miércoles, 5 de agosto de 2026

 

 

UN BUMERANG GEOESTRATEGICO

 

¿Por qué la clara estrategia estadounidense de empeorar las cosas en Asia Occidental será como un bumerang para la administración de Trump y para los EEUU?

 

Por Charles H. Slim

Cuando el Comité del senado convoco al secretario de guerra Pete Hegseth para explicar la catarata de contradicciones, falsedades y afirmaciones vanas que rodean la actual situación bélica en contra de la república Islámica de Irán, no hizo más que profundizar el sin sentido de lo iniciado el 28 de febrero. Adunado a este grotesco y farsante espectáculo de la política estadounidense, el grupo de tareas dirigido por el CENTCOM lanzaba otros ataques contra la infraestructura civil iraní matando en el acto a muchos civiles.

Lo más preocupante de esto fue que ninguno de los senadores en el recinto cuestionó ¿Por qué estamos enrollados en una guerra contra Irán? De más esta decir que es por Israel. Esta claro que la única preocupación que motivo esa audiencia fue que las cosas no estaban saliendo nada bien para las fuerzas estadounidenses y no abordando el fondo de la cuestión real como es, una agresión ilegal (denunciada por el ex director de contraterrorismo Joe Kent) y contraria al derecho internacional.

Luego de estos ataques y una catarata de amenazas de Trump, repentinamente ordeno detenerlos, pero, eso no significaba que cambiara sus intenciones. Nota aparte: China observa silenciosamente y con mucha atención mientras Corea del Norte también adopta una postura sobre el tema que Washington ni Tel Aviv ignoran.

Considerando este marco y a las acostumbradas desagradables sorpresas de Trump y su sequito, no era de extrañar que su administración iba a mover otras piezas en la región para escalar aún más y poner las cosas mucho peor. El ataque artero de la fuerza aérea saudita contra objetivos de la Resistencia Islámica en Iraq, con la asistencia de los estadounidenses (y seguramente israelíes) ejecutado el 29 de julio pasado, forma parte de esta “estrategia”. Al mismo tiempo nos informa de una extensión critica del escenario bélico y de sus seguras consecuencias. Uno de los objetivos atacados fue el cuartel general de las “Brigadas Badr” (Así lo denunció el secretario general de la Organización Badr, Hadi al-Amiri), que irónicamente colaboraron con los estadounidenses durante la ocupación para asesinar a los partidarios de Saddam Hussein y combatir a la resistencia.

Pero, una vez más, este ataque conjunto no podría haberse producido sin el consentimiento del nuevo títere (Al Zaidi) en Bagdad. Sumado a esto, los incidentes con drones contra puertos egipcios -Damietta- y otros atentados aislados en la zona del Mediterráneo podrían estar siendo cometidos por equipos del Mossad con la intención de que la escalada se amplié. No olvidemos que para Israel mientras peor mejor.  

Estamos en presencia de lo que la inteligencia de Ansar Allah ya había previsto al menos un mes antes, una ofensiva masiva contra todo el eje de la resistencia islámica y en la cual Riad tendría una participación. Fue por ello que los ataques a los dos tanqueros sauditas “Encelia” y el “Layla” no fueron casuales ni un acto de agresión injustificado. Mientras Pete Hegseth y todo el circo legislativo teatralizaban ante los medios una nada creíble separación de poderes (dado que todos responden a Israel), el Pentágono y sus mandos operativos en el CENTCOM seguían con sus agresiones sobre territorio iraní demostrando que todo aquello era solo una parodia.

Para los tipos que rodean a Donald Trump y en especial para los cabezas huecas como Hegseth, Rubio y los actuales comandantes y su Secretario de la Armada (dado que John Phelan renuncio ante tanta insensatez), la mensura de las consecuencias por sus propios actos no cuenta, pero si ya comienzan a pesar sobre los intereses estadounidenses pero aún más sobre la de los propios ciudadanos de a pie, quienes ven como la crisis económica se agudiza mientras La Casa Blanca financia sin límites una guerra que no traerá ningún beneficio, salvo para los intereses de Netanyahu y su estado genocida.

Y es que los ciudadanos de a pie podrían inquirirle a su gobierno ¿Cuántos billones de dólares más se van a tirar en las guerras que han abierto en el mundo?

Por esa motivación, la cual es claramente representativa de los intereses neoconservadores y sionistas, pero ajena a los intereses del pueblo estadounidense, la administración Trump ha tratado de presentar como victoria una situación completamente inversa y que han ido quedando expuestas a la luz pública.

Entre muchas de las tonterías que Hegseth se jacto desde la primera hora de la agresión fue que, los iraníes habían perdido toda su armada, destruido todos sus submarinos e incluso, que habían borrado su fuerza aérea. Sobre estas afirmaciones, si tiene razón en el hundimiento de un buque desarmado y en un puerto extranjero matando a toda su tripulación, un acto que además de vil y pérfido, representa un crimen de guerra que se añade a la larga lista del historial norteamericano. Los submarinos iraníes siguen operando y una prueba de ello es el alejamiento mar adentro de los buques estadounidenses.   

Sobre la aviación, las afirmaciones de Hegseth quedaron repetidamente desmentidas tras varios ataques aéreos iraníes contra las bases en Qatar, Kuwait y Bahrein. Hegseth tampoco pudo explicar cómo los misiles iraníes pudieron borrar todas las bases estadounidenses en el golfo.

Todo esto demuestra y contrariando al bocón Hegseth, que la armada de EEUU no controla nada ni en el Mar Rojo, ni en el golfo Pérsico ni en el Mediterráneo y como se ven las cosas quizá no lo haga en el estrecho de Malaca donde trata de asfixiar las rutas navales del comercio chino. Como dice el dicho “el pez por la boca muere” y esto le cabe perfecto al secretario de guerra Pete Hegseth ya que toda la montaña de mentiras y exageraciones sobre las cuales él y la administración a la que sirve, llevaron adelante los crímenes que representan la agresión ilegal contra la república Islámica de Irán, se le volverán en contra y sus efectos no tardarán de verse en breve.

martes, 4 de agosto de 2026

 

COMO CREAR UNA CRISIS MIGRATORIA EN DOS PASOS

¿Quiénes y por qué generaron las avalanchas de migrantes sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla?

 

Por Yossi Tevi

Alguien esta tratando de desestabilizar a la Unión Europea y lo visto en Ceuta y Melilla podría ser el síntoma visible de una operación más extensa para ello. Lo ocurrido en esa zona podría tener varias explicaciones provenientes de causas como el colonialismo, la falta de entendimiento entre Marruecos y España y una cada vez más hostil política europea a la migración. Si a ello le sumamos la facilidad que permite el paso por una franja de agua de solo cinco metros de distancia que separa el espigón fronterizo entre el territorio marroquí y Ceuta, queda claro que hay algo más que no hemos visto.

Pero la avalancha humana de más de 50.000 seres humanos, cruzando al mismo tiempo (por el mismo lugar) y sin que la guardia fronteriza española, ni la SEMAR (Servicio Marítimo de la Guardia Civil) o el CNI (Central Nacional de Inteligencia) haya estado al tanto, llama mucho la atención.

Tras la intervención del gobierno español y el planteo del propio Sánchez de esto era parte de una “guerra híbrida” mediante mafias de tráfico de personas, no se equivocaba. 

Hace ya mucho tiempo que el tráfico de personas y de migrantes es un negocio muy lucrativo para organizaciones criminales que controlan rutas de paso desde el norte de África al continente europeo contando para ello con ciertos puntos débiles en la seguridad de la UE. Estas organizaciones suelen ser estar conformadas por marroquíes y argelinos pero para lograr sus objetivos cuentan con el apoyo de elementos europeos dentro de los puntos clave para cruzar a los migrantes especialmente en España, Francia e Italia.  

Actualmente estas bandas son altamente sofisticadas contando con teléfonos satelitales, cobertura de internet cifrada y posicionadores globales para ver en tiempo real los movimientos de las patrullas fronterizas y en especial, las marítimas. Estos son activos muy útiles para las agencias de inteligencia y en especial para algunas que están muy interesadas en Europa. No solo la CIA tiene sus dedos en todos los asuntos sucios y tráficos que uno se pueda imaginar. Los israelíes también están muy presentes en el negocio y en particular en lo que hace al tráfico humano en el Magreb.

No olvidemos que en 2010 tras la operación para reconfigurar el norte de África impulsada por Barack Obama y sus aliados británicos, italianos y franceses con la cobertura de la OTAN y sus monigotes Takifir y Wahabi facilitados por Qatar y los emiratíes, bajo la farsa mediática de la “Primavera árabe”, se puso en caja a Túnez, se desbanco a Hosni Mubarak en Egipto, asesinaron a Mohammar Al Gadafi y tras saquear las reservas de oro del banco de Trípoli destruyeron a Libia.

Desde entonces la reconfiguración o más bien, la desconfiguración del norte de África implicó la descomposición del tejido social y junto a ello, la proliferación de bandas criminales de toda índole que son controladas por las agencias de inteligencia para manejar las redes criminales a cargo del tráfico de drogas, armas, órganos entre otras, de personas.  El Mossad es una de ellas y viene operando a sus anchas en Marruecos dado el nada secreto acuerdo que tiene el gobierno con el régimen sionista y Washington, dos actores que tienen muchos reproches contra el actual gobierno español en especial por la política exterior.

No hay dudas que esta invasión a Ceuta y Melilla fue una operación bien planeada y coordinada para dar un mensaje al gobierno español. Ahora bien ¿Quiénes y por qué harían esto?

Más allá del ya conocido entuerto por la postura de Pedro Sánchez y su gobierno con la situación en Palestina y su tajante negativa a participar activamente con la guerra contra Irán impidiendo a las fuerzas estadounidenses utilizar la base naval de Rota y la base aérea de Morón de la frontera en Sevilla, la movida de esta avalancha humana responde a un objetivo más grande y con un alcance que va mucho más allá de España. Dentro de este marco es que las implicancias de la inteligencia israelí ganan mayor asidero ya que, mientras los medios se encargan de distraer a la opinión pública hablando del problema migratorio y los entuertos que surgen entre los miembros de la UE, Israel mueve sus piezas con vistas a continuar avanzando en sus agresiones sobre el Líbano y obviamente sobre la población palestina en general.

La avalancha humana sobre Ceuta y Melilla fue organizada y las personas utilizadas para ello, fueron convocadas, movilizadas y dirigidas como un rebaño. Aprovechando la gran desigualdad social, la corrupción y la desidia que existe en Marruecos no es de dudar que la DGED (inteligencia) del reino -bajo encargo de Tel Aviv y dirección del Mossad- se haya encargado de reclutar y pagar a organizadores de las bandas o incluso a las propias bandas de tráfico para que utilizando sus propios recursos llevaran adelante este movimiento humano. Esta posibilidad es muy real dada la estrecha relación entre Rabat y Tel Aviv.

Otra de las posibilidades es que, la DGED haya mirado para otro lado dejando que las bandas prepararan las oleadas. Obviamente que aquello no estaría ausente de propósito, uno que sirviera a los intereses de quienes así lo planearon, y quienes así lo hicieron no precisamente están en Rabat. Lo único que tenían que hacer los israelíes era mirar.    

En realidad, no estamos hablando de algo nuevo ni de una genialidad. Israel y su agencia de inteligencia tienen mucha práctica en estos asuntos y que con las actuales herramientas cibernéticas -como Pegasus y otros- y los sofisticados medios de comunicación pueden desplegar sin tener que verse involucrados ellos mismos en el campo de acción.

domingo, 2 de agosto de 2026

 

HACIA LA PROVINCIA 19

¿Por qué los iraquíes podrían hacer realidad lo que Saddam Hussein no logro?

 

Por Ali Al Najafi 

La crisis tras la invasión de Iraq en agosto de 1990 que termino en la guerra entre la Coalición Aliada liderada por EEUU contra Iraq de 1991 parece estar volando por el aire y los kuwaitíes lo sienten en sus entrañas. Esa sensación no es imaginaria o ausente de razones. Hoy ya no existe Saddam Hussein ni el sistema político que gobernaba Bagdad en aquellas épocas que intento convertir a Kuwait en su provincia número 19. Irónicamente y por causa de los propios estadounidenses podrían llevar a que los iraquíes regresen para terminar de concretar aquella expectativa.

Y ciertamente es una ironía ya que, tras haber empujado a los iraquíes a la guerra contra Irán en 1980 para (manipulaciones mediante) protegerles de una supuesta intención de exportar la revolución islámica iraní al pequeño emirato y tras la instigación de la CIA -tras usar a la embajadora April Glaspie- para que Saddam tomará el emirato en 1990, hoy vuelven los estadounidenses a ser los protagonistas centrales y responsables de toda la inestabilidad en la región que podría terminar en la desaparición de Kuwait y esta vez de forma definitiva.

Desde 1991 Kuwait se volvió otra de las bases que conformaban la infraestructura militar estadounidense en la región y digo bien conformaban ya que, tras los bombardeos iraníes contra la infraestructura del emirato, las principales bases aéreas Ali Al Salem y Ahmad al-Jaber han quedado inoperantes. El material que pudo salvarse se ha movido a Jordania e Israel y su personal se esconde en los hoteles Kuwait City. Se puede decir con seguridad que tanto las CGRI como las unidades de la resistencia iraquí (no el famélico ejército iraquí) pueden cruzar a pie hacia Kuwait sin mayores obstáculos que los pantanos al sur de Basora pero nada más.

Esto pinta un panorama muy complicado para los kuwaitíes que han estado viviendo bajo el paraguas de los estadounidenses quienes hoy huyen para salvar sus propios culos.

Cuando la administración neocon de George W. Bush y Dick Cheney invento la acusación absurda contra Iraq de apoyar a “Al Qaeda”, Kuwait jugo un papel estratégico en las operaciones de marzo del 2003 para invadir el país y sin dudas, también lo tuvo para apoyar una ocupación que arrojó más de un millón y medio de iraquíes asesinados. En resumen, se han acumulado muchas deudas impagas en la cuenta y los iraquíes están dispuestos a cobrarlas.

El artero ataque aéreo sobre Iraq del 29 de julio pasado, ejecutado por Arabia Saudita con el apoyo de los estadounidenses (los mismos que bombardearon pasos fronterizos en la peregrinación de Arbaín) ha resucitado en los iraquíes, aquel encono que supo capitalizar el partido Baas luego de haber sido estafados -tras ocho años de guerra- por las monarquías árabes entre ellas, Kuwait. Con este último, el encono nació de un sentimiento nacionalista tras haber sido arrebatado por los británicos en 1960 y que no hay dudas se incrementó tras las guerra y posterior invasión de 2003.

Para ese entonces nadie dudaba que los kuwaitíes habían vendido su alma al diablo y peor aún, a los sionistas ¿Por qué? Además de cooperar con Riad en la invasión y ocupación de Iraq, se han abstraído de todo el sufrimiento infringido contra los musulmanes de toda la región (en especial de los palestinos). Es más, durante toda la agresión israelí sobre Gaza ni los emiratíes, ni los saudíes y menos los kuwaitíes movieron un dedo por los palestinos, pero hoy, por decisión de Mohamed Bin Salman integran una coalición naval ridícula contra los yemeníes quienes se ven bloqueados hace 11 años por órdenes de Washington ¿Dónde esta la lealtad al Islam?

Para los verdaderos creyentes y los árabes de a pie, estas monarquías corruptas son una verdadera desgracia para el Islam y sin dudas, indignos de ser los custodios de la Meca y Medina. Sin su cooperación la CIA y el Mossad no habrían podido montar y usar a conveniencia las redes de falsos yihadistas (Al Qaeda, Daesh, Al Nusra etcetc) para usarlos en sus operaciones contra otros hermanos en la región.  Seguramente y como obedientes esclavos de las decisiones en Washington ya deben estar movilizando a estas bandas de criminales (actualmente muy ocupadas en África) para oponerlas a la resistencia islámica. 

Pero sobre esto último, se puede decir que no les funcionara. Y es que desde la farsa del 9/11 y tras un largo camino desandado con extensas investigaciones sobre quiénes se beneficiaron y cuáles fueron las consecuencias de aquello, hoy pocos se tragan toda la escenografía montada en rededor de la llamada “guerra contra el terrorismo global” representado por estos monigotes de las agencias de inteligencia que dicho sea de paso, fue y sigue siendo un negocio fenomenal.

Hoy los papeles se han invertido de forma dramática y los kuwaitíes tienen razones de más para temer por su futuro. Si EEUU continua con su política de “peor es mejor”, es muy posible que no ya los iraníes se molesten en cruzar la orilla para barrer el emirato, sino que lo hagan sus aliados iraquíes de la resistencia islámica como son las Fuerzas de Movilización Popular que recordémoslo una vez más, no son el ejército de Saddam Hussein sino, una fuerza viva surgida tras años de sufrimiento.

La posibilidad es real y para ello no es necesario que el intrascendente títere Ali Al Zaidi en Bagdad lo apruebe.