DAR POR TERMINADO
NADA
Fracasados todos
los intentos de Trump por ganar tiempo y dar un nuevo golpe artero ¿Estamos en vísperas
de un reinicio de las hostilidades en el Golfo Pérsico?
Por Dany Smith
Quienes más
interesados en estar al pendiente de los engaños y gazapos de Trump y Cía son
los iraníes y en ese plan no han bajado la guardia ni se han dormido en los
laureles. Mientras el canciller Araghachi sigue impulsando contactos y
negociaciones para darle un final de paz, la mala fe de la administración
norteamericana es palpable. Pero incluso todo el arco de la resistencia
árabe-islámica en toda la región se ha estado preparando para una potencial nueva
agresión a gran escala que involucraría una intervención terrestre del enemigo.
Desde el Yemen hasta Iraq y el Líbano los combatientes están en alerta. Lo
deseable por el gobierno en Teherán sería que no hubiera ningún nuevo ataque,
pero son conscientes (y las estadísticas así lo demuestra) de que EEUU suele
borrar con el codo lo que ha escrito con la mano. Pero la razón más poderosa
para no bajar la guardia es…Israel que continua con su agresión sobre el sur del
Líbano que hasta el momento solo Hesbolá la está entorpeciendo con gran pericia
mientras el gobierno libanés está siendo presionado desde Washington para
volverse contra la resistencia.
No hay dudas que
Tel Aviv se mueve de acuerdo a sus propios planes mientras que la intervención
estadounidense operaría como un simple respaldo a los mismos aun cuando ni
siquiera (los propios funcionarios norteamericanos) estén al tanto de las
reales incumbencias de dichos planes.
Por lo pronto la flota estadounidense que trata inútilmente de bloquear el tránsito y atajar a los buques que entran y salen del estrecho de Ormuz no solo ha demostrado tener problemas para concretar esa misión sino que a las varias fallas técnicas en algunas de sus unidades se suma la vulnerabilidad -pese al sistema AEGIS- a los misiles de las unidades navales del CGRI. Tomando en consideración esto que no son buenas señales para el público norteamericano, se hace muy urgente crear una narrativa hollywoodense tendiente a levantar la moral. Esto a cuento de las declaraciones publicadas el lunes 4 de mayo por el jefe del CENTCOM el almirante Brand Cooper afirmando que se había producido una batalla naval hundiendo varias lanchas iraníes, situación que fue desmentida desde Teherán.
Ciertamente ni el
CENTCOM ni el propio Cooper aportaron pruebas de esa afirmación, algo que no importa
para el conglomerado de medios que lo difunden como una certeza.
Ese mismo día las
CGRI informaron que lanzaron dos misiles antibuque contra un destructor
estadounidense que había querido atravesar la zona del estrecho. Según las
fuentes iraníes el buque de guerra estadounidense hizo caso omiso a las
continuas advertencias por radio y en una maniobra por intentar cruzar por la
zona de prohibición, fue golpeado exitosamente por dos misiles que lo obligaron
a cambiar su curso y abandonar el lugar con daños advertibles en la cubierta. Teherán
cumplió con su palabra cuando advirtió que cualquier intento de atravesar el
estrecho sin el permiso de las autoridades iraníes enfrentaría a una acción
rápida y decisiva. Como era de esperar tanto el CENTCOM como Washington lo
desmintieron.
Lo cierto y más
allá de estas discusiones las señales parecen apuntar a una inminente acción
estadounidense-israelí que podría implicar el uso de armamento nuclear táctico.
Esto último vuelve
a poner en consideración la peligrosidad en las posibles decisiones del
presidente Donald Trump en torno a cómo resolver el conflicto. Igualmente y más
allá de sus continuos contrasentidos entre lo que dice y lo que ordena hacer,
los actores más importantes de la región tienen su mirada puesta en la
evolución de los eventos. Así China no solo es un fuerte actor geopolítico
bregando por contactos diplomáticos, también es un potencial actor militar
dispuesto a proteger sus intereses económicos en Irán.
Rusia también esta
observando con mucha atención la situación e incluso (no lo olvidemos) hubo una
charla telefónica entre Trump y Putin que podría haber sido el comienzo de
tratativas paralelas y secretas para un truque geopolítico.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario