COMO CREAR UNA
CRISIS MIGRATORIA EN DOS PASOS
¿Quiénes y por qué
generaron las avalanchas de migrantes sobre las ciudades españolas de Ceuta y
Melilla?
Por Yossi Tevi
Alguien esta tratando de desestabilizar a la Unión Europea y lo visto en Ceuta y Melilla podría ser el síntoma visible de una operación más extensa para ello. Lo ocurrido en esa zona podría tener varias explicaciones provenientes de causas como el colonialismo, la falta de entendimiento entre Marruecos y España y una cada vez más hostil política europea a la migración. Si a ello le sumamos la facilidad que permite el paso por una franja de agua de solo cinco metros de distancia que separa el espigón fronterizo entre el territorio marroquí y Ceuta, queda claro que hay algo más que no hemos visto.
Pero la avalancha
humana de más de 50.000 seres humanos, cruzando al mismo tiempo (por el mismo
lugar) y sin que la guardia fronteriza española, ni la SEMAR (Servicio Marítimo
de la Guardia Civil) o el CNI (Central Nacional de Inteligencia) haya estado al
tanto, llama mucho la atención.
Tras la
intervención del gobierno español y el planteo del propio Sánchez de esto era
parte de una “guerra híbrida” mediante mafias de tráfico de personas, no se
equivocaba.
Hace ya mucho
tiempo que el tráfico de personas y de migrantes es un negocio muy lucrativo
para organizaciones criminales que controlan rutas de paso desde el norte de
África al continente europeo contando para ello con ciertos puntos débiles en
la seguridad de la UE. Estas organizaciones suelen ser estar conformadas por
marroquíes y argelinos pero para lograr sus objetivos cuentan con el apoyo de
elementos europeos dentro de los puntos clave para cruzar a los migrantes especialmente
en España, Francia e Italia.
Actualmente estas
bandas son altamente sofisticadas contando con teléfonos satelitales, cobertura
de internet cifrada y posicionadores globales para ver en tiempo real los
movimientos de las patrullas fronterizas y en especial, las marítimas. Estos
son activos muy útiles para las agencias de inteligencia y en especial para algunas
que están muy interesadas en Europa. No solo la CIA tiene sus dedos en todos
los asuntos sucios y tráficos que uno se pueda imaginar. Los israelíes también
están muy presentes en el negocio y en particular en lo que hace al tráfico
humano en el Magreb.
No olvidemos que
en 2010 tras la operación para reconfigurar el norte de África impulsada por
Barack Obama y sus aliados británicos, italianos y franceses con la cobertura
de la OTAN y sus monigotes Takifir y Wahabi facilitados por Qatar y los
emiratíes, bajo la farsa mediática de la “Primavera árabe”, se puso en caja a
Túnez, se desbanco a Hosni Mubarak en Egipto, asesinaron a Mohammar Al Gadafi y
tras saquear las reservas de oro del banco de Trípoli destruyeron a Libia.
Desde entonces la
reconfiguración o más bien, la desconfiguración del norte de África implicó la
descomposición del tejido social y junto a ello, la proliferación de bandas
criminales de toda índole que son controladas por las agencias de inteligencia
para manejar las redes criminales a cargo del tráfico de drogas, armas, órganos
entre otras, de personas. El Mossad es
una de ellas y viene operando a sus anchas en Marruecos dado el nada secreto
acuerdo que tiene el gobierno con el régimen sionista y Washington, dos actores
que tienen muchos reproches contra el actual gobierno español en especial por
la política exterior.
No hay dudas que esta invasión a Ceuta y Melilla fue una operación bien planeada y coordinada para dar un mensaje al gobierno español. Ahora bien ¿Quiénes y por qué harían esto?
Más allá del ya
conocido entuerto por la postura de Pedro Sánchez y su gobierno con la
situación en Palestina y su tajante negativa a participar activamente con la
guerra contra Irán impidiendo a las fuerzas estadounidenses utilizar la base naval
de Rota y la base aérea de Morón de la frontera en Sevilla, la movida de esta
avalancha humana responde a un objetivo más grande y con un alcance que va
mucho más allá de España. Dentro de este marco es que las implicancias de la
inteligencia israelí ganan mayor asidero ya que, mientras los medios se
encargan de distraer a la opinión pública hablando del problema migratorio y
los entuertos que surgen entre los miembros de la UE, Israel mueve sus piezas
con vistas a continuar avanzando en sus agresiones sobre el Líbano y obviamente
sobre la población palestina en general.
La avalancha
humana sobre Ceuta y Melilla fue organizada y las personas utilizadas para
ello, fueron convocadas, movilizadas y dirigidas como un rebaño. Aprovechando
la gran desigualdad social, la corrupción y la desidia que existe en Marruecos
no es de dudar que la DGED (inteligencia) del reino -bajo encargo de Tel
Aviv y dirección del Mossad- se haya encargado de reclutar y pagar a organizadores
de las bandas o incluso a las propias bandas de tráfico para que utilizando sus
propios recursos llevaran adelante este movimiento humano. Esta posibilidad es
muy real dada la estrecha relación entre Rabat y Tel Aviv.
Otra de las
posibilidades es que, la DGED haya mirado para otro lado dejando que las bandas
prepararan las oleadas. Obviamente que aquello no estaría ausente de propósito,
uno que sirviera a los intereses de quienes así lo planearon, y quienes así lo
hicieron no precisamente están en Rabat. Lo único que tenían que hacer los
israelíes era mirar.
En realidad, no
estamos hablando de algo nuevo ni de una genialidad. Israel y su agencia de
inteligencia tienen mucha práctica en estos asuntos y que con las actuales
herramientas cibernéticas -como Pegasus y otros- y los sofisticados medios de
comunicación pueden desplegar sin tener que verse involucrados ellos mismos en
el campo de acción.


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