viernes, 20 de marzo de 2026

 

GOLPE A LA INTELIGENCIA

¿Por qué los argumentos de Donald Trump para atacar a la república Islámica de Irán no se condicen con los informes de inteligencia?

 

Por Dany Smith

Mientras los misiles van y vienen causando estragos, otra guerra mucho más sigilosa y sucia se está desandando en las sombras que demuestra un intento por globalizar el conflicto bélico en torno a Irán. El arresto de una red de espías y saboteadores ucranianos en la India y la confirmación sobre la presencia de unos 200 asesores enviados por el régimen neonazi -liderado por el jázaro Zelensky- de Kiev (apoyado por la CIA y el MI6) al golfo para apoyar los esfuerzos contra la república Islámica de Irán, revela quién es quién en esta conflagración y sus probables expectativas.   

Pero mientras estos acontecimientos demuestran una intención por extender el conflicto más allá de Asia Central y aún más allá (mediante atentados de falsa bandera), otros ocurren dentro del propio seno del poder estadounidense.

La sorpresiva renuncia del jefe de contraterrorismo estadounidense Joe Kent, fue quizá para la administración Trump tan potente y destructiva como el golpe certero de un misil iraní. La estupefacción y el silencio incomodo fueron las primeras reacciones en La Casa Blanca. Esto viene a visibilizar y profundizar la división ya existente dentro del propio circulo de MAGA y que se traduce en una división dentro del pueblo estadounidense cada vez más consciente y furioso ante las inconsecuencias de un gobierno que trabaja para los intereses de otros que no son estadounidenses. 

Al parecer Kent no estaba dispuesto a formar parte de la charada que Donald Trump pretendía seguir manteniendo para sostener los planes estratégicos del régimen israelí que no perdamos de vista, fue el iniciador de este conflicto. Fuentes confiables han confirmado que Netanyahu engaño a La Casa Blanca y en particular al propio Donald Trump afirmando que Irán representaba un peligro de seguridad para EEUU. Incluso fuentes israelíes ratifican esto exponiendo la manipulación a la cual Kent se rehusó a prestarse. Este es el caso de Eran Etzion ex subdirector del Consejo de Seguridad Nacional y un crítico de la agresión contra Irán quien señalo que la renuncia de Kent se debió al engaño plantado por Netanyahu que arrastró a los EEUU a esta guerra. Un día después de la entrevista en el senado a la enigmática directora de la inteligencia nacional Tulsi Gabbard, tras prestarse a los interrogatorios ante el comité del senado sus explicaciones lejos estuvieron de despejar las incógnitas sobre lo ocurrido y dejo muchos puntos oscuros para su interpretación a conveniencia de los medios.

Durante los interrogatorios la directora que responde directamente al presidente, es decir a Donald Trump, no puedo explicar con datos e información fidedigna sobre cuales eran los fundamentos que justificarían la acción bélica iniciada el 28 de febrero pasado y que se relacionaría con el supuesto avance en el desarrollo del programa de armas nucleares iraníes.

Quienes conocen a Tulsi Gabbard saben que es una mujer de personalidad fuerte, determinada y muy difícil de conmover, pero en la sala de audiencias se la podía ver anímicamente baja tratando de no perder el control de su ánimo, aunque fiel a su carácter, no lo expresaba a la vista. No era para menos, Gabbard estaba tratando de arreglar y de ser posible encubrir las inconsistencias del presidente Trump que se veían reforzadas con cada día que pasaba y potenciadas por sus desafortunadas (y hasta estúpidas) declaraciones a la prensa.

Uno de los pasajes más incisivos de aquella audiencia fue cuando el senador por Virginia Jon Ossoff le inquirió a Gabbard precisiones por sí o no sobre si era inminente dicho desarrollo nuclear obteniendo de la directora rodeos y una respuesta no concluyente. Incluso Gabbard con dificultad trató de justificar su falta de claridad diciendo que ese asunto no depende directamente de su área y que ello era más una decisión política pero, según la información que disponía el comité del senado y que el senador Ossoff le recordó con énfasis, el presidente Trump para justificar el acompañamiento al ataque israelí invocó un informe de la comunidad de inteligencia del 1º de marzo que sugería el peligro inminente de un desarrollo nuclear iraní con fines militares.

Justamente en este pasaje es donde los argumentos del segundo de Gabbard, el renunciado Kent, flotaron por toda la sala reforzando los argumentos de su renuncia y dejando a su vez en evidencia la falta de sustentabilidad en la información que La Casa Blanca arguyo para meter a los EEUU en una guerra contra la república Islámica de Irán. Era inevitable no volver en el tiempo veinticuatro años hacia atrás y recordar las argumentaciones falsas que públicamente dio George W. Bush y su vice. Dick Cheney y que el entonces Secretario de Estado Collin Powell expuso ante Naciones Unidas para justificar la invasión a Iraq en 2003 y que también surgieron de informes de inteligencia falsos.

Por aquel entonces la instigación israelí y de sus partidarios dentro del propio gobierno federal era una percepción que incomodaba. Hoy a la vista de todo lo que viene sucediendo desde el 2023 ya no hay dudas del papel del estado de Israel, de Benjamín Netanyahu y de sus adláteres del AIPAC en la creación de toda conflagración. Ahora bien. En cuanto a esta nueva exageración y mentira sobre un peligro nuclear que no aparece justificado en ningún lado ¿Fue idea de Tulsi Gabbard adulterar los informes o fue una orden ejecutiva de Donald Trump?   Si nos ponemos a considerar todos los factores que se ven aquí influidos no hay duda para saber cual es la respuesta correcta.

Es una gran ironía del destino saber que Tulsi Gabbard, una ex demócrata y firme opositora a las intervenciones en política exterior terminará sirviendo como fusible político de una administración para una de las más graves que ha cometido su país

Lo cierto es que el pueblo norteamericano que ya no confiaba en sus representantes, hoy puede confirmar su desconfianza hacia su gobierno federal que dijo venir para evitar guerras y termina creándolas. Al mismo tiempo los lleva a corroborar una vez más que Donald Trump y su administración además de servir a los propósitos de intereses de un estado extranjero como Israel, es tan embustera y falta de escrúpulos como lo ha sido la elite bipartidista que supo criticar.   

 

 

miércoles, 18 de marzo de 2026

 

LA NUEVA RUTA ENERGETICA

La inversión del gobierno argentino en un corredor energético para exportar gas a la UE ¿Podría verse afectado por las circunstancias de la geopolítica actual?

Por Charles H. Slim  

El actual marco conflictivo geopolítico, la Argentina no iba a estar fuera de sus efectos. Como suelo decir, el mundo es ya demasiado pequeño para ignorar lo que sucede en el otro extremo y es por ello que los gobiernos no pueden hacerse los desentendidos. Es por eso que en las actuales circunstancias el ultra sionista presidente Javier Milei se ha encargado de despejar dudas sobre a quienes apoya y tratará de beneficiar tomando partido por uno de los polos del poder global.

Milei no ha hecho sino lo que la clase política conservadora (archi hipócrita) de la Argentina nunca se había atrevido a tanto y eso es, meter al país del lado de un bloque belicista y violador de la ley internacional con la esperanza de sacar al país del atasco económico-financiero. Para ello (entre otras áreas) apuesta al desarrollo de una infraestructura minera y de la exportación gasifera aun sabiendo que aquellos que le respaldan, están empapados en la sangre de miles de inocentes asesinados en Gaza y ahora enfrascados en una guerra de agresión contra Irán que ya está desatando consecuencias impredecibles.

Pero más allá de este detalle en la opaca moralidad de sus referentes globales, Milei podría haber metido la pata aún más si se tiene en cuenta que si bien el país necesita exportar y sacar ganancias del gas que ha venido quemando por décadas, el contexto y su narrativa política (pro-OTAN y pro-Israel) en la cual de “la fuerza crea el derecho” podría hacer más riesgosa la empresa; en pocas palabras: Si eres parte de una mafia además de beneficios, también habrá consecuencias y es ahí que viene la pregunta ¿Estás preparado para soportarlas?

Es cierto que en política la moralidad ha dejado de ser un referente en las relaciones geopolíticas y que como dice el dicho “la necesidad tiene cara de hereje”, pero el grado de gravedad de los hechos que acumulan los patrocinadores foráneos del gobierno de Milei es imposible de justificar. Igualmente negocios son negocios y de eso se trata lo anunciado por su gobierno y que se resumiría en un título: Exportar GNL a la UE.

Durante décadas y por los malos manejos políticos no se aprovecharon las reservas del gas patagónico y cualquier posible inversión en dinero era distraída a otras manos casi siempre de políticos y círculo cercano. Actualmente y con el desarrollo de los yacimientos de Vaca Muerta en la provincia del Neuquén y el proyecto de TGS, se planea conectar desde allí una red de transporte hasta el puerto de Bahía Blanca para su salida por el atlántico. Para concretar la obra se habla de una inversión de 3000 millones de dólares, que fue anunciada en el marco de “ARGENTINA WEEK” un evento organizado por el gobierno de los hermanitos Milei realizado el 15 de marzo pasado en la ciudad de New York.

La idea no es mala. Argentina tiene la solución para la carestía de energía en Europa, o al menos una parte. La guerra en Ucrania y el posicionamiento de la UE a favor de Washington para fastidiar a Rusia le llevo -previo sabotajes a los gasoductos Nord Stream I y II- al corte del gas barato ruso causando un efecto dominó en todas las economías productivas del bloque. Esto significó caer en una dependencia abusiva del GNL estadounidense a precios triplicados.

Igualmente, el problema de los costos energéticos ya era un tema que venía creciendo desde 2019 y que tras la pandemia se fue agravando hasta que en febrero del 2022 la Federación de Rusia tras verse obligado a entrar en Ucrania lo agravo aún más. A partir de allí el mal llamado “primer mundo” comenzó con su progresivo declive que ahora se ve empeorado con el cierre del estrecho de Ormuz. Como podrá intuir, estos temas de la geopolítica y geoeconomía siempre estuvieron fuera del interés de la clase política argenta y de los gobiernos de turno en Casa Rosada, como parte de una idiosincrasia chata, opaca y conformista más preocupada por chismes de alcoba que por la realidad en la que viven.

El desarrollo de este corredor energético posibilitaría la exportación intercontinental del GNL argentino y para ello debería ir adaptando las instalaciones portuarias y preparando una flota de buques que le de competitividad dentro del mercado. Al mismo tiempo y atendiendo a las actuales circunstancias geopolíticas deberán tomar en consideración otros temas muy presentes hoy como son la seguridad y las comunicaciones, máxime con la postura del presidente Milei de abierta hostilidad (influenciado por el sionismo local) contra Teherán desde donde se le advirtió que ha cruzado una línea.

Si Argentina resuelve con éxito el primer tramo de este emprendimiento estratégico (que es el corredor energético) y si las condiciones geopolíticas siguen complejas o incluso empeoran. Buenos Aires tendrá que tener en cuenta cómo asegurar la ruta de más de 6000 millas náuticas que hay entre el puerto sureño de Bahía Blanca y los puertos europeos como serían Hamburgo, Génova, Nápoles, Marsella-Fos entre los más importantes ¿Por qué debería atender a la seguridad de la ruta que va a utilizar?

Estamos viendo recién el inicio de las consecuencias del cierre de las rutas para transportar y vender crudo por el estrecho de Ormuz. Incluso debemos ser consecuentes con la realidad y en rigor de verdad. Donald Trump se ha equivocado de forma garrafal al secundar al estado de Israel en la agresión contra Irán y pretender que los iraníes se dejen agredir. El precio del barril del crudo esta subiendo y las diatribas de Washington y socio Tel Aviv solo están empeorando las cosas. Solo como un dato a tener en cuenta sobre esto último, véase lo que podría suceder en breve en el Mar Rojo y más precisamente en el estrecho de Bab Al Mandeb cuando los yemeníes junto a grupos de la resistencia sudanesa cierren el paso a lo buques pasan por allí ¿Creen que no podrán hacerlo?  Si no lo creen posible, pregúntenle al Pentágono por qué debieron llegar a un acuerdo con “Ansar Allah”.

Si las rutas comerciales por donde transitan buques de naciones involucradas en la agresión contra Irán se vuelven objetivos militares sin importar su ubicación geográfica ¿Por qué esta nueva ruta energética de un estado que se pliega a los agresores no va a serlo?

domingo, 15 de marzo de 2026

 

STARMER’S ISLAND

Faced with pressure from the White House and the British pro-Israel lobby over the Iran issue, Prime Minister Sir Starmer has spoken out. What do his comments mean?

 

By Sir Charlattam

In reality, it doesn’t matter which politician ends up in Downing Street –Labour, Conservative or independent– they all end up being mere lackeys of the White House. Sir Keir Starmer was never going to be the exception, as all the citizens of the island are now seeing and experiencing for themselves. And I do mean ‘the island’, because talking about the United Kingdom these days is rather like talking about a pretentious mirage that, in political terms, does not reflect reality.

The cautious stance he has adopted regarding the war against Iran is not an act of moderation or an indirect acknowledgement of an illegal and anomalous situation spearheaded by Tel Aviv and Washington. Not at all. It merely highlights the appalling image his government has in the eyes of the public, who are already fed up with the political and moral corruption so well represented by officials such as the former ambassador to the US, Peter Mandelson, and certain members of a royal family tainted by the sexual scandals of the ‘Epstein Cartel’. And to highlight the level of impunity to which these members of the elite were accustomed, when Mandelson was officially relieved of his post, he flew into a rage and refused to leave his office until he was removed by the police.

