RIQUEZA DE LODO
¿Qué significa la
reactivación de la producción de municiones de artillería e implementos en
Fabricaciones Militares argentinas?,¿Es la señal de reactivación de las FFAA o es
para aprovisionar otros interesados?
Por Charles H. Slim
Cuando un país
depende de lo que deciden en las oficinas gubernamentales que no son
precisamente de su gobierno, todo comienza mal. Esto viene a cuento del
gobierno de los hermanos Milei quienes pese a estar mejorando la parte
macroeconómica (entiéndase grandes finanzas) no hay visos de ello en la
economía de los ciudadanos de a pie. Pero en realidad eso no es algo que
preocupe a su núcleo más íntimo dado que el momento y las actuales
circunstancias convierten a la Argentina en una mina de oro para los inversores
en especial, los norteamericanos y benefactores israelíes quienes no tienen
problemas en pagar por narrativas (ajustadas a la propaganda) ante los medios
locales.
En medio de tres
guerras en marcha, una en Ucrania, otra en el Medio Oriente y una tercera de
carácter geo-comercial (con los aranceles) contra China, el gobierno de los
Milei -más allá de su gustosa cooperación- se ve condicionado a no
salirse de la línea trazada desde una administración poco creíble en Washington
y a seguir manteniendo una incómoda postura con Benjamín Netanyahu y el
genocidio que sigue cometiendo contra el pueblo palestino. Javier Milei y sus
adláteres son meros reflejos de esos dos referentes quienes cada día que pasa
van perdiendo rápidamente su brillo y ello afecta al propio gobierno de Buenos
Aires. Alguien en el gobierno argentino se ha preguntado ¿Qué sucedería si
Donald Trump recibe una paliza electoral en noviembre?
Bajo este gobierno
en el cual se reducen las incumbencias estratégicas del estado (poniéndose al
servicio de otros), la Argentina se halla abierta para que Trump pueda tener
asegurado el control y explotación minera de las regiones con tierras raras y
obviamente, el libre movimiento en todo su territorio. Ello trae consigo los
beneficios para que corporaciones dedicadas a la industria energética y de los
desarrollos tecnológicos puedan desplazar a los inversores chinos que ya vienen
sacándole una gran ventaja en el escenario global. Establecido el monopolio
anglo-sionista en el país, la única preocupación se centrará en detectar y
explotar regiones con incalculables riquezas minerales sin que los argentinos
reciban proporcionalmente las ganancias de esos emprendimientos.
Pero desde
Washington se viene siguiendo la delicada situación argentina y es por ello que
para hacerlo parte en algunos asuntos de su política exterior, Trump (a través
del Departamento de Guerra) le ha dado a la Argentina la posibilidad de hacer
algo de caja ($$$) cumpliendo con algunos encargos que aliviarán y mucho a los
problemas que están vinculados a la logística y abastecimiento en el área
militar y de inteligencia. En resumen, poner en marcha Fabricaciones Militares
(FM) para producir a granel municiones de artillería de 105 y 155 mm que irán
directo a Ucrania e Israel.
Si bien han
tratado de presentar esta reactivación para abastecer a los tanques TAM,
ciertamente el volumen planificado de producción excede a la muy reducida plaza
de unidades blindadas disponibles. Paralelamente a estos incentivos militares,
la inteligencia se halla avocada a interconectar su red informática bajo
asesoramiento israelí y seguir los programas especiales de guerra cognitiva
destinados a vigilar y manipular la opinión pública local y en toda la región
mediante tácticas psicológicas destinadas a influenciar a internautas de todas
las redes sociales.
En lo militar, seguramente
prestara su territorio para instalar bases de drones MQ-9 para tareas de
inteligencia estratégica bajo la dirección del Comando sur.
Al mismo tiempo, y
como parte de esa ambicionada calidad de “aliado extra OTAN” la Argentina
pasaría a ser parte de las cadenas de suministro y desarrollos tecnológicos
para la industria militar estadounidense que (obviamente y más allá de las
inversiones que ello requiere) serán para beneficio de -y exclusivamente- EEUU,
mientras que los gobiernos argentinos deberán contentarse con recibir las
migajas de un mero locador. Esto último estaría dirigido a la clase política y
burocrática, acostumbradamente ignota y ausente de los asuntos militares.
La finalidad
última será proporcionar a Washington una plataforma de ataque y reconocimiento
estratégico en el sur continental.
En una grosera
síntesis, EEUU aprovecharía la posición estratégica del país para establecer
parte de su infraestructura de defensa que a su vez redundará en un control
hemisférico total que se sumara a las cadenas en otros continentes. Para
empezar Buenos Aires comenzaría con cumplir con estos simples encargos de
municiones.
Como se ve, la
reactivación en ésta área nada tiene que ver con el mejoramiento y puesta en
operatividad de las FFAA para la defensa estratégica del país o un salto
adelante para competir globalmente, solo se trata de otro capítulo de las “relaciones
carnales” de un gobierno transitorio, obsecuentemente pánfilo con el norte y
una demostración del grado de irresponsabilidad política que pone a la Argentina
en el contexto de dos guerra en las que no tiene parte.
Estas evaluaciones
no son meras especulaciones. Entre los factores que mueven a este alineamiento
se halla el ideológico-mesiánico identificado en una preferencia del presidente
Javier Milei que tercia en sus convicciones personales y su militancia
sionista, elemento que reconoce en sus máximos referentes como son el neonazi
Volodymyr Zelensky y el primer ministro israelí Netanyahu quienes actualmente y cada uno en
sus escenarios, se hallan en aprietos pese a la fabulosa asistencia que reciben
de EEUU y la OTAN.
La escases de
municiones de artillería para los obuses ucranianos ya viene siendo un asunto
con el cual Zelensky urge a Washington y a los europeos a solucionar. Pero el
problema es que EEUU ha agotado sus existencias al límite que de solo tener que
hacer frente una campaña bélica (por ejemplo, en Irán) solo tendría municiones
por un tiempo muy reducido.

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