miércoles, 23 de septiembre de 2026

 

DESCUBRIENDO LA GEOPOLITICA

A pesar de que el presidente argentino Javier Milei ha dado como ningún otro la importancia que requiere la geopolítica ¿Por qué parece entenderla a contra mano de los intereses de su país?

 

Por Charles H. Slim 

De la noche a la mañana los políticos argentinos y en particular el gobierno argentino, han descubierto la importancia de la geopolítica y si bien eso es algo positivo, el problema es que ¿Al servicio de quiénes? Irónicamente ha debido ser Javier Milei, un extraño a la familia del negocio político y abiertamente alineado con un eje bien determinado del poder global, fue quien con el tema de Malvinas ha puesto -mal o bien presentado- el asunto en la agenda de una política exterior que los argentinos suelen ser muy renuentes y poco interesados de atender.

La “desmalvinización” ha sido la política oficial de cada gobierno desde 1983 y a partir de allí, la ausencia de cualquier idea de geopolítica para conectar al país con el mundo. Lo más osado que ha hecho la Argentina en todo ese periodo fue concretar y a medias el Mercosur que para peor y participar en la guerra contra de Iraq en 1991 sin que esto haya redituado para el país.

Bajo la cobertura de una devolución de gentilezas de Donald Trump a Londres por no apoyar directamente en los esfuerzos para agredir a Irán, Milei ha creído que Washington DC le ha dado una carta blanca para reclamar la soberanía de las islas del atlántico sur y todas las aguas circundantes. Para ello anunció el inicio de causas penales contra las empresas que exploran y buscan extraer petróleo en la plataforma contigua a las islas como si ello fuera a correr a los militares británicos de Port Stanley.

Lo más patético de estas políticas es el hecho de apoyarse sobre una potencia (como EEUU) en repliegue que se halla inmersa -directa e indirectamente- en varias guerras, en abiertas y muy criticables violaciones al derecho internacional con sus asesinatos preventivos ya no de ciudadanos (entre ellos niños) sino de mandatarios de otros estados o el secuestro de otros como lo hicieron con el presidente venezolano Nicolás Maduro y su señora esposa ¿Qué clase de ayuda puede darte un socio así?

Saliendo de estas observaciones, Milei y su gente no parecen advertir cuales son los pormenores de la realpolitik británica y las relaciones pre existentes entre Washington, Londres y Tel Aviv. Igualmente parece decidido a copiar su organigrama geopolítico para que Argentina quede ligada a su agenda. Malvinas ha sido el hueco por donde el poder anglosionista ingresa para establecer una estructura de “seguridad” pero que no precisamente es para el común de los argentinos. La funcionalidad perseguida está mucho más allá de potenciales amenazas o de hipotesis de conflicto que durante décadas estos mismos políticos dijeron inexistentes.

Para cumplir ese propósito y bajo el rótulo “proyecto de defensa de la soberanía nacional”, Milei mediante una reforma legislativa aplicara una supuesta batería de sanciones contra las empresas que exploran las aguas del atlántico. Para ello, hay otras patas en esta reforma que demostrarían otros objetivos. La instauración de organismos como el Consejo de Seguridad Nacional, una copia del NSC estadounidense que aglutina a las agencias de inteligencia y seguridad para asesorar al presidente y que tiene facultades extraordinarias en una “crisis”, es central en esta propuesta. Bajo la pomposa predica de la “protección de la soberanía”, este organismo hasta hoy inexistente, vendría a administrar temas que ya dejan de ser eminentemente nacionales y develan un interés foráneo.

Uno de los objetivos centrales para esta creación es el terrorismo y para ello (con la ayuda del eje al que responde Milei), se establecerán áreas de inteligencia informática por las cuales -mediante el espionaje en línea- determinaran quienes son una amenaza para la “seguridad” centrándose sin dudas sobre ciertos ideales y posicionamientos.

Tal es así que esta nueva estructura burocrática, parece que tendrá facultades extra-constitucionales muy similares a las que Israel utiliza bajo la denominación de “detenciones administrativas” -hoy imitadas por la Homeland Security y ejecutadas por las ICE de Trump- para investigar, seguir y arrestar sin órdenes judiciales a quienes consideren una amenaza. De ser así, las críticas a la política exterior, planteos que hagan pensar sobre la razonabilidad de sus políticas y sus alianzas podrían ser interpretadas como atentados contra la “Seguridad nacional”.

Todo esto, bajo la cortina de una causa nacional como lo es Malvinas con lo cual si una persona se toma el tiempo y analiza bien de que va toda esta reforma, tanto el apoyo de Trump como la actuada presión de Tel Aviv sobre NAVITAS y la supuesta preocupación de los británicos por la posición de Milei simplemente es una gran bola de humo y nada más.  

Toda la controversia en torno a la nada secreta cooperación de Brasil y Uruguay con Port Stanley, los planes comerciales marítimos de Chile con las islas aprovechando el paso de Magallanes o incluso esta repentina (y nada creíble) sensibilidad nacionalista de Milei y Cía contra los negociados por el petróleo de británicos e israelíes, solo es una distracción como se dice por aquí, “para la gilada”.

Bajo esta supuesta y meteórica preocupación por la geopolítica, hay una agenda de control total que estará dirigida desde Washington y administrada en la región por Israel. No por casualidad es la “necesidad” de conformar un consejo de seguridad nacional que una vez que Milei se vaya del gobierno, seguirá en funciones (sin importar que regresen payasos como los kirchneristas) y como una criatura burocrática bajo esta materia, mantendrá vida propia más allá del gobierno o el presidente que ocupe el sillón de Rivadavia.

Incluso vamos a exponer cual será una de las facultades de este CNS en caso de una amenaza al gobierno o a algunas de sus políticas exteriores. Si hubiera una amenaza (o se la inventara) contra el país, este Consejo bajo el cuento de proteger al presidente, a sus funcionarios o a la “institucionalidad”, tomaría su lugar y con ello, las medidas ejecutivas necesarias para continuar el gobierno.

Los argentinos deben preguntarse ¿Realmente está orientado a defender los intereses nacionales y entre ellos los del Atlántico sur o, este CNS será un apéndice de los intereses de una geopolítica de caos y guerra perpetua que EEUU e Israel administran como una geopolítica de supervivencia?

martes, 22 de septiembre de 2026

 

UNIVERSO DE SION

¿Por qué las elecciones en el estado de Israel no cambiarían en nada la situación de ocupación de Palestina?

 

Por Yossi Tevi

El misterio disfrazado de predilección divina por el estado de Israel ya ha dejado de serlo, por el simple hecho de que ni es un misterio ni hay tal predilección. No hay nada divino en el robo, las torturas y el asesinato contra los verdaderos dueños de Palestina; el propio Ben Gurión así lo reconoció entre sus pares. Debieron pasar más de siete décadas para poner en evidencia la farsa criminal que se esconde tras el cuento de la propaganda sobre la “única democracia de Oriente Medio” que no es otra cosa que un estado militarizado, compuesto por una mayoría de judíos europeos gobernado por la paranoia, el espionaje total y el sadismo con el indudable consentimiento de los llamados ciudadanos israelíes. 

