miércoles, 14 de octubre de 2026

 

DESPUES DE TRUMP…¿LA PAZ?

Ante las evidencias de la catastrófica política exterior de MAGA que serán cargadas a la cuenta de Trump, su más que previsible salida ¿Dará lugar al fin de las hostilidades?


Por Charles H. Slim

Aunque no oigamos nada en los medios del hemisferio (salvo raros casos), la guerra en torno al estrecho de Ormuz y el control del estrecho Bab Al Mandeb por parte de Yemen, los mercados si lo sienten alto y claro trasladando esa situación a las economías de cada uno de los países de la región. No olvidemos que detrás de estas especulaciones económico-financieras hay destrucción y el derramamiento de sangre inocente, hechos luctuosos de una situación iniciada e impulsada por agresiones ilegales y criminales ejecutadas por Riad y ordenadas por Donald Trump en apoyo a su amigo, Bibi Netanyahu.

Hasta el momento los planes por tratar de hacer con Irán lo mismo que en Venezuela no prospera y las razones son muy claras: Las CGRI no se dejan y responden de forma letal a los intentos estadounidenses. Precisamente y ante tal evento, la administración de Trump ha diversificado sus activos para emplearlos contra los iranies.

La novedad en estos activos parecen ser Turquía y Pakistán, quienes tras firmar un acuerdo de cooperación militar con Arabia Saudita, al parecer terminaran peleando por los estadounidenses e israelíes contra Ansar Allah para recapturar los territorios liberados y así reestablecer una ruta marítima segura tanto para los sauditas como para los israelíes. De esta manera, una alianza islámica que supuestamente era para proteger a los musulmanes contra las agresiones anglosionistas terminará trabajando para sus intereses.

¿Por qué no debería extrañarnos esto? Y bien digo esto ya que conociendo la conducta diletante del presidente turco Recep Erdogan y la díscola posición de su par pakistaní el primer ministro Shehbaz Sharif, no hay dudas que han llegado a un arreglo financiero que está (como siempre) por encima de las preocupaciones o el compromiso de proteger a los musulmanes. Sobre esto último la persecución contra los musulmanes que la administración Trump lleva a cabo a través de Homeland Security como vimos con el hostigamiento mafioso a la representante de Minnesota Ilhan Omar, seguramente no causará conmoción a Erdogan.  

En este sentido y viendo que EEUU no ha logrado doblegar a Irán, los productores de petróleo del golfo le estarían pagando a Teherán por el paso seguro de sus buques y de esa manera, todos ganan; ahora bien, la pregunta sería ¿Trump autorizó este trato entre las monarquías y los iraníes? Si lo vemos con los ojos de una lógica común, creo que no, ya que ello no responde a los propósitos geopolíticos de Washington que en último sentido son los de Netanyahu.

Pero Trump es un comerciante y un tipo muy pragmático y es por ello que sin dudas él les ha dado el visto bueno a sus empleados árabes y de ese modo aliviar la presión global por la falta de carburante. Recordemos que el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz no solo ha sido un éxito militar táctico para Teherán, ha conseguido crear una tensión económico-financiera indudable en los mercados que se le está achacando a Trump quien a su vez se le vienen las elecciones de medio término y esta buscando por todos los medios (aún con promesas de pagar 5000 USD por voto), conseguir votos. Incluso tal es la desesperación que debió llamar al presidente ruso Vladimir Putin para pedirle Diesel ante las consecuencias por escases en el mercado. Es en este último sentido en donde radica el pragmatismo de Trump aun cuando con ello traicione a Bibi y a los sectores sionistas dentro de Washington dc.

Precisamente, es Netanyahu quienes está desesperado por lograr aplazar las elecciones de finales de octubre y que mejor oportunidad que la de fomentar una escalada en la región ¿Creen que no sería así? Apenas unos días atrás desde su gabinete se anunció que las elecciones podrían suspenderse si la guerra contra Irán se reactiva ¿No sería el motivo esperado?

Tanto Trump como su colega de Tel Aviv, son los factores de creación del caos que vemos en Asia occidental y si bien a los dos les unen puntos en común, en las actuales circunstancias (claramente inesperadas, especialmente para Netanyahu), Donald buscará salvar su posición ante una muy complicada situación no ya con sus ciudadanos sino, con sus pares republicanos y un MAGA que se deshacer con cada día que pasa. Esto también hace muy posible que, como lo han señalado fuentes en la región y ex analistas de la CIA, ordene una invasión terrestre sobre Irán para tratar de dar un golpe de timón a su segura derrota en noviembre.

Si ordenará semejante acción, además de ratificar su desprecio por la vigencia de la Carta orgánica de Naciones Unidas, significaría la rotura definitiva del orden jurídico internacional que retrotraerá a la relación entre las naciones como -en alguna medida- supo ser hasta la primera mitad del siglo pasado.

Considerando todos estos factores y sin especular las consecuencias que acarrearán para EEUU y el mundo una nueva agresión sobre Irán, queda claro que Donald Trump tiene una administración con fecha de caducidad aún, cuando se jacte de que ha logrado cosas de las cuales solo están en su mente. Si su salida traerá paz, eso quedará a consideración de los propios estadounidenses.

  

 

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