Dragging the country into a war started by Israel and the US would not have been a bad idea if domestic conditions had been favourable, but in the circumstances mentioned, which are further eroding Sir Starmer’s already meagre popularity, the mere mention of the idea is intolerable to a people who have already endured four years of economic instability heading towards stagflation, an endemic employment problem and tax increases to fund the war efforts of a corrupt neo-Nazi regime in Ukraine; it would be an intolerable provocation. People have long since lost trust in the government and everything associated with it, but even less so –and I would say not at all– in the current one, which seeks to shackle the people with digital restraints and the use of AI.

If immorality and corruption reign at the pinnacle of political power, what can you expect from subordinate government bodies? In a Britain mired in a severe economic, social, political and moral crisis, is there any hope for anything better than the political system currently led by Sir Starmer? If Nigel Farage’s so-called anti-establishment party has crossed your mind, forget it, as it is becoming all too clear that the political force led and represented by this right-wing thug is not about dismantling this rotten system, but deepening it to reap benefits. The reformism proposed by Farage is merely a change of personnel without touching the structure of the system. It would amount to the British model of the botched job peddled by Donald Trump.

The average British citizen is no longer easily fooled, let alone by those who try to pass themselves off as anti-establishment figures who claim they will overthrow the elite to look after the people, only to line their own pockets with whatever they can get their hands on once in office. The British have already had their fill of such clowns, such as former Prime Minister Boris Johnson and his Brexit campaign, who did much to entrench that very idea.

Farage has unwittingly stated that if the British army were in good shape, it should be directly involved in actions against Iran, thereby demonstrating that he would love to recreate the insane policies that Tony Blair pursued against Iraq in 2003 and that, when the criminal farce that this entailed was exposed, he undoubtedly ordered the silencing of those who denounced it. 

As for the country’s role in the current Gulf War, the Iranian attacks on British bases in Oman and Cyprus were to be expected, at least by the senior staff of the General Staff and the leaders at the Vauxhall Building, who are aware of the intelligence, counter-intelligence and logistical support they have long been providing to Israel against Hamas in Gaza, the Islamic resistance of Hezbollah in Lebanon and, obviously, against Iran. Did they really think the Iranians didn’t know? With this in mind, why on earth would the Iranians sit idly by?

Sir Starmer’s decision to involve the country in ‘defensive actions’ in the Persian Gulf amounts to saying nothing. He knows that the armed forces are in such a dire state that they could not cope with a direct conflict. Problems with equipment and personnel, and the long-standing shortcomings in the Royal Navy’s ships and submarines, are compounded by a budgetary situation that does nothing to help improve them. Nevertheless, Starmer had to say something, but something that wouldn’t anger the orange bloke, and he could find no better turn of phrase than the words already mentioned.

This expression confirms the opacity of his foreign policy portfolio and his blind adherence to US foreign policy, even when it is as preposterous and unlawful as the current one. Given this picture, we might ask ourselves: what would a ‘defensive action’ entail?

To begin with, the question should be: defend whom? If we look at a map, we can see that the distance between Britain and the conflict zone does not justify the need to defend itself, unless Iran possessed intercontinental missiles – and as far as we know, it has not developed any. That is, if we are talking about British territory. But perhaps what Starmer is referring to, without mincing his words, is the defence of the pariah state of Israel, demonstrating that perhaps he too (just like the orange man) is a slave to his past and could feature in the sex files compiled by the Israeli agent Jeffrey Epstein.

Be it out of his own volition or out of a sense of servile obligation, Sir Starmer cannot avoid being drawn into this war which, let us be quite clear, will not end with this aggression, since the Zionist political and financial power of the Adelson faction—which clearly operates within the United Kingdom—has other (Islamic) targets to bring down in the region. Moreover, should they fail with Iran – a very likely possibility – let no one doubt that they would launch another aggression, with Egypt or Turkey being the most likely targets.

At the same time, and with the assistance of these sectors, Starmer is building a veritable state of total control – digital identification – with the veiled intention of identifying and eliminating, through an unreliable judicial system of dubious impartiality, those who question issues affecting the collective whole.

Britain’s interests go beyond maintaining its military bases in Oman, Cyprus, Qatar and Bahrain; for me, the most important aspect is protecting the MI6 stations deployed in countries such as Syria, Iraq and Turkey, where it maintains highly significant espionage networks to support the covert operations carried out by the Americans and Israelis. This British interference – which these countries are well aware of and which, in some cases (such as Syria and Iraq), their governments do not challenge because they are merely puppets installed by the West – is going to cause the British a great deal of trouble through no fault of their own. 

sábado, 14 de marzo de 2026

 

EL AUXILIADOR ESTRATEGICO

¿Por qué Donald Trump llamó por teléfono a Vladimir Putin?

 

Por Javier B. Dal

Era inevitable, solo había que esperar un poco para que la desesperación comenzara a hacer su trabajo. Me refiero a Donald Trump y su sequito de sionistas neoconservadores que le alentaron a seguir los cantos de sirena de Netanyahu para atacar a Irán y sacar al molesto (para sus planes) gobierno de los ayatolas. Los planes no salieron ni remotamente a lo esperado e incluso el propio Netanyahu esta siendo el centro de fuertes críticas dentro de su bloque de seguidores por no haber logrado comprometer aún más Washington.

¿Qué era lo inevitable entonces? Levantar el teléfono para llamar a Moscú y suplicar la intervención del malvado ocupante del Kremlin.

Mientras el bocazas de Donald Trump seguía por los medios complacientes hablando y alardeando de “ataques extraordinarios” y del “increíble poder de las fuerzas estadounidenses” (y que los editorialistas en el hemisferio repiten), las cosas van por un carril muy diferente. Las CGRI han anulado con éxito casi todos los costosos radares de alerta temprana THAAD que EEUU mantenía en la región  del golfo y por el uso de una tecnología radioeléctrica ultraavanzada también logra interferir los radares navales del grupo de tareas en la boca del golfo de Omán y del CENTCOM que está dificultando los ataques. Como consecuencia de esto último, los centros de mando y control de las FDI ya no pueden ver venir los misiles iraníes ni los de Hesbolá desde el sur del Líbano dejando como margen de tiempo para que los israelíes solo tengan 15 segundos para ir a un refugio.

Al mismo tiempo, Trump tiene sus propios problemas. Descontado su interés y aprecio por la vida humana incluida la de sus propias tropas, los costos por insumos en armamento, daños y pérdidas materiales por la destrucción de 28 bases militares en toda la región que el Pentágono trata por todas las vías de ocultar se suma el impacto inexorable para la economía global que está teniendo el cierre del estrecho de Ormuz.

Los precios del petróleo se están disparando generando una crisis energética creando una presión psicológica inocultable no solo en todo occidente sino dentro del propio EEUU que impacta en la ya muy complicada economía doméstica y que también afecta a los negociados financieros que se tejen en Wall Street, la City de Londres y el resto de las bolsas en Asia en especial la de Corea del Sur.

Con este panorama aquellos que aplaudían de pie la política abiertamente agresiva e islamófoba contra Irán, se han silenciado y apenas quieren hablar de lo que esta pasando.

Y no es para menos. Trump, Kushner, Witkoff y Rubio se jactaban que deshacerse del “régimen iraní” tomaría unos días, claramente influidos por el triunfalismo que les dio la incursión relámpago sobre Venezuela en enero pasado. Claramente el cálculo fue horrible y ante el atasco que le esta significando el asunto Irán, no hubo otra salida que hablar con quien puede influir en distender la situación: Vladimir Putin.

El llamado se hizo público, pero no todo lo que se trató en esa conversación. En más de una hora de charla es cierto que trataron el asunto de Venezuela y cómo tratar de retomar las conversaciones sobre la guerra en Ucrania, pero ciertamente que el tema central y el que motivo esa llamada fue Irán y cómo Rusia puede buscar que Teherán desescale.

La posibilidad que Putin pueda influir o al menos pueda establecer conversaciones con Teherán no solo es un hecho probable sino una posibilidad que los iraníes pueden aprovechar. No lo va hacer para salvarle el cuello a su imprudente colega norteamericano ni menos aún restaurar la credibilidad de los EEUU allí. Vladimir Putin hará valer los intereses de la Federación en la región e incluso, ampliarlos a la vista del desmantelamiento de la infraestructura militar en el golfo que EEUU había tardado cuarenta años en montar.

Ahora bien y considerando todo esto ¿Por qué Vladimir Putin ayudaría a un socio tan díscolo y mañoso que repetidamente ha desilucionado a Moscú? Primero, porque tiene el poder para hacerlo. Segundo porque si bien todo esto ha incrementado las ventas del crudo y el gas ruso ganando la clientela que se surtía (como la India y la UE) de los recursos energéticos del golfo Pérsico, hay un interés estratégico en proteger a uno de los miembros estratégicos del BRICS como es la república Islámica de Irán.

El interés de la Federación de Rusia no es auxiliar a Donald Trump ante semejante desastre causado por su amateurismo y servilismo a Netanyahu, menos aún busca hacerle un favor personal, se trata de formular un acuerdo geopolítico en el cual, además de un alto al fuego ayude a proteger y reforzar los intereses estratégicos rusos con dirección a tomar un protagonismo decisivo en la región.

Podemos intuir que las gestiones de Vladimir Putin serán exitosas, pero al mismo tiempo es consciente de tener que maniobrar con mucho cuidado, dada la circunstancialidad en la que Donald Trump se encuentra. Recordemos que quien se halla detrás de todo esto está el mismo primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el sionismo revisionista que tiene sus tentáculos dentro del propio estado profundo norteamericano, en buena parte del Commonwealth y especialmente dentro de la Unión Europea -incluido la OTAN-, actores principales y claramente hostiles a la Federación de Rusia. 

La situación se ha complejizado a tal punto para los anglosionistas y para la elite del propio estado de Israel, que no se esperaban la reacción y el poder de respuesta sostenida de Irán. Por ello es muy posible que los sectores dialoguistas de estos sectores alberguen expectativas en las gestiones de Putin y así evitar que los extremistas talmúdicos, claramente desesperados y en pánico traten de poner en marcha la llamada “Opción Sansón” que sería el uso de las bombas nucleares que Israel esconde -y que el argentino Rafael Grossi no ve- en sus arsenales en el desierto del Negev.

jueves, 12 de marzo de 2026

 

HESBOLA

CONTRAATACA

¿Cómo podría evolucionar el tablero del conflicto en Oriente Medio la reorganización de la resistencia islámica?

 

Por Javier B. Dal

En tanto llegado el día 11 de la conflagración en el golfo y mientras los medios convencionales en Buenos Aires, en especial los descaradamente islamófobos y pro-sionistas instan a una narrativa que levante la moral de los agresores israelíes y estadounidenses, una vez más y contra todo pronóstico la realidad les golpea en el rostro. En un movimiento coordinado, las agrupaciones chiitas de la resistencia iraquí atacaban dos buques en las aguas próximas a Basora, el Hesbolá libanés lanzó una portentosa ofensiva al mismo tiempo que misiles pesados iraníes golpeaban Tel Aviv.

Como de costumbre y con la parcialidad que les caracteriza, en “informativos” (o más bien editoriales) del grupo América como A24 y de Clarín como TN, radio Mitre y sus repetidoras solamente se ven y escuchan comentaristas israelíes o argentinos que por lealtad ideológica o quizá haber sido reclutados por “Alia” dan sus puntos de vista que, como no puede ser de otro modo, son a favor de Israel. Sumado a esto y como nota curiosa, de repente y de casualidad parece haber aparecido un nuevo “testigo iraní” sorpresa que justo en este momento y en el marco de la farsa judicial del “juicio en ausencia” (paralela a la línea política del gobierno) que se viene sosteniendo desde hace décadas vino -muy convenientemente- a confirmar que “Irán fue el autor de los ataques terroristas de 1992 y 1994” ¿En serio?, siendo la pregunta recurrente ¿Dónde están las pruebas de eso?

Con respecto a esto último, la valentía, tenacidad y el compromiso de algunos verdaderos periodistas están arrojando luz de quienes realmente estuvieron detrás de aquellos atentados o mejor dicho quienes no lo estuvieron.[1]

En realidad, no hace falta aclarar esto a estas alturas; las personas no son idiotas, si son en su gran mayoría apáticas o más bien pusilánimes, pero comprenden muy bien quienes son los criminales en todo esto. Asesinar mujeres y niños (incluidos bebes) palestinos y volver a hacerlo con las niñas iraníes de Minab (evidenciando la islamofobia que les impregna) es suficiente muestra de que y quienes estamos hablando. Igualmente y como parte de la propaganda, insistir con la mentira hasta que entre, forma parte de esa estrategia.

Mientras los comentaristas rentados de estos medios visitan Tel Aviv y los llevan a pasear muy bien vigilados (no custodiados) a los asentamientos de tierras ocupadas en el norte, del otro lado de la frontera en el sur del Líbano donde las FDI habían estado haciendo lo que se les venía en gana y violando el acuerdo que se había firmado hace un año, debieron salir corriendo tras una escalada ofensiva del movimiento de la resistencia islámica Hesbolá que ha sido pasada por alto por estos periodistas del poder.

Sacando de la escena a estos medios tuertos que lejos están de quienes han dado su vida por la verdad (como los más de 240 periodistas árabes asesinados por las FDI en Gaza), la reacción de la resistencia libanesa ha descolocado a los israelíes quienes -atacados por el pánico- ya están previendo una posible incursión profunda hasta Tel Aviv y Jerusalén.

Inesperadamente para el propio estado mayor de las FDI y su inteligencia militar, Hesbolá se levantó de entre los muertos y ha comenzado a patearles el culo en toda la línea fronteriza al sur del río Litani hasta los territorios de la Palestina ocupada.

Según fuentes en el sur del Líbano, la Resistencia Islámica anunció los resultados de sus operaciones militares durante la semana del 2 al 9 de marzo de 2026, registrando 153 operaciones, con un promedio de 22 operaciones diarias, con una profundidad máxima de ataque de 160 kilómetros.

La magnitud de lo informado da cuenta de una reorganización inesperada y que incluso algunos sospechan que podría haber sido propiciada con la discreta ayuda de la CIA ¿Por qué? Para limitar las acciones israelíes que se han salido de madres amenazando a la estabilidad que no ayuda a los EEUU y que de no ponerle unos límites claros obstaculizaría su inmediata salida del conflicto.

Como era de esperar, Israel lanzo una ronda bombardeos indiscriminados sobre todo el sur del Líbano causando más destrucción y muerte entre la población como parte de la estratégica por forzar al gobierno libanés de separarse de las acciones de la resistencia islámica.

Las operaciones se concentraron entre territorios libaneses y palestinos, con 57 operaciones llevadas a cabo dentro del Líbano y 96 dentro de Palestina. Estas operaciones tuvieron como objetivo bases militares y cuarteles, ciudades y asentamientos, posiciones fronterizas y de nueva creación, así como repeler intentos de aterrizaje enemigos, intentos de avance e infraestructura militar.

Una vez más hay que aclara cual es la situación del Líbano como estado para entender por qué es Hesbolá quien tiene el monopolio de la fuerza para frenar a Israel. Sigue siendo un estado débil, permeable a la influencia franco-estadounidense y con un poder militar meramente simbólico que para peor, se halla armado con la basura que le da Francia y EEUU con lo cual no es rival para las FDI. Al mismo tiempo y desde dentro persisten los sectores corruptos que buscan atar al Líbano a Washington y subsiguientemente a Tel Aviv. Fue eso lo que en la década de los setentas llevó al país de los cedros a una guerra civil terrible y de la cual Israel trato de aprovechar para anexionarse territorios con dos invasiones en 1978 y la de 1982 que se extendió hasta el 2000.

Fue precisamente Hesbolá y no el ejército libanés quien en mayo del 2000 expulso definitivamente a los israelíes de la franja de territorio que ocupaban los israelíes en el sur del Líbano. También fue Hesbolá y AMAL quienes lograron detener y hacer retroceder a los israelíes en la intentona de invadir al país en Julio de 2006. Durante todo este tiempo y hasta que en octubre del 2023 la resistencia palestina logra recuperar los territorios ocupados lindantes a la Franja de Gaza fue Hesbolá quien estuvo protegiendo al Líbano de sus operaciones secretas, los atentados terroristas y de sus agresiones solapadas como la ocurrida con la voladura del puerto de Beirut en 2020. 

En septiembre de 2024 en una acción artera Netanyahu desde New York traicionando el curso de las conversaciones y en medio de un cese al fuego ordeno el asesinato del líder de Hesbolá Sajed Hassan Nasrallah mediante un ataque muy similar al ejecutado el 28 de febrero para asesinar al líder iraní Jamenei.

En las actuales circunstancias y luego de casi un año de silencio y de un repliegue estratégico, la organización islámica parece haber tomado la iniciativa de expulsar a los israelíes uniéndose a la batalla que Irán está desarrollando contra sus agresores que son los mismos que agreden al Líbano. Y la presión que han estado imprimiendo sobre las FDI parecen tener efecto sobre el propio régimen de Netanyahu dado que mientras las cosas se complican en el escenario persa, los ciudadanos israelíes están perdiendo la paciencia y comienzan a enfrentarse contra sus autoridades e incluso entre ellos mismos.

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

 

NUEVA INVASION Y ¿EL FINAL DE EEUU?

¿Por qué EEUU necesita invadir y ocupar a Irán y cuál sería el resultado de ello?

 

Por Charles H. Slim

No hay dudas, las cosas no han salido como esperaban. Washington no ha logrado el cambio de régimen ni un desmoronamiento moral de los iraníes que planeaban. Esto es lo que los agresores de Irán mascullan tras bastidores en Washington y Tel Aviv. Los asesores militares de Trump ya intuyen con mayor fuerza esto dado que las fuerzas armadas estadounidenses son las más fuertes del mundo pero, ¿Es realmente así?

La agresión estadounidense-israelí fue deliberadamente artera, brutal y totalmente ilegal, más allá de los gazapos del Secretario de Estado Marco Rubio tratando como dice el refrán “quedar bien con Dios y el Diablo”. Si, fue sin dudas Netanyahu el instigador y quien lanzo primero el ataque; eso ya no importa, EEUU es co-autor de nuevos crímenes contra un estado soberano y todo el derecho internacional. Pero esta descripción es demasiado breve para abarcar la verdadera criminalidad de lo realizado. Han atacado hospitales, colegios de niñas, de forma deliberada y repetidamente a los grupos de rescate y bomberos que auxiliaban a las víctimas y algunas plazas repletas de manifestantes en Teherán que habían salido a llorar el asesinato del hoy Sajid Alí Jamenei. Quien explica muy bien el impacto de esta agresión es el catedrático iraní Sayed Mohammad Marandi, explicando a detalle como evolucionaría el conflicto de continuar[1]. Esto que no hace más que reafirmar el carácter inhumano y especialmente islamófobo de esta alianza de estadounidenses y sionistas, responsables por crímenes semejantes en el vecino Iraq, Yemen, Siria y sobre todo en la Palestina ocupada con el dantesco genocidio en la Franja de Gaza. 

En las actuales circunstancias hay algo que los gobiernos de EEUU y de Israel no les han contado a sus pueblos y eso es, que han metido la pata y la pierna entera en un atasco que podría derruir a sus países. Igualmente, Donald Trump y su máquina de propaganda (CNN, AXIOS, NBC etc) se ven obligados a sostener la parada y a tal punto necesitan sostenerla que incluso redoblan la apuesta anunciando una posible invasión terrestre. Esto último, de ser real la intención marcaría un punto de inflexión que obligara a otros actores regionales a jugar sus cartas.

Hasta el momento tanto Pekín como desde Moscú se habían estado manteniendo muy cautos en sus expresiones, quizá y muy seguramente especulando con el desarrollo de los acontecimientos. Por el lado ruso, el canciller Serguey Lavrov ante sus colegas del golfo les remarco su incoherencia al señalar que Irán estaba atacándoles cuando ellos (las monarquías) no habían dicho nada sobre la agresión iniciada por Israel. Ahora que han advertido que Irán ha sabido lidiar con la agresión y ha planteado una hábil estrategia que está desgastando al agresor, tanto el gobierno de Xi Jinping como de Vladimir Putin comienzan a establecer contactos diplomáticos con las monarquías árabes para buscar la desescalada (es decir, marginar a las petromonarquías) un objetivo que estorbaría los planes de Benjamín Netanyahu y Cía.

Las consecuencias dañinas para los intereses estadounidenses en toda la región recién comienzan a verse, aseguro el veterano y retirado coronel Douglas MacGregor quien según su análisis llevará a la ruina a los EEUU por seguir la demencial geopolítica de Tel Aviv. Para él “esto es un verdadero lío”. Una de las consecuencias de la jugarreta de Trump y Netanyahu ha sido la destrucción y el acceso a los puertos árabes en el Golfo Pérsico, en particular los de Qatar, Bahrein y próximamente los sauditas obligando a la flota estadounidense a retroceder a puertos indios para aprovisionarse.

Mq9iran

Sumado a este golpe estratégico, los daños y bajas ocasionados al portaaviones estadounidense demuestra la eficaz letalidad de los sistemas de misiles anti-buque iraníes aún operativos y (más allá de las bravuconadas de Trump y Hegseth) muy difíciles de ubicar por la inteligencia electrónica del CENTCOM y menos aún de interceptar, como lo demuestra los derribos de varios drones espía MQ-9 “Reaper” interceptados en algunos casos por los cazas iraníes.

Otra sorpresa con la que Washington y el Pentágono se han desayunado es el implemento de una novedosa estrategia iraní de engaño, no esperada por los estrategas de Trump y que complica las operaciones aéreas estadounidenses y ponen en entredicho una posible invasión terrestre ¿Cómo podría EEUU respaldar una invasión si no logra desmantelar la capacidad antiaérea y la misma fuerza aérea iraní? Porque como ya se ha revelado, los aviones israelíes y estadounidenses han vaciado varias toneladas de sus misiles y bombas sobre plataformas de lanzamiento falsas, camiones que simulaban ser sistemas de defensa antiaérea, aviones y helicópteros inflados y bases que tenían en sus pistas aviones y helicópteros pintados en el suelo.

Entre tanto en Washington y Tel Aviv saben que sin tropas en el terreno jamás lograrían sus objetivos. Enviar infantería o grupos especiales sin cobertura es un suicidio y lo saben, pero estarían decididos a hacerlo conforme así lo señalan algunas fuentes en el Pentágono.  

Esta intención ya se está vislumbrando con varios ataques aéreos israelíes y de EEUU sobre las zonas fronterizas entre Iraq e Irán para facilitar el paso de unidades elite, de milicias de grupos étnicos rivales y de grupos mercenarios árabes para que usen el territorio iraquí como corredor. Como era de esperar, el régimen colaboracionista en Bagdad mantiene silencio. Fue por ello que los grupos de la resistencia chiita como Kataib Hezbollah, Asaib Alhe Alq, Al Saraya y otras agrupaciones afiliadas a las Milicias Populares se han estado preparando para la ocasión.

Los candidatos más conocidos para colaborar desde adentro con una incursión anglosionista terrestre son los kurdos o más bien para ser justos, algunos grupos políticos en el exilio que hace tiempo juegan para la CIA y el Mossad. Debemos ser muy precisos con esto y no porque la generalización es injusta, sino porque este pueblo además de estar geográficamente diezmado entre Siria, Iraq, Turquía e Irán se hallan bastante enemistados entre sí por prestarse a los sobornos para malogradas jugarretas a favor de quienes luego los tiran al cesto de la basura.  

Con este marco habrá que ver que opinan los estadounidenses sobre continuar con esta aventura en favor de Israel ¿Entregaran una vez más a sus hijos para sostener a un estado que no le representa?  

martes, 10 de marzo de 2026

 

KEEPING PROMISES

Why is it not true that things are going so well for US forces and that Iran is finished, as President Donald Trump says?

 

By Sir Charlattam

Just a few hours ago, units of the Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC) showed their enemies that their forces are not only intact but also fully operational, demonstrating this on the ground. In the 30th wave of Operation True Promise 4, the Iranians launched a powerful offensive that, in addition to destroying enemy targets, left them speechless. Hadn't we destroyed their command and control network?

Despite reports of the attack and destruction of command and control structures, Interior Ministry and intelligence facilities, the Iranian forces appear to be in very good shape, contrary to the supposed effectiveness so boasted about by Hegseth and Trump.

As the days have passed, the Iranians have launched various versions of their ballistic missiles and drones, ranging from the oldest to the most sophisticated models, without the Americans having them classified. In the early stages of this response alone, they have caused severe damage to strategic US and Israeli military and intelligence facilities, forcing the establishment of strict but futile information censorship.

If we consider that the first waves used old ballistic missiles and low-cost drones, which among other objectives managed to pulverise the bases in Erbil, Dubai, and Bahrain, and wipe out the early warning network provided by the radars of the expensive THAAD missile interception system in Jordan and Kuwait, it is becoming clear that Iran is saving the best for last in order to deliver a very unpleasant surprise to those who believed they would fall flat on their faces in the face of this cunning crime.

In recent hours, the most advanced missiles have begun to be launched, about which Washington knew something but had not seen their performance in a testing ground, let alone on a battlefield. The effectiveness and destructive power of these missiles became very clear with the attacks on military bases in the occupied territories, the port of Haifa (Jaffa), the centre of Tel Aviv, especially against security and intelligence facilities, and Ben Gurion Airport itself, which suffered extensive damage that forced its preventive closure.

In this round of attacks, the IRGC used one of the modern versions of the ‘Kheybar’ missile, which is characterised by its ability to carry heavy warheads with explosive power. These details were confirmed by rescue workers at the ‘Bir Al Sabe’ base and at the targets attacked in Tel Aviv itself, where the damage is so extensive that military censorship has tried to prevent the dissemination of images.

Another detail that Israeli political and military leaders did not comment on is the inadequacy of their American Iron Dome, PAC-3 and Patriot anti-aircraft systems to intercept these latest attacks, added to the impossibility of stopping missiles carrying cluster warheads, which have sparked panic among the Israeli population, who are increasingly aware of the need to flee the country. One of those who left Israel in a hurry and secretly fled on a civilian aircraft was Bibi Netanyahu himself, who was no longer content with flying around the Mediterranean, but (according to intelligence sources) landed in Germany, where he was hidden and protected by the government.

The situation appears very dangerous for the aggressors. One of the factors favouring the permeability of Iranian missiles is precisely the blindness inflicted on their THAAD anti-missile coverage systems, two of which were destroyed, one in Kuwait and the other in Jordan. Added to this is the notorious effectiveness of the missiles' guidance and directionality, which is reportedly being assisted by Chinese electronic intelligence that, in addition to guidance, is interfering with or cancelling out the Wi-Fi signals used by Israeli interception systems, making each Iranian attack very difficult to digest for both the Israelis and the Americans.

But in addition to the invaluable technological assistance that Tehran is reportedly receiving (which puts things on a level playing field), it is becoming very clear that the effectiveness of Iranian intelligence assets operating within Israel and the Arabian Peninsula is also having an impact, through the provision of information that serves to thwart the constant disinformation and misinformation campaigns that Mossad and its partners are trying to impose through the media. There are reports from anonymous sources that some missiles and cluster bombs fell on Shin Bet offices, killing several of its personnel, which could only have been possible with precise targeting from the ground.

It is because of this last factor that the Israeli Prime Minister's personal security team had taken the measure of immediately removing him from Tel Aviv, moving him constantly and, if possible, keeping him hidden in safe and remote locations such as Germany, currently the most committed supporter of Israeli policies in Europe. Thus, Netanyahu can appear on television and tell his people that he is in control of the situation from somewhere safe in Israel, when in reality this is not the case.

As for ordinary Israelis, they are already witnessing the failure of the defences they boasted about against the conventional rockets of the Palestinian resistance and even against the missiles launched from southern Lebanon. Scenes of panic and pitiful cries abound on social media and, as the days go by, could turn into anger directed at Netanyahu and his government, the authors and initiators of this new war. Added to this is the dwindling stock of interceptor missiles, which are not only scarce but also highly expensive, even though it is the Americans who foot the bill.

Finally, with regard to the comments made by the US president and his inner circle on the course of events, the well-known inconsistency between their statements and the facts on the ground is a childish strategy to hide what is happening. The reality of the mistake made is as evident and palpable as its gravity; it cannot be seen, but it can be felt.

 

sábado, 7 de marzo de 2026

 

EL MARTIRIO, UN ERROR ESTRATEGICO

¿Por qué el magnicidio del líder espiritual iraní Alí Jamenei además de un error es la demostración de una gran ignorancia de Washington y Tel Aviv?

 

Por Javier B. Dal

El crimen cometido el 28 de febrero último contra la república Islámica de Irán, es uno más en la extensa cadena de los perpetrados por la mafia de asesinos que se reviste con la forma de estado y que ha hecho de la guerra, una forma de vida y un fabuloso negocio. El asesinato que ha cometido Israel contra el pueblo iraní y que ha magnificado contra el líder espiritual del chiismo Sayed Alí Jamenei ha dado mayor vigor y determinación a los iraníes, chiitas y a los musulmanes en general para tomar consciencia de la intención exterminadora de esta potencia criminal.

Con esto queda muy claro la ausencia de moralidad, respeto por la soberanía política, la integridad de los mandatarios (ni hablemos por la vida) o algún mínimo respeto a la ley por parte de la alianza sionista-estadounidense.

Por estas horas el ejercito sionista (y como de costumbre) está bombardeando de forma similar el sur de Beirut, casualmente de mayoría chiita con la intención de recrear la milimétrica destrucción de Gaza. Una vez más y contra la adversidad se levanta la organización de la resistencia islámica de Hesbolá para frenar las ambiciones del ente sionista. Queda muy claro que Netanyahu y el núcleo de extremistas sanguinarios que le secundan en sus planes mesiánicos de constituir -sobre territorios árabes usurpados- el “Gran Israel” buscan exterminar a los árabes-musulmanes para ampliar de facto y sin más argumentos que las bombas sus dominios territoriales.

Pero ni el traicionero ataque ni las masacres que han cometido contra la población civil ha creado el terror y la desesperación que esperaban dado que este es uno de los objetivos primordiales para desmoralizar a una población.

Por el contrario, y de forma espontánea tras la confirmación del magnicidio de Ali Jamenei miles de iraníes salieron a las calles de Teherán y de las ciudades más importantes del país para llorar y gritar “Alahu Akbar” que significa “Dios es Grande” mientras los aviones estadounidenses e israelíes les bombardeaban. Para los observadores occidentales se trata de una manifestación de irracionalidad, pero eso es indicativo de la gran ignorancia que (como ya lo había dicho el imán Jomeiní) aún existe en este lado del globo. Seguramente las fuentes de la CIA y sus alcahuetes en Irán dieron parte de esto y en Washington cayendo en cuentas del error cometido. Asesinar al líder espiritual del chiismo les ha dado sustancia y fundamento teológico a los musulmanes de esta rama para luchar contra los agresores. Analistas de la CIA retirados como Scott Ritter señalan con claridad este error. Trump y Netanyahu quizá no lo vean así pero han cometido un craso error ya que los iraníes y los chiitas del mundo ven en este episodio artero, una rememoración de los crímenes cometidos contra los Imanes Hassan y Hussein considerados como sucesores y símbolo de la justicia divina y la implacable rectitud contra la corrupción y el oprobio de los gobernantes de aquellas épocas.

Esta visión teológica se complementa y le da mucha más fuerza al espíritu de los chiitas, si tenemos en cuenta la escatología islámica de esta rama que prevé la pronta llegada del imán oculto “Mahdi” (El Amigo) quien junto a Jesús, regresarían a la tierra en momentos de un mundo muy similar al actual en el cual los criminales y los pérfidos (inspirados por Chaitán) gobernarían cometiendo toda clase de injusticias, aberraciones e inhumanidades.

Citar esto no es ajeno a la actual situación. Tanto la CIA, el MI6 como el Mossad israelí son expertos en usar y manipular las interpretaciones de las escrituras para crear controversias y conflictos interreligiosos como lo han hecho durante décadas en el mundo árabe-islámico con los consiguientes resultados que hoy vemos. Incluso es bien sabido como la inteligencia británica hace décadas (justamente desde la caída del Sha en 1979) y muy ligada a la israelí han construido una rama chiita impostora que deforma y desinterpreta el rito de manera deliberada para incentivar el fanatismo y la desconfianza con los no musulmanes o incluso, contra los sunitas.

Actualmente todos esos trucos están a la vista y manipular a los incautos ya no es lo que supo ser. Construir farsas con el sello chiita como “Al Qaeda” o el “Estado Islámico” ha sido imposible para estos maquinadores y parte de ello se debe a la preparación que existe dentro de esta rama del Islam. Esto crea una situación altamente compleja para los agresores que ya está siendo motivo de un refuerzo en la ya de por si insidiosa propaganda mediática en occidente (y muy acentuada en Buenos Aires) tratando como siempre, de torcer la realidad tratando de tapar el sol con un dedo.

Esto que no es otra cosa que un ataque terrorista más, además de asesinar al líder supremo de un estado soberano, mato a su nieta, hirió mortalmente a su mujer y asesino a unas cuarenta personas más del vecindario que rodeaban su residencia demostrando una vez más, la vileza y la bestialidad del sello sionista.

Pero el martirio de Alí Jamenei lejos ha sido una victoria para EEUU e Israel. A las consideraciones teológicas que ya vimos arriba tengamos en cuenta las de carácter geopolítico y geoeconómico que los iraníes no están dispuestos a entregar. Si pretendían crear el caos interior por efecto de esta “decapitación”, sin dudas han desatado todo lo contrario y han incrementado su figura más allá de las fronteras de Irán. Un ejemplo de esto último ya es visible en Iraq y Yemen donde todos los grupos de la resistencia están movilizados y reposicionándose en sectores estratégicos de las fronteras para combatir a los mercenarios proxies de los estadounidenses como son los kurdos y grupos seudo yijadistas de la farsa de Al Qaeda y el ISIS quienes forman parte de los activos estadounidenses en el terreno.

 

viernes, 6 de marzo de 2026

 

FALSA BANDERA,

LA CARTA ESPERADA

¿Quiénes realmente y por qué atacaron instalaciones petroleras y embajadas en el Arabia Saudita y Qatar?, ¿Planean atacar en otros continentes?

 

Por Charles H. Slim

Lo que muchos estaban previendo ya se está produciendo. Los ataques a las refinerías petroleras de ARAMCO y a la embajada estadounidense en Arabia Saudita y los lanzados sobre el sultanato de Omán y Turquía a simple vista parecen ataques iraníes y los medios occidentales se esfuerzan por así certificarlo pero, otros estamos convencidos de que tienen todo el color de ataques de falsa bandera ¿De quién y para qué? Es a partir de allí donde comienzan a desarrollarse las respuestas. Primero, es la demostración de que lo esperado por los agresores no está sucediendo y eso es que Irán haya colapsado en los primeros ataques. Segundo, buscar involucrar a las monarquías en la guerra y al mismo tiempo ponerlas en crisis con EEUU. Algunos analistas como el abogado estadounidense Cenk Uygur dan algunos argumentos muy convincentes e interesantes al respecto:  https://www.youtube.com/watch?v=0naXov8vT4g

La palabra clave en todo esto es “engaño” y su modalidad, la “falsa bandera”.

No es la primera vez que el Mossad y la inteligencia militar israelí usan estos trucos sucios incluso sacrificando a su propia gente. Como ejemplo histórico solo mencionemos lo sucedido en junio de 1947 la voladura por parte de los grupos sionistas del buque “Exodus” que se hallaba repleto de refugiados judíos frente a al puerto de “Jaffa”, con la intensión de culpar a los palestinos y boicotear las negociaciones de los británicos con los árabes. Ni hablemos con sus propios aliados y benefactores estadounidenses, a quienes en varias oportunidades les han apuñalado por la espalda llegando incluso a cargarse al presidente John F. Kennedy; con estas consideraciones históricas a la vista ¿Qué creen que podrían hacer con los turcos, o los árabes sauditas y los emiratíes a quienes siempre han considerado como inferiores?

Aclarado esto, se puede entender la dinámica y posibles alcances que podría ir tomando este conflicto.

Si bien los ataques contra las instalaciones sauditas son funcionales a estos planes de Tel Aviv para tratar de implicar públicamente a Teherán no necesariamente iba a ser el Mossad quien va a ejecutar directamente una operación como esta. Sus redes para reclutar activos humanos en todo el mundo y particularmente en el Medio Oriente para estos menesteres es tan basta y variada como multifacética, siendo su mejor incentivo: el dinero.

No va a ser la primera vez que la agencia israelí comete crímenes y atentados dentro de la península arábiga contra instalaciones y negocios de los jeques. En junio de 2019 la colocación de minas magnéticas a buques petroleros y cargueros que pasaban por el golfo de Omán que quiso simular un ataque de lanchas iraníes, fue un intento fallido de Tel Aviv por inculpar a las CGRI y abrir una justificación para la intervención estadounidense. Otro fue un ataque con drones supuestamente yemeníes sobre una terminal saudí que fue sospechosamente preciso y que las defensas antiaéreas provistas por los estadounidenses no funcionaron gracias, a que un activo israelí conocedor del sistema lo desactivo.

Obviamente que no cualquier operación terrorista va a ser encargada a una célula de árabes o de simples criminales reclutados de un país islámico para concretarla sin la dirección operativa de un agente israelí. Hemos visto como algunos trucos similares han tratado de colarse en la guerra de Ucrania como fue el lanzamiento por los neonazis de Zelensky de un misil contra Polonia tratando de implicar a Rusia en el hecho.

Es cierto que durante décadas los altos mandos militares y de la inteligencia israelí se mofaban de los árabes por su poca capacidad para contra restar sus operaciones. Pero en realidad ese “bullying” valió para los árabes sauditas y los jordanos ambos con notables fallas de seguridad e ineficacia al servicio de sus monarquías corruptas. Pero en otros casos como ser los iraquíes, esa actitud no existía. Tempranamente supieron darle duros golpes a sus redes de espías. Más cerca en el tiempo, durante la década de los ochenta, la inteligencia iraquí logro desbaratar en varias oportunidades y con pérdidas, intentos de asesinato contra Saddam Hussein. Obviamente que estos fracasos nunca iban a ser ventilados ya que no sirven a la propaganda de invencibilidad.

Los sauditas y los emiratíes quienes se valieron de Iraq para protegerse de la amenaza iraní en aquellas épocas (1980-1988), poco o ninguna amenaza representan para los israelíes. Es por ello que no había de extrañarse que en varias ocasiones Riad había traicionado arteramente a sus primos de la Mesopotamia permitiéndole a los aviones israelíes usar su espacio aéreo para atacar y destruir la planta nuclear “Osirak” en el  Centro de desarrollo nuclear Al Tuwaitha en 1980 e incluso durante la ocupación angloestadounidense, permitirle la misma ventaja.

Para Israel, los sauditas son simples peones sacrificables y no hay mejor momento para ello que en las actuales circunstancias. Imbuidos de ese supremacísmo racista que tan bien explicito el ex primer ministro Naftali Bennet al decir “que matar árabes, no trae consecuencias” ¿Por qué habría de traerlas con sacrificar a unos cuantos saudíes y qataríes?

Pero, hoy los engaños israelíes parecen escaparse por los cuatro costados dejándoles expuestos de quienes son realmente.

Al mismo tiempo Mohamed Bin Salman parece estar parado en la tierra y comprende con quienes trata y sus verdaderas intenciones, es por ello que la noticia del arresto de varios agentes del Mossad en Arabia Saudita y Qatar con planes para volar instalaciones petroleras, pone en evidencia ese sentido crítico y realista con el cual Salman ha tomado la situación. Al mismo tiempo, todo esto suma más pruebas de las intenciones de Israel (entiéndase Netanyahu y gente) por generar un pandemónium entre árabes, estadounidenses e iraníes para luego aprovechándose de la situación tomar el control de lo que quede.

A la vista de todo esto cabe preguntar ¿Se dejarán engañar los estadounidenses y sus aliados ante estas estratagemas?