jueves, 22 de enero de 2026

 

LOS INTOCABLES

¿Quién puede combatir la desmesurada arbitrariedad internacional de la “familia” del occidente colectivo?

(Dinamarca vete al carajo!)

 

Por Dany Smith

La realidad política se ha vuelto tan abstracta, que parece ser casi imposible separar lo real de la ficción, especialmente la política norteamericana que bajo el liderazgo de un megalómano y caprichoso presidente está conduciendo a su propio país y al mundo a un sitio mucho más imprevisible e inseguro. Las formas de conducirse tanto en lo doméstico (Caso Renee Good y ICE) como en política exterior, las decisiones y proceder de MAGA se parecen más a la de una mafia organizada que a un estado y aunque eso (además de no sorprender) no le interesa a Trump, ello traerá consecuencias a mediano plazo.

Pero hay quienes ven en esto, la oportunidad de subirse a la cresta de la ola y deslizarse para concretar sus propios planes estratégicos y en ese sentido, aplauden a Trump. Son esa coalición de “los dispuestos”, la pata europea de la mafia global de una desarticulada OTAN, quienes ven en las acciones de EEUU una señal para profundizar el caos en Ucrania y con ello, mantener viva la guerra mediante sus acciones sucias contra la Federación de Rusia y China.

Igualmente en esta coalición europea que encabezan británicos, franceses y alemanes no es tan firme y homogénea como se la presenta. Hay serias y muy acidas diferencias en cómo proceder para ayudar al régimen de Zelensky y cuánto sería el costo para mantener contento al tipo de La Casa Blanca. Por estas horas ya se habla de apoderarse de Groenlandia, un miembro de la OTAN, sin que importe mucho lo que pueda expresar Dinamarca…muy democrático ¿No lo cree usted? Al parecer a los meticulosos revisionistas de la historia tuerta -que recuerdan lo que conviene- se olvidan cuando Hitler también, bajo argucias similares se anexo Austria “para ayudar”.

Al mismo tiempo esto es muy didáctico para exponer a los principales responsables del caos internacional y de la sistemática violación del derecho internacional.

Los británicos con Sir Starmer a la cabeza son quienes más entusiasmados están con la política de Trump quien con el ataque a Venezuela, el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, las descaradas incautaciones de petroleros rusos y chinos en mar abierto los lleva a prestar un apoyo total esperando que les apoye en su plan de seguridad en Ucrania.

Ese entusiasmo es tan grande que el mismo John Healey ha llegado a sugerir por qué no secuestrar a Vladimir Putin ¿Es eso posible de tomar enserio este comentario del Ministro de Defensa? Por lo expresado por el señor ministro, daría a pensar que se estaría imaginando una incursión del SAS o de un equipo especial con mercenarios asiáticos y caucásicos reclutados por el MI6; el problema es que eso es demasiado peligroso para la isla aunque, como ya sabemos, si los chicos del MI6 dirigidos por la bella pero fría Blaise Metreweli desde el Cuartel General en VauxHall se han atrevido a patrocinar actos terroristas y asesinatos de altos funcionarios dentro de Rusia ¿Por qué no serían capaces de algo peor?

Como me dijo un colega, estas bravuconadas no son más que la demostración de una gran impotencia en Londres.

En el mundo bajo el formato totalitario y que con impunidad demuestra Trump y su MAGA, todo es posible. Esto obviamente lo van a aprovechar en Londres ya que a lo que sin dudas la moneda de cambio para lograr el mantenimiento de la guerra en Ucrania será sin dudas apoyar la invasión y ocupación de la isla de Groenlandia, sin que los isleños, la UE, ni sus vecinos en Copenhague tengan voz ni voto…”para proteger a occidente de Rusia y China”.

Pero esta gran familia de la “cosa nostra” también tiene otro gran componente y un importante colaborador de las acciones angloestadounidenses como es Israel siempre actuando bajo cubierta y detrás de otros para cubrirse de las consecuencias, aunque ello es muy difícil hoy día. Vimos como al mismo tiempo que los americanos incursionaban sobre Caracas, Donald y su colega Benjamín Netanyahu acordaban en Washington -entre otras cuestiones- que el Mossad y la CIA pusieran en movimiento sus células y redes de agitación en el golfo Pérsico proporcionando las armas y activando cuentas de X con mensajes en farsi y otras plataformas para llamar a la población a una revuelta popular ¿Recuerdan Libia y Siria?

Todo se trata de manejos mafiosos donde la extorsión y la violencia son el parte importante del lenguaje en el proceder de estos poderes quienes obran de esta manera en parte, por la impunidad que los medios hegemónicos le proporcionan con la fabricación y edición de la realidad a modo del “viento blanco” de las gélidas zonas esteparias donde el viento y la nieve te golpean de tal forma que no puedes ver nada más que una gran cortina blanca.

Pero pese a estas ventajas, la concordia no es la regla dentro de esta “familia”. A Donald Trump no le agrada que lo desafíen o peor aún, que alguien pretenda estar por encima de él (salvo Bibi claro). A él poco le importa lo que digan en Londres. Ciertamente, Sir Starmer es un gran lame culo como en realidad lo han sido todos sus colegas de las administraciones desde la mitad del siglo pasado, pero es cierto también que ello es la mejor y escatológica descripción de una vieja treta británica para lograr objetivos que serían imposibles de conseguir por la vía legal.

En tanto, los segundones como Emanuel Macron y Merz solo se limitan a rumiar las maquinaciones del Foering Office creyendo que juegan un papel destacado en los planes para Ucrania. Pero sus posturas comienzan a chocar con las intenciones imperiales de Donald quien ya ha decidido a tomar Groenlandia sin importarle si ello molesta o no a sus habitantes. En breve comenzará la función y solo resta comprar unas palomitas de maíz y sentarnos a disfrutar del show.

    

 

 

sábado, 17 de enero de 2026

 

CONTEXTUALIZANDO LO SUCEDIDO EN IRAN

¿Quiénes han estado detrás de la violencia terrorista dirigida contra la república Islámica de Irán?

 

Por Alí Al Najafi

A poco de cumplirse el 49 aniversario de la revolución Islámica en Irán, las legítimas protestas populares por una cada vez más difícil situación económico-social producto de la galopante inflación provocada por una encerrona de sanciones impuestas desde el occidente colectivo, comenzaron a teñirse de sangre por la repentina aparición de grupúsculos armados con bombas molotov, pistolas y hasta fusiles que asesinaban funcionarios policiales. Pese a que los medios occidentales se hacen los sorprendidos los iraníes y los vecinos árabes muy por el contrario ya advertían por donde venía la cosa.

No hay secreto en que desde EEUU en complicidad con Israel, impulsaron desde el 8 de enero una operación para derribar al gobierno de Teherán aprovechando el alboroto callejero por las legítimas manifestaciones populares. Grupos de mercenarios extranjeros, instigadores del Mossad y elementos reclutados dentro del país se desplegaron en la capital y varias ciudades para llevar adelante toda clase de ataques terroristas contra funcionarios y más tarde contra la propia población.

La operación estaba planificada sobre tres patas: Una era la agitación callejera mediante células extranjeras como lo hicieron en Libia, Siria y Kiev; un apoyo tecnológico para difundir propaganda (en especial sobre Reza Pahlevi) usando la internet satelital provista por STARLINK como vía de intoxicación y falsificación de información y la tercera, el remate militar mediante un ataque de las fuerzas estadounidenses con el apoyo de Israel.

Todo parecía ir sobre los rieles esperados. Tanto en Washington como en Tel Aviv los jefes militares y de inteligencia seguían los acontecimientos desde sus salas de situación y quien seguramente más expectante estaba era Netanyahu quien aún magullado en su orgullo tras el desastre de la guerra de los 12 días, ansiaba que una vez más los americanos hicieran el trabajo sucio por ellos.

Había que recrear una apariencia de levantamientos masivos y en los que la población atacaba y asaltaba edificios gubernamentales.

Pero la base de este plan subversivo era sembrar el caos en y dentro de la población que sin mayores ambages esto no es más que una gimnasia terrorista ejecutadas de forma escalonada por agentes orgánicos del Mossad y la CIA coordinando y dirigiendo a grupos de jóvenes que además de la paga, en varios casos fueron incentivados para actuar más violentamente con la provisión de drogas.  

Los primeros elementos eran profesionales en el asunto e incluso por las tácticas desplegadas, delataron su origen y anterior uso en escenarios como los antes señalados más arriba. De esta forma algunos disfrazados con uniformes de la policía usaron armas de puño y ametralladoras reglamentarias para disparar a boca jarro indistintamente contra verdaderos policías y manifestantes, mientras que otros armados con fusiles se parapetaron en techos y esquinas como francotiradores. Al mismo tiempo otros movilizándose en motos o automóviles, se encargaban de ametrallar a otros vehículos y lanzar cocteles molotov contra edificios públicos, mezquitas -con particular saña- y comisarías.

Para quienes estuvieron en Iraq durante la ocupación angloestadounidense, en Libia en 2010 o Siria a comienzos del 2011, o como ya dijimos en Kiev entre finales del 2013 y febrero del 2014, la actuación de estos grupos significó un factor decisivo para convertir una manifestación pacífica en verdaderas hordas descontroladas. A la par de esto, los medios como CNN, la BBC, DW y toda esa congregación de medios serviles al discurso de Washington iban dibujando una realidad artificiosa y deforme de lo que verdaderamente estaba sucediendo. Si un policía era asesinado o incinerado vivo (como vimos en Irán) estos medios nunca hablarían de estos sujetos sino de la acción de “manifestantes furiosos contra la represión”.

La táctica era simple y se basaba en mezclarse entre la multitud usando a los civiles como escudos. En su gran parte estos activos estaban muy bien enmascarados tanto que incluso, algunos usaban anteojos oscuros y guantes para tapar la tonalidad de la piel (esto muy visto en Libia y Siria).  La crueldad de estos enmascarados para con los civiles era ciertamente sospechosa para los mismos manifestantes tanto, que cualquiera se daba cuenta que esos tipos no eran de allí.

Lo que vimos en Irán se asemejó mucho a estas experiencias e incluso algunos de estos elementos ejecutaron a policías usando el método de ISIS, mediante un disparo en la nuca y entonces hagamos un poco de memoria y preguntemos ¿Quiénes fueron los fabricantes de esta pantomima seudo-yihadista?

El saldo de esta fracasada operación sucia arrojo hasta ahora a más de 50 agentes del Mossad, cientos de agitadores y criminales que trabajaban bajo la coordinación de aquellos. Tampoco dejemos de lado a la CIA quien cuenta con sus redes en la región, en especial desde el Kurdistán iraquí y también con las células de la organización terrorista “Muyahidines Al Kalq”, creada hace décadas y apoyada con el propósito de derribar a la república Islámica. Tampoco se descarta la cooperación de otras agencias aliadas de EEUU y de Israel e incluso de alguna petro monarquía proporcionando recursos humanos para infiltrarse más fácilmente en zonas fronterizas con Iraq.

En resumen de cuentas, Donald Trump se cebo creyendo que podía recrear un espectáculo similar al de Venezuela que ciertamente, es un bochorno para los latinoamericanos. No hay dudas que en ese caso, Marco Rubio exploto todos los recursos y seguramente la CIA le pagara a unos cuentos oficiales clave para que desde dentro de Caracas le abrieran la puerta. En Irán no hay dudas que ya lo han intentado y ciertamente que tanto la CIA como el Mossad ha logrado infiltrar estructuras dentro de Teherán pero como ya vimos, las autoridades las han logrado detectar y eliminar.

En estos momentos, las caras largas y las excusas son el panorama en la administración MAGA.

 

 

 

 

 

jueves, 15 de enero de 2026

 

RECIPROCIDAD TACTICA

¿Cuáles podrían ser las soluciones prácticas para la seguridad marítima ante la creciente agresividad de Washington?

 

Por Dany Smith

Los acontecimientos geopolíticos se vienen desarrollando de forma veloz y atropellada lo que lleva al preludio de un inminente choque. La más que agresiva política exterior de Donald Trump y su sequito ya ha ido demasiado lejos y pronto veremos una reacción que no necesariamente será frontal. Las incautaciones ilegales de buques tanque, los atentados terroristas (incluidos en Irán), las incursiones violando la soberanía de otras naciones y la inocultable inconsecuencia entre lo que se dice y lo que se comprueba en los hechos da argumentos para que Rusia, China, Irán y las naciones del sur global comiencen a desplegar con premura una nueva política de defensa en tiempo real.

Hemos visto que los estadounidenses han incautado a buques petroleros de bandera rusa aprovechando su desprotección, algo que Moscú ya ha catalogado como acto de piratería. Al mismo tiempo, Trump en el asunto de Ucrania vuelve con sus gazapos (intermediados por los británicos) demostrando que nunca ha estado interesado en la paz y mucho menos, respetar las propuestas de negociaciones razonables con la Federación de Rusia.

En realidad, Trump y sus socios europeos son como los gatos, se pelean ante la opinión pública pero tras bastidores mantienen muy buenas relaciones íntimas. Es por eso que no deberíamos tomar enserio las preocupaciones de la UE, ni del secretario de la OTAN ni siquiera de los movimientos navales franceses y alemanes que supuestamente son para “defender” a Groenlandia.

La anunciada invasión a Groenlandia forma parte de este engaño ya que no hay que ser un genio para entender cuál es el interés estratégico que representa la isla para EEUU y que se resume en un título: Controlar el acceso al Ártico. Y no se engañen, en ello también están comprometidos los chicos de la OTAN. Con lo cual los gobernantes en Nuuk, su capital, serán testigos de una comedia con un final ya esperado: La militarización de la isla. Todo esto no se quedará en la anécdota para Putin y tampoco para Xi Jinping.

No es Trump quien tiene interés en la isla, es el círculo neoconservador que lo rodea que ya ha colonizado su MAGA. Trump es un imbécil que estará un tiempo en La Casa Blanca, un fusible político que podría saltar por los aires de un momento a otro por las barrabasadas que se están cometiendo y eso lo saben muy bien quienes lo rodean.

Estas acciones que definitivamente tiran al derecho internacional bajo los rieles de un tren, son muy malas señales para el resto pero también, es una permisión para que Israel haga lo que le plazca, tal como seguimos viendo en las matanzas que continua cometiendo contra los palestinos en Gaza y Cizjordania, y mucho más con el último ataque (uno más) a las fuerzas de paz de la FINUL del contingente español en el sur del Líbano.

Ante esta fangosa dinámica no deberíamos descartar el final de Naciones Unidas ante su más que comprobada inoperancia y su lamentable cadena de inconsecuencias a las que se ha prestado, sirviendo a los poderosos (en especial los occidentales) que le ha restado crédito a su función.

Siguiendo con ello y de lo que el mismo Donald Trump muestra abiertamente, todo se basa en quien tenga más fuerza, astucia y sea el más inescrupuloso para imponerse sobre otros. Y esta lógica torcida no solo la despliega en contra de otros actores en su política externa, la vemos incluso en lo doméstico que mediante su más que agresiva política migratoria, sus fuerzas de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dependientes de la opaca agencia Homeland Security Department (nacida tras la Ley Patriota) cometen toda clase de atropellos, brutalidades y crímenes contra sus propios ciudadanos que van acompañados de intentos de maquillarlos tanto a nivel mediático como judicial.

Es así y ante está lógica de la selva y en la que vemos como una armada puede apoderarse de los bienes ajenos sin más justificaciones que sus propios intereses, se hace necesario implementar otras tácticas dentro de una readecuada estrategia de defensa que trate de equilibrar la balanza de las cosas. Rusia y China son los principales afectados por esto y aunque disponen de armadas poderosas no pueden colocarlas a la disposición de custodiar las rutas comerciales. Además, como estados podrían comprometer su seguridad estratégica ante un choque directo con sus colegas americanos.

Aquí es donde deberían practicar la lógica capitalista de sus adversarios y explotar la necesidad de una seguridad bien localizada (sobre y dentro de cada buque) con el incentivo de que se formen nuevas empresas de seguridad y defensa especializada en el área naval con capital privado de cada uno de sus países con el apoyo del estado.

En este plan no sería nada desacertado comenzar a dotar de protección armada para buques comerciales y en especial para los tanqueros que se desplacen por los mares. Como ya vimos no se trata de protegerse de simples piratas como los somalíes armados con vetustas AK-47 o los que pululan por el indico y el pacífico, se trata de la Armada de EEUU con lo cual se requerirá de profesionalismo y equipos de última generación para la tarea.   

De este modo cada buque debería llevar a bordo un equipo de hombres muy bien entrenados, con armas ligeras y equipamiento para evitar el asalto y abordaje ya que, obviamente no podrán hacer nada contra un destructor o un portaaviones. Así ante una decisión caprichosa de Washington de pretender apoderarse de un tanquero que ha salido o entrado de un puerto que consideran prohibitivo, los americanos o sus serviles que empleen (si quieren obtener intacto el buque) deberían pelear para abordarlo algo que cambiaría radicalmente las cosas para los asaltantes. Incluso se cuenta con la posibilidad de repeler el intento mediante un contraataque utilizando drones y movilidad individual acuática como parte del equipo abordo.

La idea y los medios están al alcance de su realización solo resta un paso…la decisión política para ponerlos en marcha.

 

miércoles, 14 de enero de 2026

 

ENEMIGO INTERNO

¿Quién pudo ser el traidor (o traidores) que le abrió la puerta del Palacio de Miraflores a los estadounidenses?

 

Por Javier B. Dal

Todo estaba previamente planeado, al menos con meses de anticipación. Elementos cercanos al propio Nicolás Maduro y con acceso a la residencia presidencial estuvieron pasando a la CIA datos estructurales clave y la situación de las locaciones que componen el edificio, vitales para la concreción de lo ejecutado ¿Cuáles podrían haber sido los incentivos para esta traición? Seguramente dinero y la promesa de un puesto en el nuevo régimen títere.

La realidad de como 200 hombres de equipos Delta y SEAL estadounidenses pudieron llegar hasta Miraflores no tiene nada de espectacular ni menos aún de misterioso. Mientras las fragatas disparaban sus misiles y los drones LUCAS caían contra objetivos en Caracas causando con ello un estruendoso pavor entre los habitantes que dormían, una flotilla de viejos helicópteros MH 47G y CH-47 escoltados por helicópteros de ataque AH-64 Apache cruzaban los cielos de la capital sin la menor oposición antiaérea ¿Motivos de esa pasividad? Alguien sin dudas dio la orden de que no disparen ¿Dónde he visto esto antes? Salvando las distancias y obviamente las circunstancias del caso, esto me hizo acordar a la sorpresiva caída de Damasco en diciembre del 2024 facilitada por varios comandantes sirios que fueron arreglados por la CIA para que sus hombres bajaran las armas y dejaran entrar a las fuerzas de “Al Qaeda” con el epilogo que ya conocemos.

Lo cierto es que el equipo Delta pudo llegar a la misma recamara del presidente Maduro y su esposa sin necesidad de eliminar a su guardia personal (en su mayoría cubanos) ya que es posible que el jefe de la misma, uno de los traidores en esto, los haya eliminado él mismo con la ayuda de un puñado de sus secuaces. Pero quien mejor estaba posicionado para pasar información sensible y desconectar las defensas aéreas era nada menos que el jefe de contrainteligencia y el jefe del SEBIN quienes habrían sido el factor central en esta traición y por estas horas arrestados y en serios problemas ¿Pero allí termina la cadena de traidores? No lo creo, pero ya es anécdota. Lo cierto es que esta ayudita les facilito a los secuestradores tomar al matrimonio rápidamente para sacarlos como paquetes (atados, amordazados y con capuchas en sus cabezas -tal como lo revelan las marcas y cortes en la cara de Cilia Flores-) en uno de los helicópteros sin tener que chocar con la gente del grupo ruso “Wagner” que cuando se dirigía a interceptar a la fuerza invasora, debió abrirse paso a fuego limpio por el bloqueo que le puso parte de esta guardia de traidores.

Tan bizarra ha sido esta loca operación que se hace muy difícil de justificar a la sombra de una ley internacional cada vez más opaca. Pero la obsecuencia que se advierte en algunos gobiernos de la región llega hasta el cielo y las estupideces como que “se trató de una operación policial” no pueden sino, darle mayor incongruencia a lo que Trump trata de explicar. 

¿Quiénes han comenzado a beneficiarse con todo esto? No son precisamente los ciudadanos venezolanos e incluso, ni siquiera los rastreros traidores como Juan Guaildó, Radonsky Capriles, Leopoldo López y Corina Machado quienes ya fueron desairados y relegados del juego por el mismo Trump. Solo para dejar bien claro quiénes van a exprimir a Venezuela, remarquemos que JPMorgan y un grupo selecto de carteles financieros, son socios de Trump con lo que se responde con amplia claridad la finalidad (al menos la más visible) de este intento de cambio de régimen y el apoderamiento (sin pagar nada) de todos los recursos del país.

La situación aún no tiene definición y aunque los medios (en especial los adeptos a Washington en la región) están haciendo un gran circo con la judicialización de Maduro y su esposa, ello no significa que la revolución Bolivariana y sus instituciones se hallan acabado. Tal es así que el mismo Donald Trump ha debido ser puesto en el piso de la realidad por sus asesores para que no despierte expectativas imposibles de realizar, una de ellas: Ocupar Venezuela.

Y es que semejante afirmación abre la puerta a varias interpretaciones o posibilidades que no ayudan en nada a la imagen de los EEUU. La primera de ellas refiere a una inminente invasión y ocupación que tendría el objetivo de erradicar por completo a la revolución y a toda la infraestructura partidaria. Ello nos remite obligadamente (y muy eludido por los medios) a lo que hicieron tras la invasión a Iraq en 2003 que denominaron “proceso de desbaatización”, un eufemismo que implicó un plan sistemático y horroroso de eliminación física de funcionarios y partidarios implementando allanamientos, secuestros y encarcelamientos en sitios tan horrendos como Abu-Graib y otra docena de campos de concentración donde los estadounidenses y colegas israelíes -expertos en el tema- hicieron de las torturas y abusos una parte de un programa de persuasión y democratización de los partidarios de Saddam.

Para que esto pudiera ponerse en marcha los invasores contaron con la cooperación de las sectas chiitas opositoras, de bandas criminales locales, la infiltración por la CIA de falsos grupos yihadistas (Al Qaeda-Iraq) y la invalorable cooperación de varios ex miembros de la inteligencia iraquí quienes proveyeron la guía en un país con cultura y formas de pensar muy diferentes a los intrusos.

Aunque la repetición de semejante proceso criminal no se presenta tan posible de recrear en Venezuela (máxime si recordamos Abu-Graib, Bucca, Nama, Guantánamo y muchos más), sin dudas que la CIA ya debe haber reclutado tanto dentro como afuera, a muchos venezolanos anti-chavistas que gustosamente se prestarían a realizar (siempre oculto en las sombras) las mismas atrocidades contra sus propios compatriotas. Como verán esto solo puede funcionar con la colaboración de una parte de los venezolanos entonces ¿Venderán estos venezolanos su propio país por un puñado de dólares?    

sábado, 10 de enero de 2026

 

PROYECTO ISAAK

¿Qué es el acuerdo Isaak, quién lo ideo y quiénes buscan beneficiarse? Alguien se escucha gritado: “!Patagonia, allá vamos!”

 

Por Yossi Tevi 

Distraer a alguien para desviarlo de un hecho puntual es una artimaña bien conocida. El secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores jugó sin dudas ese papel dentro del contexto de una planificación geopolítico-comercial secreta y mucho más amplia que involucra a otros actores en la sombra que los medios (mucho menos los argentinos) nunca van a desarrollar al aire.

Mientras se cree que es Donald Trump quien lleva la batuta de todo el asunto -como representante de los neocon-, la incursión de sus fuerzas fue establecida meses antes y ensayada en un campamento donde (sobre esquemas y datos precisos) se replicó con exactitud las locaciones del Palacio de Miraflores. La CIA, el Mossad y el MI6 coordinaron toda la operación que va mucho más allá de un asunto “judicial” (como algunos tratan de explicarlo) o de una flagrante violación de la soberanía política de Venezuela. Se trataría de nada menos que la señal de la puesta en marcha de los “Acuerdos Isaak”, un homónimo latinoamericano de los “Acuerdos Abraham” que Israel firmó con las monarquías árabes en la península arábiga.

Se trata de un acuerdo ideado por el argentino Javier Milei que da lugar a una compleja estrategia diseñada por las organizaciones sionistas con sede tanto en EEUU como en la región, estrechamente comprometidas con la geopolítica de Israel para crear espacios geográficos, libres de cuestionamientos por las violaciones a los derechos humanos en Palestina y de posibles opositores a la geopolítica israelí. En un breve resumen, convertir a estos estados y a sus instituciones en leales a Israel ¿Sus incentivos? Principalmente económicos-financieros, poderosos ciertamente en países con economías arruinadas con políticos avaros y corruptos como en Argentina, dirigidos a controlar la totalidad de los recursos estratégicos como son el agua, los hidrocarburos, tierras raras y la geopolítica de cada estado. Pero ¿Cómo podrían llegar a lograr el control efectivo y aplacar las manifestaciones políticas y populares que sin dudas con el tiempo surgirán ante esto?

Una pata importante para el funcionamiento de esto es la cooptación de las fuerzas de seguridad y de las fuerzas armadas de cada estado mediante el adoctrinamiento, la proporción de tecnología y conocimientos en ciberdefensa (ciberguerra) con lo cual obtendrán (como hace Israel) poco a poco mayor injerencia y control de las decisiones en política represiva, avivando el miedo colectivo bajo el viejo truco del “terrorismo” (especialmente islamista) que de no existir, ellos mismos lo recrearán.

Justamente y en referencia al secuestro del 3 de enero, quienes apoyaron esta acción son Trinidad Tobago, Argentina y Costa Rica tres naciones que han entrado dentro de estos acuerdos por la decisión política de cada uno de sus mandatarios.

El presidente Javier Milei recibió por su ferviente iniciativa la nada despreciable suma de un millón de dólares como parte de del Premio Génesis otorgado por Israel a quienes demuestran su compromiso político con el estado. Va de suyo que Milei y sus seguidores son entusiastas partidarios del genocidio que Israel continua sobre la población árabe-palestina y convertir a la Argentina en refugio para sus perpetradores.

Fue el presidente argentino quién respondiendo al lobbie de la DAIA (y seguramente), iluminado por las “fuerzas del cielo” y su devoción por el sionismo (disfrazado de judaísmo) implemento la iniciativa del “Acuerdo Isaak” para generar una relación simbiótica de la Argentina y toda la región con el estado de Israel. La narrativa de Milei es suficiente argumento de convicción para entender por qué Tel Aviv y sus organizaciones sionistas en la región (y en especial las de EEUU) prestan apoyo a su administración. Justamente y sobre ello, deja muy claro que de libertario no tiene nada y que sus acostumbradas menciones a economistas austriacos como Ludwig Von Mises de dicha tendencia solo es una cortina de humo.

Esta propuesta de Milei y sus seguidores no es otra cosa que el desembarco del expansionismo de un proyecto con alcance más allá de lo económico-financiero y que sin dudas aspira a un formateo socio-cultural de las sociedades.

Milei es un activo agradable para estos sectores y tratar con su administración es mucho más tolerable de tener que hacerlo con otros exponentes de la política argentina quienes de haber estado circunstancialmente en el lugar de aquel, habrían firmado el mismo compromiso solo que tal vez, mucho más disimuladamente y bajo artilugios mediáticos para ser ocultado ante la opinión pública.

Obviamente que este acuerdo tiene expectativas de ampliarse a toda la región (con especial interés en Brasil) y que, en cierta medida, será garantizado por el poder militar estadounidense. Venezuela era uno de los objetivos más duros y más importantes que estos intereses quieren ver concretados. Igualmente y pese a lo visto, Caracas conserva una potencialidad ideológica y militar que estorba a corto plazo las expectativas de una sumisión política deseable y complaciente como se ve en Argentina y en Paraguay.

Por estos días parece que el gobierno de Delcy Rodriguez en Caracas ha cedido a todas las condiciones impuestas por Trump a tal punto, que mientras el mundo hace conjeturas sobre las verdaderas circunstancias que permitieron el secuestro de Maduro y su esposa, los representantes financieros amigos de Trump como son JP Morgan, Paul Singer, Mariam Adelson, Elliot Management entre otros y hasta de AIPAC recorren las instalaciones de PDVSA y cada una de las plataformas del CITGO para ir poniendo en caja a sus dominados quienes pasarán a ser empleados de este acuerdo.  

Como podemos intuir, las implicancias y las expectativas económicas que se esperan con este pacto van más allá de hacerse del petróleo y del oro venezolano como el mismo Donald Trump ha reconocido controlar. Israel y sus organizaciones políticas (entrelazadas en el poder estadounidense) desplegadas en todo el continente y en lo que respecta a la Argentina van más allá de las expectativas de este botín surgido de una acción extorsiva y eminentemente ilegal. Aún es temprano para evaluar las consecuencias que conllevara esta elucubración, quienes se beneficiarán y el desenlace final.