UNA CUMBRE
CIRCULAR
¿Cuál fue el
verdadero propósito de la visita de Donald Trump a Pekín?, ¿Fue a ofrecer
cooperación o a suplicar?
Por Charles H. Slim
La anunciada visita del presidente estadounidense Donald Trump a China junto a su familia y a una nutrida comitiva de diecisiete CEOS[1] (entre ellos Elon Musk) tuvo lugar con su llegada a las 8:50 horas (PM) del 13 de mayo a Pekín con la expectativa de obtener de Xi Jinping una negociación sobre el desarrollo del mercado tecnológico, un arreglo que permita estabilizar su crítica situación política materializada por el conflicto en torno a la república Islámica de Irán, causa preponderante en el aumento astronómico del combustible[2], la estanflación[3] que descalabra su propia economía y que hunde a los EEUU en un déficit comercial irreversible[4]. También se dio en el marco de la presentación oficial[5] del misil intercontinental ruso SARMAT, el más potente e imposible de interceptar por cualquier sistema antimisil de la OTAN y eso es algo que también preocupa a Washington.
Décadas de
políticas subversivas, intervenciones militares y sanciones comerciales y
tecnológicas unilaterales (que también alcanzan a China) han creado la actual falta
de credibilidad a los estadounidenses. Es por ello que uno de los objetivos más
importantes de este viaje fue el obtener una tregua arancelaria.
Toda la
circunstancialidad, es claramente adversa para EEUU y ni hablemos para Trump.
Con una guerra sin propósito ni forma de resolver y una fuerte oposición dentro
de su propio país, Trump poco tenía para proponer y mucho menos negociar. No
hay dudas que su poder negociador se vio mermado y con ello, obligado a bajar
las expectativas seguramente delirantes de un Donald Trump con diarrea oral. Para
una personalidad narcisista tener que viajar para pedir una mano y mucho más a
un rival como China, debió haber sido duro.
Por su parte, Xi
Jinping consciente de su ventaja y de la importancia que significa administrar
la situación en torno a Irán, las negociaciones y su resultado deben haber sido
exitosas. Es posible que ante el pedido de Trump por interceder ante Teherán
para distender la situación en Ormuz Xi haya dicho “lo pensaremos y te daremos
una respuesta”, sabiendo que tiene mucho para sacarle a Washington sí quiere
resultados positivos, en especial sobre el tema Taiwán y la venta de armamento
para la isla.
También hay otro
detalle que Xi seguramente advirtió y ese es que Trump es un cadáver político andante
con una fecha de caducidad de apenas seis meses. Si alguien ha logrado sacar
ventajas con este viaje esos son los CEO que lo acompañaron para intentar
colocar sus negocios en la potencia asiática.
Con respecto a las
elogiosas declaraciones de Trump para con su anfitrión y los supuestos acuerdos
arribados en torno a dos temas vinculados a Irán, hay que tomarlo de quien
viene. La mención de que tanto él como Xi están de acuerdo en que se abra el
estrecho de Ormuz y que Irán no debe tener armas nucleares no hay que tomarlo
literal y mucho menos creíble.
Conocemos bien la
mitomanía de la que adolece Trump y de la cual hizo gala durante toda la guerra
contra Irán. Es entonces muy importante interpretar con mucho cuidado y esmero
lo que ambas partes podrían haber acordado. Primero, el desbloqueo del estrecho
no es un problema para China dado que desde el alto al fuego Teherán le ha dado
el privilegio de acceso y tránsito con garantías de seguridad. Quien no tiene
ese privilegio es EEUU y claramente no hay que explicar por qué.
A propósito de las
pretensiones norteamericanas y que incluyen boicotear el comercio petrolero iraní,
Donald Trump parece que no termina de entender que ello no sucederá dado que
Pakistán[6] le ha proporcionado a Irán
seis pasos terrestres para que pueda exportar su crudo por los puertos Qasim,
Gwadar o incluso el de Karachi. Para el caso que repentinamente comiencen a
producirse extraños sabotajes o el resurgir del terrorismo “yihadista” (con la
marca de ISIS), la inteligencia del ISI pakistaní (muy ligada a la CIA) ya
sabrá de donde proviene. Pero esto último no será fácil dado que Pakistán además
de potencia nuclear, es uno de los aliados estratégicos más importantes para
China.
En este sentido,
Pekín logra con este privilegio dos ventajas estratégicas inmejorables como
son, mantener su abastecimiento de crudo iraní para sus industrias y con ello,
poder controlar los precios del mercado claramente afectados por la carestía
del combustible en todo occidente, un problema creado por el socio de
Washington (Israel) y por su propia administración. Por lo pronto y tras la
reunión, Teherán permitió el paso de más de 30 embarcaciones bajo el estricto
cumplimiento de los requisitos y control de las autoridades iraníes.
Con respecto a la
afirmación del derecho o no de la república Islámica a desarrollar y poseer
armamento nuclear ahí las cosas no estarían tan llanas como las manifestó
Trump. Seguramente, de haberse hablado de este tema, Xi habría puesto como
condición de terminar con la cooperación militar a Taiwán y en ello va
implicado el retiro de los grupos de tarea de la armada y otros como AUKUS que
merodean por el Mar Meridional.
China es un actor
meditativo y observador paciente, cualidades con las que evalúa su posición
tanto en la región como en el mundo. Usando estas cualidades ha podido ver que
EEUU es una potencia que se está desinflando y prueba de ello es la situación
en torno al estrecho de Ormuz caracterizada por los múltiples problemas con el
occidente colectivo para lograr una cohesión político-diplomático y militar. Lo
que realmente importo en esa cumbre fue, el reposicionamiento financiero y
comercial coordinado entre ambos[7] pero con una ventaja para
los chinos.
Con esto a la
vista, es cuestión de tiempo para Pekín tomar la delantera en la carrera por la
supremacía geoeconómico y comercial con lo cual, quedará para las próximas
administraciones en La Casa Blanca lidiar con esta amarga realidad.
[1] Entre
los CEOS que viajaron a bordo del Air Force One figuran el presidente y
director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; el director ejecutivo de Tesla y
SpaceX, Elon Musk; el CEO de Apple, Tim Cook; y el presidente de BlackRock,
Larry Fink; el cofundador y CEO de Blackstone, Stephen Schwarzman; el director
ejecutivo de Boeing, Kelly Ortberg; el presidente de Cargill, Brian Sikes; la
CEO de Citigroup, Jane Fraser; el director ejecutivo de GE Aerospace, Larry
Culp; el presidente de Goldman Sachs, David Solomon; el CEO de Micron
Technology, Sanjay Mehrotra; y el director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano
Amon.
[2] Los
estadounidenses están pagando más por la gasolina mientras reducen las compras
de algunos bienes duraderos, Por Bryan Mena, CNN 14 de mayo de 2026, https://cnnespanol.cnn.com/2026/05/14/eeuu/gasolina-precio-consumo-iran-trax
[3] Estanflación
se va dibujando en Estados Unidos, Por Luis Membreño
14 DE MAYO DE 2026, https://www.laprensagrafica.com/opinion/estanflacion-se-va-dibujando-en-estados-unidos-20260513-0097.html
[4]
Consultar los datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) o en sus
siglas en inglés (CBO) en el siguiente vinculo: https://www.cbo.gov/about/overview
[5]
Que trajo implícita una advertencia para los socios del occidente
colectivo
[6] Pakistan opens up road trade routes
into Iran amid Hormuz blockade, By Abid Hussain
Published
On 30 Apr 2026, 30 Apr 2026, https://www.aljazeera.com/news/2026/4/30/pakistan-opens-up-road-trade-routes-into-iran-amid-hormuz-blockade
[7] Es
ahí donde entra la importancia de los CEOS que acompañaron a Trump para
negociar como pueden incorporarse al sistema financiero chino proporcionándole
beneficios para que China pueda, entre otras cuestiones seguir comerciando en
EEUU y todo occidente (en especial desde Brasil y México). Entre los mercados disputados
están el automotriz y el desarrollo de las IA.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario