jueves, 17 de septiembre de 2026

 

ESTRANGULAMIENTO ESTRATEGICO

¿Por qué La Casa Blanca debería repensar su estrategia para Asia Occidental? Menospreciar a la resistencia islámica ha sido un terrible error y el mercado petrolero ya lo está demostrando

 

Por Javier B. Dal

La conquista lograda por la resistencia yemení el jueves pasado, marca un nuevo hito en la guerra de agresión lanzada en febrero por la alianza estadounidense-israelí. Yemen es uno de esos países controlado por un grupo de políticos corruptos que (como lo vemos en Sudamérica) trabajan para Washington y toleran los crímenes de Israel contra los palestinos con el aditamento agravante de ser árabes. Pero en Yemen a pesar de ese factor, hay una fuerza más poderosa que esta mafia que infecta naciones y ella la representa Ansar Allah que igual que Hesbolá en el Líbano obtiene su vitalidad y legitimidad del apoyo popular, algo que los políticos yemeníes serviles a Riad no pueden lograr.

La incursión de las fuerzas de la resistencia sobre el puerto de Mokha en la costa del estrecho de Bab Al Mandeb y la captura de la isla Al Mayum tenía un propósito eminentemente estratégico que fue logrado en toda la regla. La captura de la gobernación y el puerto permite a la resistencia islámica poner en jaque no solo a la flota de tanqueros sauditas que necesitan pasar por el estrecho sino, a los de sus socios estadounidenses e israelíes quienes de ahora en más deberán buscar otras rutas mucho más extensas y costosas si quieren movilizar con seguridad sus mercancías.

A pesar de la amplia disponibilidad de armamento, vehículos acorazados, tropas emiratíes y cientos de mercenarios colombianos pagados por Arabia Saudita, los combatientes yemeníes volvieron a dar lecciones de arrojo, pericia y determinación al vencer todas las posiciones muy bien armadas y equipadas (con sistemas israelíes) de los colaboracionistas del gobierno. A estos avances sobre el terreno no debemos olvidar los certeros y muy costosos ataques sobre las refinerías sauditas que han causado un daño considerable a los ingresos económicos del reino cortando el flujo de crudo por el Mar Rojo.

Creo que las credenciales de Ansar Allah y sus hombres están muy bien ganadas desde que en solidaridad con los palestinos lanzaron operaciones de interceptación y captura contra buques e instalaciones portuarias, obligo a los israelíes a cerrar el puerto de Eilat y corrió a la armada de los EEUU de las costas del Mar Rojo tras sus frustrados intentos por proteger la ruta marítima a los buques mercantes israelíes y de empresas occidentales que se vinculan con el estado sionista.

Más allá de las apariencias (a las que en occidente -y ni digamos en Argentina- se le da mucha importancia), las fuerzas de Ansar Allah demuestran una alta capacidad de despliegue que se traduce en éxitos tácticos que le lleva (como en este caso) a resultados de importancia estratégica. La recuperación de toda la costa del Mar Rojo de las manos del gobierno colaboracionista y de los sauditas pone en una perspectiva muy complicada al mercado petrolero mundial. A partir de ahora, los combatientes yemeníes no necesitaran de misiles balísticos o sistemas más complejos para alcanzar a buques que traten de pasar sin responder a las autoridades de la resistencia.

Para Riad esto es una catástrofe, muy en especial para MBS y así lo han revelado fuentes confiables que rondan por el Palacio Al Yamamah. Según ellas, Mohamed Bin Salman (MBS) tras reunirse con sus asesores y comandantes se lo vio claramente tenso y furioso con muchos cuestionamientos hacía el papel de los estadounidenses quienes -entre otros apoyos materiales- proporcionan la inteligencia estratégica a sus fuerzas. La realidad en el terreno está demostrando que sus fuerzas no han podido ni siquiera contraatacar demostrando una desorganización táctica ante los embates de Ansar Allah.

No debemos perder de vista que la reanudación de las hostilidades entre Riad y Saná se ha debido a los ataques aéreos sauditas en el mes de julio pasado contra el aeropuerto de Saná, respondiendo sin dudas a las presiones provenientes de Washington (y a su vez de Tel Aviv) con el fin de ampliar el teatro de operaciones por la guerra contra Irán.

Hay tras este revés muchos argumentos para que los monarcas y en especial MBS se muestren enfadados. Lo que el príncipe heredero no logra comprender es que los drones de vigilancia M-Q9 son blancos de los yemeníes con lo cual aquella actividad de inteligencia electrónica se ve bastante limitada. El derribo de cada uno de estos drones representa miles de millones de dólares que se van por el retrete.  

En los hechos luego de la ofensiva de los últimos días todo el oeste de Yemen se halla bajo el control de Ansar Allah. Con el despliegue establecido por los yemeníes en la entrada del paso de Bab Al Mandab bloqueará el paso a los buques sauditas y a los que intenten sacar el petróleo desde la Península arábiga obligándoles a sacarlo -con todos los inconvenientes y gastos que conllevaría- por el Canal del Suez.  

miércoles, 16 de septiembre de 2026

 

DEFENSA NAVAL DE CUARTA GENERACION

¿Cuáles son las verdaderas causas del repliegue estadounidense de Asia Occidental? Donald…elecciones en noviembre!

