VUELTA AL GOLFO
PERSICO: UNA MALA IDEA
¿Por qué la
declaración de guerra del presidente Milei a Irán es un error en toda la regla?
Por Charles H. Slim
No era difícil predecir que EEUU iba a pretender una vez más meterse por la fuerza en el Golfo Pérsico. Lo hizo por primera vez en 1990 bajo la excusa de la invasión iraquí a Kuwait y más tarde en 2003 tras invadir a Iraq reforzó su presencia en todo el occidente de la zona es decir, en todo el territorio de la península arábiga. Aquello significo una clara violación al derecho internacional e incluso agravado tras comprobarse por boca de sus propios jefes políticos, la mentira que representaron los argumentos vertidos para justificar dicha acción. Igualmente, Naciones Unidas hizo la vista gorda, un comportamiento que se institucionalizaría sin pausa con el paso de los años.
Una vez más, hoy
la violación a la legalidad internacional y a la Carta de Naciones Unidas se
dio por partida doble (en junio 2025 y febrero 2026) a cargo de los mismos
actores solo que esta vez contra la república Islámica de Irán. En esta última
acción artera y en pleno del mes sagrado del Ramadán, EEUU ha comprobado que
siguiendo a la geopolítica mesiánica de Israel ha cometido una gran
equivocación. Así con el paso de solo diez días del cierre del estrecho de
Ormuz, Donald Trump tratando de evadir la realidad, ha pasado de las estridentes
bravuconadas a pedir de forma desaforada el auxilio de la OTAN ¿Y qué sucedió?
Recibió un rotundo no.
¿Por qué Bruselas
y sus socios atlantistas incluido el Reino Unido rehuyeron participar? Simplemente
por los propios problemas que les superan y que en gran medida surgieron por el
ciego seguidismo a la política exterior de La Casa Blanca y que hoy remuerden
por los costos de sostener la guerra en Ucrania.
Trump no solo ha
perdido la guerra contra Irán sino y tal vez lo peor, ha perdido la guerra
económica y financiera que él mismo avivo con sus aranceles abusivos y
sanciones comerciales que potenció con la agresión ilegal e inhumana contra la
república Islámica de Irán. Y tan mal han salido los planes para Trump y Cía
que solo pregunten ¿Quién se ha beneficiado con este desastre? El gran
triunfador geopolítico y geoeconómico es -aunque no lo crean- la
Federación de Rusia quien, por la propia permisión de Washington para surtir el
faltante de crudo y evitar una hecatombe en las bolsas financieras, está
recogiendo por cientos de millones en ganancias por la venta y transporte de su
petróleo, sin dudas una demostración de lo que podríamos llamar “justicia
poética”.
A simple vista,
Trump, Netanyahu (de quien aún no se sabía nada) y sus partidarios están en una
verdadera encerrona ya que sin el ánimo de los europeos (incluido Reino Unido)
por ir a poner el cuerpo contra Irán es muy posible que ya hayan comenzado a
establecer contactos con gobiernos leales en Sudamérica y otras latitudes que aún
crean en sus argumentos.
El primero en la
fila sin dudas esta Argentina que además de estar gobernada por un grupo
abiertamente pro-sionista y asquerosamente obsecuente a Trump, está siendo
condicionada por las supuestas ventajas y beneficios judiciales en la causa
YPF, que evitarían su definitiva disolución como estado. A tal grado pesan
estos condicionamientos disfrazados de favores, que Washington puede reclamar
una cooperación incondicional de sus serviles en Buenos Aires.
No hay dudas de la
voluntad de Milei para colaborar con Washington y Tel Aviv, pero una cosa es
querer y otra es poder. Si hay algo que en Argentina se halla en ruinas son sus
fuerza militar.
La armada argentina
participo dentro una coalición multinacional en las acciones del golfo Pérsico
en las etapas de crisis y la posterior guerra iniciada en enero de 1991.
Mediante el envío de dos buques de guerra, el gobierno de Carlos Menem
involucro al país en las operaciones “Escudo del Desierto” para proteger a
Arabia Saudita y los EUA y autorizo a participar en las operaciones ofensivas de
la “Tormenta del Desierto” hasta su culminación en marzo de 1991. En esa oportunidad
los riesgos para flota estuvieron limitados por la pequeña costa iraquí-kuwaití,
la abrumadora superioridad numérica de la Coalición y la falta de paridad
tecnológica de los iraquíes. Igualmente estuvieron en el radio de un posible
ataque sin que ello haya sido reconocido hasta el día de hoy.
Actualmente las
cosas son muy diferentes. El teatro de operaciones si bien se despliega en la
misma región, hay dos detalles superlativos a considerar: Las extensas costas
iraníes y los avanzados sistemas defensivos que han desarrollado. También es
pertinente mencionar que las CGRI cuentan con un apoyo logístico e inteligencia
electrónica de señales SIGINT-que por entonces Iraq no poseía-
posiblemente de origen chino y ruso que entre otras ventajas, proporciona a
cada ataque iraní una precisión que además de complicar a los norteamericanos
hoy espanta a los mandos israelíes que incluso se han visto obligados a
esconder al propio Netanyahu. Es con esta cobertura que las brigadas navales
del CGRI han atacado buques y al propio portaaviones “USS Abraham Lincoln” que por
los daños sufridos, hace ya más de una semana debió retirarse con graves averías
y bajas al océano Indico.
Si los Milei
ordenarán la participación de un contingente naval antes hay que responde la
pregunta ¿Hay actualmente unidades navales operativas con capacidad para
semejante situación? Volviendo a las
capacidades antibuque de los iraníes además de su probada eficacia y la pericia
de sus operadores, los misiles que emplean son el fruto de una combinación de
tecnologías propias y chinas que como bien quedo claro, pueden saltar las
defensas de los buques estadounidenses (dotados de sistemas AEGIS entre otros) causando
daños en el material y bajas en el personal embarcado. Ese ha sido el motivo
por el cual el grupo de tareas agresor ha debido alejarse de la boca del golfo
sin otra opción que lanzar ataques a larga distancia.
Considerando el
panorama, una vez más debemos preguntar ¿Está decidido el gobierno de Milei a
sacrificar a un posible contingente sin el material a la altura de las
circunstancias en una guerra ajena por un puñado de dólares?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario