RECIPROCIDAD TACTICA
¿Cuáles podrían
ser las soluciones prácticas para la seguridad marítima ante la creciente
agresividad de Washington?
Por Dany Smith
Los acontecimientos geopolíticos se vienen desarrollando de forma veloz y atropellada lo que lleva al preludio de un inminente choque. La más que agresiva política exterior de Donald Trump y su sequito ya ha ido demasiado lejos y pronto veremos una reacción que no necesariamente será frontal. Las incautaciones ilegales de buques tanque, los atentados terroristas (incluidos en Irán), las incursiones violando la soberanía de otras naciones y la inocultable inconsecuencia entre lo que se dice y lo que se comprueba en los hechos da argumentos para que Rusia, China, Irán y las naciones del sur global comiencen a desplegar con premura una nueva política de defensa en tiempo real.
Hemos visto que
los estadounidenses han incautado a buques petroleros de bandera rusa
aprovechando su desprotección, algo que Moscú ya ha catalogado como acto de
piratería. Al mismo tiempo, Trump en el asunto de Ucrania vuelve con sus
gazapos (intermediados por los británicos) demostrando que nunca ha estado
interesado en la paz y mucho menos, respetar las propuestas de negociaciones
razonables con la Federación de Rusia.
En realidad, Trump
y sus socios europeos son como los gatos, se pelean ante la opinión pública
pero tras bastidores mantienen muy buenas relaciones íntimas. Es por eso que no
deberíamos tomar enserio las preocupaciones de la UE, ni del secretario de la
OTAN ni siquiera de los movimientos navales franceses y alemanes que
supuestamente son para “defender” a Groenlandia.
La anunciada
invasión a Groenlandia forma parte de este engaño ya que no hay que ser un
genio para entender cuál es el interés estratégico que representa la isla para
EEUU y que se resume en un título: Controlar el acceso al Ártico. Y no se
engañen, en ello también están comprometidos los chicos de la OTAN. Con lo cual
los gobernantes en Nuuk, su capital, serán testigos de una comedia con un final
ya esperado: La militarización de la isla. Todo esto no se quedará en la
anécdota para Putin y tampoco para Xi Jinping.
No es Trump quien
tiene interés en la isla, es el círculo neoconservador que lo rodea que ya ha
colonizado su MAGA. Trump es un imbécil que estará un tiempo en La Casa Blanca,
un fusible político que podría saltar por los aires de un momento a otro por
las barrabasadas que se están cometiendo y eso lo saben muy bien quienes lo
rodean.
Estas acciones que
definitivamente tiran al derecho internacional bajo los rieles de un tren, son
muy malas señales para el resto pero también, es una permisión para que Israel
haga lo que le plazca, tal como seguimos viendo en las matanzas que continua
cometiendo contra los palestinos en Gaza y Cizjordania, y mucho más con el último
ataque (uno más) a las fuerzas de paz de la FINUL del contingente español en el
sur del Líbano.
Ante esta fangosa dinámica
no deberíamos descartar el final de Naciones Unidas ante su más que comprobada inoperancia
y su lamentable cadena de inconsecuencias a las que se ha prestado, sirviendo a
los poderosos (en especial los occidentales) que le ha restado crédito a su
función.
Siguiendo con ello
y de lo que el mismo Donald Trump muestra abiertamente, todo se basa en quien
tenga más fuerza, astucia y sea el más inescrupuloso para imponerse sobre
otros. Y esta lógica torcida no solo la despliega en contra de otros actores en
su política externa, la vemos incluso en lo doméstico que mediante su más que
agresiva política migratoria, sus fuerzas de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)
dependientes de la opaca agencia Homeland Security Department (nacida tras la
Ley Patriota) cometen toda clase de atropellos, brutalidades y crímenes contra
sus propios ciudadanos que van acompañados de intentos de maquillarlos tanto a
nivel mediático como judicial.
Es así y ante está
lógica de la selva y en la que vemos como una armada puede apoderarse de los
bienes ajenos sin más justificaciones que sus propios intereses, se hace
necesario implementar otras tácticas dentro de una readecuada estrategia de
defensa que trate de equilibrar la balanza de las cosas. Rusia y China son los
principales afectados por esto y aunque disponen de armadas poderosas no pueden
colocarlas a la disposición de custodiar las rutas comerciales. Además, como
estados podrían comprometer su seguridad estratégica ante un choque directo con
sus colegas americanos.
Aquí es donde
deberían practicar la lógica capitalista de sus adversarios y explotar la
necesidad de una seguridad bien localizada (sobre y dentro de cada buque) con el
incentivo de que se formen nuevas empresas de seguridad y defensa especializada
en el área naval con capital privado de cada uno de sus países con el apoyo del
estado.
En este plan no
sería nada desacertado comenzar a dotar de protección armada para buques
comerciales y en especial para los tanqueros que se desplacen por los mares.
Como ya vimos no se trata de protegerse de simples piratas como los somalíes
armados con vetustas AK-47 o los que pululan por el indico y el pacífico, se trata
de la Armada de EEUU con lo cual se requerirá de profesionalismo y equipos de
última generación para la tarea.
De este modo cada
buque debería llevar a bordo un equipo de hombres muy bien entrenados, con
armas ligeras y equipamiento para evitar el asalto y abordaje ya que, obviamente
no podrán hacer nada contra un destructor o un portaaviones. Así ante una
decisión caprichosa de Washington de pretender apoderarse de un tanquero que ha
salido o entrado de un puerto que consideran prohibitivo, los americanos o sus
serviles que empleen (si quieren obtener intacto el buque) deberían pelear para
abordarlo algo que cambiaría radicalmente las cosas para los asaltantes.
Incluso se cuenta con la posibilidad de repeler el intento mediante un
contraataque utilizando drones y movilidad individual acuática como parte del
equipo abordo.
La idea y los
medios están al alcance de su realización solo resta un paso…la decisión
política para ponerlos en marcha.

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