Dentro de este paradigma sionista en el cual también se cuentan sus partidarios no judíos en occidente quienes gestionan introducir esa ideología en el país donde se hallen, simular normalidad ante la inhumanidad es parte de un imaginario colectivo que solo acepta la tragedia cuando les afecta a ellos mismos. En una sola idea, una sociedad egoísta y ombliguista.

Próximamente habrá elecciones, uno de los elementos de la parodia con el cual este estado policial al igual que su patrocinador (EEUU) se dice democrático y tal como sucede con semejante existencia endogámica, los derechos e incluso los más esenciales como la vida y la libre circulación, solo están reconocidos para ellos mismos. Quien no sea judío, su vida no vale y ejemplo gráfico de ello hay a granel. En este estado de cosas, situaciones similares que escandalizarían a los charlatanes de los medios del occidente colectivo como a su vez, a sus empleados de baja estofa en Buenos Aires, son una constante pese a ser tan aberrantes como políticamente contradictorias.

Sacando que este es un estado impuesto a sangre y fuego por europeos askenazis (con todo el apoyo político y militar de Occidente) por sobre la población árabe-palestina semítica, la mar de las contradicciones y las inconsecuencias vuelve a agitarse con estas nuevas elecciones previstas para el 27 de octubre próximo. A simple vista y considerando el pensamiento del israelí promedio y del sionista no judío en occidente, la oferta electoral en danza no cambiará para su agrado, el Status Quo preexistente.

En una sociedad donde el muerto no podría asustarse del degollado, las pretensiones de Bibi Netanyahu por perpetrarse en el trono no conmueven en nada y no despertaría preocupación alguna si tenemos en cuenta quienes son sus oponentes. Tanto para aquel como para la oposición, la guerra y la muerte de los demás (es decir, no judíos) es parte de su democracia endogámica. Así es como se debe entender la vida política de este ente, como la de un cosmos sionista en donde no existe otra alternativa ideológica que se atreva a cuestionar el origen y métodos para sostener su entidad política. Bajo estas premisas, usar el terrorismo excusado como políticas de seguridad preventiva para proteger a los judíos del mundo y el asesinato de mandatarios sin el menor prurito pone en contexto la dimensión amoral de este cosmos.

A pesar de que es un estado teológico disfrazado de laico, la religiosidad se ha vuelto parte del discurso político con la intensión de cohesionar a los judíos por sobre lo que el propio Netanyahu (inspirado por sus rabinos ultraortodoxos) denomina como “Amalek”. Bajo esta inspiración talmúdica no hay mucha diferencia con los extremistas islámicos Wahabi y Takfir quienes bregan por la supremacía de su versión (bastante torcida) del Islam. Salvo por la modernidad ligada a su occidentalidad y la tecnología que lo asiste, Israel muy bien podría pasar a llamarse el “Estado Judaico”, gobernado por un extremismo tan brutal y despiadado como era la farsa del “Estado Islámico” que junto a los estadounidenses y monarcas del golfo crearon en 2013 para destruir a Iraq y Siria.

Como se ven las cosas y de las internas políticas entre todos los candidatos a controlar a este estado, se puede ver la misma propuesta destinada a consolidar esa identidad sustancialmente extremista. Así los partidos israelíes como el Likud actualmente liderado por Bibi Netanyahu, Yisrael Beitenu de la ultraderecha sionista, Amcha Yisrael de la derecha con llegada a sectores militares, Yashar del centrista Gadi Eisenkot cuyas propuestas para la situación de los palestinos te hacen vomitar, el otro centrista Yesh Atid de Yair Lapid y Naftali Bennet dos tipos que también no han dudado en demostrar su odio hacia los árabes-palestinos, la farsa de Hadash-Ta'al Ra'am hasta el Partido Religioso Sionista del carnicero Smotrich y colegas afines como Orik Strock y muy cercanos a la ideología antisemita del matón Itamar Ben Gvir, todos ellos aunque con matices, mantienen el ideario expansionista del estado a costa de los palestinos y de sus vecinos árabes con lo cual, nada cambia.

Desde la derecha más recalcitrante y xenófoba capitaneada por Netanyahu (estrechamente ligada a AIPAC en EEUU) pasando por el centro supuestamente conciliador de un Yair Lapid para una paz con los palestinos hasta la izquierda sionista wokista pro-LGTBQ ligada al partido demócrata de los Clinton y Obama todos en alguna medida, apoyan el plan para la eliminación sistemática y progresiva de los árabes-palestinos con el fin último de apropiarse de sus territorios.

Dicho plan que no es un secreto y que organizaciones de derechos humanos han denunciado públicamente, usa todas las vías para erradicar a los palestinos sea por la vía de la asfixia económica, el terror impuesto mediante fuerzas regulares del estado que irrumpen de noche en las casas para secuestrar a sus ocupantes, el hostigamiento en la vía pública por las temibles Shin Bet  y sus matones denominados colonos quienes atacan casas y sembradíos hasta lo que hoy somos testigos en la Franja de Gaza y Cizjordania como es la limpieza étnica y el genocidio.

Todo esto no empezó el 7 de octubre del 2023 como lo presentan los propagandistas pro-israelíes del hemisferio. Desde esa fecha lo que Israel ha hecho es agudizar la brutalidad a niveles de inhumanidad que no se veían desde la segunda guerra e incluso prometen peores métodos.

Este es el universo de los sionistas, donde la muerte, el oscurantismo irónico y el sigilo para engañar son la regla del orden en el que se mueven.  

 

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

 

OPERACIÓN TRUCO VIEJO Y SUCIO

La desesperación de la monarquía corrupta le está haciendo cometer errores que ayudan a las nuevas generaciones entender por qué, quiénes y cómo logran llevar adelante ciertas acciones detestables  

 

 

Por Ali Al Najafi

El día miércoles el gobierno saudita denunció que un dron fue lanzado por los “Houtis” sobre la ciudad santa de la Meca, algo que, según el punto de vista saudita, fue interpretado como una agresión cobarde y terrorista contra todos los musulmanes. Lamentablemente nunca oímos quejas ni levantar la voz por las violaciones de los lugares santos en Nayab -en los ataques sobre la peregrinación Arbain-, Kerbalah, Samarrah o Falluyah y no vemos tampoco hoy que los sauditas consideren de la misma manera y fervor la sistemática destrucción de las casi mil mezquitas de los hermanos palestinos en toda la franja de Gaza y las incontables profanaciones que han realizado los sionistas contra el templo de Al Aqsa.

Esta maldad no solo se ha dirigido a los musulmanes; hoy esta a la vista que no hay límites, etnias religiones en las que reparen estos servidores del mal. Sus obras son muy gráficas y al mismo tiempo siniestras para entender su naturaleza inhumana. Como tales embriagados de soberbia, son dignos cultores Iblis y como tales no tienen el menor respeto por la obra y creación de Allah. El engaño es su camino y de él han hecho un culto, pero la retribución no tarda en llegar.

Posiblemente haya existido ese dron, quizá haya estado cargado de explosivos y destinado a causar cuanto daño fuere posible, pero ¿De dónde saca Riad la seguridad de la autoría yemenita? A partir de esta pregunta las respuestas se volverán ciertamente nebulosas e inconsistentes tal como es la ligera (pero muy conveniente) acusación sobre los musulmanes yemeníes. Una vez más y para no caer en engaños, hay que revisar en la historia contemporánea para ponderar quienes podrían ser los verdaderos ejecutores.

Por principio de cuentas vamos a decir las cosas tal como son. Hablar de “Houtis” es una forma de degradar o deslegitimizar a los combatientes de la resistencia islámica que se hallan enrolados en la agrupación Ansar Allah. Ellos no son una milicia paga al servicio de un clan como tratan de presentarla, es una fuerza política-militar con amplio sustento popular que está más allá de intereses particulares. Se trata de una táctica sucia que utilizan los medios en occidente y de algunos árabes que colaboran con Washington y Tel Aviv. Segundo, los yemeníes y entre ellos los de Ansar Allah son férreos musulmanes entre los musulmanes y jamás llevarían adelante una acción tan vil como la que Riad denuncia. No hay duda que sus socios Pakistán y Turquía no creen en esto y la monarquía se siente resentida.

A lo lejos y con décadas de experiencias de situaciones muy similares, esto apesta a una operación fabricada por el Mossad y/o la CIA con o sin la asistencia de las Mukhabarat saudita. Si solo tomas la versión saudita que ha sido replicada por los medios del occidente colectivo, la acusación toma una dimensión casi de prueba absoluta sobre la autoría de los yemeníes. Pero desde el 11/S en 2001 todos, musulmanes o no musulmanes sabemos que el montaje y ejecución de grandes masacres para endilgársela a quien convenga en ese momento no solo es posible sino, advertible con el paso del tiempo de quienes fueron a la larga sus beneficiarios. En este caso, una vez más sería Israel quien gana mucho con el caos regional.

Ataques similares ya hemos visto en la guerra de Ucrania, donde células de las SBU y las cuales están bajo la dirección de agencias atlantistas (las cuales trabajan con las israelíes) mediante estas elucubraciones han tratado de involucrar a la Federación de Rusia en una agresión contra algunos de los miembros de la OTAN o directamente contra toda la UE. Apenas unos días atrás lo vimos en Polonia donde un dron desconocido pero que la prensa de occidente no dudo en señalar como ruso, atacó el tren donde estaban importantes personajes de la inteligencia estadounidense y europea. Curiosamente uno de ellos es el ex general estadounidense David Petraeus, quien estuvo a cargo de la inteligencia militar y del programa de contrainsurgencia “Amanecer” durante la ocupación de Iraq donde mediante la farsa de “Al Qaeda” creada por sus pares civiles de la CIA y la cooperación de Arabia Saudita, crearon con células de impostores que imitaban a los combatientes de la resistencia, cientos de episodios similares -como fue en 2007 la voladura de la cúpula dorada de la mezquita de Samarrah- al intentado en la Meca. 

La advertencia de que esto es una de esas falsas banderas ya están comenzando a radiarse desde varios analistas y ex asesores de inteligencia estadounidenses quienes con acceso a ciertas fuentes cerradas de la comunidad de inteligencia, tienen elementos para poder ser certeros en el origen de estos ataques.

En este caso el problema no solo es Israel y sus trucos sucios (los cuales ya son bien conocidos); lo peor es que la monarquía saudita se presta una vez más a darle rienda suelta a una estrategia que por estas maniobras sucias, ha causado millones de musulmanes muertos tras cooperar en los engaños maquinados por los pensadores sionistas en Washington que terminaron en las invasiones angloestadounidenses a los países de la región.

Ansar Allah no necesita de estas tácticas sucias y mucho menos sacrificando a otros musulmanes como si lo hacen los sionistas y sus socios angloestadounidenses. El golpe que más le duele a la monarquía corrupta ha sido la destrucción de las refinerías y del oleoducto que salía al Mar Rojo, con lo cual, lejos estaría Ansar Allah de acudir a semejante táctica. La demostración de su pericia militar se volvió a renovar tras la barrida a las fuerzas sauditas y del ingenioso engaño fabricando por IA de una orden de un comandante saudita que obligo a una retirada liberando tan solo en 36 horas, miles de kilómetros cuadrados de territorio. 

El intento de crear una nueva controversia entre los creyentes en la Meca no solo es una táctica bien reconocida en su origen y autoría, es la confirmación de lo que muchos eruditos islámicos y en especial su eminencia Alí Al Sistani en sus extensas fatwas y jurisprudencia interpretada desde hace mucho tiempo nos advierte a todos los musulmanes de no caer en los engaños de los partidarios de Shaitán.

 

 

 

jueves, 17 de septiembre de 2026

 

ESTRANGULAMIENTO ESTRATEGICO

¿Por qué La Casa Blanca debería repensar su estrategia para Asia Occidental? Menospreciar a la resistencia islámica ha sido un terrible error y el mercado petrolero ya lo está demostrando

 

Por Javier B. Dal

La conquista lograda por la resistencia yemení el jueves pasado, marca un nuevo hito en la guerra de agresión lanzada en febrero por la alianza estadounidense-israelí. Yemen es uno de esos países controlado por un grupo de políticos corruptos que (como lo vemos en Sudamérica) trabajan para Washington y toleran los crímenes de Israel contra los palestinos con el aditamento agravante de ser árabes. Pero en Yemen a pesar de ese factor, hay una fuerza más poderosa que esta mafia que infecta naciones y ella la representa Ansar Allah que igual que Hesbolá en el Líbano obtiene su vitalidad y legitimidad del apoyo popular, algo que los políticos yemeníes serviles a Riad no pueden lograr.

La incursión de las fuerzas de la resistencia sobre el puerto de Mokha en la costa del estrecho de Bab Al Mandeb y la captura de la isla Al Mayum tenía un propósito eminentemente estratégico que fue logrado en toda la regla. La captura de la gobernación y el puerto permite a la resistencia islámica poner en jaque no solo a la flota de tanqueros sauditas que necesitan pasar por el estrecho sino, a los de sus socios estadounidenses e israelíes quienes de ahora en más deberán buscar otras rutas mucho más extensas y costosas si quieren movilizar con seguridad sus mercancías.

A pesar de la amplia disponibilidad de armamento, vehículos acorazados, tropas emiratíes y cientos de mercenarios colombianos pagados por Arabia Saudita, los combatientes yemeníes volvieron a dar lecciones de arrojo, pericia y determinación al vencer todas las posiciones muy bien armadas y equipadas (con sistemas israelíes) de los colaboracionistas del gobierno. A estos avances sobre el terreno no debemos olvidar los certeros y muy costosos ataques sobre las refinerías sauditas que han causado un daño considerable a los ingresos económicos del reino cortando el flujo de crudo por el Mar Rojo.

Creo que las credenciales de Ansar Allah y sus hombres están muy bien ganadas desde que en solidaridad con los palestinos lanzaron operaciones de interceptación y captura contra buques e instalaciones portuarias, obligo a los israelíes a cerrar el puerto de Eilat y corrió a la armada de los EEUU de las costas del Mar Rojo tras sus frustrados intentos por proteger la ruta marítima a los buques mercantes israelíes y de empresas occidentales que se vinculan con el estado sionista.

Más allá de las apariencias (a las que en occidente -y ni digamos en Argentina- se le da mucha importancia), las fuerzas de Ansar Allah demuestran una alta capacidad de despliegue que se traduce en éxitos tácticos que le lleva (como en este caso) a resultados de importancia estratégica. La recuperación de toda la costa del Mar Rojo de las manos del gobierno colaboracionista y de los sauditas pone en una perspectiva muy complicada al mercado petrolero mundial. A partir de ahora, los combatientes yemeníes no necesitaran de misiles balísticos o sistemas más complejos para alcanzar a buques que traten de pasar sin responder a las autoridades de la resistencia.

Para Riad esto es una catástrofe, muy en especial para MBS y así lo han revelado fuentes confiables que rondan por el Palacio Al Yamamah. Según ellas, Mohamed Bin Salman (MBS) tras reunirse con sus asesores y comandantes se lo vio claramente tenso y furioso con muchos cuestionamientos hacía el papel de los estadounidenses quienes -entre otros apoyos materiales- proporcionan la inteligencia estratégica a sus fuerzas. La realidad en el terreno está demostrando que sus fuerzas no han podido ni siquiera contraatacar demostrando una desorganización táctica ante los embates de Ansar Allah.

No debemos perder de vista que la reanudación de las hostilidades entre Riad y Saná se ha debido a los ataques aéreos sauditas en el mes de julio pasado contra el aeropuerto de Saná, respondiendo sin dudas a las presiones provenientes de Washington (y a su vez de Tel Aviv) con el fin de ampliar el teatro de operaciones por la guerra contra Irán.

Hay tras este revés muchos argumentos para que los monarcas y en especial MBS se muestren enfadados. Lo que el príncipe heredero no logra comprender es que los drones de vigilancia M-Q9 son blancos de los yemeníes con lo cual aquella actividad de inteligencia electrónica se ve bastante limitada. El derribo de cada uno de estos drones representa miles de millones de dólares que se van por el retrete.  

En los hechos luego de la ofensiva de los últimos días todo el oeste de Yemen se halla bajo el control de Ansar Allah. Con el despliegue establecido por los yemeníes en la entrada del paso de Bab Al Mandab bloqueará el paso a los buques sauditas y a los que intenten sacar el petróleo desde la Península arábiga obligándoles a sacarlo -con todos los inconvenientes y gastos que conllevaría- por el Canal del Suez.  

miércoles, 16 de septiembre de 2026

 

DEFENSA NAVAL DE CUARTA GENERACION

¿Cuáles son las verdaderas causas del repliegue estadounidense de Asia Occidental? Donald…elecciones en noviembre!

 

Por Charles H. Slim 

Y mientras las fuerzas estadounidenses se siguen moviendo y reubicando en Europa para tratar de contrarestar el desatinado plan de derruir a la república Islámica de Irán, en el teatro de operaciones del estrecho de Ormuz nuevas novedades tecnológicas han salido a la luz y no para satisfacción de los estadounidenses precisamente. Cuando los iraníes capturan un submarino, vuelven chatarra a varios helicópteros “Black Hawk” y aviones “A-10” estacionados en Jordania, y un portaaviones y su escolta deben poner sus motores a toda máquina y maniobrar para eludir misiles hay algo que no esta bien.

El teatro de operaciones está cambiando de manera rápida y dramática tanto para los estadounidenses como para sus instigadores, los israelíes.

Las respuestas de las CGRI a los ataques estadounidenses contra los petroleros iraníes no solo han demostrado la potencialidad de los recursos con los que cuentan sino también, el severo daño que le causaran a los especuladores y a las compañías petroleras que cotizan en el mercado del petróleo de Wall Street que ya no puede ocultarse ante la opinión pública.

Esta reacción contractiva del mercado esta muy ligada a estos acontecimientos que recordemos surgieron de las pésimas medidas políticas tomadas por Donald Trump y su colega de aventuras Bibi Netanyahu secundadas obviamente por todo el arco de neoconservadores y sionistas que dominan la política exterior estadounidense. Ambos además de ser los instigadores e iniciadores de la crisis que se cierne sobre toda la región y que parece ir en aumento por la determinación de Teherán, estaría tomando un curso inesperado y para nada deseado por los principales responsables en Washington y Tel Aviv.

En este marco la armada y en particular sus portaaviones que podían anclarse en las costas de una nación y con total impunidad hostigarla hasta arruinarla o invadirla, ahora está en fuga y nada menos que con el enemigo más determinado del mundo islámico. Una sorpresa desagradable para los comandantes estadounidenses y sus asesores ha asomado en el horizonte que ha obligado a tomar nuevas y desesperadas medidas de contingencia. La situación actual de la Armada en el golfo es desesperante. Las bases de Kuwait, de EAU y Qatar son un recuerdo de lo que alguna vez fueron y Jordania se ha convertido en el final de la línea para replegar sus aviones y helicópteros que aún no han sido destruidos. La base naval de Bahrein está inhabilitada y pasara mucho tiempo si los estadounidenses pretendieran reactivarla. No solo los daños causados hacen muy difícil que esto suceda ya que ante cualquier movimiento en este sentido simplemente están a tiro de estos avanzados misiles iraníes. Si hoy intentaran atracar algún destructor en alguna de las derruidas radas de estas instalaciones, sería volado en pedazos.

La aparición de un nuevo misil naval en el escenario (y que estaría siendo guiado por IA) parece avalar esto y el obligado movimiento a toda máquina del grupo de tareas estadounidenses más lejos de la boca del estrecho lo ratifica a pesar que al jefe del CENTCOM y al Pentágono no les guste ello. De este modo las CGRI y al servicio de la república Islámica de Irán se anotan un nuevo punto en lo que hace al éxito en la defensa de su soberanía sin que ello signifique que sus enemigos no detengan sus agresiones. 

EL ataque contra el portaaviones “USS George Washington” y sus fragatas escolta ha sido el punto de inflexión para los comandantes del grupo de tareas quienes se hallan en los límites soportables del estrés. Lejos de algún viso de calma, el estrecho es un lugar de alta actividad militar en la cual hay un duelo entre el arma aeronaval estadounidense y las defensas aeronavales iraníes. Según los reportes de las CGRI dos destructores estadounidenses fueron impactados y tras lo cual huyeron mar adentro dejando uno de ellos grandes columnas de humo negro. Si bien no se ha comprobado el golpe de alguno de estos misiles sobre cada uno de estos objetivos, hay claras evidencias que por sus características, velocidad, maniobrabilidad y llegada tienen una guía electro-óptica que permite una dirección segura y certera al blanco. Algunas fuentes anónimas en Washington han dejado entrever que la amenaza de esos misiles reviste una importancia a considerar por los estamentos políticos o más precisamente, por el presidente Trump. 

Al parecer la Armada estadounidense debe lidiar con una nueva variante de misil antibuque dotado de un sofisticado sistema de guía óptica que le permite desarrollar un amplio nivel de maniobrabilidad en tiempo real que no permite predecir la trayectoria para su interceptación confundiendo a los operadores abordo.

No hay dudas que los comandantes estadounidenses no esperaban esto y si bien en el Mar Rojo experimentaron la amarga pericia de los yemeníes usando sus viejos misiles balísticos de la era soviética contra sus navíos dotados de los más modernos sistemas multicapa, en el actual escenario si ya venía siendo muy difícil, la aparición de este nuevo vector antibuque lo pone todo de cabeza. No por casualidad los asesores de seguridad e inteligencia de La Casa Blanca han estado señalando a la ayuda rusa y china en esta novedad.

Las posibilidades de esta cooperación tecnológica no serían de extrañar y Washington y en especial Donald Trump no puede decir nada al respecto ¿Por qué? Porque además de tomarse en solfa lo acordado con Moscú en Anchorage y las supuestas buenas intenciones hacia Pekín por el asunto de Taiwán, su administración no termina con esa mala costumbre de hacer del doble rasero una política exterior.

sábado, 12 de septiembre de 2026

 

A 25 AÑOS DEL INICIO…

¿Qué representa este nuevo aniversario del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?


Por Charles H. Slim

La mañana del 11 de septiembre del 2001 no solo fue una tragedia por lo que implico dentro de EEUU, fue el inicio de una era oscura que como una mancha negra tiño a la sociedad estadounidense y se extendió como un reguero por todo el mundo. Aún faltan muchas respuestas de esos hechos y pese a que se ha tratado de esconder bajo la alfombra las inocultables incumbencias del gobierno federal en esto, una parte de la sociedad estadounidense y global nunca acepto la narrativa oficial que el Establecimiento trato de sacralizar en la Comisión investigadora 9/11.

Los dos aviones de pasajeros que se estrellaron sobre las torres Gemelas en New York así como el avión derribado por los cazas en Pensilvania y otro que supuestamente impacto en una de las caras del Pentágono fueron los elementos con los cuales desde el gobierno se alegó un ataque terrorista de los árabes ligados a Al Qaeda y a Iraq, sin más discusiones. Sobre esta base y aprovechando el miedo, la ira y el odio generado contra estos supuestos autores se dio rienda suelta a una guerra interminable que por su propio título (guerra contra el terrorismo) implicaba una incoherencia galopante.

Aquello fue la justificación y el inicio de una serie de campañas bélicas, invasiones y la confirmada violación de todos los derechos que un ser humano pueda gozar solo, por el hecho de profesar otra religión y hablar otro idioma. Fue el inicio de una abominable campaña de odio racial, de la que hoy conocemos bien como islamofobia que volvió a los musulmanes como “los sospechosos del terrorismo”, un estigma que aún siguen manteniendo varios sectores de los medios ligados a intereses de un estado que tiene larga historia en fomentarlo. 

Fue el inicio del jaqueo a la libertad y no por quienes se decía ser los malvados; fue el gobierno de la administración republicana de George W. Bush y Dick Cheney el impulsor y ellos sus cabezas visibles de la aplicación de legislaciones policiacas y draconianas que hacían de cualquiera, un sospechoso de terrorismo y mucho más, de aquellos que discutieran o pusieran en dudas la narrativa oficial. Al mismo tiempo fue el inicio de una mayor madurez en el carácter ciudadano aceptando que los burócratas y políticos en Washington se habían acostumbrado a tomarlos por estúpidos, pero sería la última vez. Con esto, fue el inicio de la desconfianza y la desilusión entre los propios estadounidenses víctimas de los enjuagues geopolíticos de sus administraciones. Y no lo fue por la caída de las torres y toda la tragedia humana que causo, lo fue tras comprobarse que su gobierno les estaba mintiendo y a medida que le ponían en evidencia, montaban más mentiras para tapar la anterior.

Algunas preguntas inconvenientes nunca respondidas ¿Por qué los atacantes eran sauditas y más tarde se descubrió que la mayoría de ellos seguían vivos?; ¿Qué relación había entre Al Qaeda, Arabia Saudita y la “Agencia”? Y lo más urticante para el Establecimiento, el FBI pese a desclasificar un memo referente a la pista saudita ¿Por qué se abstuvo de referirse al encubrimiento de la CIA y el Mossad?

Pero las contradicciones surgieron inmediatamente de producirse los hechos. Desde el aún nunca explicado colapso de la torre 7, pasando por la advertencia de detonaciones subterráneas en muchos de los presentes, la advertida bóveda blindada bajo la edificación abierta y misteriosamente vacía hasta la ausencia de restos de algún fuselaje del supuesto avión en el Pentágono y las inconvenientes imágenes de algunas cámaras de seguridad externas -que no muestran ningún avión-, han sembrado muchas dudas sobre lo que realmente ocurrió y lo que su gobierno les oculto.

Fue el inicio de un gran negocio corporativo donde las empresas de la defensa y armamento vieron las puertas abiertas de par en par para celebrar jugosos contratos, fabricar armas y bombas que serían probadas sobre los infelices habitantes en Afganistán e Iraq, obligados (según los fanáticos de la narrativa oficial) a soportar todo el sufrimiento y más por algo que no habían tenido nada que ver. Así lo vimos con los campos de detención y torturas en Bagram, Abu-Graib, Guantánamo; en las aldeas de adobe de los afganos, bombardeadas por los B-52 o las casas y edificios de Bagdad voladas por los aires bajo el pretexto de la “insurgencia”. Familias enteras fueron asesinadas por actos semejantes, pero ¿A quién le importaría si Bush y sus colegas nos han dicho que aquellos son los responsables del 9/11?

Así y como el efecto domino, fue el inicio de un continuado ciclo de descredito, odio y desconfianza hacia los EEUU que ya no solo proviene desde afuera de sus fronteras sino que, se ha propagado como un virus puertas adentro entre los propios ciudadanos estadounidenses quienes han perdido la confianza y el sentido del ser estadounidense, al ver trastocados los valores y estilo de vida que alguna pudieron disfrutar vez hasta aquella mañana de septiembre de 2001.

Aquello fue el inicio de la propia suerte de los EEUU y de sus actuales circunstancias en las que se ve envuelto tanto dentro como en el escenario internacional. Desconsuelo, desconfianza y una creciente crisis existencial por la profundización de la alienación de grandes sectores de la sociedad ha vuelto al país en un gran puzle con piezas que no encajan. La llegada de Donald Trump a una segunda administración pone en tela de juicio sobre que han aprendido los estadounidenses sobre este pasado negro y con todo lo que ha estado generando en torno a Ucrania, su complicidad con el genocidio en Gaza y una guerra que va muy mal en Asia en Occidental.  

viernes, 11 de septiembre de 2026

 

UN APOYO DE PLOMO

¿Quién es Itamar Ben Gvir y por qué apoya las reivindicaciones argentinas sobre Malvinas?

