TRUMP: MEJOR ME VOY!?
De ser cierto ¿Cuáles
son los factores reales que lo empujan a huir de Asia Occidental?
Por Javier B. Dal
A más de un mes del
inicio de la ilegal agresión anglosionista sobre Irán y de los resultados
esperados, todo parece quedar resumido a la nada. Tanto Trump como Netanyahu
pese a seguir dando discursos rimbombantes la situación del terreno les es
apabullantemente contrario y son sus propios ciudadanos que lo perciben. Es
más, tanto los estadounidenses como los israelíes además de ver a sus líderes
como meros estafadores quienes han solicitado aumentar sus presupuestos
militares a cifras astronómicas, ya se han dado cuenta que el dicho que reza
“la guerra es una estafa”, se da nuevamente y se ajusta muy bien en esta
ocasión.
Si algo han
logrado estos actores (al sufrimiento, la destrucción y la muerte) es la
generación de un verdadero tsunami económico-comercial que ya ha comenzado a
extenderse como onda expansiva que golpeara a todo el planeta sin excepciones (y
eso implica también a la Argentina) y será ahí cuando los habitantes del mundo
se acuerden de Trump y Netanyahu. Para las bolsas y en especial para los
títulos financieros estadounidenses la cachetada más sonora es la adopción del
Yuan por Teherán como la moneda para comercializar el petróleo que sale por
estrecho de Ormuz y detrás de ello, una catarata de nefastas consecuencias para
todos los derivados del mercado relacionado con el petróleo y la energía en
general (ORACLE).
Queda por
descontado tener que explicar que Argentina también ha comenzado a resentir los
efectos de esto y aún faltan más reverberaciones por la continuidad del
conflicto que no olvidemos, fue iniciado por Israel.
Al presente hay un
panorama que ni Washington, ni Tel Aviv y menos aún los medios de desinformación
(en especial los argentinos) dan a conocer y es que Irán -a regañadientes de
israelíes y estadounidenses- ha reconfigurado el Golfo Pérsico de forma
definitiva ¿Cómo ha sucedido eso? La desactivación operativa mediante la
destrucción de las bases militares estratégicas estadounidenses en la península
arábiga es sin dudas el primer y más trascendental paso. Y esto no es una
exageración. La base naval de la 5º flota en Bahrein que servía como una barrera
de protección para Israel hoy ya no existe y con solo esto, para Washington ya
es una catástrofe.
La privación de
esta base portuaria con la cual se controlaban toda clase de operaciones que el
Pentágono y Tel Aviv llevaban a cabo contra Yemen, Siria, Iraq, representa un
golpe estratégico que en Washington jamás se hubiesen imaginado incluso, en
alguno de sus costosísimos ejercicios simulados por ordenador, e incluso ni
Hollywood se habría animado a recrear en alguna de sus películas-propaganda más
delirantes.
Pero no solo el
arma naval ha sido duramente golpeada. Las CGRI también han borrado
literalmente la base aérea más importante en Qatar. La base Al Udeid ubicada al
sudeste de Doha recibió una respuesta demoledora tras la agresión del 28 de
febrero y por los daños sufridos ha perdido la capacidad táctico-estratégico
que tuvo antes de la retaliación. Uno de los principales daños y más costosos
fue la destrucción del complejo de radares THAAD (de 1.1 billones de dólares)
con el cual se monitoreaba y controlaba las defensas antimisiles que protegía a
Israel. En solo unos segundos los misiles iraníes lo convirtieron en un amasijo
de chatarra en llamas y las tan promocionadas defensas aéreas israelíes prácticamente
quedaron ciegas. Con estos desastres a la vista ¿Qué consideraciones están
tomando los cerebros que asesoran a Trump?
En realidad a
Trump poco le importa lo que sus asesores le informen. Si es que acepta algún
tipo de consejo o asesoramiento ello podría provenir de las rumiaciones de su yerno
y de las editoriales de algunos medios como AXIOS que no por casualidad tiene
vínculos con las FDI israelíes. Lo único que está buscando por estos días es
tratar de salirse del conflicto con alguna apariencia de control o en un vano
intento de conservar una imagen ante el mundo. Como se dice en el boxeo, busca
las cuerdas para salirse del ring sin que le tiren la toalla.
Las muy
intencionadas informaciones sobre una posible acción terrestre sobre territorio
iraní, centrándola sobre la isla de Kharg o como han señalado otras fuentes
sobre Bandar Abbas, más allá de la veracidad que ello supondría, ciertamente no
resolvería el desaguisado creado. Por el contrario, aumentaría el desastre que
ya le ha costado a los EEUU en material, hombres y prestigio moral (si es que
le quedaba algo). La situación para Trump es crítica y sin exagerar se halla
como bien reza el dicho “entre la espada y la pared”.
Incluso y según
algunas fuentes anónimas dan cuenta que algunas incursiones de fuerzas
especiales estadounidenses tratando de colarse al interior, fueron
interceptadas por las fuerzas iraníes y las que no han sido eliminadas ya están
detenidas. Si esto se confirma ante el público norteamericano ¿Qué podrá seguir
a esto? Las últimas reacciones de Trump hablando de regresar a Irán a “la edad
de Piedra” dan un indicio de este fracaso.
Al mismo tiempo Netanyahu
y su horda de locos talmúdicos también se saben acorralados y aunque ya es
sabida la total ausencia de empatía que les destaca, hay sectores políticos dentro
de Israel que si bien odian con el mismo fervor a los musulmanes y a los
iraníes en particular, no están dispuestos a jugar el papel mesiánico de
iniciadores del Armagedón, usando el arsenal de misiles nucleares que tienen
alistados en sus submarinos para crear un holocausto nuclear, como ya lo ha
vaticinado el viceministro del Consejo de Seguridad de Rusia Dimitri Medvédev y
de lo cual también deberían entender como una advertencia.
En Washington
también están muy atentos a esto e incluso más, son conscientes de que hay un
actor tras bambalinas, preparado y ansioso para respaldar a Irán ante un plan
semejante ¿Quién es ese actor y que no es Pakistán? Se trata de Corea del Norte quien por décadas
ha sufrido las mismas presiones, hostigamientos y sanciones por parte del mismo
eje que mediante aquel ataque pérfido trato de destruir a Irán. Kim Jong Un ha ofrecido
su ayuda a Teherán y eso (los analistas de la CIA lo saben) es suficiente para
que sea un hecho. Esto es tomado con mucho cuidado y atención ya que, por las
más que probadas capacidades nucleares que ha desarrollado Pyongyang y de sus
propios misiles con tecnología hipersónica, el asunto va más allá de una mera
especulación.
De este modo, los
posibles y demenciales planes de usar armas nucleares contra Irán encontrarían
una respuesta proporcional y ciertamente devastadora que definitivamente no le
conviene ni a los EEUU, ni a los sionistas más suaves que la banda que hoy los
lidera ni mucho menos aún al resto del mundo.





