domingo, 2 de agosto de 2026

 

HACIA LA PROVINCIA 19

¿Por qué los iraquíes podrían hacer realidad lo que Saddam Hussein no logro?

 

Por Ali Al Najafi 

La crisis tras la invasión de Iraq en agosto de 1990 que termino en la guerra entre la Coalición Aliada liderada por EEUU contra Iraq de 1991 parece estar volando por el aire y los kuwaitíes lo sienten en sus entrañas. Esa sensación no es imaginaria o ausente de razones. Hoy ya no existe Saddam Hussein ni el sistema político que gobernaba Bagdad en aquellas épocas que intento convertir a Kuwait en su provincia número 19. Irónicamente y por causa de los propios estadounidenses podrían llevar a que los iraquíes regresen para terminar de concretar aquella expectativa.

Y ciertamente es una ironía ya que, tras haber empujado a los iraquíes a la guerra contra Irán en 1980 para (manipulaciones mediante) protegerles de una supuesta intención de exportar la revolución islámica iraní al pequeño emirato y tras la instigación de la CIA -tras usar a la embajadora April Glaspie- para que Saddam tomará el emirato en 1990, hoy vuelven los estadounidenses a ser los protagonistas centrales y responsables de toda la inestabilidad en la región que podría terminar en la desaparición de Kuwait y esta vez de forma definitiva.

Desde 1991 Kuwait se volvió otra de las bases que conformaban la infraestructura militar estadounidense en la región y digo bien conformaban ya que, tras los bombardeos iraníes contra la infraestructura del emirato, las principales bases aéreas Ali Al Salem y Ahmad al-Jaber han quedado inoperantes. El material que pudo salvarse se ha movido a Jordania e Israel y su personal se esconde en los hoteles Kuwait City. Se puede decir con seguridad que tanto las CGRI como las unidades de la resistencia iraquí (no el famélico ejército iraquí) pueden cruzar a pie hacia Kuwait sin mayores obstáculos que los pantanos al sur de Basora pero nada más.

Esto pinta un panorama muy complicado para los kuwaitíes que han estado viviendo bajo el paraguas de los estadounidenses quienes hoy huyen para salvar sus propios culos.

Cuando la administración neocon de George W. Bush y Dick Cheney invento la acusación absurda contra Iraq de apoyar a “Al Qaeda”, Kuwait jugo un papel estratégico en las operaciones de marzo del 2003 para invadir el país y sin dudas, también lo tuvo para apoyar una ocupación que arrojó más de un millón y medio de iraquíes asesinados. En resumen, se han acumulado muchas deudas impagas en la cuenta y los iraquíes están dispuestos a cobrarlas.

El artero ataque aéreo sobre Iraq del 29 de julio pasado, ejecutado por Arabia Saudita con el apoyo de los estadounidenses (los mismos que bombardearon pasos fronterizos en la peregrinación de Arbaín) ha resucitado en los iraquíes, aquel encono que supo capitalizar el partido Baas luego de haber sido estafados -tras ocho años de guerra- por las monarquías árabes entre ellas, Kuwait. Con este último, el encono nació de un sentimiento nacionalista tras haber sido arrebatado por los británicos en 1960 y que no hay dudas se incrementó tras las guerra y posterior invasión de 2003.

Para ese entonces nadie dudaba que los kuwaitíes habían vendido su alma al diablo y peor aún, a los sionistas ¿Por qué? Además de cooperar con Riad en la invasión y ocupación de Iraq, se han abstraído de todo el sufrimiento infringido contra los musulmanes de toda la región (en especial de los palestinos). Es más, durante toda la agresión israelí sobre Gaza ni los emiratíes, ni los saudíes y menos los kuwaitíes movieron un dedo por los palestinos, pero hoy, por decisión de Mohamed Bin Salman integran una coalición naval ridícula contra los yemeníes quienes se ven bloqueados hace 11 años por órdenes de Washington ¿Dónde esta la lealtad al Islam?

Para los verdaderos creyentes y los árabes de a pie, estas monarquías corruptas son una verdadera desgracia para el Islam y sin dudas, indignos de ser los custodios de la Meca y Medina. Sin su cooperación la CIA y el Mossad no habrían podido montar y usar a conveniencia las redes de falsos yihadistas (Al Qaeda, Daesh, Al Nusra etcetc) para usarlos en sus operaciones contra otros hermanos en la región.  Seguramente y como obedientes esclavos de las decisiones en Washington ya deben estar movilizando a estas bandas de criminales (actualmente muy ocupadas en África) para oponerlas a la resistencia islámica. 

Pero sobre esto último, se puede decir que no les funcionara. Y es que desde la farsa del 9/11 y tras un largo camino desandado con extensas investigaciones sobre quiénes se beneficiaron y cuáles fueron las consecuencias de aquello, hoy pocos se tragan toda la escenografía montada en rededor de la llamada “guerra contra el terrorismo global” representado por estos monigotes de las agencias de inteligencia que dicho sea de paso, fue y sigue siendo un negocio fenomenal.

Hoy los papeles se han invertido de forma dramática y los kuwaitíes tienen razones de más para temer por su futuro. Si EEUU continua con su política de “peor es mejor”, es muy posible que no ya los iraníes se molesten en cruzar la orilla para barrer el emirato, sino que lo hagan sus aliados iraquíes de la resistencia islámica como son las Fuerzas de Movilización Popular que recordémoslo una vez más, no son el ejército de Saddam Hussein sino, una fuerza viva surgida tras años de sufrimiento.

La posibilidad es real y para ello no es necesario que el intrascendente títere Ali Al Zaidi en Bagdad lo apruebe.   

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