 

 

Por Javier B. Dal

Tras los anuncios del presidente Milei de abordar la causa Malvinas bajo el paraguas de Washington, las sorpresas en torno a lo que se estado produciendo por ello no paran. Uno de los más desopilantes y hasta desagradables (aunque no extraño) apoyos a dichos anuncios provinieron de Tel Aviv y más particularmente del ministro de seguridad llamado Itamar Ben Gvir quien pidió que a benjamín Netanyahu que reconozca el reclamo argentino sobre Malvinas y apoya las sanciones contra Gran Bretaña. Desde ya que a muchos les llama la atención que Israel pese a verse involucrada en el asunto por la presencia de la empresa NAVITAS en el atlántico sur, en apariencias apoya las medidas coercitivas de La Casa Rosada en su contra, pero ello tendría una explicación.

Antes pongamos en contexto y digamos quien es Itamar Ben Gvir. Un declarado admirador de Javier Milei y su gobierno, se trata de un personaje siniestro y un dolor de cabeza para el departamento de relaciones públicas de Israel. Es uno de los ministros de la línea talmúdica ultra derechista que secunda a Netanyahu y todo el arco ultraderechista del Likud que aboga por el exterminio de los árabes- palestinos. A cargo de la seguridad y sistema de prisiones donde se albergan hombres, mujeres y niños donde son sistemáticamente abusados y torturados, Ben Gvir no ha tenido pruritos en demostrar su alegría con las masacres que se cometen en Gaza y su abierta propuesta de reproducirlas en el Líbano.

Como militante de la ultraderecha antes de asumir el cargo formaba parte de los grupos extremistas de colonos dedicados a atacar viviendas, aldeas y localidades palestinas con la intensión de expulsar a sus moradores para usurparlas. Hoy con este cargo gubernamental, Ben Gvir le brinda a los colonos toda la cobertura necesaria para que amplíen los ataques y las usurpaciones ya sin necesidad del apoyo las fuerzas policiales y de las FDI.

Su perfil es del típico matón que abusa de su poder amparado por un sistema político militarizado que le propicia el estado al que sirve.

Ben Gvir es el mismo que tras el asalto y abordaje en aguas internacionales de la Flotilla SUMUD rumbo a Gaza, se burlaba de los voluntarios internacionales (entre los que había argentinos) cuando estaban maniatados y colocados boca abajo en posición de sodomización para humillarlos.

Ben Gvir es el mismo que tras impulsar la pena de muerte mediante la horca para los palestinos que se hallan cautivos en los campos de detención, celebró con champaña su puesta en marcha.

Informados de las características del personaje, ahora podrán entender las reales intensiones detrás del apoyo al gobierno de Milei.

Como parte de un estado que desde 1948 viene usurpando y ocupando territorios ajenos, su reproche a los británicos de estar ocupando las islas argentinas suena como mínimo un sarcasmo. Para muchos y en especial para los sectores políticos británicos (conservadores, laboristas y los cabeza huecas de Farage) las declamaciones de Ben Gvir son por demás extrañas y muy contradictorias. Y ciertamente lo son ya que fue Londres quien dio cobijo y sustento a las campañas sionistas sobre Palestina desde los inicios del siglo pasado. Quienes si están en la misma sintonía dentro de Gran Bretaña son los sectores sionistas británicos, en especial el CFI y los medios propagandistas que han tapado todas las fechorías que desde aquel entonces han venido cometiendo.

Pero eso no nos debe sorprender. La reacción de Ben Gvir es conteste a la ya desgastada relación con Londres que había venido recortando el apoyo a las organizaciones sionistas que brindaban apoyo financiero y logístico a los colonos. Hay una interna incluso dentro de los sectores del sionismo precisamente, por la falta de tacto, el cúmulo de evidencias y las irrebatibles barbaridades que han venido saliendo a la luz en la Palestina ocupada.

Pero no son los británicos quienes deben preocuparse por este apoyo. Son los argentinos quienes deberían informarse muy bien de quienes es Itamar Ben Gvir y de cuál es la real situación del estado de Israel con respecto a la sistemática violación de los derechos humanos de la población palestina y su ya meteórica carrera por romper el derecho internacional. Claro que también aquí dentro de la sociedad, hay sectores que saben muy bien de que se trata y usan sus influencias para tratar de ocultarlas ante la opinión pública. No por casualidad coinciden con sectores islamófobos que durante años han estado a la saga sembrando sospechas y desconfianza contra el Islam y su comunidad. Entre los principales interesados en estos esta la DAIA y todas las organizaciones que responden al ideario sionista.

El repentino apoyo de este criminal de guerra a una reivindicación argentina no hace más que alertar a los incautos argentinos, acostumbradamente con sus cabezas metidas bajo la tierra para que no crean el apoyo que manifiesta ni mucho menos, las intenciones que se esconden detrás de ellas.

Es muy poco creíble que un representante de un estado que aplica una política colonialista, que encarcela, tortura y asesina a los verdaderos dueños de la tierra para usurparlas, venga a dar un discurso ¿contra otra ocupación?

En realidad, lo que Ben Gvir está expresando es un respaldo a un gobierno pro-sionista, claramente agradable a su tendencia y que le ha proporcionado un apoyo incondicional no solo callando el genocidio que se comete en toda la franja de Gaza y la practica abominable del pogromo en toda Cizjordania sino también, la entrega de tierras en la Patagonia para crear asentamientos de israelíes que ante la inviabilidad de continuar ocupando Palestina, se refugiarán bajo el amparo del estado argentino.

jueves, 10 de septiembre de 2026

 

THE FALKLANDS TALES

 

¿Por qué los argentinos no debieran ilusionarse con los anuncios de Donald Trump sobre la situación de las islas del atlántico sur? Aprender a leer entre líneas para no caer en la trampa

 

Por Dany Smith 


El anuncio de Donald Trump de revisar la situación de las islas Malvinas con respecto a la posesión que mantiene Londres, ha despertado sentimientos variados entre los argentinos y claro, en especial en el gobierno de Javier Milei que tratara de usufructuarlo en vistas a las elecciones del año próximo. A todas luces se trata de un cuento más. Para Londres supone una bravuconada más de Trump, fastidiado por no haberle acompañado en la aventura estúpida en contra de Irán. En este sentido La Casa Rosada ha salido presurosa a tratar de presentar esto como el fruto de una alianza estratégica que (en su imaginación) pondría a la Argentina por sobre Gran Bretaña, que de ser cierta esta creencia, informa de una pésima percepción de la realidad.

El factor determinante tanto para Trump como para Milei son las próximas elecciones y ambos están desesperados por un golpe de efecto.

Es cierto que la causa de reclamación argentina esta sustentada sobre la razón y el derecho internacional pero, con eso no alcanza y la historia contemporánea así lo atestigua. Los argentinos y en especial cada uno de los gobiernos que han pasado desde 1982, no hicieron nada o incluso peor, han entregado sus potencialidades para poder negociar en un marco de paridad aceptable. El mundo ya ha dado muchos ejemplos de que es lo que marca la diferencia al momento de hacer valer o defender la soberanía de un estado. Aquí los argentinos, en especial sus partidos políticos siguen siendo muy cándidos o tal vez, perversamente traidores al creer (o más bien aparentar) que con meras declaraciones se va a lograr recuperar las islas, sus aguas jurisdiccionales y todos los derechos que ellas implican.

Los argentinos como pueblo tienen un claro problema y radica en que esperan que otros les resuelvan sus problemas y al parecer creen que Trump resolverá el conflicto de soberanía. Si es así no parecen estar muy mal informados. Mientras el argentino espera que la solución llegue a sus manos, los ingleses solemos ser más prácticos y vamos a buscarla. Con estas especulaciones salidas de un capricho, uno más del tipo que ya demostrado su falta de sentido común que alquila La Casa Blanca, los argentinos (a través de sus políticos y medios díscolos) se están creyendo que EEUU va a patear a los británicos para que se vayan de las islas…eso es un error imperdonable si están en esa creencia.

Gran Bretaña sigue siendo el enemigo de Argentina por más que hoy en La Casa Rosada haya un gobierno anglófilo y pro-israelí sustentado por un aparato informativo de empresas de noticias del mismo signo ideológico.

Argentina -o mejor dicho su clase política- ha dejado pasar varias oportunidades para construir un poder militar medianamente respetable para cuando menos, hacer presencia en sus mares y en especial el atlántico sur. Justamente si algo ha desinvertido cada uno de estos gobiernos ha sido su Armada que prácticamente esta inoperante. Creer que el Comando sur norteamericano va a cumplir esa función, es un error que pagaran muy caro.

Hay en las rumiaciones de Trump un engaño, no hay duda. Aunque diga y que le gustaría castigar a Londres, su apoyo a la Argentina no es en beneficio de Buenos Aires, está ocultando una agenda que interesa solamente a EEUU. Esto significa que no proporcionará equipamiento, aviones o barcos para reforzar las famélicas FFAA argentinas; para nada. El discurso en cadena nacional de Javier Milei del jueves 3 de septiembre lo puso muy claro: El papel de las FFAA será integradora ¿Qué significa eso?  Significa que ni se van a mejorar, ni van a modernizarse ni van asumir un rol protagónico en los planes de Washington DC. En resumen, serán meros empleados del Pentágono en su propio territorio.

Hay mucho más allá de la supuesta ayuda de Trump, que en realidad es un castigo a Londres. Hay que verlo con la panorámica geoestratégica actual y eso significa que si bien en 1982 Reagan y la OTAN (en un marco de bipolaridad global) le dieron una mano a “Maggie” Thatcher, la actual visión de EEUU es de un control continental total que implicaría una política de absorción de las instituciones castrenses argentinas para volverlas meras policías nacionales al servicio de la política de “Seguridad nacional” estadounidense que servirán entre otros propósitos, para custodiar las inversiones y negocios de los amigos de Trump y el Establecimiento.

Luego del improvisado discurso de Milei por cadena nacional, hablando de lo que nunca había hablado e incluso sentenciando supuestas medidas económicas contra las empresas NAVITAS de origen israelí y la británica ROCKHOPPER que comenzarán a extraer petróleo de la plataforma continental argentina, queda claro que no son más que una ilusión o como dijo alguien, “humo” y de las cuales los argentinos deberían descreer dado que solo son una estrategia de manipulación psicológica y por cierto, muy británico.   

Lo que hemos visto tras las declaraciones de Trump y que se reforzaron con sus reproches ante una entrevistadora de GB News, tiene el color de una treta en la cual Milei ha mordido el anzuelo haciendo los anuncios que por más elocuentes (e increíbles) que se oigan, no tienen un respaldo sustancial en la realpolitik.

En breves palabras, Milei podrá actuar como un estadista (algo bastante pretencioso) con aires de nacionalista pero ni es creíble y lo más importante, no tiene las fuerzas armadas que respalden las palabras que salen de su boca.

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

 

UN PROBLEMA LLAMADO KHEIBAR SHEIKAN

¿Por qué las fuerzas estadounidenses no pueden hacer pie en el estrecho de Ormuz?

 

Por Dany Smith

Cuando menos ruido hay en los medios, más cosas están sucediendo que no conviene que se sepa ante la opinión pública. No olvidemos que los “Mass Media” históricamente cumplen una función estratégica para el control de la narrativa de los poderes establecidos. Afortunadamente eso ya está en caída y las personas están muy al corriente de lo que sucede en cualquier rincón del globo. Irán y la agresión a la que sigue siendo sometido por las fuerzas estadounidenses e israelíes forma parte de esta estrategia en la necesidad de tapar las malas noticias que llegan desde Asia occidental.

En la semana pasado EEUU ataco la pequeña isla de Larak en la entrada del estrecho de Ormuz causando la muerte de dos soldados iraníes quienes según el CENTCOM, se alistaban a lanzar un ataque con misiles a buques petroleros que habían sido autorizados para cruzar. Seguidamente, llevaron nuevos ataques sobre todo el sur causando daños en sectores de la infraestructura y la muerte de varios civiles entre los que se hallan un niño y una adolescente, que asistían a una boda. Teherán respondió con la acostumbrada contundencia y de forma escalonada sobre las instalaciones estadounidenses sobre sus instalaciones en especial las de Jordania causando serios daños y bajas.

Así es, el 4 de septiembre las unidades de las CGRI lanzaron una respuesta precisa y letal para la cual, utilizó no sus mejores misiles hipersónicos sino, los más baratos y balísticos para decirle a Washington: “Podemos golpear y dañar sus activos sin importar desde donde disparemos”. No se trata de una bravuconada de los iraníes; las pruebas de que cumplen con su palabra sobran.

Una de las cartas para cumplir con esto son los misiles KHEIBAR SHEIKAN, que pese a ser de mediano alcance y las ventajas que le presenta su propulsión con combustible sólido, están demostrando ser un verdadero dolor de cabeza para las instalaciones estadounidenses y de sus aliados en toda la región. Esto parece ser una estrategia coordinada y bien pensada por los iraníes que busca volverle a los estadounidenses muy costosa su aventura agresiva. Al mismo tiempo, es sabido que estos misiles balísticos son una herramienta bastante barata y con mucha precisión que a los sistemas de intercepción estadounidenses les cuesta por cada misil que logren interceptar decena de millones de dólares de diferencia.

Esta diferencia en el gasto que le cuesta al tesoro norteamericano, se vuelve altamente gravitante en momentos que La Casa Blanca ante la imposibilidad de un resultado militar directo, ha puesto al frente del comando de las operaciones a la sanguijuela del Tesoro Scott Bessent quien pretendería asfixiar a la economía iraní tal como ya lo han hecho en el pasado con los iraquíes o como lo hace el régimen sionista contra la población palestina de Gaza.

A diferencia de lo que pueden hacer con los palestinos o contra los yemeníes, tanto los estadounidenses como sus socios israelíes no la tienen fácil y mucho menos gratis. Sumado a los daños y la inestabilidad económico-comercial que se le ha causado a todos los estados del golfo, ya han puesto en muy mal ánimo a los residentes locales con sus supuestos protectores. Sin las bases en Jordania y Emiratos Árabes Unidos los estadounidenses no podrían llevar adelante sus raids sobre el sur de Irán y se les dificultaría en grado sumo operar sobre el estrecho de Ormuz.

Solo con el uso de estos misiles los estadounidenses han visto condicionado su libertad de operar.  

Irán se está defendiendo y muy bien de una agresión que ya tuvo inicio allá en junio del 2025 cuando Israel, con la venia de Washington lanzó sus agresiones criminales que causaron muchas víctimas civiles en un intento desesperado de reimpulsar a los saboteadores que el Mossad y la CIA habían reclutado para generar el caos en las calles.

Desde entonces, las CGRI han estado cumpliendo con su sagrada misión de la defensa en forma extraordinaria y eso, no es una exageración. Tanto la armada como la fuerza aérea estadounidense han probado la capacidad de respuesta de los iraníes y no por casualidad que vieron como sus bases en toda la península arábica hasta la península de Aqaba, eran demolidas como así también, sus buques de guerra puestos en fuga hacia mar adentro en el Indico tras duros golpes asestados por novedosos misiles tierra-agua de industria nacional y china.

El mundo es testigo de quienes han sido los agresores y los instigadores del caos. EEUU durante décadas y bajo el amparo de la extorsión, la presión subrepticia en todas las áreas y la complicidad del aparato mediático occidental, podía fabricar sus guerras a medida esbozando excusas justificantes como vimos no hace tanto con aquella “guerra contra el terrorismo” y que tanto daño ha causado al mundo árabe-islámico.

Donald Trump no cree en el derecho internacional y así lo ha demostrado. Tampoco la mayoría de los políticos neoconservadores estadounidenses. Como sus predecesores (demócratas), ha creado farsas para argumentar la ejecución de delitos como han sido la agresión a Venezuela, el secuestro de su presidente y esposa y todo lo que ya cometió contra Irán y su pueblo.  Ha tratado de jugar los mismos trucos de sus socios israelíes quienes, no hay que enfatizarlo, son su inspiración en ese desprecio por la ley. Él y sus seguidores de MAGA han optado por el juego sucio y la violencia y les ha salido mal.

Con las últimas respuestas iraníes a los ataques estadounidenses queda muy claro que las bravuconadas de Trump son solo eso. En cuanto a los encargados del CENTCOM, no hay dudas que las cosas no están nada fáciles. A pesar de estar bombardeando todo el sur de Irán destruyendo la infraestructura civil y matando inocentes, los misiles KHEIBAR SHEIRAN y otros más sofisticados siguen siendo disparados desde el interior sin que la vigilancia estratégica pueda prevenirles y los sistemas antimisiles puedan protegerles.  

 

      

 

sábado, 5 de septiembre de 2026

 

A FAKE OP IN LEIPZIG?

Why was the failed

drone attack at the German airport not carried out by the Russians, and

who might be behind it?

 

By Sir Charlattam 

As I often say, things do not happen by chance, and even less so in war. The alleged Russian drone attack on Leipzig Airport, situated north-west of the German city of the same name, has taken place in circumstances far too suspicious to be taken at face value. We had just witnessed a succession of political and military events surrounding the war in Ukraine that directly involved London and Moscow, further straining relations between the two. President Vladimir Putin, having been fairly restrained in his responses to NATO’s acts of piracy against merchant ships and to the undeniable support for the SBU and the involvement of British advisers in terrorist attacks on Russian territory, made it abundantly clear in recent interviews that his patience had run out and that from now on there would be tit-for-tat retaliation.

The alleged attack or rather, the failed attack by supposedly Russian drones on a Ukrainian Antonov An-124 cargo aircraft, which was in an area of the airport, is shrouded in a number of curious circumstances that make it highly suspicious. According to information from the German authorities, the drone’s explosives failed to detonate due to a fault in the detonator. Rather than an ‘attack’, it resembles a staged production, full of suspense and mystery, in which the public is led to identify a specific perpetrator.

The statements by the German Minister of the Interior, Alexander Dobrindt, and the Minister for Foreign Affairs, Johann Wadephul, blaming Russia for this with exaggerated conviction, already put the intentions and veracity of those statements into context.

Over recent months, at the behest of Russophobic sectors in Europe, restrictive and monitoring measures targeting Russian companies within the EU have been pushed through the European Parliament; these have gradually come to target ordinary individuals simply on the basis of their ethnicity and/or Russian citizenship. There is no doubt about these intentions and their clear xenophobic bias, fuelled by the pro-American political line (whose ideological core lies with the neocons) to which the highest-ranking European officials such as Ursula von der Leyen, Mark Rutte and Kaja Kallas, to name the most prominent, and of course our very own ‘king’ Andy Burnham  subscribe.

The bizarre incident in Leipzig has given further ammunition to the die-hard Russophobic factions in Germany, starting with Chancellor Merz himself, who, after ordering the closure of the Russian Consulate-General in Bonn and barring entry to any Russian citizen, was soon backed up in his accusations – for which there is not the slightest evidence by the current British Prime Minister, Andy Burnham, who has already demonstrated (with his eloquent display of Russophobia) that he is a proponent of the dirty ‘the worse, the better’ policy.

Following this pattern, we should not rule out the possibility that the incident was staged, particularly at a time when the Russian president has described NATO members as ‘imperial sharks’ especially the British and has promised retaliation for attacks in international waters against the ‘shadow fleet’ which, according to President Putin, have damaged nearly 100 vessels.

It is quite possible that the masterminds at the Foreign Office and their lackeys at MI6 saw this as the perfect moment to sow and deepen suspicions against Russia and what better way than a false-flag operation? With this, the masterminds needed only a small spark to create an incident that would attempt to justify a Russian attack on a NATO member and thus trigger Article 5 of the treaty.

As someone once said, in a world of smoke and mirrors, anything goes and nothing is real. Now then, were the Germans aware of this, or were they duped?

For Moscow, and particularly for Vladimir Putin, keeping a cool head something he has amply demonstrated he is capable of is, at this juncture, essential to avoid playing into the hands of the warmongers who share common interests in Washington, London and Brussels. Not least now that Russian troops are systematically cutting off both naval and land supply lines, and intelligence reports are illustrated by dozens of videos showing Geranium drones reducing supply lorries with civilian number plates to rubble as they attempt to resupply troops on a front line that is already a sieve.

What’s more, whilst this is the state of affairs on the military front, let us not overlook the situation of Volodymyr Zelensky, who behind closed doors is already beginning to feel the pressure not from ordinary Ukrainians on the street, who are fed up with their sons and husbands being abducted and sent to a meat grinder, but from his advisers and commanders (particularly those from the GUR), who in turn answer to the Vauxhall advisers as well as the MI8 military and other special branches, and these in turn to the Americans from the CIA and strategic military intelligence who are the ones really calling the shots in Kiev.

In conclusion, there is no doubt that the Leipzig farce was just that: an operation delegated to a bunch of amateurs or a task force of incompetents who failed to carry out their assignment. Had they managed to set the Antonov’s fuel alight, the spectacle would undoubtedly have been quite different; and if deaths had resulted, so much the better. Even if that had happened, there is no doubt we would have seen Burnham and the Defence Minister at a press conference calling for further sanctions against Russia. One final thought, if I may, gentlemen: if this could be done at an airport with the level of security that Leipzig has, what might they be capable of at one with less security?