miércoles, 29 de julio de 2026

 

CAMPO DE BATALLA GEOESPACIAL

¿Qué posibilidades existen y por qué la guerra en Ucrania podría llegar al espacio?

 

Por Charles H. Slim 

Era inevitable. Recordando a esas películas de ciencia ficción de los setentas y ochentas, donde el espacio tomaba protagonismo en la lucha entre los bloques de la Guerra fría con películas memorables como “Marooned” de 1969 o “Moonraker” (007 misión espacial) de 1979, hoy va camino a ser una realidad como campo de confrontación entre las potencias rivales actuales en momentos que el mundo podría verse implicado en una guerra global a gran escala. El motivo de que esto suceda pronto, es la red de satélites STARLINK provista al régimen neonazi de Zelensky por la corporación de Elon Musk.

Cuando se lanzaron al espacio los enjambres de satélites que conforman la red STARLINK, pocos esperaban que realmente lograran proveer internet con tanta facilidad y amplitud. Su revolucionario diseño y la simplicidad en sus conexiones la ha vuelto como el servicio de comunicaciones por internet más rápido y confiable que cualquier otro proveedor haya podido ofrecer y ello se comprueba muy bien en Ucrania donde las fuerzas neonazis de Zelensky cuentan con este servicio.

Precisamente, STARLINK es actualmente la columna vertebral de las comunicaciones y provisión de señal Wifi de alta velocidad y bajo delay para la rama militar en todo el frente. Entre las funciones que cumple se halla la guía para los drones ucranianos de observación, inteligencia en tiempo real y ataque sobre territorio ruso que han estado causando gran cantidad de bajas entre la población civil.

Otra ventaja que presenta el sistema es su modo de conexión que solo requiere de una simple antena montable en cualquier lugar sin la necesidad de cableados o asistencia de otros circuitos alimentadores.

Como vemos estas capacidades tecnológicas han ido más allá del campo de batalla y también son utilizadas para guiar acciones terroristas no solo a cargo del GUR (inteligencia militar) y el SBU (inteligencia y contra inteligencia interna) sino también por los equipos de mercenarios y terroristas al servicio de las principales agencias atlantistas como el MI6 británico, el G2 alemán y la DGSE francesa.

Si bien Elon Musk se ha mostrado como un actor “pragmático” en cuanto las posiciones políticas y geopolíticas en el actual escenario, son sus acciones vinculadas con los enemigos de la Federación de Rusia lo que terminan definiéndolo. Si sus productos son un factor desestabilizante para la seguridad estratégica de Rusia, Musk no puede ser tomando como alguien agradable.

Tan pronto Elon Musk doto a Kiev de esta cobertura, Moscú se puso a trabajar en contramedidas para poder contrarestar y degradar las capacidades de conexión de esta red. Aclaremos que esta donación no estuvo ajena a intereses políticos detrás de Musk quien al final de cuentas ha demostrado estar muy cercano y comprometido con los sectores más anti rusos de occidente. La aparición del temible dron de ataque GARPIYA A-1 fue sin dudas la primera respuesta táctica para eliminar puntos y nodos de la red que provee internet a las unidades en el terreno. Pese al éxito obtenido, no alcanza para cumplir el objetivo estratégico central que es, eliminar de forma permanente la provisión de STARLINK.

Es por ello que ya hace un tiempo hasta esta parte, la Federación de Rusia y China han establecido una estrategia conjunta para ponerle fin a STARLINK de forma definitiva y ejemplar. Tanto el presidente ruso Vladimir Putin como su homólogo chino Xi Jinping, habrían acordado una agenda bien planificada para unificar esfuerzos y recursos tecnológicos para implementar una solución que resolvería de raíz el problema. A partir de aquí, las especulaciones sobre cómo lo harán abre muchas puertas que a la vista y opinión de los desinformadores en occidente, rayarían la ciencia ficción. Justamente según algunas fuentes, el desarrollo de un sistema basado en un “arma de pulso” ya estaría sobre la mesa.

Pero más allá del menosprecio o las acostumbradas descalificaciones de los analistas pro-OTAN, los avances en la industria y tecnología de ambos países hacen viable la materialización de una respuesta sofisticada a la medida del problema y eso viene inquietando a los burócratas y militares en Bruselas y también en Washington por el simple hecho de que saben que ello es posible.

¿Qué significaría para Kiev la desconexión total de STARLINK? En breves palabras, significaría dejar ciegas a sus unidades militares y una complicación especial para operar sus drones con la precisión que les otorga el servicio. Pero quienes más se verán perjudicados serán sus patrocinadores en Londres, desde donde se dirigen varias de las operaciones. En resumen, un golpe fatal para Zelensky que aceleraría la derrota de sus maltrechas fuerzas y su inminente caída.

La tarea no se presenta nada fácil ya que la provisión del servicio de internet STARLINK se hace por enjambres de satélites, que se mueven en fila a más de 27.000 kilómetros por hora orbitando la tierra a unos 550 kilómetros de altura. Según se informa la flota de STARLINK se compone de unos 10.000 satélites con lo cual buscar su desactivación no sería una tarea simple aunque para los avances tecnológicos y cibernéticos rusos y chinos (considerando lo mencionado antes), es posible de resolver.

Todo sistema tiene vulnerabilidades y solo es cuestión de tiempo para hallarlas. STARLINK no es la excepción. La particularidad de estos satélites es su visibilidad en el cielo nocturno lo que sin dudas es una vulnerabilidad. 

 

  

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