miércoles, 29 de julio de 2026

 

CAMPO DE BATALLA GEOESPACIAL

¿Qué posibilidades existen y por qué la guerra en Ucrania podría llegar al espacio?

 

Por Charles H. Slim 

Era inevitable. Recordando a esas películas de ciencia ficción de los setentas y ochentas, donde el espacio tomaba protagonismo en la lucha entre los bloques de la Guerra fría con películas memorables como “Marooned” de 1969 o “Moonraker” (007 misión espacial) de 1979, hoy va camino a ser una realidad como campo de confrontación entre las potencias rivales actuales en momentos que el mundo podría verse implicado en una guerra global a gran escala. El motivo de que esto suceda pronto, es la red de satélites STARLINK provista al régimen neonazi de Zelensky por la corporación de Elon Musk.

Cuando se lanzaron al espacio los enjambres de satélites que conforman la red STARLINK, pocos esperaban que realmente lograran proveer internet con tanta facilidad y amplitud. Su revolucionario diseño y la simplicidad en sus conexiones la ha vuelto como el servicio de comunicaciones por internet más rápido y confiable que cualquier otro proveedor haya podido ofrecer y ello se comprueba muy bien en Ucrania donde las fuerzas neonazis de Zelensky cuentan con este servicio.

Precisamente, STARLINK es actualmente la columna vertebral de las comunicaciones y provisión de señal Wifi de alta velocidad y bajo delay para la rama militar en todo el frente. Entre las funciones que cumple se halla la guía para los drones ucranianos de observación, inteligencia en tiempo real y ataque sobre territorio ruso que han estado causando gran cantidad de bajas entre la población civil.

Otra ventaja que presenta el sistema es su modo de conexión que solo requiere de una simple antena montable en cualquier lugar sin la necesidad de cableados o asistencia de otros circuitos alimentadores.

Como vemos estas capacidades tecnológicas han ido más allá del campo de batalla y también son utilizadas para guiar acciones terroristas no solo a cargo del GUR (inteligencia militar) y el SBU (inteligencia y contra inteligencia interna) sino también por los equipos de mercenarios y terroristas al servicio de las principales agencias atlantistas como el MI6 británico, el G2 alemán y la DGSE francesa.

Si bien Elon Musk se ha mostrado como un actor “pragmático” en cuanto las posiciones políticas y geopolíticas en el actual escenario, son sus acciones vinculadas con los enemigos de la Federación de Rusia lo que terminan definiéndolo. Si sus productos son un factor desestabilizante para la seguridad estratégica de Rusia, Musk no puede ser tomando como alguien agradable.

Tan pronto Elon Musk doto a Kiev de esta cobertura, Moscú se puso a trabajar en contramedidas para poder contrarestar y degradar las capacidades de conexión de esta red. Aclaremos que esta donación no estuvo ajena a intereses políticos detrás de Musk quien al final de cuentas ha demostrado estar muy cercano y comprometido con los sectores más anti rusos de occidente. La aparición del temible dron de ataque GARPIYA A-1 fue sin dudas la primera respuesta táctica para eliminar puntos y nodos de la red que provee internet a las unidades en el terreno. Pese al éxito obtenido, no alcanza para cumplir el objetivo estratégico central que es, eliminar de forma permanente la provisión de STARLINK.

Es por ello que ya hace un tiempo hasta esta parte, la Federación de Rusia y China han establecido una estrategia conjunta para ponerle fin a STARLINK de forma definitiva y ejemplar. Tanto el presidente ruso Vladimir Putin como su homólogo chino Xi Jinping, habrían acordado una agenda bien planificada para unificar esfuerzos y recursos tecnológicos para implementar una solución que resolvería de raíz el problema. A partir de aquí, las especulaciones sobre cómo lo harán abre muchas puertas que a la vista y opinión de los desinformadores en occidente, rayarían la ciencia ficción. Justamente según algunas fuentes, el desarrollo de un sistema basado en un “arma de pulso” ya estaría sobre la mesa.

Pero más allá del menosprecio o las acostumbradas descalificaciones de los analistas pro-OTAN, los avances en la industria y tecnología de ambos países hacen viable la materialización de una respuesta sofisticada a la medida del problema y eso viene inquietando a los burócratas y militares en Bruselas y también en Washington por el simple hecho de que saben que ello es posible.

¿Qué significaría para Kiev la desconexión total de STARLINK? En breves palabras, significaría dejar ciegas a sus unidades militares y una complicación especial para operar sus drones con la precisión que les otorga el servicio. Pero quienes más se verán perjudicados serán sus patrocinadores en Londres, desde donde se dirigen varias de las operaciones. En resumen, un golpe fatal para Zelensky que aceleraría la derrota de sus maltrechas fuerzas y su inminente caída.

La tarea no se presenta nada fácil ya que la provisión del servicio de internet STARLINK se hace por enjambres de satélites, que se mueven en fila a más de 27.000 kilómetros por hora orbitando la tierra a unos 550 kilómetros de altura. Según se informa la flota de STARLINK se compone de unos 10.000 satélites con lo cual buscar su desactivación no sería una tarea simple aunque para los avances tecnológicos y cibernéticos rusos y chinos (considerando lo mencionado antes), es posible de resolver.

Todo sistema tiene vulnerabilidades y solo es cuestión de tiempo para hallarlas. STARLINK no es la excepción. La particularidad de estos satélites es su visibilidad en el cielo nocturno lo que sin dudas es una vulnerabilidad. 

 

  

martes, 28 de julio de 2026

 

ARABIA NUCLEAR II

¿Por qué el presidente norteamericano Donald Trump estaría considerando proveer de reactores nucleares a Arabia Saudita?

 

Por Charles H. Slim

El título no es un error. La intención de facilitarle el acceso a la energía nuclear al reino saudita no es algo nuevo y lo más interesante es quiénes lo harían. Durante la administración demócrata de Barack Obama, se puso en marcha un proyecto para que Arabia Saudita pudiera acceder a reactores nucleares no solo para el uso civil sino también, para enriquecer uranio y obtener plutonio para poder elaborar ojivas nucleares.  Esto viene a cuento sobre una negociación que Donald Trump estaría impulsando para que aquello sea una realidad.

En aquel momento, la decisión de Obama causó un revuelo en todo el arco de los neoconservadores pero en especial en los influyentes sectores pro-israelies de Washington quienes en algunos casos deseaban eliminar a Obama de la fas de la tierra. Incluso estos últimos por intermedio de AIPAC, establecieron una agenda muy apretada y de constante comunicación con Tel Aviv con la finalidad de boicotear esa posibilidad. Pese a que la política exterior con la Secretaria de Estado Hillary Clinton a la cabeza estaba ayudando a los intereses israelíes, la idea de que un estado árabe (sin importar que fueran los insulsos sauditas) tuvieran acceso a esa capacidad simplemente era y sigue siendo inaceptable.

Esa posición no ha cambiado. Incluso el supuesto condicionamiento puesto por Trump de que Riad se adhiera a ese pacto contra natura denominado “Abraham” si desea acceder a la capacidad nuclear, no parece convencer al núcleo sionista dentro de su propia administración. Pero quienes son más determinantes en la negativa son sus amos en Tel Aviv quienes están decididos a cumplir con su plan mesiánico del “Eretz Israel”. Y es que los sionistas revisionistas que sustentan al actual gobierno de Netanyahu y tienden sus tentáculos sobre todo el hemisferio, no van a permitir que ningún país árabe islámico logre su cometido. Con esto en vista, alimentar la continuidad de la guerra que se está librando contra Irán (con todas las consecuencias que ello conlleva) se vuelve muy conveniente para Israel. Y es que el sueño de la destrucción mutua entre los árabes del golfo y los persas podría hacerse real si profundizan la hostilidad.

Al parecer el circulo inmediato que asesora a Trump y eso involucra entre otros a Pete Hegseth, ya está demostrando la poca fiabilidad en lo que pudo haber evaluado en los pro y los contra sobre tomar una determinación como la de nuclearizar la península arábiga. No olvidemos que fue este mismo funcionario quien ya hace meses aseguró que Irán había sido derrotado y que no contaba con ninguna capacidad misilistica. Los hechos demostraron y siguen demostrando que la realidad es muy diferente; tal vez la mejor prueba de ello sean los once aviones y helicópteros estadounidenses en solo dos semanas.

Justamente y en cuanto al secretario Hegseth tras su presencia el 21 de julio pasado ante el senado, sus respuestas no solo reafirmaron su incompetencia sino también demostró ante cada pregunta ser un acérrimo mentiroso como cualidad más destacada.

No hay dudas que la propuesta de Trump y su gente es una medida desesperada para tratar de balancear el poder contra la república Islámica de Irán y al mismo tiempo, convertir al reino saudita en un comodín de Tel Aviv y muy posiblemente, una plataforma nuclear que amenazaría a todo el resto del mundo islámico en especial, contra Pakistán.

Esto último plantea (en apariencias) una contradicción ya que, recordemos, Riad e Islamabad habían estado en tratativas para una cooperación en ese campo. Si la condición para acceder al desarrollo nuclear es reconocer a Israel y hacer la vista gorda a todos sus crímenes en Palestina, no hay dudas que eso no concuerda con la política del gobierno pakistaní. Además, la inteligencia pakistaní (ISI) estrechamente vinculada a la CIA ha, estado siempre atenta a los intentos del Mossad por tratar de colarse dentro de su programa de armas nucleares contando para ello con la cooperación de la India de Narendra Modi muy cercana a los sionistas.

El 17 de septiembre de 2025 Arabia Saudita y Pakistán habían llegado a un acuerdo de cooperación denominado Acuerdo Estratégico de Defensa Mutua para establecer puentes en cooperación militar tras las primeras agresiones israelíes contra Irán que se conocen como la “guerra del Ramadán”. Sin dudas que si Mohamed Bin Salman (MBS), su Mukhabarat Al Aamajt y su estado mayor aceptan la propuesta de Trump y Cía estaría poniendo en riesgo la vigencia del acuerdo con Islamabad que para como están actualmente las cosas, no sería una medida inteligente.

Por otra parte, el gobierno saudita debería ponderar varios puntos en lo que hace a su relación con EEUU y que el actual conflicto ha puesto al descubierto: El primero de ellos, el fracaso en la prometida defensa que la presencia estadounidense aparentemente garantizaba. Segundo, la evidente falta de consideración para que Riad pudiera dar sus puntos de vista antes de que Washington y sus socios israelíes comenzaran con esta guerra. Estos puntos les caben a todos los regímenes del golfo quienes han pagado con su infraestructura crítica y la integridad de sus ciudadanos por la decidida de un presidente estadounidense claramente desbocado.

Es posible que los emires y jeques hayan caído en el desconsuelo al ver que quienes decían iban a protegerles hoy ven como arden sus bases y muchos de sus aviones y equipos en medio de los escombros y los hierros retorcidos. Claramente las cosas han cambiado mucho desde 1990 cuando les abrieron las puertas a los marines para proteger los campos petroleros de una posible incursión de las fuerzas de Saddam Hussein.  Sin dudas “Allah” no les guiñara el ojo para salvarles el culo. Muy diferente con la población, los ciudadanos de a pie y los beduinos nómadas que siguen viviendo en el desierto, quienes muchos de ellos cuando vieron venir los misiles iraníes se mostraron entusiasmados por lo que les esperaba a los infieles estadounidenses.

En conclusión, la posibilidad de que Trump permita la construcción de reactores estadounidenses en las arenas sauditas se ve poco factible, mucho más como va escalando la situación en el golfo. En alguna medida podría tratarse tan solo de otro de los cuentos de Trump buscando un efecto mediático o alguna especie advertencia para Teherán. Como sea, a nadie le importa ya que carece de toda credibilidad.

domingo, 26 de julio de 2026

STRATEGIC WITHDRAWAL

Why the Americans’ only option in West Asia and the Middle East is politically problematic

 

By Sir Charlattam

Ever since our cousins in Afghanistan were kicked out on their asses, one word has really taken hold amongst the commanders and generals at the Pentagon, and that is ‘let’s run’. It doesn’t sound very professional, but an undercover colleague of mine who was on counter-intelligence duty had already mentioned this to me a few months before it all came crashing down. I should point out that the British forces also had to flee, only we weren’t in charge. We called it ‘Operation Pitting’, but the meaning was something along the lines of ‘let’s get the hell out of Kabul’.

At that moment, it became very clear that the Taliban were far more cunning and tenacious than American intelligence analysts and our own had assessed. To make matters worse, the government that our politicians had installed in Kabul was so corrupt and unpresentable that it further emboldened the mujahideen and won them greater sympathy amongst the population. My source even confided in me that the situation had been reported to London in great detail.

