OPERACIÓN TRUCO
VIEJO Y SUCIO
La desesperación
de la monarquía corrupta le está haciendo cometer errores que ayudan a las
nuevas generaciones entender por qué, quiénes y cómo logran llevar adelante
ciertas acciones detestables
Por Ali Al Najafi
El día miércoles el gobierno saudita denunció que un dron fue lanzado por los “Houtis” sobre la ciudad santa de la Meca, algo que, según el punto de vista saudita, fue interpretado como una agresión cobarde y terrorista contra todos los musulmanes. Lamentablemente nunca oímos quejas ni levantar la voz por las violaciones de los lugares santos en Nayab -en los ataques sobre la peregrinación Arbain-, Kerbalah, Samarrah o Falluyah y no vemos tampoco hoy que los sauditas consideren de la misma manera y fervor la sistemática destrucción de las casi mil mezquitas de los hermanos palestinos en toda la franja de Gaza y las incontables profanaciones que han realizado los sionistas contra el templo de Al Aqsa.
Esta maldad no
solo se ha dirigido a los musulmanes; hoy esta a la vista que no hay límites,
etnias religiones en las que reparen estos servidores del mal. Sus obras son
muy gráficas y al mismo tiempo siniestras para entender su naturaleza inhumana.
Como tales embriagados de soberbia, son dignos cultores Iblis y como tales no
tienen el menor respeto por la obra y creación de Allah. El engaño es su camino
y de él han hecho un culto, pero la retribución no tarda en llegar.
Posiblemente haya
existido ese dron, quizá haya estado cargado de explosivos y destinado a causar
cuanto daño fuere posible, pero ¿De dónde saca Riad la seguridad de la autoría
yemenita? A partir de esta pregunta las respuestas se volverán ciertamente
nebulosas e inconsistentes tal como es la ligera (pero muy conveniente)
acusación sobre los musulmanes yemeníes. Una vez más y para no caer en engaños,
hay que revisar en la historia contemporánea para ponderar quienes podrían ser
los verdaderos ejecutores.
Por principio de
cuentas vamos a decir las cosas tal como son. Hablar de “Houtis” es una forma
de degradar o deslegitimizar a los combatientes de la resistencia islámica que
se hallan enrolados en la agrupación Ansar Allah. Ellos no son una milicia paga
al servicio de un clan como tratan de presentarla, es una fuerza
política-militar con amplio sustento popular que está más allá de intereses
particulares. Se trata de una táctica sucia que utilizan los medios en
occidente y de algunos árabes que colaboran con Washington y Tel Aviv. Segundo,
los yemeníes y entre ellos los de Ansar Allah son férreos musulmanes entre los
musulmanes y jamás llevarían adelante una acción tan vil como la que Riad
denuncia. No hay duda que sus socios Pakistán y Turquía no creen en esto y la
monarquía se siente resentida.
A lo lejos y con
décadas de experiencias de situaciones muy similares, esto apesta a una
operación fabricada por el Mossad y/o la CIA con o sin la asistencia de las
Mukhabarat saudita. Si solo tomas la versión saudita que ha sido replicada por
los medios del occidente colectivo, la acusación toma una dimensión casi de
prueba absoluta sobre la autoría de los yemeníes. Pero desde el 11/S en 2001
todos, musulmanes o no musulmanes sabemos que el montaje y ejecución de grandes
masacres para endilgársela a quien convenga en ese momento no solo es posible
sino, advertible con el paso del tiempo de quienes fueron a la larga sus
beneficiarios. En este caso, una vez más sería Israel quien gana mucho con el
caos regional.
Ataques similares
ya hemos visto en la guerra de Ucrania, donde células de las SBU y las cuales
están bajo la dirección de agencias atlantistas (las cuales trabajan con las
israelíes) mediante estas elucubraciones han tratado de involucrar a la
Federación de Rusia en una agresión contra algunos de los miembros de la OTAN o
directamente contra toda la UE. Apenas unos días atrás lo vimos en Polonia donde
un dron desconocido pero que la prensa de occidente no dudo en señalar como
ruso, atacó el tren donde estaban importantes personajes de la inteligencia
estadounidense y europea. Curiosamente uno de ellos es el ex general
estadounidense David Petraeus, quien estuvo a cargo de la inteligencia militar
y del programa de contrainsurgencia “Amanecer” durante la ocupación de Iraq
donde mediante la farsa de “Al Qaeda” creada por sus pares civiles de la CIA y
la cooperación de Arabia Saudita, crearon con células de impostores que
imitaban a los combatientes de la resistencia, cientos de episodios similares -como
fue en 2007 la voladura de la cúpula dorada de la mezquita de Samarrah- al
intentado en la Meca.
La advertencia de
que esto es una de esas falsas banderas ya están comenzando a radiarse desde
varios analistas y ex asesores de inteligencia estadounidenses quienes con
acceso a ciertas fuentes cerradas de la comunidad de inteligencia, tienen
elementos para poder ser certeros en el origen de estos ataques.
En este caso el
problema no solo es Israel y sus trucos sucios (los cuales ya son bien
conocidos); lo peor es que la monarquía saudita se presta una vez más a darle
rienda suelta a una estrategia que por estas maniobras sucias, ha causado
millones de musulmanes muertos tras cooperar en los engaños maquinados por los
pensadores sionistas en Washington que terminaron en las invasiones
angloestadounidenses a los países de la región.
Ansar Allah no
necesita de estas tácticas sucias y mucho menos sacrificando a otros musulmanes
como si lo hacen los sionistas y sus socios angloestadounidenses. El golpe que
más le duele a la monarquía corrupta ha sido la destrucción de las refinerías y
del oleoducto que salía al Mar Rojo, con lo cual, lejos estaría Ansar Allah de
acudir a semejante táctica. La demostración de su pericia militar se volvió a
renovar tras la barrida a las fuerzas sauditas y del ingenioso engaño
fabricando por IA de una orden de un comandante saudita que obligo a una
retirada liberando tan solo en 36 horas, miles de kilómetros cuadrados de
territorio.
El intento de
crear una nueva controversia entre los creyentes en la Meca no solo es una
táctica bien reconocida en su origen y autoría, es la confirmación de lo que
muchos eruditos islámicos y en especial su eminencia Alí Al Sistani en sus
extensas fatwas y jurisprudencia interpretada desde hace mucho tiempo nos
advierte a todos los musulmanes de no caer en los engaños de los partidarios de
Shaitán.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario