 2023 y ante la respuesta inesperada de la resistencia islámica, el flujo de ciudadanos israelíes huyendo a occidente fue creciendo a medida que las hostilidades fueron creciendo en intensidad. Entre los más presurosos en huir estuvieron los colonos de asentamientos limítrofes con el Líbano y los que se ubicaban en el norte de la franja de Gaza. Sin dudas aquella sensación de impunidad con la que muchos israelíes se jactaban con sonrisas cuando la cúpula de hierro interceptaba los cohetes artesanales “Al Qassam” o los GRAD de Hesbolá que lanzaba desde el sur del Líbano cambio de forma radical cuando la república Islámica de Irán le demostró a Israel que si se ponía con un igual podían causarle un daño similar al que causaban a quienes no tenían defensa.

Los daños a Tel Aviv y a blancos muy puntuales de la estructura gubernamental en todo Israel (incluyendo al propio cuartel del Mossad) fue una señal que muchos israelíes entendieron alto y claro. La era de impunidad parecía haberse acabado y mejor nos vamos.  

Pero si bien los misiles hipersónicos iraníes fueron un buen incentivo para este goteo inmigratorio a este lado del mundo, cierto es también que muchos están abandonando el estado abrumados por una situación imposible de explicar de cara a ellos y al mundo que les observa. No es que les conmueva el asesinato de mujeres y niños palestinos ya que durante mucho tiempo estos mismos que hoy huyen fueron formados bajo un sistema educativo supremacista y racista en donde los árabes-palestinos no son considerados humanos. También tenemos que contar en este flujo a individuos (dado que son muy pocos) quienes deciden abandonar Israel e incluso deshacerse de su ciudadanía por considerar al estado como una “herramienta del genocidio” que apoyándose en el argumento de dar refugio a los judíos contra la persecución y el antisemitismo en sus países de origen, se vuelven persecutores y verdugos de los semitas árabes palestinos, ¿Qué contrariedad, no?

Hay en muchos de estos emigrantes un sentimiento de desilusión y furia ya que Israel no es lo que su propaganda promete.

La presión psicológica por esta situación bélica a la que se agregan las reformas judiciales que buscan constituir un verdadero estado teológico controlado por los sionistas talmúdicos y los crecientes problemas en una economía muy complicada que coarta oportunidades a los profesionales y mentes prodigiosas, hace imposible vivir como lo promete la propaganda de las oficinas de la agencia política ALIA (No el Talmud o la Torah) y sus promotores en occidente.

De esta forma el estado por medio de estas oficinas y sus reclutadores en los países donde reclutan judíos y captan incautos que no necesariamente lo sean, prometen seguridad (dado que la palabra persecución es otra muletilla para estos traslados) una vida de ensueño y fraternidad en “Kibutz” o granjas colectivas que han sido montadas sobre terrenos de pobladores árabes palestinos que o han sido desplazados (eso implica a golpes, arrestos y deportaciones) o fueron asesinados por las fuerzas del estado de Israel o de sus colonos extremistas.

Esta realidad que tanto molesta al gobierno israelí, a los sionistas extremos y a sus conspicuos partidarios no judíos quienes incluso no perdonan a los judíos que denuncian estas criminalidades, es imposible de tapar aún, con los más esmerados y lacrimógenos argumentos como los que solemos escuchar en los medios masivos de occidente. También es una preocupación de estos exponentes del supremacismo judío la huida de un importante número de “colonos blancos” (de piel), una preferencia que ratifica su abyecta naturaleza racista.

Solo para tener en cuenta algunas cifras, en 2023 unos 80.000 israelíes salieron del estado rumbo a sus países de origen. En 2024 la estimación creció a unos 83.000 ciudadanos israelíes quien salieron desde el aeropuerto Ben Gurión superando por mucho a los judíos que el estado se encarga de trasladar desde otros lugares para sus planes de colonización de los territorios palestinos que van siendo apropiados. Según algunas estimaciones para el presente año 2025, se mantendría una cifra similar ya que no es posible precisar un número cierto dado el estricto control y la censura que aplican las agencias gubernamentales israelíes sobre las estadísticas.  La crisis es notable y preocupante para Netanyahu y Cía.

A la par de estas políticas de control y recorte informativo, hay en occidente y en países con gobiernos alineados (como el argentino) a lo que viene cometiendo Israel, una extensión de esas políticas que incluso van más allá con supuestos “chequeos” de información intentando desacreditar lo que las estadísticas, documentos y testimonios dan cuenta.