viernes, 14 de junio de 2019




PICHETTIZACIÓN”

Cuando todo parecía perdido para el gobierno de Macri surgió un hecho imprevisto que descoloco a la oposición y da un alivio a Washington y Londres ¿Qué efectos traerá la alianza del peronismo “racional” con los neoliberales de Cambiemos?


Por Charles H. Slim
Todo parecía estar perdido y muchos partidarios del gobierno de Cambiemos y el PRO estaban a punto de darle un puntapié a Mauricio Macri responsabilizándolo de los continuos traspiés y errores que se habían venido cometiendo en su gestión. Los fracasos eleccionarios en las provincias ha causado un sisma entre el partido radical y los referentes del PRO que prácticamente ha desintegrado a Cambiemos. Su imagen caía en picada y la situación de la economía no podía estar peor. En Wall Street las dudas se acentuaban y también las preocupaciones por el futuro amenazado por el posible regreso al pasado. Todo vislumbraba muy favorable para CFK y sus seguidores, mucho más desde que logro reinstalar a un Alberto Fernández arrepentido haciendo incluso que el diletante y camaleónico Sergio Massa, quien tras una interminable procesión en círculos, terminara inclinándose a su favor destruyendo el llamado “Frente Renovador”.

El día 11 de junio será para recordar para algunos y para olvidar para otros. 
Nadie esperaba que un solo hombre, y para colmo de los colmos un ex funcionario kirchnerista y senador peronista, fuera quien patearía el tablero dándole un respiro a un gobierno impopular. Fue así que Miguel Ángel Pichetto pasara a ser el vice de Macri en la fórmula presidencial para las próximas elecciones. Fue un movimiento sorpresivo y tácticamente inesperado ya que cuando parecía que el gobierno neoliberal nacional estaba arrinconado por la opinión pública y las presiones del FMI, este ingreso ha suscitado efectos sobre el ánimo de la población y lo más importante, ha dejado impresiones positivas  para el mismo gobierno en su proyección sobre los mercados externos.

Obviamente no se trata de un gesto patriótico o algo por el estilo; se trata de una muestra de pragmatismo puro  y duro para salvar el sitial que cada uno de estos sectores del “sistema”, ha logrado acaparar durante los cuarenta años de la llamada “democracia”, que a costa de las arcas del estado, subsisten y acrecientan sus fortunas  personales y familiares con las consabidas consecuencias para el país. Si no se distendía esta situación, todo podría salirse de control y el tan ponderado “sistema”, se haría añicos y con él los beneficios de los que usufructúan toda la casta partidocratica.

Lo mismo puede decirse con lo ocurrido con Sergio Massa y Alberto Fernández, quienes respondiendo a los sorpresivos anuncios de Pichetto y en medio de un gran operativo de prensa frente al estudio jurídico de Fernández (anticipadamente organizado) se tomaron el tan prometido café que simbolizaría el perdón de las viejas afrentas y el nacimiento de una nueva alianza, algo que además de poco creíble para muchos ciudadanos de a pie, tendrá  sin lugar a dudas muy corta duración.

Para quienes miran desde afuera del país estos vaivenes de la política interna argentina, no pueden entender que es lo que anda mal o el porqué de las dudas que se plantean ante estos gestos y se preguntan ¿Qué hay de malo en que se reúnan sus representantes y acuerden un consenso para sacar el país adelante? Sin dudas que el cuestionamiento peca por cándido.
inconsecuencias
Y es que no conocen la historia y la idiosincrasia de los políticos argentinos, naturalmente diletantes, de poca vocación por los complejos temas estaduales y de corta memoria para enfrentar sus responsabilidades. El grado de inconsecuencias que ha quedo evidenciado en todo esto y que viene acumulándose desde hace décadas, espanta a una gran parte del electorado que ya se ve atrapado en la falsa opción entre lo malo y lo pésimo, sin que en apariencias exista un camino intermedio, haciendo visible las palabras de otro de los grandes personajes partidocraticos como lo es Felipe Solá, quien además de haber sido otro de los gobernadores peronistas reciclados “K”, aseguró luego de estos acontecimientos que no existe camino del medio,  pretendiendo dar clases de política.

Como siempre, los medios hegemónicos nacionales (como dice por aquí “bancados” desde afuera) ayudan a crear esa sensación de resignación ya que, desde sus cómodas plataformas (radios, canales de TV o portales de internet) argumentan que estas inconsecuencias y tomaduras de pelo a los ciudadanos “son cosas del sistema”, un sistema que durante años lo asimilaban a la palabra “democracia” y que últimamente varios de los exponentes de la desinformación, ante el hastío de la población hacia toda esta manipulación,  con los amplios recursos de aire con que cuentan, pasan maniqueamente a llamar “republicanismo”.  Engañosamente, sacan a la palestra esta palabra tan vapuleada por –salvo excepciones- la mayoría de los miembros de ese “sistema” repleto de prebendas, roscas oscuras, excepciones nada democráticas y sobre todo, impunidad. ¿Desde cuándo estos exponentes de la rancia partidocracia argentina han sido consecuentes con la cosa pública es decir Respublicae? A razón de verdad, nunca.

Esta fuera de discusión que el gobierno de los Kirchner y en particular CFK, fue absolutamente corrupto, ideológicamente indefinido, políticamente sectario y repleto de ineptitudes funcionales, algo de lo cual hoy los llamados “peronistas puros” (como Pichetto) desde hace tiempo pretenden separarse.  El estado de la nación lo atestigua. Si hay interesados en que un gobierno semejante regrese, solo son aquellos quienes tenían un  trabajo o algún puesto en innecesarias secretarias gubernamentales a costa del erario del estado (nacional, provincial y municipal) y de aquellos que vivían del subsidio, de las pensiones graciables que muchas veces eran dirigidas a quienes no lo necesitaban.

Al mismo tiempo la grieta es funcional al gobierno de Macri o más bien, el mantenimiento de una pulseada bipartidista. Una tercera vía distorsiona sus intereses y también los de los Kirchneristas de CFK y es por ello que ambos se necesitan para progresar en éste juego que se desarrolla en este llamado “sistema” anodinamente calificado por ellos mismos de “democrático”.  Este es un “sistema” engañoso, exclusivo y notoriamente corrupto que para peor, emula al tan celebrado por los “liberales de oportunidad” sistema norteamericano.

Pero más allá de todas estas incidencias domésticas y de las peculiaridades argentas, el discurso del peronista Pichetto, trajo certeza a los ansiosos y expectantes actores externos, en particular a los estadounidenses y británicos quienes mantienen con el actual gobierno muy buena sintonía por su alineamiento en política exterior. Para los seguidores de CFK se trata de una traición o como dijo Juan Grabois un “caso de prostitución política”. 

Sea como fuere esto tuvo efectos materiales en la vida política del país. En este sentido, los dichos de Pichetto despejaron todas las dudas sobre ello y dejo en claro que, el capitalismo es el camino para el desarrollo de la economía del país (Wall Street y La City), las Fuerzas Armadas deben jugar un rol preponderante en la política del país (cooperación con el Pentágono) y destacando en la política externa, que  la visión  hacia Venezuela seguirá siendo la misma pudiendo interpretarse de esto, un estrechamiento y ampliación en la participación de Argentina junto a los EEUU y sus aliados en peligrosas aventuras geopolíticas en otros escenarios del globo.

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