jueves, 3 de septiembre de 2026

 

GEOESTRATEGIA DEMOGRAFICA

¿Cuáles son las verdaderas causas y las intenciones detrás de la creciente migración de israelíes a Sudamérica y en especial a la Argentina?

 

Por Charles H. Slim 

Es bien sabido que en la guerra, moverse para las personas significa seguir con vida, eso se aplica también a los entes políticos y muy especialmente a Israel. Hoy como nunca este estado artificial creado a costa de la usurpación de territorios palestinos por los nacionalistas judíos europeos (sionistas), se ha vuelto más inviable que nunca y así lo saben muy bien los propios israelíes quienes se hallan rodeados por un cinturón de fuego de naciones árabes y no árabes quienes con mucha razón les repudian.

A pesar de que por estos momentos en Oriente Medio la guerra sigue sin pausa (incluyendo el genocidio sobre los palestinos) y en la cual la administración de los extremistas judíos liderados por Netanyahu están apostando por la eliminación física no ya de los grupos de la resistencia islámica y sus líderes sino de todos los habitantes árabes-islámicos de la región, mientras argumentan que será en beneficio del “Gran Israel” y de las profecías escatológicas (que tanto fascinan a los evangélicos sionistas), al mismo tiempo está drenando sin esperarlo al estado de sus ciudadanos.

Así es. Las salidas de israelíes por el aeropuerto Ben Gurión son cada vez más continuas, pero no estarían signadas por meras cuestiones de temor a las continuas hostilidades. Se especula que Netanyahu y sus asesores tienen que ver con esto en previsión a desplegar una planificación ante lo peor. Hoy se habla de “guerra asimétrica” y “guerra híbrida” en las cuales el factor humano es central y no para ayudar a la humanidad. Precisamente, Israel ha sido el precursor en esta estrategia de operaciones encubiertas para manipular a individuos y a masas enteras. Desde hace más de 70 años las agencias de inteligencia sionistas (internas y sus colaboradores externos), en especial el Mossad, han estado elaborando, coordinando y ejecutando operaciones de movimientos humanos con diferentes finalidades tanto para crear un caos controlado contra un gobierno (como vimos en Ceuta y Melilla), o  como así también, organizar traslados de miles de palestinos para radicarlos en lugares tan lejanos y exóticos como en la Triple Frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina. También y mediante organismos como ALIA, han repatriado judíos rusos, de Europa oriental y etíopes con una sola finalidad: Engrosar las filas para la carrera demográfica contra los árabes-palestinos.

En las actuales circunstancias, esta ingeniería demográfica se ha invertido y aunque sus agencias siguen importando matones y mercenarios de baja calaña provenientes de varios puntos del globo para arrebatar y colonizar los territorios que roban a los palestinos y a los libaneses (para ocupar asentamientos ilegales), aquellos ciudadanos que aportan un valor agregado al estado (comerciantes, médicos, abogados etcetc) han optado por comenzar una nueva vida, lejos de los peligros de los misiles iraníes y yemeníes y para ello abandonan Israel para reubicarse en tierras lejanas.  

Así como lo hicieron las primeras células sionistas que llegaron a Palestina a comienzos del siglo XX y trabajando como saben hacerlo, bajo el engaño y a hurtadillas, desde hace tiempo han estado prospectando territorios en todo el continente americano y sin dudas que Argentina y su Patagonia reúnen inmejorables condiciones para una retirada apresurada ante el colapso del estado de Israel. Estos lugares, además de estar gobernado por políticos influenciables, presenta ventajas inigualables. Una ventaja es la caída de la natalidad en parte por la importación de ideas “progresistas” (que incluyen el aborto) lo que al espacio geográfico, redundará en una colonización ideológica.  

Esta colonización tiene finalidades políticas y aunque usen la religión como gancho, no implica una asociación entre judaísmo y sionismo.

Actualmente y por la influencia que ostenta Israel, sus intrincados nexos político-financieros y de propaganda en los medios del occidente que ha sabido tejer durante décadas, la tarea se ha facilitado en grado sumo, pero con el paso del tiempo (y especialmente desde el 7 de octubre 2023) esa influencia ha ido decreciendo. Los últimos tres años han sido fatales para la credibilidad de Israel y su internacional sionista ya que ante las evidencias de sus brutales crímenes de lesa humanidad y la impunidad demostrada para violentar la ley internacional ha fortalecido como nunca el derecho de defensa de los palestinos, de quienes los apoyan y de la UMMA en general.

Los israelíes ya no se sienten seguros. Incluso desde el primer ataque iraní de junio del año pasado a muchos se les borro aquella sonrisa con la que se burlaban de los cohetes “Qssam” de Hamas y pasaron rápidamente a un estado de pánico. Esta inseguridad pronto se transformo en pavor cuando comprobaron que su “Cúpula de Hierro” no podían interceptar a los misiles hipersónicos iraníes.  

Ha quedado comprobado que las FDI no son lo que la propaganda ha pintado. Si bien ha demolido a toda la infraestructura urbana de la Franja de Gaza masacrando a más 600.000 seres humanos, no logro derrotar a la resistencia encabezada por Hamas. También ha sido exitoso en demoler las aldeas, caseríos, granjas y localidades del sur del Líbano, pero tampoco ha podido con Hesbolá.

Pero ahí no termina todo. La presión sobre los judíos israelíes se incrementó tras la nueva agresión del 28 de febrero. Netanyahu y sus colegas sionistas en Washington, quienes desataron la actual crisis, han empantanado a los EEUU en una guerra impopular que ya esta cobrando sus efectos sobre todo occidente. Esos son puntos de inflexión para la impunidad israelí y así lo advierten muchos de los israelíes que están huyendo a Sudamérica en especial a la Argentina. 

No por casualidad Tel Aviv ha tendido fuertes lazos con la extrema derecha en todo el continente americano particularmente con gobiernos “liberales” y “libertarios” justamente para abrir puertas al ingreso masivo de israelíes que huyen de un escenario cada día más insoportable. En esta tarea participan sus redes de colaboradores que operan desde sus embajadas, asociaciones y delegaciones que enmascaran las actividades del Mossad, haciendo una intensiva campaña de relaciones públicas tanto para reubicar israelíes en el continente como para tratar de acallar lo que sucede.  

Netanyahu y su círculo de asesores están muy conscientes de esta realidad y allí radica la urgente necesidad de agilizar estos planes. No hay dudas que el sionismo ya esta dentro de las estructuras gubernamentales de gobiernos como el argentino. El fin último y el desafío es, volver al sionismo popular a fin de reformatear su sociedad para que esa ideología se vuelva parte de su idiosincrasia.

 

 

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