sábado, 12 de septiembre de 2026

 

A 25 AÑOS DEL INICIO…

¿Qué representa este nuevo aniversario del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?


Por Charles H. Slim

La mañana del 11 de septiembre del 2001 no solo fue una tragedia por lo que implico dentro de EEUU, fue el inicio de una era oscura que como una mancha negra tiño a la sociedad estadounidense y se extendió como un reguero por todo el mundo. Aún faltan muchas respuestas de esos hechos y pese a que se ha tratado de esconder bajo la alfombra las inocultables incumbencias del gobierno federal en esto, una parte de la sociedad estadounidense y global nunca acepto la narrativa oficial que el Establecimiento trato de sacralizar en la Comisión investigadora 9/11.

Los dos aviones de pasajeros que se estrellaron sobre las torres Gemelas en New York así como el avión derribado por los cazas en Pensilvania y otro que supuestamente impacto en una de las caras del Pentágono fueron los elementos con los cuales desde el gobierno se alegó un ataque terrorista de los árabes ligados a Al Qaeda y a Iraq, sin más discusiones. Sobre esta base y aprovechando el miedo, la ira y el odio generado contra estos supuestos autores se dio rienda suelta a una guerra interminable que por su propio título (guerra contra el terrorismo) implicaba una incoherencia galopante.

Aquello fue la justificación y el inicio de una serie de campañas bélicas, invasiones y la confirmada violación de todos los derechos que un ser humano pueda gozar solo, por el hecho de profesar otra religión y hablar otro idioma. Fue el inicio de una abominable campaña de odio racial, de la que hoy conocemos bien como islamofobia que volvió a los musulmanes como “los sospechosos del terrorismo”, un estigma que aún siguen manteniendo varios sectores de los medios ligados a intereses de un estado que tiene larga historia en fomentarlo. 

Fue el inicio del jaqueo a la libertad y no por quienes se decía ser los malvados; fue el gobierno de la administración republicana de George W. Bush y Dick Cheney el impulsor y ellos sus cabezas visibles de la aplicación de legislaciones policiacas y draconianas que hacían de cualquiera, un sospechoso de terrorismo y mucho más, de aquellos que discutieran o pusieran en dudas la narrativa oficial. Al mismo tiempo fue el inicio de una mayor madurez en el carácter ciudadano aceptando que los burócratas y políticos en Washington se habían acostumbrado a tomarlos por estúpidos, pero sería la última vez. Con esto, fue el inicio de la desconfianza y la desilusión entre los propios estadounidenses víctimas de los enjuagues geopolíticos de sus administraciones. Y no lo fue por la caída de las torres y toda la tragedia humana que causo, lo fue tras comprobarse que su gobierno les estaba mintiendo y a medida que le ponían en evidencia, montaban más mentiras para tapar la anterior.

Algunas preguntas inconvenientes nunca respondidas ¿Por qué los atacantes eran sauditas y más tarde se descubrió que la mayoría de ellos seguían vivos?; ¿Qué relación había entre Al Qaeda, Arabia Saudita y la “Agencia”? Y lo más urticante para el Establecimiento, el FBI pese a desclasificar un memo referente a la pista saudita ¿Por qué se abstuvo de referirse al encubrimiento de la CIA y el Mossad?

Pero las contradicciones surgieron inmediatamente de producirse los hechos. Desde el aún nunca explicado colapso de la torre 7, pasando por la advertencia de detonaciones subterráneas en muchos de los presentes, la advertida bóveda blindada bajo la edificación abierta y misteriosamente vacía hasta la ausencia de restos de algún fuselaje del supuesto avión en el Pentágono y las inconvenientes imágenes de algunas cámaras de seguridad externas -que no muestran ningún avión-, han sembrado muchas dudas sobre lo que realmente ocurrió y lo que su gobierno les oculto.

Fue el inicio de un gran negocio corporativo donde las empresas de la defensa y armamento vieron las puertas abiertas de par en par para celebrar jugosos contratos, fabricar armas y bombas que serían probadas sobre los infelices habitantes en Afganistán e Iraq, obligados (según los fanáticos de la narrativa oficial) a soportar todo el sufrimiento y más por algo que no habían tenido nada que ver. Así lo vimos con los campos de detención y torturas en Bagram, Abu-Graib, Guantánamo; en las aldeas de adobe de los afganos, bombardeadas por los B-52 o las casas y edificios de Bagdad voladas por los aires bajo el pretexto de la “insurgencia”. Familias enteras fueron asesinadas por actos semejantes, pero ¿A quién le importaría si Bush y sus colegas nos han dicho que aquellos son los responsables del 9/11?

Así y como el efecto domino, fue el inicio de un continuado ciclo de descredito, odio y desconfianza hacia los EEUU que ya no solo proviene desde afuera de sus fronteras sino que, se ha propagado como un virus puertas adentro entre los propios ciudadanos estadounidenses quienes han perdido la confianza y el sentido del ser estadounidense, al ver trastocados los valores y estilo de vida que alguna pudieron disfrutar vez hasta aquella mañana de septiembre de 2001.

Aquello fue el inicio de la propia suerte de los EEUU y de sus actuales circunstancias en las que se ve envuelto tanto dentro como en el escenario internacional. Desconsuelo, desconfianza y una creciente crisis existencial por la profundización de la alienación de grandes sectores de la sociedad ha vuelto al país en un gran puzle con piezas que no encajan. La llegada de Donald Trump a una segunda administración pone en tela de juicio sobre que han aprendido los estadounidenses sobre este pasado negro y con todo lo que ha estado generando en torno a Ucrania, su complicidad con el genocidio en Gaza y una guerra que va muy mal en Asia en Occidental.  

viernes, 11 de septiembre de 2026

 

UN APOYO DE PLOMO

¿Quién es Itamar Ben Gvir y por qué apoya las reivindicaciones argentinas sobre Malvinas?

 

 

Por Javier B. Dal

Tras los anuncios del presidente Milei de abordar la causa Malvinas bajo el paraguas de Washington, las sorpresas en torno a lo que se estado produciendo por ello no paran. Uno de los más desopilantes y hasta desagradables (aunque no extraño) apoyos a dichos anuncios provinieron de Tel Aviv y más particularmente del ministro de seguridad llamado Itamar Ben Gvir quien pidió que a benjamín Netanyahu que reconozca el reclamo argentino sobre Malvinas y apoya las sanciones contra Gran Bretaña. Desde ya que a muchos les llama la atención que Israel pese a verse involucrada en el asunto por la presencia de la empresa NAVITAS en el atlántico sur, en apariencias apoya las medidas coercitivas de La Casa Rosada en su contra, pero ello tendría una explicación.

Antes pongamos en contexto y digamos quien es Itamar Ben Gvir. Un declarado admirador de Javier Milei y su gobierno, se trata de un personaje siniestro y un dolor de cabeza para el departamento de relaciones públicas de Israel. Es uno de los ministros de la línea talmúdica ultra derechista que secunda a Netanyahu y todo el arco ultraderechista del Likud que aboga por el exterminio de los árabes- palestinos. A cargo de la seguridad y sistema de prisiones donde se albergan hombres, mujeres y niños donde son sistemáticamente abusados y torturados, Ben Gvir no ha tenido pruritos en demostrar su alegría con las masacres que se cometen en Gaza y su abierta propuesta de reproducirlas en el Líbano.

Como militante de la ultraderecha antes de asumir el cargo formaba parte de los grupos extremistas de colonos dedicados a atacar viviendas, aldeas y localidades palestinas con la intensión de expulsar a sus moradores para usurparlas. Hoy con este cargo gubernamental, Ben Gvir le brinda a los colonos toda la cobertura necesaria para que amplíen los ataques y las usurpaciones ya sin necesidad del apoyo las fuerzas policiales y de las FDI.

Su perfil es del típico matón que abusa de su poder amparado por un sistema político militarizado que le propicia el estado al que sirve.

Ben Gvir es el mismo que tras el asalto y abordaje en aguas internacionales de la Flotilla SUMUD rumbo a Gaza, se burlaba de los voluntarios internacionales (entre los que había argentinos) cuando estaban maniatados y colocados boca abajo en posición de sodomización para humillarlos.

Ben Gvir es el mismo que tras impulsar la pena de muerte mediante la horca para los palestinos que se hallan cautivos en los campos de detención, celebró con champaña su puesta en marcha.

Informados de las características del personaje, ahora podrán entender las reales intensiones detrás del apoyo al gobierno de Milei.

Como parte de un estado que desde 1948 viene usurpando y ocupando territorios ajenos, su reproche a los británicos de estar ocupando las islas argentinas suena como mínimo un sarcasmo. Para muchos y en especial para los sectores políticos británicos (conservadores, laboristas y los cabeza huecas de Farage) las declamaciones de Ben Gvir son por demás extrañas y muy contradictorias. Y ciertamente lo son ya que fue Londres quien dio cobijo y sustento a las campañas sionistas sobre Palestina desde los inicios del siglo pasado. Quienes si están en la misma sintonía dentro de Gran Bretaña son los sectores sionistas británicos, en especial el CFI y los medios propagandistas que han tapado todas las fechorías que desde aquel entonces han venido cometiendo.