What do you think will happen with Iran? At the moment, open-source information is very scarce and there is virtually no mention of what is actually happening in the Strait of Hormuz. The reason seems obvious: the Iranians, in retaliation for the attacks on civilian infrastructure, are dealing a monumental blow to US military installations across the Persian Gulf (particularly in Kuwait, Jordan and Bahrain), which has even compromised CENTCOM’s command and control.

Amidst all this, let us not forget the Yemenis, who have already sent a very loud and clear message to the Saudis by destroying two giant oil tankers that were attempting to pass through Bab al-Mandeb.

The situation represents a strategic catastrophe for the Americans, who, in addition to losing military personnel, have already lost communications facilities, barracks, early-warning radar systems and missile launchers, leaving them exposed and forcing US troops to take refuge within cities, just as they did at the start of the aggression in February. According to reliable sources, I have been told that many of these US personnel are staying in hotels in Kuwait City, Bahrain and the United Arab Emirates (UAE). A similar situation is unfolding in Jordan, amid fears that Iranian missiles could extend their strikes to target the entire military infrastructure there.

Meanwhile, according to open sources (formerly Unit 8200) operating privately for Israeli intelligence (AXIOS and others), they are working day and night to spread rumours online about alleged political manoeuvres and decisions that Donald Trump is reportedly considering, including, it is claimed, the use of tactical nuclear weapons. For Bibi, this is music to his ears, as it is no secret that the more the conflict escalates, the better it is for his personal interests though I’m not so sure about Israel.

Starmer showed clear-headedness at the time by refusing to side with the Americans in this venture, despite pro-Israeli lobby groups flooding Downing Street’s phone lines and servers in an attempt to get us involved in the conflict. But if there is one valid and significant reason for Britain, it is that we have sensitive facilities in Oman and several intelligence stations throughout the region. But it did not last long, and today the incoming Prime Minister, Andy Burnham, under the pretext of ensuring the safety of ships with British interests in the Strait, has already given Trump the green light. In plain terms, this means: the Royal Navy is at Washington’s disposal.

Perhaps Burnham is not fully aware of the state of the naval forces and the low budget, which has been a constant source of dispute between Whitehall and Parliament, but it may simply have been a courtesy aimed at easing the pressure from the administration in Washington DC.

But even if that were not the case, the Prime Minister should take into account what we have been witnessing over the past week, which – in addition to the costs this will entail for the Arab monarchies – has devastated the infrastructure of US forces in a show of Iranian power that no one in the West expected to see. Added to this, the precise and strategic Iranian attacks such as those carried out against the radar and early-warning systems at Ahmad Al Jaber in Kuwait, and the facilities in Jordan and Al Juffair Bahrain – leave no doubt that they are being aided by top-level strategic intelligence that could well be of Chinese or Russian origin, or both.

This also puts into perspective the highly effective combination of Iranian-made missiles with the electronic intelligence systems that guide them with such precision. This reveals that it is not the result of improvisation or a last-minute decision; the personnel firing these missiles and drones do not do so without knowing where they are going. Even if that were the case, what criticism could Trump – or indeed the political establishment in Washington – level when they have been supporting Zelensky’s neo-Nazis in killing Russian citizens?

The list of reasons why Moscow is justified in returning the favour is very long, and perhaps the Russian government has decided to reciprocate with its Western ‘partners’.

But the dangers for the US in the region do not end there. Secretary of War Pete Hegseth should give very serious consideration to the fact that there could be other guests at the party, one of whom would be North Korea, which, in addition to signalling support for Tehran and issuing serious warnings to Tel Aviv, possesses hypersonic intercontinental missile capabilities that could turn the tables in unexpected ways.

America and in particular the current MAGA administration has messed up the Middle East and, more specifically today, West Asia, leaving Trump with very little scope for a clear victory, either militarily or politically. If he were to act on the foolish advice being whispered to him by his advisers who in turn are listening to Netanyahu’s instigators in Washington DC it would definitely make matters worse for the US, for us and for the whole world. 

sábado, 25 de julio de 2026

 

EL INHUMANO ASEDIO A GAZA

¿Qué dice el gobierno argentino y los medios que le sustentan a uno de los crímenes más atroces de lo que va del siglo? Dicotomías de una batalla cultural tendenciosa

 

Por Javier B. Dal

En la historia de la humanidad, el ensañamiento y la crueldad han sido una constante pero, se suponía que el avance del tiempo, la educación y el crecimiento de la conciencia tras horrendos ejemplos de barbarie que nos ha dejado el siglo XX y que supieron ser la plataforma argumentativa inspiradora determinante para la fundación de Naciones Unidas, evitaría repeticiones e incluso, la producción de situaciones mucho más graves que aquellas experiencias.

Irónicamente, apenas se funda Naciones Unidas (1945) tres años después, en Palestina comenzaría un proceso sangriento que se extiende hasta nuestros días.

Hoy la Franja de Gaza es el escenario de lo más tenebroso y horrendo que un ser humano puede hacerle a otro ser humano sin distinguir entre géneros ni edades. Es cierto, también está la crisis humanitaria en Sudán tan horrible como la que sufren los palestinos, pero hay una diferencia crucial: El verdugo en Gaza y en toda la Palestina ocupada es un estado que se ha pintado como la cuna de la moral occidental y goza de impunidad para cometer sus atrocidades. El asedio que implica la privación de alimentos y de cualquier ayuda para sustentar la vida, ha sobrepasado los 1000 días con lo cual supera con creces a las horrendas experiencias en Stalingrado en 1943, Falujah y Basora durante la invasión a Iraq en 2003. Lo más perturbador de esto es que la mayoría de los ciudadanos judíos israelíes apoyan esta limpieza étnica aun cuando una buena parte de ellos, son originarios de Europa occidental (como Netanyahu de origen polaco), oriental y Norteamérica. El colmo de la ironía es que son estos quienes hablan de moral y de una supremacía por ser “el pueblo elegido”.

Esa moralina hoy tiene refugio en Buenos Aires, gracias a los vientos de un gobierno sionista que no dirá nada de la demolición sistemática de las ciudades, los múltiples y variados crímenes de guerra, el genocidio y el más que comprobado progromo que se practica a diario dentro de su propia tierra contra la población palestina y que el propio relator especial de Naciones Unidas ha denunciado hace poco.  

Muy imaginativos para tejer narrativas sesgadas y estigmatizantes contra estos sectores y contra sus simpatizantes, rehúyen de hablar de toda porquería que ha estado surgiendo del pozo séptico de la política y geopolítica vinculada a Israel y el mandamás Netanyahu. Menos aún sobre crímenes dentro de EEUU que se vinculan con los sionistas como fue el asesinato de Charlie Kirk, un simpatizante de Trump que tras criticar su postura hacia Israel fue convenientemente asesinado. Ni hablemos de Jeffrey Epstein y su papel como nexo del Mossad en la red de prostitución infantil para consumidores VIP (políticos, empresarios -entre ellos Donald Trump-, financistas, artistas etcetc) para luego usarla como chantaje. A ningún periodista alquilado por la embajada de Israel y sus entes políticos como la DAIA se les va a despertar curiosidad por esto.

Pero las aberraciones y los crímenes no solo son contra los palestinos, los árabes y musulmanes. Hace décadas que Israel viene cometiendo toda clase crímenes que les ha costado la vida a ciudadanos de muchos países que se han congraciado con la causa palestina. El ejemplo último lo vimos con la interdicción, abordaje pirata y secuestro de más de 200 tripulantes de la flotilla humanitaria “SUMUD”, una acción ilegal realizada por las FDI dentro de aguas internacionales que puso en el centro de atención mundial lo que representa Israel, pero ¿Qué dijeron en estos medios en Buenos Aires? Nada.

En Argentina las cosas se manejan con mucha discreción y eso es algo que a los sionistas les viene muy bien ya que, el ocultamiento y el engaño es parte de su operar.

Parte de esos propagandistas surgen de los medios y el entrenamiento en Argentina pero para ser más justos y precisos, de las empresas muy ligadas a intereses políticos oficialistas en la ciudad de Buenos Aires (CABA), históricos y fieles exponentes a la narrativa pro-Israel. En estos claustros sionistas olvídense de una mirada neutral o análisis fríos; solo basta escuchar a sus editorialistas para entenderlo. Tan claro y descarado es su exposición que hasta ponían banderitas israelíes en los escritorios de algunos medios en los que ciertos periodistas se asemejaban más a un vocero de Tel Aviv que a un informativo argentino. A propósito ¿Por qué las sacaron?

Casualmente (o no tanto), todos estos además de islamófobos son notorios rusofobos y xinofobos una postura coincidente (causalmente) con los sectores neoconservadores en Washington y los conservadores en Londres.

Precisamente y en esa tónica, sustentan la campaña de judeización de la Palestina ocupada y para ello atacan a las comunidades musulmanes y cristianas con la finalidad de borrar todo rastro de la identidad del pueblo palestino. Incluso han profanado y arrasado con topadoras cementerios en Jerusalén para convertirlos en terrenos para judíos llegados desde occidente. En ese plan, utilizan a matones que el estado (con la cooperación de sus agencias y enlaces externos) trae de otros países a los que bajo la denominación de “colonos” se encargan de atacar aldeas, hogares, iglesias y mezquitas para hacerle a los palestinos la vida lo más miserable posible. A pesar de las ampulosas pruebas y documentos que se filtran por otros medios (que no son los que controla los Mass Media occidental), en los medios porteños (de Buenos Aires) hay un total silencio -salvo excepciones como Canal26- que no es otra cosa, que la demostración del sesgo y la narrativa a la que responden.

La agresión contra la población palestina nunca se ha detenido. Además de continuar con el bloqueo de comida y del agua no hay ningún alto al fuego al presente y testimonio de ello son las masacres en Gaza y en especial contra niños cometidas por los bombardeos de las FDI contra campamentos (carpas) indefensos y el despliegue mediante drones de explosivos camuflados como juguetes para niños.

Por estos días se ha desatado una gran discusión sobre si Argentina es racista o no. El final del circo que significo el mundial de fútbol en EEUU echo a la medida del anfitrión, fue el marco para estos señalamientos y aquí, una vez más, estos mismos medios y sus comentaristas editorialistas sionistas han tratado de ralear el fondo de la cuestión ¿Por qué? Porque justamente, el señalamiento no pasa por si hay o no jugadores negros en la selección; el hecho pasa por la lealtad del gobierno de Milei al régimen sionista y con ello, todos sus crímenes.

 

 

jueves, 23 de julio de 2026

 

INFANTERIA EN LA SOMBRA

¿Cuál ha sido la estrategia atlantista para compensar la terrorífica tasa de bajas en las fuerzas ucranianas y cuánto más podrá sostenerla?

 

Por Dany Smith

En la guerra todo vale dice el refrán y en él se podría ubicar tanto las tácticas como la estrategia más conveniente para cada bando. Justamente y en su desarrollo, no existe (aunque la propaganda se esfuerce) diferenciaciones ideológicas y políticas. Ya hemos visto que los estados que se autoproclaman “democracias” y modelos para copiar, son tan o más viles y crueles a los fines de conseguir la supremacía como cualquier otra forma de gobierno que acusan de autoritarias. Incluso hoy día y en lo que hace a la IA, esa amañada conceptualización no distingue entre los dos actores actualmente más poderosos. Tanto China como EEUU la usaran no para alivianar la vida de las personas sino más bien para controlar a sus ciudadanos y a los de todo el mundo.

Sabemos que el occidente colectivo con EEUU al frente, han impuesto una batería de sanciones comerciales contra la Federación de Rusia que le impiden (entre otras) exportar su petróleo y gas con el fin de sacarlo de la competencia por el control del comercio global. Pese a ello Moscú no se quedó de brazos cruzados poniendo en marcha una estrategia de salto de ese bloqueo usando una flota mercante que se mueve sin identificación y transponder (AIS) y el por eso se denomina “en la sombra”.

La OTAN y EEUU también apelan a estas tácticas encubiertas, pero con otro enfoque estratégico destinado a apoyar los esfuerzos bélicos del régimen neonazi de Kiev. Usan convoyes encubiertos que pasan por el mar Negro para transportar personal (mercenarios), armas, equipos y municiones que pasan inadvertidos para las autoridades europeas hasta su llegada a Odesa en Ucrania. Pero hay otros movimientos clandestinos que los atlantistas utilizan ya dentro del teatro de operaciones en Ucrania y ese es, empleo de un ejército en la sombra mayormente compuesto por mercenarios y grupos de criminales extranjeros quienes además de la paga, obtienen entrenamiento en uso de drones, armas y comunicaciones para luego llevar esas experiencias a sus lugares de origen. Es bien conocida la presencia de colombianos (ex paramilitares y FARC) y brasileros (algunos Comando Vermelho) pero hay otros que provienen de otras regiones, todos unidos por un mero interés económico. El caso del escuadrón SMERSH MX y del mercenario mexicano Gilberto Ramos Arreguin quien el 7 de julio pasado fue condenado en ausencia a 14 años de prisión por la justicia rusa. En el caso de los mexicanos según fuentes confiables, hay varios representantes de los carteles quienes han ido para precisamente, aprehender las tácticas y conocer las nuevas tecnologías en comunicaciones especialmente las de internet provistas por la red STARLINK.

En el caso de los colombianos, están el top del ranking de bajas en comparación mercenarios de otras nacionalidades.  Hay al menos unos 680 muertos y otra cifra indeterminada de desaparecidos de los que el régimen de Kiev no informa ni ha demostrado interés alguno a los familiares querer informar. Les siguen los estadounidenses con 115 muertos, brasileros con 99 muertos, georgianos con 91 muertos, 58 bielorusos, 56 rusos, 49 británicos, 40 franceses, 23 polacos y unos 20 canadienses todos ellos, pagados por el dinero que se gira desde la UE sacado de los impuestos y fondos de erario público que podrían estar mejorando la vida de los ciudadanos europeos.

Muchos de estos tipos, en especial los norteamericanos, británicos y franceses tenían antecedentes de haber servido en las fuerzas armadas y contaban con un conocimiento respetable y experiencia en el campo de batalla. Igualmente, muchos de los que lograron salirse de Ucrania -especialmente norteamericanos- han confesado que nunca habían sentido la aterradora sensación que causan los bombardeos rusos y que ha sido motivo para que muchos decidieran irse.

Pero los ejemplares que conforman este ejército en las sombras tienen otros componentes más exóticos que aportan una calidad extra en sus acciones, en particular las terroristas en suelo ruso. Hablamos de extremistas islamistas y mercenarios que fueron empleados en Siria, Iraq, Afganistán y Libia (en especial los ISIS y Al Nusra) por los angloestadounidenses y que -facilitados por las redes del MI6 y la CIA- han sido reclutados por el GUR (inteligencia militar ucraniana) para operar en el interior de Rusia.

Como es bien suponer, todos estos mercenarios no luchan por ideología, lealtades confesionales ni por simpatías al régimen neonazi de Zelensky. Hay un río de dinero que fluye desde la UE que aporta mensualmente miles de millones de Euros que Kiev destina en parte al pago de salarios, que varían desde 200 a 500 Euros por cada hombre, cuando pagan ya que hay muchas denuncias de que no pagan lo pactado. 

También existen grupos de estadounidenses y polacos como parte de otro bloque diferente a los mercenarios latinos que vemos. Pero en lo que hace a la cantidad y su involucramiento es muy similar demostrando que no hay un gran entusiasmo entre los ciudadanos europeos para prestarse a respaldar a los neonazis de Volodymyr Zelensky.

El empleo de estos recursos ocultos está tratando de sostener unas fuerzas armadas ucranianas devastadas y por efecto de las masivas bajas, con una crónica falta de personal profesional. Obviamente que esto se viene haciendo a escondidas y a sabiendas de las implicancias que ello conlleva para la estabilidad y la paz regional y global. Es por ello que seguir pretendiendo que la OTAN no está involucrada en las acciones y mucho peor, en las muertes de civiles rusos, es simplemente querer tapar el sol con el dedo.

 

 

miércoles, 22 de julio de 2026

 

ESPIRITUS ENCENDIDOS

¿Por qué Donald Trump y sus asesores vuelven a repetir el error que iniciaron en febrero y cuáles podrían ser las consecuencias de eso?

 

Por Charles H. Slim

Los bombardeos sobre el sur de Irán, en especial los del domingo 19 de julio (mientras Trump entregaba la copa de futbol) eran esperados y las CGRI ya estaban atentos a los movimientos de las fuerzas estadounidenses. No había lugar a especulaciones o misterios para revelar; Donald Trump sabía que metió la pata al firmar el memorándum de entendimiento que significaba una verdadera rendición incondicional y sus amigos en Tel Aviv se encargaron de recordárselo para que busque la forma de cambiar eso aún a costa de empantanar a los EEUU en la región.

Una vez más no olvidemos las presiones a las que Trump se halla sometido. El ataque que ordenó el 28 de febrero último fue fruto en parte de un pésimo asesoramiento de su entorno pero especialmente por escuchar a Netanyahu quien lo tiene en un puño y no es una exageración. Gracias a la red de prostitución de menores tendida por el agente Jeffrey Epstein quien respondía a Israel, el Mossad tiene suficiente material como para hundirlo en lo más profundo del descrédito e incluso a exponerlo a futuras causas criminales por la desaparición de muchas de esas niñas.

Para peor, Trump y los psicópatas adjuntos que militan el sionismo más revulsivo han elegido como oponentes a los más decididos y perseverantes combatientes del Islam como -y a la altura de los palestinos- son los chiitas, quienes además, cuentan con armas para responder con precisión letal. Justamente y sabiéndolo, la CIA y sus redes de impostores “yihadistas” que se fabrican en Arabia Saudita, Qatar y entrenan en el desierto de Jordania y hoy controlan Siria, han comenzado a mover los hilos para que entren en escena.

Con el reinicio de las agresiones, el Yemen por medio del comité político de Ansar Allah (Espada de DIOS) ha decidido acompañar a los iraníes en la lucha contra la agresión estadounidense-israelí poniendo a sus fuerzas a disposición para crear un cerrojo en el estratégico estrecho de Bab Al Mandeb que pondrá en problemas al tráfico comercial que ya se ve jaqueado por los actuales enfrentamientos en Ormuz. Por supuesto que los grupos iraquíes y el Hesbollah libanés ya están comprometidos en la lucha operando dentro de sus propios escenarios.

Antes de seguir aclaremos ciertos términos: Primero, cuando se les llama “Huties” a los combatientes yemeníes se está tratando de reducirlos a una secta, a meros mercenarios de un clan proveniente de Sa´dah del cual surgió su fundador Hussein Badreddin al-Houthi, algo que es falso ya que representan a todos los yemeníes. Segundo, su correcta denominación es Ansar Allah, un grupo que conforma la rama de la resistencia islámica en Yemen no es un grupo terrorista como señalan en occidente. Se trata de una organización político-militar y social (similar a Hesbollah en el Líbano) reconocida por su propio pueblo y con un extenso historial en demostrar su lucha contra el imperialismo británico, la usurpación sionista en Palestina y hoy, contra el decadente imperio estadounidense. Contra estos últimos, han demostrado una pericia y capacidad de combate que obligo a la armada estadounidense a alejarse de las costas para no sufrir más bajas y daños en sus navíos.

En las actuales circunstancias y por estos logros, los yemeníes se han vuelto estratégicamente importantes para las CGRI y eso lo saben bien en el Pentágono desde donde ya han autorizado a los sauditas para realizar actos de provocación y de ser necesario, abrir un frente mediante una nueva invasión que distraiga fuerzas de Ansar Allah. Por lo pronto eso no ha intimidado a los yemeníes quienes a comienzos de esta semana han estado desplegando sistemas de misiles antibuque y plataformas de drones para llevar a cabo las operaciones contra los buques que intenten romper el cerco en Bab Al Mandeb.

Una vez más el príncipe Mohamed Bin Salman (MBS) viene poner en evidencia (pese a no haber sido reciproca) su lealtad a Washington quizá porque no tenga otra opción, quizá porque sabe que de no hacerlo, los propios estadounidenses y los israelíes facilitaran la destrucción del reino y de su propio poder personal o incluso su propia eliminación física. 

Donald Trump y el establecimiento que lo controla han reiniciado la agresión contra Irán sin haber puesto en consideración ciertos factores que no se compran o transan en la bolsa. Primero, con su política ha dejado a EEUU como el agresor y por más poder que tenga nunca podrá borrar esa mácula contra la ley internacional. Segundo, es el perjuicio causado al comercio de la energía no solo por agravar el bloqueo por parte de Irán, sino por las respuestas de la CGRI que han conllevado a la destrucción de refinerías, terminales petroleras y los puertos de las monarquías árabes que representa una situación ruinosa para el comercio global. Tercero y último, vuelve a menospreciar las capacidades de la resistencia islámica, especialmente la rama yemení  y eso será un error muy grave.