 

Por Charles H. Slim 

Y mientras las fuerzas estadounidenses se siguen moviendo y reubicando en Europa para tratar de contrarestar el desatinado plan de derruir a la república Islámica de Irán, en el teatro de operaciones del estrecho de Ormuz nuevas novedades tecnológicas han salido a la luz y no para satisfacción de los estadounidenses precisamente. Cuando los iraníes capturan un submarino, vuelven chatarra a varios helicópteros “Black Hawk” y aviones “A-10” estacionados en Jordania, y un portaaviones y su escolta deben poner sus motores a toda máquina y maniobrar para eludir misiles hay algo que no esta bien.

El teatro de operaciones está cambiando de manera rápida y dramática tanto para los estadounidenses como para sus instigadores, los israelíes.

Las respuestas de las CGRI a los ataques estadounidenses contra los petroleros iraníes no solo han demostrado la potencialidad de los recursos con los que cuentan sino también, el severo daño que le causaran a los especuladores y a las compañías petroleras que cotizan en el mercado del petróleo de Wall Street que ya no puede ocultarse ante la opinión pública.

Esta reacción contractiva del mercado esta muy ligada a estos acontecimientos que recordemos surgieron de las pésimas medidas políticas tomadas por Donald Trump y su colega de aventuras Bibi Netanyahu secundadas obviamente por todo el arco de neoconservadores y sionistas que dominan la política exterior estadounidense. Ambos además de ser los instigadores e iniciadores de la crisis que se cierne sobre toda la región y que parece ir en aumento por la determinación de Teherán, estaría tomando un curso inesperado y para nada deseado por los principales responsables en Washington y Tel Aviv.

En este marco la armada y en particular sus portaaviones que podían anclarse en las costas de una nación y con total impunidad hostigarla hasta arruinarla o invadirla, ahora está en fuga y nada menos que con el enemigo más determinado del mundo islámico. Una sorpresa desagradable para los comandantes estadounidenses y sus asesores ha asomado en el horizonte que ha obligado a tomar nuevas y desesperadas medidas de contingencia. La situación actual de la Armada en el golfo es desesperante. Las bases de Kuwait, de EAU y Qatar son un recuerdo de lo que alguna vez fueron y Jordania se ha convertido en el final de la línea para replegar sus aviones y helicópteros que aún no han sido destruidos. La base naval de Bahrein está inhabilitada y pasara mucho tiempo si los estadounidenses pretendieran reactivarla. No solo los daños causados hacen muy difícil que esto suceda ya que ante cualquier movimiento en este sentido simplemente están a tiro de estos avanzados misiles iraníes. Si hoy intentaran atracar algún destructor en alguna de las derruidas radas de estas instalaciones, sería volado en pedazos.

La aparición de un nuevo misil naval en el escenario (y que estaría siendo guiado por IA) parece avalar esto y el obligado movimiento a toda máquina del grupo de tareas estadounidenses más lejos de la boca del estrecho lo ratifica a pesar que al jefe del CENTCOM y al Pentágono no les guste ello. De este modo las CGRI y al servicio de la república Islámica de Irán se anotan un nuevo punto en lo que hace al éxito en la defensa de su soberanía sin que ello signifique que sus enemigos no detengan sus agresiones. 

EL ataque contra el portaaviones “USS George Washington” y sus fragatas escolta ha sido el punto de inflexión para los comandantes del grupo de tareas quienes se hallan en los límites soportables del estrés. Lejos de algún viso de calma, el estrecho es un lugar de alta actividad militar en la cual hay un duelo entre el arma aeronaval estadounidense y las defensas aeronavales iraníes. Según los reportes de las CGRI dos destructores estadounidenses fueron impactados y tras lo cual huyeron mar adentro dejando uno de ellos grandes columnas de humo negro. Si bien no se ha comprobado el golpe de alguno de estos misiles sobre cada uno de estos objetivos, hay claras evidencias que por sus características, velocidad, maniobrabilidad y llegada tienen una guía electro-óptica que permite una dirección segura y certera al blanco. Algunas fuentes anónimas en Washington han dejado entrever que la amenaza de esos misiles reviste una importancia a considerar por los estamentos políticos o más precisamente, por el presidente Trump. 

Al parecer la Armada estadounidense debe lidiar con una nueva variante de misil antibuque dotado de un sofisticado sistema de guía óptica que le permite desarrollar un amplio nivel de maniobrabilidad en tiempo real que no permite predecir la trayectoria para su interceptación confundiendo a los operadores abordo.

No hay dudas que los comandantes estadounidenses no esperaban esto y si bien en el Mar Rojo experimentaron la amarga pericia de los yemeníes usando sus viejos misiles balísticos de la era soviética contra sus navíos dotados de los más modernos sistemas multicapa, en el actual escenario si ya venía siendo muy difícil, la aparición de este nuevo vector antibuque lo pone todo de cabeza. No por casualidad los asesores de seguridad e inteligencia de La Casa Blanca han estado señalando a la ayuda rusa y china en esta novedad.

Las posibilidades de esta cooperación tecnológica no serían de extrañar y Washington y en especial Donald Trump no puede decir nada al respecto ¿Por qué? Porque además de tomarse en solfa lo acordado con Moscú en Anchorage y las supuestas buenas intenciones hacia Pekín por el asunto de Taiwán, su administración no termina con esa mala costumbre de hacer del doble rasero una política exterior.