sábado, 19 de septiembre de 2026

 

OPERACIÓN TRUCO VIEJO Y SUCIO

La desesperación de la monarquía corrupta le está haciendo cometer errores que ayudan a las nuevas generaciones entender por qué, quiénes y cómo logran llevar adelante ciertas acciones detestables  

 

 

Por Ali Al Najafi

El día miércoles el gobierno saudita denunció que un dron fue lanzado por los “Houtis” sobre la ciudad santa de la Meca, algo que, según el punto de vista saudita, fue interpretado como una agresión cobarde y terrorista contra todos los musulmanes. Lamentablemente nunca oímos quejas ni levantar la voz por las violaciones de los lugares santos en Nayab -en los ataques sobre la peregrinación Arbain-, Kerbalah, Samarrah o Falluyah y no vemos tampoco hoy que los sauditas consideren de la misma manera y fervor la sistemática destrucción de las casi mil mezquitas de los hermanos palestinos en toda la franja de Gaza y las incontables profanaciones que han realizado los sionistas contra el templo de Al Aqsa.

Esta maldad no solo se ha dirigido a los musulmanes; hoy esta a la vista que no hay límites, etnias religiones en las que reparen estos servidores del mal. Sus obras son muy gráficas y al mismo tiempo siniestras para entender su naturaleza inhumana. Como tales embriagados de soberbia, son dignos cultores Iblis y como tales no tienen el menor respeto por la obra y creación de Allah. El engaño es su camino y de él han hecho un culto, pero la retribución no tarda en llegar.

Posiblemente haya existido ese dron, quizá haya estado cargado de explosivos y destinado a causar cuanto daño fuere posible, pero ¿De dónde saca Riad la seguridad de la autoría yemenita? A partir de esta pregunta las respuestas se volverán ciertamente nebulosas e inconsistentes tal como es la ligera (pero muy conveniente) acusación sobre los musulmanes yemeníes. Una vez más y para no caer en engaños, hay que revisar en la historia contemporánea para ponderar quienes podrían ser los verdaderos ejecutores.

Por principio de cuentas vamos a decir las cosas tal como son. Hablar de “Houtis” es una forma de degradar o deslegitimizar a los combatientes de la resistencia islámica que se hallan enrolados en la agrupación Ansar Allah. Ellos no son una milicia paga al servicio de un clan como tratan de presentarla, es una fuerza política-militar con amplio sustento popular que está más allá de intereses particulares. Se trata de una táctica sucia que utilizan los medios en occidente y de algunos árabes que colaboran con Washington y Tel Aviv. Segundo, los yemeníes y entre ellos los de Ansar Allah son férreos musulmanes entre los musulmanes y jamás llevarían adelante una acción tan vil como la que Riad denuncia. No hay duda que sus socios Pakistán y Turquía no creen en esto y la monarquía se siente resentida.

A lo lejos y con décadas de experiencias de situaciones muy similares, esto apesta a una operación fabricada por el Mossad y/o la CIA con o sin la asistencia de las Mukhabarat saudita. Si solo tomas la versión saudita que ha sido replicada por los medios del occidente colectivo, la acusación toma una dimensión casi de prueba absoluta sobre la autoría de los yemeníes. Pero desde el 11/S en 2001 todos, musulmanes o no musulmanes sabemos que el montaje y ejecución de grandes masacres para endilgársela a quien convenga en ese momento no solo es posible sino, advertible con el paso del tiempo de quienes fueron a la larga sus beneficiarios. En este caso, una vez más sería Israel quien gana mucho con el caos regional.

Ataques similares ya hemos visto en la guerra de Ucrania, donde células de las SBU y las cuales están bajo la dirección de agencias atlantistas (las cuales trabajan con las israelíes) mediante estas elucubraciones han tratado de involucrar a la Federación de Rusia en una agresión contra algunos de los miembros de la OTAN o directamente contra toda la UE. Apenas unos días atrás lo vimos en Polonia donde un dron desconocido pero que la prensa de occidente no dudo en señalar como ruso, atacó el tren donde estaban importantes personajes de la inteligencia estadounidense y europea. Curiosamente uno de ellos es el ex general estadounidense David Petraeus, quien estuvo a cargo de la inteligencia militar y del programa de contrainsurgencia “Amanecer” durante la ocupación de Iraq donde mediante la farsa de “Al Qaeda” creada por sus pares civiles de la CIA y la cooperación de Arabia Saudita, crearon con células de impostores que imitaban a los combatientes de la resistencia, cientos de episodios similares -como fue en 2007 la voladura de la cúpula dorada de la mezquita de Samarrah- al intentado en la Meca. 

La advertencia de que esto es una de esas falsas banderas ya están comenzando a radiarse desde varios analistas y ex asesores de inteligencia estadounidenses quienes con acceso a ciertas fuentes cerradas de la comunidad de inteligencia, tienen elementos para poder ser certeros en el origen de estos ataques.

En este caso el problema no solo es Israel y sus trucos sucios (los cuales ya son bien conocidos); lo peor es que la monarquía saudita se presta una vez más a darle rienda suelta a una estrategia que por estas maniobras sucias, ha causado millones de musulmanes muertos tras cooperar en los engaños maquinados por los pensadores sionistas en Washington que terminaron en las invasiones angloestadounidenses a los países de la región.

Ansar Allah no necesita de estas tácticas sucias y mucho menos sacrificando a otros musulmanes como si lo hacen los sionistas y sus socios angloestadounidenses. El golpe que más le duele a la monarquía corrupta ha sido la destrucción de las refinerías y del oleoducto que salía al Mar Rojo, con lo cual, lejos estaría Ansar Allah de acudir a semejante táctica. La demostración de su pericia militar se volvió a renovar tras la barrida a las fuerzas sauditas y del ingenioso engaño fabricando por IA de una orden de un comandante saudita que obligo a una retirada liberando tan solo en 36 horas, miles de kilómetros cuadrados de territorio. 

El intento de crear una nueva controversia entre los creyentes en la Meca no solo es una táctica bien reconocida en su origen y autoría, es la confirmación de lo que muchos eruditos islámicos y en especial su eminencia Alí Al Sistani en sus extensas fatwas y jurisprudencia interpretada desde hace mucho tiempo nos advierte a todos los musulmanes de no caer en los engaños de los partidarios de Shaitán.

 

 

 

jueves, 17 de septiembre de 2026

 

ESTRANGULAMIENTO ESTRATEGICO

¿Por qué La Casa Blanca debería repensar su estrategia para Asia Occidental? Menospreciar a la resistencia islámica ha sido un terrible error y el mercado petrolero ya lo está demostrando

 

Por Javier B. Dal

La conquista lograda por la resistencia yemení el jueves pasado, marca un nuevo hito en la guerra de agresión lanzada en febrero por la alianza estadounidense-israelí. Yemen es uno de esos países controlado por un grupo de políticos corruptos que (como lo vemos en Sudamérica) trabajan para Washington y toleran los crímenes de Israel contra los palestinos con el aditamento agravante de ser árabes. Pero en Yemen a pesar de ese factor, hay una fuerza más poderosa que esta mafia que infecta naciones y ella la representa Ansar Allah que igual que Hesbolá en el Líbano obtiene su vitalidad y legitimidad del apoyo popular, algo que los políticos yemeníes serviles a Riad no pueden lograr.

La incursión de las fuerzas de la resistencia sobre el puerto de Mokha en la costa del estrecho de Bab Al Mandeb y la captura de la isla Al Mayum tenía un propósito eminentemente estratégico que fue logrado en toda la regla. La captura de la gobernación y el puerto permite a la resistencia islámica poner en jaque no solo a la flota de tanqueros sauditas que necesitan pasar por el estrecho sino, a los de sus socios estadounidenses e israelíes quienes de ahora en más deberán buscar otras rutas mucho más extensas y costosas si quieren movilizar con seguridad sus mercancías.

A pesar de la amplia disponibilidad de armamento, vehículos acorazados, tropas emiratíes y cientos de mercenarios colombianos pagados por Arabia Saudita, los combatientes yemeníes volvieron a dar lecciones de arrojo, pericia y determinación al vencer todas las posiciones muy bien armadas y equipadas (con sistemas israelíes) de los colaboracionistas del gobierno. A estos avances sobre el terreno no debemos olvidar los certeros y muy costosos ataques sobre las refinerías sauditas que han causado un daño considerable a los ingresos económicos del reino cortando el flujo de crudo por el Mar Rojo.

Creo que las credenciales de Ansar Allah y sus hombres están muy bien ganadas desde que en solidaridad con los palestinos lanzaron operaciones de interceptación y captura contra buques e instalaciones portuarias, obligo a los israelíes a cerrar el puerto de Eilat y corrió a la armada de los EEUU de las costas del Mar Rojo tras sus frustrados intentos por proteger la ruta marítima a los buques mercantes israelíes y de empresas occidentales que se vinculan con el estado sionista.

Más allá de las apariencias (a las que en occidente -y ni digamos en Argentina- se le da mucha importancia), las fuerzas de Ansar Allah demuestran una alta capacidad de despliegue que se traduce en éxitos tácticos que le lleva (como en este caso) a resultados de importancia estratégica. La recuperación de toda la costa del Mar Rojo de las manos del gobierno colaboracionista y de los sauditas pone en una perspectiva muy complicada al mercado petrolero mundial. A partir de ahora, los combatientes yemeníes no necesitaran de misiles balísticos o sistemas más complejos para alcanzar a buques que traten de pasar sin responder a las autoridades de la resistencia.

Para Riad esto es una catástrofe, muy en especial para MBS y así lo han revelado fuentes confiables que rondan por el Palacio Al Yamamah. Según ellas, Mohamed Bin Salman (MBS) tras reunirse con sus asesores y comandantes se lo vio claramente tenso y furioso con muchos cuestionamientos hacía el papel de los estadounidenses quienes -entre otros apoyos materiales- proporcionan la inteligencia estratégica a sus fuerzas. La realidad en el terreno está demostrando que sus fuerzas no han podido ni siquiera contraatacar demostrando una desorganización táctica ante los embates de Ansar Allah.

No debemos perder de vista que la reanudación de las hostilidades entre Riad y Saná se ha debido a los ataques aéreos sauditas en el mes de julio pasado contra el aeropuerto de Saná, respondiendo sin dudas a las presiones provenientes de Washington (y a su vez de Tel Aviv) con el fin de ampliar el teatro de operaciones por la guerra contra Irán.

Hay tras este revés muchos argumentos para que los monarcas y en especial MBS se muestren enfadados. Lo que el príncipe heredero no logra comprender es que los drones de vigilancia M-Q9 son blancos de los yemeníes con lo cual aquella actividad de inteligencia electrónica se ve bastante limitada. El derribo de cada uno de estos drones representa miles de millones de dólares que se van por el retrete.  

En los hechos luego de la ofensiva de los últimos días todo el oeste de Yemen se halla bajo el control de Ansar Allah. Con el despliegue establecido por los yemeníes en la entrada del paso de Bab Al Mandab bloqueará el paso a los buques sauditas y a los que intenten sacar el petróleo desde la Península arábiga obligándoles a sacarlo -con todos los inconvenientes y gastos que conllevaría- por el Canal del Suez.  

miércoles, 16 de septiembre de 2026

 

DEFENSA NAVAL DE CUARTA GENERACION

¿Cuáles son las verdaderas causas del repliegue estadounidense de Asia Occidental? Donald…elecciones en noviembre!

 

Por Charles H. Slim 

Y mientras las fuerzas estadounidenses se siguen moviendo y reubicando en Europa para tratar de contrarestar el desatinado plan de derruir a la república Islámica de Irán, en el teatro de operaciones del estrecho de Ormuz nuevas novedades tecnológicas han salido a la luz y no para satisfacción de los estadounidenses precisamente. Cuando los iraníes capturan un submarino, vuelven chatarra a varios helicópteros “Black Hawk” y aviones “A-10” estacionados en Jordania, y un portaaviones y su escolta deben poner sus motores a toda máquina y maniobrar para eludir misiles hay algo que no esta bien.

El teatro de operaciones está cambiando de manera rápida y dramática tanto para los estadounidenses como para sus instigadores, los israelíes.

Las respuestas de las CGRI a los ataques estadounidenses contra los petroleros iraníes no solo han demostrado la potencialidad de los recursos con los que cuentan sino también, el severo daño que le causaran a los especuladores y a las compañías petroleras que cotizan en el mercado del petróleo de Wall Street que ya no puede ocultarse ante la opinión pública.

Esta reacción contractiva del mercado esta muy ligada a estos acontecimientos que recordemos surgieron de las pésimas medidas políticas tomadas por Donald Trump y su colega de aventuras Bibi Netanyahu secundadas obviamente por todo el arco de neoconservadores y sionistas que dominan la política exterior estadounidense. Ambos además de ser los instigadores e iniciadores de la crisis que se cierne sobre toda la región y que parece ir en aumento por la determinación de Teherán, estaría tomando un curso inesperado y para nada deseado por los principales responsables en Washington y Tel Aviv.

En este marco la armada y en particular sus portaaviones que podían anclarse en las costas de una nación y con total impunidad hostigarla hasta arruinarla o invadirla, ahora está en fuga y nada menos que con el enemigo más determinado del mundo islámico. Una sorpresa desagradable para los comandantes estadounidenses y sus asesores ha asomado en el horizonte que ha obligado a tomar nuevas y desesperadas medidas de contingencia. La situación actual de la Armada en el golfo es desesperante. Las bases de Kuwait, de EAU y Qatar son un recuerdo de lo que alguna vez fueron y Jordania se ha convertido en el final de la línea para replegar sus aviones y helicópteros que aún no han sido destruidos. La base naval de Bahrein está inhabilitada y pasara mucho tiempo si los estadounidenses pretendieran reactivarla. No solo los daños causados hacen muy difícil que esto suceda ya que ante cualquier movimiento en este sentido simplemente están a tiro de estos avanzados misiles iraníes. Si hoy intentaran atracar algún destructor en alguna de las derruidas radas de estas instalaciones, sería volado en pedazos.

La aparición de un nuevo misil naval en el escenario (y que estaría siendo guiado por IA) parece avalar esto y el obligado movimiento a toda máquina del grupo de tareas estadounidenses más lejos de la boca del estrecho lo ratifica a pesar que al jefe del CENTCOM y al Pentágono no les guste ello. De este modo las CGRI y al servicio de la república Islámica de Irán se anotan un nuevo punto en lo que hace al éxito en la defensa de su soberanía sin que ello signifique que sus enemigos no detengan sus agresiones. 

EL ataque contra el portaaviones “USS George Washington” y sus fragatas escolta ha sido el punto de inflexión para los comandantes del grupo de tareas quienes se hallan en los límites soportables del estrés. Lejos de algún viso de calma, el estrecho es un lugar de alta actividad militar en la cual hay un duelo entre el arma aeronaval estadounidense y las defensas aeronavales iraníes. Según los reportes de las CGRI dos destructores estadounidenses fueron impactados y tras lo cual huyeron mar adentro dejando uno de ellos grandes columnas de humo negro. Si bien no se ha comprobado el golpe de alguno de estos misiles sobre cada uno de estos objetivos, hay claras evidencias que por sus características, velocidad, maniobrabilidad y llegada tienen una guía electro-óptica que permite una dirección segura y certera al blanco. Algunas fuentes anónimas en Washington han dejado entrever que la amenaza de esos misiles reviste una importancia a considerar por los estamentos políticos o más precisamente, por el presidente Trump. 

Al parecer la Armada estadounidense debe lidiar con una nueva variante de misil antibuque dotado de un sofisticado sistema de guía óptica que le permite desarrollar un amplio nivel de maniobrabilidad en tiempo real que no permite predecir la trayectoria para su interceptación confundiendo a los operadores abordo.

No hay dudas que los comandantes estadounidenses no esperaban esto y si bien en el Mar Rojo experimentaron la amarga pericia de los yemeníes usando sus viejos misiles balísticos de la era soviética contra sus navíos dotados de los más modernos sistemas multicapa, en el actual escenario si ya venía siendo muy difícil, la aparición de este nuevo vector antibuque lo pone todo de cabeza. No por casualidad los asesores de seguridad e inteligencia de La Casa Blanca han estado señalando a la ayuda rusa y china en esta novedad.

Las posibilidades de esta cooperación tecnológica no serían de extrañar y Washington y en especial Donald Trump no puede decir nada al respecto ¿Por qué? Porque además de tomarse en solfa lo acordado con Moscú en Anchorage y las supuestas buenas intenciones hacia Pekín por el asunto de Taiwán, su administración no termina con esa mala costumbre de hacer del doble rasero una política exterior.

sábado, 12 de septiembre de 2026

 

A 25 AÑOS DEL INICIO…

¿Qué representa este nuevo aniversario del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?


Por Charles H. Slim

La mañana del 11 de septiembre del 2001 no solo fue una tragedia por lo que implico dentro de EEUU, fue el inicio de una era oscura que como una mancha negra tiño a la sociedad estadounidense y se extendió como un reguero por todo el mundo. Aún faltan muchas respuestas de esos hechos y pese a que se ha tratado de esconder bajo la alfombra las inocultables incumbencias del gobierno federal en esto, una parte de la sociedad estadounidense y global nunca acepto la narrativa oficial que el Establecimiento trato de sacralizar en la Comisión investigadora 9/11.

Los dos aviones de pasajeros que se estrellaron sobre las torres Gemelas en New York así como el avión derribado por los cazas en Pensilvania y otro que supuestamente impacto en una de las caras del Pentágono fueron los elementos con los cuales desde el gobierno se alegó un ataque terrorista de los árabes ligados a Al Qaeda y a Iraq, sin más discusiones. Sobre esta base y aprovechando el miedo, la ira y el odio generado contra estos supuestos autores se dio rienda suelta a una guerra interminable que por su propio título (guerra contra el terrorismo) implicaba una incoherencia galopante.

Aquello fue la justificación y el inicio de una serie de campañas bélicas, invasiones y la confirmada violación de todos los derechos que un ser humano pueda gozar solo, por el hecho de profesar otra religión y hablar otro idioma. Fue el inicio de una abominable campaña de odio racial, de la que hoy conocemos bien como islamofobia que volvió a los musulmanes como “los sospechosos del terrorismo”, un estigma que aún siguen manteniendo varios sectores de los medios ligados a intereses de un estado que tiene larga historia en fomentarlo. 

Fue el inicio del jaqueo a la libertad y no por quienes se decía ser los malvados; fue el gobierno de la administración republicana de George W. Bush y Dick Cheney el impulsor y ellos sus cabezas visibles de la aplicación de legislaciones policiacas y draconianas que hacían de cualquiera, un sospechoso de terrorismo y mucho más, de aquellos que discutieran o pusieran en dudas la narrativa oficial. Al mismo tiempo fue el inicio de una mayor madurez en el carácter ciudadano aceptando que los burócratas y políticos en Washington se habían acostumbrado a tomarlos por estúpidos, pero sería la última vez. Con esto, fue el inicio de la desconfianza y la desilusión entre los propios estadounidenses víctimas de los enjuagues geopolíticos de sus administraciones. Y no lo fue por la caída de las torres y toda la tragedia humana que causo, lo fue tras comprobarse que su gobierno les estaba mintiendo y a medida que le ponían en evidencia, montaban más mentiras para tapar la anterior.

Algunas preguntas inconvenientes nunca respondidas ¿Por qué los atacantes eran sauditas y más tarde se descubrió que la mayoría de ellos seguían vivos?; ¿Qué relación había entre Al Qaeda, Arabia Saudita y la “Agencia”? Y lo más urticante para el Establecimiento, el FBI pese a desclasificar un memo referente a la pista saudita ¿Por qué se abstuvo de referirse al encubrimiento de la CIA y el Mossad?

Pero las contradicciones surgieron inmediatamente de producirse los hechos. Desde el aún nunca explicado colapso de la torre 7, pasando por la advertencia de detonaciones subterráneas en muchos de los presentes, la advertida bóveda blindada bajo la edificación abierta y misteriosamente vacía hasta la ausencia de restos de algún fuselaje del supuesto avión en el Pentágono y las inconvenientes imágenes de algunas cámaras de seguridad externas -que no muestran ningún avión-, han sembrado muchas dudas sobre lo que realmente ocurrió y lo que su gobierno les oculto.

Fue el inicio de un gran negocio corporativo donde las empresas de la defensa y armamento vieron las puertas abiertas de par en par para celebrar jugosos contratos, fabricar armas y bombas que serían probadas sobre los infelices habitantes en Afganistán e Iraq, obligados (según los fanáticos de la narrativa oficial) a soportar todo el sufrimiento y más por algo que no habían tenido nada que ver. Así lo vimos con los campos de detención y torturas en Bagram, Abu-Graib, Guantánamo; en las aldeas de adobe de los afganos, bombardeadas por los B-52 o las casas y edificios de Bagdad voladas por los aires bajo el pretexto de la “insurgencia”. Familias enteras fueron asesinadas por actos semejantes, pero ¿A quién le importaría si Bush y sus colegas nos han dicho que aquellos son los responsables del 9/11?

Así y como el efecto domino, fue el inicio de un continuado ciclo de descredito, odio y desconfianza hacia los EEUU que ya no solo proviene desde afuera de sus fronteras sino que, se ha propagado como un virus puertas adentro entre los propios ciudadanos estadounidenses quienes han perdido la confianza y el sentido del ser estadounidense, al ver trastocados los valores y estilo de vida que alguna pudieron disfrutar vez hasta aquella mañana de septiembre de 2001.

Aquello fue el inicio de la propia suerte de los EEUU y de sus actuales circunstancias en las que se ve envuelto tanto dentro como en el escenario internacional. Desconsuelo, desconfianza y una creciente crisis existencial por la profundización de la alienación de grandes sectores de la sociedad ha vuelto al país en un gran puzle con piezas que no encajan. La llegada de Donald Trump a una segunda administración pone en tela de juicio sobre que han aprendido los estadounidenses sobre este pasado negro y con todo lo que ha estado generando en torno a Ucrania, su complicidad con el genocidio en Gaza y una guerra que va muy mal en Asia en Occidental.  

viernes, 11 de septiembre de 2026

 

UN APOYO DE PLOMO

¿Quién es Itamar Ben Gvir y por qué apoya las reivindicaciones argentinas sobre Malvinas?

 

 

Por Javier B. Dal

Tras los anuncios del presidente Milei de abordar la causa Malvinas bajo el paraguas de Washington, las sorpresas en torno a lo que se estado produciendo por ello no paran. Uno de los más desopilantes y hasta desagradables (aunque no extraño) apoyos a dichos anuncios provinieron de Tel Aviv y más particularmente del ministro de seguridad llamado Itamar Ben Gvir quien pidió que a benjamín Netanyahu que reconozca el reclamo argentino sobre Malvinas y apoya las sanciones contra Gran Bretaña. Desde ya que a muchos les llama la atención que Israel pese a verse involucrada en el asunto por la presencia de la empresa NAVITAS en el atlántico sur, en apariencias apoya las medidas coercitivas de La Casa Rosada en su contra, pero ello tendría una explicación.

Antes pongamos en contexto y digamos quien es Itamar Ben Gvir. Un declarado admirador de Javier Milei y su gobierno, se trata de un personaje siniestro y un dolor de cabeza para el departamento de relaciones públicas de Israel. Es uno de los ministros de la línea talmúdica ultra derechista que secunda a Netanyahu y todo el arco ultraderechista del Likud que aboga por el exterminio de los árabes- palestinos. A cargo de la seguridad y sistema de prisiones donde se albergan hombres, mujeres y niños donde son sistemáticamente abusados y torturados, Ben Gvir no ha tenido pruritos en demostrar su alegría con las masacres que se cometen en Gaza y su abierta propuesta de reproducirlas en el Líbano.

Como militante de la ultraderecha antes de asumir el cargo formaba parte de los grupos extremistas de colonos dedicados a atacar viviendas, aldeas y localidades palestinas con la intensión de expulsar a sus moradores para usurparlas. Hoy con este cargo gubernamental, Ben Gvir le brinda a los colonos toda la cobertura necesaria para que amplíen los ataques y las usurpaciones ya sin necesidad del apoyo las fuerzas policiales y de las FDI.

Su perfil es del típico matón que abusa de su poder amparado por un sistema político militarizado que le propicia el estado al que sirve.

Ben Gvir es el mismo que tras el asalto y abordaje en aguas internacionales de la Flotilla SUMUD rumbo a Gaza, se burlaba de los voluntarios internacionales (entre los que había argentinos) cuando estaban maniatados y colocados boca abajo en posición de sodomización para humillarlos.

Ben Gvir es el mismo que tras impulsar la pena de muerte mediante la horca para los palestinos que se hallan cautivos en los campos de detención, celebró con champaña su puesta en marcha.

Informados de las características del personaje, ahora podrán entender las reales intensiones detrás del apoyo al gobierno de Milei.

Como parte de un estado que desde 1948 viene usurpando y ocupando territorios ajenos, su reproche a los británicos de estar ocupando las islas argentinas suena como mínimo un sarcasmo. Para muchos y en especial para los sectores políticos británicos (conservadores, laboristas y los cabeza huecas de Farage) las declamaciones de Ben Gvir son por demás extrañas y muy contradictorias. Y ciertamente lo son ya que fue Londres quien dio cobijo y sustento a las campañas sionistas sobre Palestina desde los inicios del siglo pasado. Quienes si están en la misma sintonía dentro de Gran Bretaña son los sectores sionistas británicos, en especial el CFI y los medios propagandistas que han tapado todas las fechorías que desde aquel entonces han venido cometiendo.

Pero eso no nos debe sorprender. La reacción de Ben Gvir es conteste a la ya desgastada relación con Londres que había venido recortando el apoyo a las organizaciones sionistas que brindaban apoyo financiero y logístico a los colonos. Hay una interna incluso dentro de los sectores del sionismo precisamente, por la falta de tacto, el cúmulo de evidencias y las irrebatibles barbaridades que han venido saliendo a la luz en la Palestina ocupada.

Pero no son los británicos quienes deben preocuparse por este apoyo. Son los argentinos quienes deberían informarse muy bien de quienes es Itamar Ben Gvir y de cuál es la real situación del estado de Israel con respecto a la sistemática violación de los derechos humanos de la población palestina y su ya meteórica carrera por romper el derecho internacional. Claro que también aquí dentro de la sociedad, hay sectores que saben muy bien de que se trata y usan sus influencias para tratar de ocultarlas ante la opinión pública. No por casualidad coinciden con sectores islamófobos que durante años han estado a la saga sembrando sospechas y desconfianza contra el Islam y su comunidad. Entre los principales interesados en estos esta la DAIA y todas las organizaciones que responden al ideario sionista.

El repentino apoyo de este criminal de guerra a una reivindicación argentina no hace más que alertar a los incautos argentinos, acostumbradamente con sus cabezas metidas bajo la tierra para que no crean el apoyo que manifiesta ni mucho menos, las intenciones que se esconden detrás de ellas.

Es muy poco creíble que un representante de un estado que aplica una política colonialista, que encarcela, tortura y asesina a los verdaderos dueños de la tierra para usurparlas, venga a dar un discurso ¿contra otra ocupación?

En realidad, lo que Ben Gvir está expresando es un respaldo a un gobierno pro-sionista, claramente agradable a su tendencia y que le ha proporcionado un apoyo incondicional no solo callando el genocidio que se comete en toda la franja de Gaza y la practica abominable del pogromo en toda Cizjordania sino también, la entrega de tierras en la Patagonia para crear asentamientos de israelíes que ante la inviabilidad de continuar ocupando Palestina, se refugiarán bajo el amparo del estado argentino.

jueves, 10 de septiembre de 2026

 

THE FALKLANDS TALES

 

¿Por qué los argentinos no debieran ilusionarse con los anuncios de Donald Trump sobre la situación de las islas del atlántico sur? Aprender a leer entre líneas para no caer en la trampa

 

Por Dany Smith 


El anuncio de Donald Trump de revisar la situación de las islas Malvinas con respecto a la posesión que mantiene Londres, ha despertado sentimientos variados entre los argentinos y claro, en especial en el gobierno de Javier Milei que tratara de usufructuarlo en vistas a las elecciones del año próximo. A todas luces se trata de un cuento más. Para Londres supone una bravuconada más de Trump, fastidiado por no haberle acompañado en la aventura estúpida en contra de Irán. En este sentido La Casa Rosada ha salido presurosa a tratar de presentar esto como el fruto de una alianza estratégica que (en su imaginación) pondría a la Argentina por sobre Gran Bretaña, que de ser cierta esta creencia, informa de una pésima percepción de la realidad.

El factor determinante tanto para Trump como para Milei son las próximas elecciones y ambos están desesperados por un golpe de efecto.

Es cierto que la causa de reclamación argentina esta sustentada sobre la razón y el derecho internacional pero, con eso no alcanza y la historia contemporánea así lo atestigua. Los argentinos y en especial cada uno de los gobiernos que han pasado desde 1982, no hicieron nada o incluso peor, han entregado sus potencialidades para poder negociar en un marco de paridad aceptable. El mundo ya ha dado muchos ejemplos de que es lo que marca la diferencia al momento de hacer valer o defender la soberanía de un estado. Aquí los argentinos, en especial sus partidos políticos siguen siendo muy cándidos o tal vez, perversamente traidores al creer (o más bien aparentar) que con meras declaraciones se va a lograr recuperar las islas, sus aguas jurisdiccionales y todos los derechos que ellas implican.

Los argentinos como pueblo tienen un claro problema y radica en que esperan que otros les resuelvan sus problemas y al parecer creen que Trump resolverá el conflicto de soberanía. Si es así no parecen estar muy mal informados. Mientras el argentino espera que la solución llegue a sus manos, los ingleses solemos ser más prácticos y vamos a buscarla. Con estas especulaciones salidas de un capricho, uno más del tipo que ya demostrado su falta de sentido común que alquila La Casa Blanca, los argentinos (a través de sus políticos y medios díscolos) se están creyendo que EEUU va a patear a los británicos para que se vayan de las islas…eso es un error imperdonable si están en esa creencia.

Gran Bretaña sigue siendo el enemigo de Argentina por más que hoy en La Casa Rosada haya un gobierno anglófilo y pro-israelí sustentado por un aparato informativo de empresas de noticias del mismo signo ideológico.

Argentina -o mejor dicho su clase política- ha dejado pasar varias oportunidades para construir un poder militar medianamente respetable para cuando menos, hacer presencia en sus mares y en especial el atlántico sur. Justamente si algo ha desinvertido cada uno de estos gobiernos ha sido su Armada que prácticamente esta inoperante. Creer que el Comando sur norteamericano va a cumplir esa función, es un error que pagaran muy caro.

Hay en las rumiaciones de Trump un engaño, no hay duda. Aunque diga y que le gustaría castigar a Londres, su apoyo a la Argentina no es en beneficio de Buenos Aires, está ocultando una agenda que interesa solamente a EEUU. Esto significa que no proporcionará equipamiento, aviones o barcos para reforzar las famélicas FFAA argentinas; para nada. El discurso en cadena nacional de Javier Milei del jueves 3 de septiembre lo puso muy claro: El papel de las FFAA será integradora ¿Qué significa eso?  Significa que ni se van a mejorar, ni van a modernizarse ni van asumir un rol protagónico en los planes de Washington DC. En resumen, serán meros empleados del Pentágono en su propio territorio.

Hay mucho más allá de la supuesta ayuda de Trump, que en realidad es un castigo a Londres. Hay que verlo con la panorámica geoestratégica actual y eso significa que si bien en 1982 Reagan y la OTAN (en un marco de bipolaridad global) le dieron una mano a “Maggie” Thatcher, la actual visión de EEUU es de un control continental total que implicaría una política de absorción de las instituciones castrenses argentinas para volverlas meras policías nacionales al servicio de la política de “Seguridad nacional” estadounidense que servirán entre otros propósitos, para custodiar las inversiones y negocios de los amigos de Trump y el Establecimiento.

Luego del improvisado discurso de Milei por cadena nacional, hablando de lo que nunca había hablado e incluso sentenciando supuestas medidas económicas contra las empresas NAVITAS de origen israelí y la británica ROCKHOPPER que comenzarán a extraer petróleo de la plataforma continental argentina, queda claro que no son más que una ilusión o como dijo alguien, “humo” y de las cuales los argentinos deberían descreer dado que solo son una estrategia de manipulación psicológica y por cierto, muy británico.   

Lo que hemos visto tras las declaraciones de Trump y que se reforzaron con sus reproches ante una entrevistadora de GB News, tiene el color de una treta en la cual Milei ha mordido el anzuelo haciendo los anuncios que por más elocuentes (e increíbles) que se oigan, no tienen un respaldo sustancial en la realpolitik.

En breves palabras, Milei podrá actuar como un estadista (algo bastante pretencioso) con aires de nacionalista pero ni es creíble y lo más importante, no tiene las fuerzas armadas que respalden las palabras que salen de su boca.