Pero eso no nos debe sorprender. La reacción de Ben Gvir es conteste a la ya desgastada relación con Londres que había venido recortando el apoyo a las organizaciones sionistas que brindaban apoyo financiero y logístico a los colonos. Hay una interna incluso dentro de los sectores del sionismo precisamente, por la falta de tacto, el cúmulo de evidencias y las irrebatibles barbaridades que han venido saliendo a la luz en la Palestina ocupada.

Pero no son los británicos quienes deben preocuparse por este apoyo. Son los argentinos quienes deberían informarse muy bien de quienes es Itamar Ben Gvir y de cuál es la real situación del estado de Israel con respecto a la sistemática violación de los derechos humanos de la población palestina y su ya meteórica carrera por romper el derecho internacional. Claro que también aquí dentro de la sociedad, hay sectores que saben muy bien de que se trata y usan sus influencias para tratar de ocultarlas ante la opinión pública. No por casualidad coinciden con sectores islamófobos que durante años han estado a la saga sembrando sospechas y desconfianza contra el Islam y su comunidad. Entre los principales interesados en estos esta la DAIA y todas las organizaciones que responden al ideario sionista.

El repentino apoyo de este criminal de guerra a una reivindicación argentina no hace más que alertar a los incautos argentinos, acostumbradamente con sus cabezas metidas bajo la tierra para que no crean el apoyo que manifiesta ni mucho menos, las intenciones que se esconden detrás de ellas.

Es muy poco creíble que un representante de un estado que aplica una política colonialista, que encarcela, tortura y asesina a los verdaderos dueños de la tierra para usurparlas, venga a dar un discurso ¿contra otra ocupación?

En realidad, lo que Ben Gvir está expresando es un respaldo a un gobierno pro-sionista, claramente agradable a su tendencia y que le ha proporcionado un apoyo incondicional no solo callando el genocidio que se comete en toda la franja de Gaza y la practica abominable del pogromo en toda Cizjordania sino también, la entrega de tierras en la Patagonia para crear asentamientos de israelíes que ante la inviabilidad de continuar ocupando Palestina, se refugiarán bajo el amparo del estado argentino.

jueves, 10 de septiembre de 2026

 

THE FALKLANDS TALES

 

¿Por qué los argentinos no debieran ilusionarse con los anuncios de Donald Trump sobre la situación de las islas del atlántico sur? Aprender a leer entre líneas para no caer en la trampa

 

Por Dany Smith 


El anuncio de Donald Trump de revisar la situación de las islas Malvinas con respecto a la posesión que mantiene Londres, ha despertado sentimientos variados entre los argentinos y claro, en especial en el gobierno de Javier Milei que tratara de usufructuarlo en vistas a las elecciones del año próximo. A todas luces se trata de un cuento más. Para Londres supone una bravuconada más de Trump, fastidiado por no haberle acompañado en la aventura estúpida en contra de Irán. En este sentido La Casa Rosada ha salido presurosa a tratar de presentar esto como el fruto de una alianza estratégica que (en su imaginación) pondría a la Argentina por sobre Gran Bretaña, que de ser cierta esta creencia, informa de una pésima percepción de la realidad.

El factor determinante tanto para Trump como para Milei son las próximas elecciones y ambos están desesperados por un golpe de efecto.

Es cierto que la causa de reclamación argentina esta sustentada sobre la razón y el derecho internacional pero, con eso no alcanza y la historia contemporánea así lo atestigua. Los argentinos y en especial cada uno de los gobiernos que han pasado desde 1982, no hicieron nada o incluso peor, han entregado sus potencialidades para poder negociar en un marco de paridad aceptable. El mundo ya ha dado muchos ejemplos de que es lo que marca la diferencia al momento de hacer valer o defender la soberanía de un estado. Aquí los argentinos, en especial sus partidos políticos siguen siendo muy cándidos o tal vez, perversamente traidores al creer (o más bien aparentar) que con meras declaraciones se va a lograr recuperar las islas, sus aguas jurisdiccionales y todos los derechos que ellas implican.

Los argentinos como pueblo tienen un claro problema y radica en que esperan que otros les resuelvan sus problemas y al parecer creen que Trump resolverá el conflicto de soberanía. Si es así no parecen estar muy mal informados. Mientras el argentino espera que la solución llegue a sus manos, los ingleses solemos ser más prácticos y vamos a buscarla. Con estas especulaciones salidas de un capricho, uno más del tipo que ya demostrado su falta de sentido común que alquila La Casa Blanca, los argentinos (a través de sus políticos y medios díscolos) se están creyendo que EEUU va a patear a los británicos para que se vayan de las islas…eso es un error imperdonable si están en esa creencia.

Gran Bretaña sigue siendo el enemigo de Argentina por más que hoy en La Casa Rosada haya un gobierno anglófilo y pro-israelí sustentado por un aparato informativo de empresas de noticias del mismo signo ideológico.

Argentina -o mejor dicho su clase política- ha dejado pasar varias oportunidades para construir un poder militar medianamente respetable para cuando menos, hacer presencia en sus mares y en especial el atlántico sur. Justamente si algo ha desinvertido cada uno de estos gobiernos ha sido su Armada que prácticamente esta inoperante. Creer que el Comando sur norteamericano va a cumplir esa función, es un error que pagaran muy caro.

Hay en las rumiaciones de Trump un engaño, no hay duda. Aunque diga y que le gustaría castigar a Londres, su apoyo a la Argentina no es en beneficio de Buenos Aires, está ocultando una agenda que interesa solamente a EEUU. Esto significa que no proporcionará equipamiento, aviones o barcos para reforzar las famélicas FFAA argentinas; para nada. El discurso en cadena nacional de Javier Milei del jueves 3 de septiembre lo puso muy claro: El papel de las FFAA será integradora ¿Qué significa eso?  Significa que ni se van a mejorar, ni van a modernizarse ni van asumir un rol protagónico en los planes de Washington DC. En resumen, serán meros empleados del Pentágono en su propio territorio.

Hay mucho más allá de la supuesta ayuda de Trump, que en realidad es un castigo a Londres. Hay que verlo con la panorámica geoestratégica actual y eso significa que si bien en 1982 Reagan y la OTAN (en un marco de bipolaridad global) le dieron una mano a “Maggie” Thatcher, la actual visión de EEUU es de un control continental total que implicaría una política de absorción de las instituciones castrenses argentinas para volverlas meras policías nacionales al servicio de la política de “Seguridad nacional” estadounidense que servirán entre otros propósitos, para custodiar las inversiones y negocios de los amigos de Trump y el Establecimiento.

Luego del improvisado discurso de Milei por cadena nacional, hablando de lo que nunca había hablado e incluso sentenciando supuestas medidas económicas contra las empresas NAVITAS de origen israelí y la británica ROCKHOPPER que comenzarán a extraer petróleo de la plataforma continental argentina, queda claro que no son más que una ilusión o como dijo alguien, “humo” y de las cuales los argentinos deberían descreer dado que solo son una estrategia de manipulación psicológica y por cierto, muy británico.   

Lo que hemos visto tras las declaraciones de Trump y que se reforzaron con sus reproches ante una entrevistadora de GB News, tiene el color de una treta en la cual Milei ha mordido el anzuelo haciendo los anuncios que por más elocuentes (e increíbles) que se oigan, no tienen un respaldo sustancial en la realpolitik.

En breves palabras, Milei podrá actuar como un estadista (algo bastante pretencioso) con aires de nacionalista pero ni es creíble y lo más importante, no tiene las fuerzas armadas que respalden las palabras que salen de su boca.

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

 

UN PROBLEMA LLAMADO KHEIBAR SHEIKAN

¿Por qué las fuerzas estadounidenses no pueden hacer pie en el estrecho de Ormuz?

 

Por Dany Smith

Cuando menos ruido hay en los medios, más cosas están sucediendo que no conviene que se sepa ante la opinión pública. No olvidemos que los “Mass Media” históricamente cumplen una función estratégica para el control de la narrativa de los poderes establecidos. Afortunadamente eso ya está en caída y las personas están muy al corriente de lo que sucede en cualquier rincón del globo. Irán y la agresión a la que sigue siendo sometido por las fuerzas estadounidenses e israelíes forma parte de esta estrategia en la necesidad de tapar las malas noticias que llegan desde Asia occidental.

En la semana pasado EEUU ataco la pequeña isla de Larak en la entrada del estrecho de Ormuz causando la muerte de dos soldados iraníes quienes según el CENTCOM, se alistaban a lanzar un ataque con misiles a buques petroleros que habían sido autorizados para cruzar. Seguidamente, llevaron nuevos ataques sobre todo el sur causando daños en sectores de la infraestructura y la muerte de varios civiles entre los que se hallan un niño y una adolescente, que asistían a una boda. Teherán respondió con la acostumbrada contundencia y de forma escalonada sobre las instalaciones estadounidenses sobre sus instalaciones en especial las de Jordania causando serios daños y bajas.

Así es, el 4 de septiembre las unidades de las CGRI lanzaron una respuesta precisa y letal para la cual, utilizó no sus mejores misiles hipersónicos sino, los más baratos y balísticos para decirle a Washington: “Podemos golpear y dañar sus activos sin importar desde donde disparemos”. No se trata de una bravuconada de los iraníes; las pruebas de que cumplen con su palabra sobran.

Una de las cartas para cumplir con esto son los misiles KHEIBAR SHEIKAN, que pese a ser de mediano alcance y las ventajas que le presenta su propulsión con combustible sólido, están demostrando ser un verdadero dolor de cabeza para las instalaciones estadounidenses y de sus aliados en toda la región. Esto parece ser una estrategia coordinada y bien pensada por los iraníes que busca volverle a los estadounidenses muy costosa su aventura agresiva. Al mismo tiempo, es sabido que estos misiles balísticos son una herramienta bastante barata y con mucha precisión que a los sistemas de intercepción estadounidenses les cuesta por cada misil que logren interceptar decena de millones de dólares de diferencia.

Esta diferencia en el gasto que le cuesta al tesoro norteamericano, se vuelve altamente gravitante en momentos que La Casa Blanca ante la imposibilidad de un resultado militar directo, ha puesto al frente del comando de las operaciones a la sanguijuela del Tesoro Scott Bessent quien pretendería asfixiar a la economía iraní tal como ya lo han hecho en el pasado con los iraquíes o como lo hace el régimen sionista contra la población palestina de Gaza.

A diferencia de lo que pueden hacer con los palestinos o contra los yemeníes, tanto los estadounidenses como sus socios israelíes no la tienen fácil y mucho menos gratis. Sumado a los daños y la inestabilidad económico-comercial que se le ha causado a todos los estados del golfo, ya han puesto en muy mal ánimo a los residentes locales con sus supuestos protectores. Sin las bases en Jordania y Emiratos Árabes Unidos los estadounidenses no podrían llevar adelante sus raids sobre el sur de Irán y se les dificultaría en grado sumo operar sobre el estrecho de Ormuz.

Solo con el uso de estos misiles los estadounidenses han visto condicionado su libertad de operar.  

Irán se está defendiendo y muy bien de una agresión que ya tuvo inicio allá en junio del 2025 cuando Israel, con la venia de Washington lanzó sus agresiones criminales que causaron muchas víctimas civiles en un intento desesperado de reimpulsar a los saboteadores que el Mossad y la CIA habían reclutado para generar el caos en las calles.

Desde entonces, las CGRI han estado cumpliendo con su sagrada misión de la defensa en forma extraordinaria y eso, no es una exageración. Tanto la armada como la fuerza aérea estadounidense han probado la capacidad de respuesta de los iraníes y no por casualidad que vieron como sus bases en toda la península arábica hasta la península de Aqaba, eran demolidas como así también, sus buques de guerra puestos en fuga hacia mar adentro en el Indico tras duros golpes asestados por novedosos misiles tierra-agua de industria nacional y china.

El mundo es testigo de quienes han sido los agresores y los instigadores del caos. EEUU durante décadas y bajo el amparo de la extorsión, la presión subrepticia en todas las áreas y la complicidad del aparato mediático occidental, podía fabricar sus guerras a medida esbozando excusas justificantes como vimos no hace tanto con aquella “guerra contra el terrorismo” y que tanto daño ha causado al mundo árabe-islámico.

Donald Trump no cree en el derecho internacional y así lo ha demostrado. Tampoco la mayoría de los políticos neoconservadores estadounidenses. Como sus predecesores (demócratas), ha creado farsas para argumentar la ejecución de delitos como han sido la agresión a Venezuela, el secuestro de su presidente y esposa y todo lo que ya cometió contra Irán y su pueblo.  Ha tratado de jugar los mismos trucos de sus socios israelíes quienes, no hay que enfatizarlo, son su inspiración en ese desprecio por la ley. Él y sus seguidores de MAGA han optado por el juego sucio y la violencia y les ha salido mal.

Con las últimas respuestas iraníes a los ataques estadounidenses queda muy claro que las bravuconadas de Trump son solo eso. En cuanto a los encargados del CENTCOM, no hay dudas que las cosas no están nada fáciles. A pesar de estar bombardeando todo el sur de Irán destruyendo la infraestructura civil y matando inocentes, los misiles KHEIBAR SHEIRAN y otros más sofisticados siguen siendo disparados desde el interior sin que la vigilancia estratégica pueda prevenirles y los sistemas antimisiles puedan protegerles.